Teología de la jerarquía- 5 Siglos igual

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La teología fue influenciada por los filósofos griegos. Estos muestran un Dios que es el Ser supremo. Le aplican la categoría de Ser, haciendo de él el Ser supremo, motor u origen de todo el ser. El ser humano es participación del Ser de Dios. La obra de redención tiene por objeto llevar al ser humano a otro nivel de ser.
Esa primacía del concepto de ser muestra que Dios es visto a partir de una cosmología. Para los griegos, la realidad está hecha de diversos niveles de ser, que son representados como objetos. Cada nivel es permanente, definido por una naturaleza. La naturaleza es inmutable. No se puede pasar de una naturaleza a otra. Cada elemento del mundo es definido por su situación en la escala de los seres. Por consiguiente, la antropología que corresponde a esa teodicea contempla la naturaleza permanente del ser humano, definido por su naturaleza. Ni el movimiento, ni el tiempo, ni el cambio pertenecen a la naturaleza y, por consiguiente, están desprovistos de interés. Con esas condiciones, no hay posibilidad de alcanzar el sentido de lo que sea la vida. 1
Tomando el ser como valor supremo, la teodicea griega no encuentra manera de interpretar el movimiento, la transformación y la vida. Ella idealiza lo permanente, lo estable, lo inmutable y todo cambio es depreciado - considerado inferior. Lo que se idealiza es la eternidad inmóvil de Dios, que sirve como modelo para los seres humanos. Por eso, la contemplación del ser eterno es superior a las actividades terrestres materiales que actúan en el mundo.
De la eternidad del ser derivan la armonía, el orden y la tranquilidad. De allí la admiración por el firmamento, donde todas las estrellas ocupan los mismos lugares y la misma relación unas con las otras. Su movimiento es permanente y siempre igual. No cambia en nada la sincronía existente entre ellas. Para los filósofos antiguos, el cielo de las estrellas era como una imagen del mundo ideal. Se proclama la superioridad de la vida contemplativa sobre la vida activa – aunque Jesús haya desempeñado vida activa y no vida contemplativa. Basada en una cosmología de la estabilidad, la concepción del Dios como Ser supremo engendra una religión conservadora. La sociedad debe imitar el orden de las estrellas. Todo cambio será visto como desorden, como desobediencia al Creador, que creó las cosas para que sean estables, cada una según su naturaleza. El ideal humano por excelencia es el orden. De hecho, durante toda la historia de la cristiandad, el concepto de orden estuvo en el centro de la teología. La teología dogmática muestra el orden del universo, y la moral muestra cómo se debe obrar para mantener el orden. Lo bueno es lo ordenado Esa metafísica entró profundamente en la teología que, por ese motivo, ignora la subjetividad o desconfía de ella, como desconfía de todos los movimientos filosóficos modernos que estudiaron diversos aspectos de la subjetividad.

[…]La presencia del Ser como eje principal del pensamiento católico solamente podía agradar a las clases dirigentes de la sociedad, que sentían el apoyo de la Iglesia en sus luchas contra cualquier tipo de revolución o de cambio. Hasta hoy la Iglesia romana, especialmente en Europa, no consiguió y no quiso liberarse de ese conservadurismo. Se tornó en guardiana del orden. Se constituyó en firme apoyo a los partidos conservadores, tolerando solamente algunos movimientos progresistas de católicos, pero con muchas reservas. Esa práctica conservadora podía invocar argumentos sacados de la teología tradicional de Occidente.3

[…]La conquista fue hecha bajo la señal de la muerte. Los pueblos indígenas fueron exterminados, reducidos a la esclavitud, víctimas de enfermedades desconocidas. Se desencadenó un genocidio que hizo desaparecer a la gran mayoría de la población – tal vez 80% y en ciertas regiones más todavía. Algunos estiman en 80 o 90 millones el número de víctimas. En la isla de Santo Domingo y en la isla de Cuba no sobrevivió ningún indígena. Fue un inmenso genocidio.6
Los indígenas vivieron eso como un gigantesco cataclismo contra el cual no había defensa posible. 7 La conquista se realizó con una crueldad increíble. Los indígenas fueron torturados, quemados, cortados en pedazos. Todo lo que tenían fue destruido. Perdieron sus ciudades, su organización social, su sistema económico, su cultura y, poco a poco, la propia lengua. Para ellos, fue como si el mundo hubiese acabado, dejando apenas ruinas.8
Chilam Balam de Chumayel, el porta-voz del pueblo Maya, narra lo siguiente respecto a lo que aconteció con la llegada de los españoles: "Entró para nosotros la tristeza... Porque los 'muy cristianos' llegaron aquí con el verdadero Dios. Pero ése fue el principio de nuestra miseria, el principio del tributo, el principio de la “limosna”, la causa de la cual salió la discordia oculta, el principio de peleas con armas de fuego, el principio de los atropellos, el principio del despojamiento de todos, el principio de la esclavitud, el principio de las deudas ficticias, el principio del sufrimiento. Fue el principio de la obra de los españoles y de los padres, el principio de los caciques, de los maestros de escuela y de los fiscales.

[…]Los conquistadores se apoderaron de las tierras productivas, y los indígenas tuvieron que trabajar como esclavos, siendo tratados con crueldad.
Después de ellos, vinieron los esclavos africanos. Fue otro genocídio. El comercio de los esclavos africanos se transformó en relevante negocio, que permitió la primera gran acumulación de capital y el origen del capitalismo. El comercio de los esclavos hizo la riqueza de Europa. Millones de esclavos fueron llevados del África para la América. Muchos murieron en el viaje, dadas las condiciones infrahumanas en que eran transportados en los navíos. Como esclavos, tuvieron que trabajar en las plantaciones o en las minas. Los que eran escogidos para el servicio doméstico podían considerarse privilegiados.
Los esclavos africanos perdían la libertad, sus familias, sus bienes, su lengua y su religión. Entraban en un mundo totalmente ajeno, sin comunicación alguna a no ser la amenaza de castigo. Estaban rigurosamente sin nada, contando solamente con la comida dada por el dueño - que era siempre escasa. Morían después de pocos años, agotados por las condiciones de trabajo.

[…]Cuando se habla de muerte y vida en este continente, no podemos perder de vista esa historia, pues ella continúa determinando la condición de los pueblos.
Hace casi dos siglos que se proclamó la independencia en la mayoría de los países que nacieron de la desintegración del imperio español - y, en el caso del Brasil, del imperio portugués. Los nuevos Estados independientes imitaron las constituciones de los Estados europeos o de los Estados Unidos. Proclamaron la libertad de todos, pero no suprimieron la esclavitud a no ser mucho más tarde. Proclamaron la igualdad de todos los ciudadanos, pero unos pocos tenían todo y la mayoría quedaba sin nada. Toda la propiedad quedaba en las manos de las familias de los vencedores, y la solidaridad era puro discurso.

[…]Todo eso hace de América Latina un continente de muerte. Las elites no quieren ver, no quieren saber y procuran esconder la realidad. Creen que, con un buen discurso, los problemas se resuelven. Un turista o un viajero pueden perfectamente recorrer muchas de nuestras ciudades y puntos turísticos sin descubrir que existen millares de miserables. Mientras las elites se nieguen a ver y a reconocer la realidad, será muy difícil cambiar la situación.

[…]Esta lucha entre la muerte y la vida constituye el drama de la historia humana. Claro que en esa historia ocurrieron muchas otras cosas. Hubo la formación y el desarrollo de civilizaciones, cambios en el modo de vivir, prolongación de la vida gracias al conocimiento más exacto tanto de las enfermedades como de los remedios - y así sucesivamente. Todo esto es evidente, ni precisaría ser recordado. Sin embargo, en el fondo de cada expresión de la historia humana está siempre presente una cuestión fundamental: ¿esto favorece la muerte o la vida?
Esta lucha entre fuerzas de vida y fuerzas de muerte es el desafío de la libertad: ¿vamos a matar o a dar vida? Esa elección, ese ejercicio de la libertad desafía a cada persona. Cada una se define por la respuesta a la pregunta: ¿estoy dando vida o destruyéndola? ¿Hasta qué punto yo estoy dando vida y hasta qué punto la estoy destruyendo?
Los seres humanos están llamados a tejer su vida; el nivel más profundo de la opción es la elección entre el servicio a los otros o la destrucción de los otros. Es en esa elección que se define para siempre el valor de la persona. Su suerte, al final de esta vida terrestre, depende de la elección hecha durante esta vida.

[…]Dios salva y perdona gratuitamente. No necesitamos pagar um precio para que Dios se disponga a perdonar. El amor de Dios es gratuito y no está condicionado por obras de religión que procuram agradar.
Pero, entonces, ¿por qué será que esa idea de la satisfacción - necesaria para la contraposición a los pecados – fue tan aceptada a lo largo de la historia de la humanidad? ¿De dónde viene la fuerza de esa idea que ocupó un lugar tan importante en las religiones? Lo que se puede es formular hipótesis. He aquí una de ellas, que me parece tener cierto valor explicativo. La necesidad del precio que se tiene que pagar para evitar el castigo es una transferencia para la relación entre Dios y los seres humanos, de la relación entre los que tienen poder y los que no tienen poder en la sociedad.
Los que dominan exigen una satisfacción y una compensación, un castigo o algo equivalente para perdonar. Su poder reposa sobre esa necesidad. De esa manera, ellos imponen su dominación e impiden la revuelta de los subordinados. En nuestras sociedades, las ideas de castigo y de satisfacción, de que el sufrimiento es el precio que se debe pagar para ser perdonado, están en la base del sistema judicial. Esa relación entre los poderosos y los otros permanece en pleno vigor - aunque nuestras sociedades afirmen defender los derechos humanos. Infligir el mal es necesario para poder perdonar. El sistema de cárceles estaba y todavía está fundado en ese principio, a pesar de las bellas teorías jurídicas que en la práctica son dominadas por el viejo principio de la venganza y del sagrado deber de la venganza.
Los pueblos hacen esa transposición para Dios. Los poderosos explican que Dios es todopoderoso y como cualquier poderoso exige satisfacción, castiga el pecador y le exige sufrimiento.

[…]La pastoral del miedo dio inmenso prestigio al clero. Los sacerdotes eran los que podían salvar a las personas del castigo del infierno y de diversos flagelos. Esa pastoral que fue el principal instrumento de la Iglesia para mantener en su seno una multitud de fieles. A su vez, en esos siglos de la cristiandad, el evangelio dejó de ocupar un lugar destacado en la pastoral. La propia eucaristía era un rito para disminuir las penas de los difuntos que estaban en el purgatorio. La pastoral del miedo gira alrededor de la muerte. La muerte fue su gran tema y el gran medio de prestigio de la Iglesia, pues ella era el refugio contra los efectos negativos de la muerte. La Iglesia tornaba la muerte más aceptable, menos asustadora. La predicación se pautaba, sobre todo, en ser una preparación para la muerte, en lugar de ser una preparación para la vida. Ahora bien, en lugar de todos esos remedios que constituyen las prácticas de preparación para la muerte, podemos contar con el Espíritu que da vida, el Espíritu que nos da fuerza, coraje e inteligencia para vivir. El combate entre la muerte y la vida se concluye con la victoria final de la vida. El Espíritu vence llevando a Cristo al mundo nuevo por la resurrección y, después de él, a todos los seguidores fieles.

Fragmento:

La Vida
En búsqueda de la libertad -José Comblin

Título original “A vida em busca da liberdade”, de José Comblin, 2007

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Pintura, tinta, vino y música en La Plata esta noche

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Los esperamos para compartir con nosotras un vinito, buena música y por supuesto,

nuestras últimas

producciones en pintura asfáltica y tinta gráfica.

El sábado 24, 19.30 hs en Espacio-A, calle 56 nº 1029 esq diag 74. La Plata.

Banda invitada "Los Nadies"

Los esperamos! no se lo pierdan porque es ÚNICO DÍA!

Es la interacción estúpida

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Las redes sociales son ambientes de interacción, no de participación

Las redes sociales que corren por Facebook o Tweeter no son redes de interacción, por lo tanto no serían redes sociales en cuanto son redes que propician la participación, las redes sociales son estructuras  que posibilitan la interacción entre los agentes sociales.

A una red de interacción no le interesan los contenidos, son redes bobas que se especializan en la vinculación y no en la comunicación. Si es participativa, junto  a los contenidos la red viene adosado un manejo ad hoc de la red.

Joao vive en Foz de Iguazú. Eusebio en Asunción, justo frente a Clorinda, Pedro en la ciudad de Corrientes, y Salvador en Rosario y Massita en el delta de Tigre. Todos tiene en común que viven frente al río de su ciudad, los une el río, un mismo río con diferentes nombres,  unos con otros no se conocen  ni se conocerán jamás, sin embargo todos advierten fácilmente cuando el río va a crecer o  qué significa que haya o no camalotes o que pueden entender sus colores. Nadie los instruyó para eso, sin embargo sus interpretaciones sobre el río concuerdan. El río es la red hídrica que los interconecta e instruye, y para eso no tienen que hacer nada. Solo estar frente al río.

Los 4 grandes descubrimientos sobre redes sociales que están sintetizados por Augusto de Franco en el trabajo que tradujimos son los siguientes

  • Clustering: todo lo que puede interactuar tiende a juntarse y formar conglomerados a los que se les llama cluster o agrupamiento.  Todo lo que interactúa clusteriza como una característica propia de la naturaleza, no solo de algunas especies sociales. Desde átomos a planetas, desde hormigas hasta elefantes, todos los reinos, todas las especias.
  • Swarming: al agruparse se diferencia del entorno, adquiere identidad y se convierte en sistema al tomar su sinergia propia. Desde afuera se puede reconocer fácilmente qué es sistema y qué es entorno. El swarming o enjambramiento es la funcionalidad que da al sistema sustentabilidad en el tiempo (permanencia) y afirmación (competencia) con otros sistemas con los que disputa por recursos.
  • Cloning: Internamente al no existir un organizador centralizado, sino que el sistema es un gran conglomerado auto organizado, existen gradientes de distribución de la información. ( La crecida viene desde Corrientes hasta el Tigre) y su transmisión no es instantánea. Por lo que el sistema social debe poseer un mecanismo metabólico interno para procesar todos los Fluzz que lo atraviesan. Para llevar a cabo este cometido la imitación es uno de los elementos socializantes por excelencia. Lo que el Swarming es hacia el mundo exterior del sistema, el cloning y la sincronización lo son para su interior.
  • Ceunching: Finalmente distinguido sistema del entorno, organizado interiormente se produce el efecto de Mundo Pequeño, que consiste en especializar la red para que sintetice de la forma mejor posible los Fluzz que la atraviesan, al hacerlo se logra construir masa crítica que es la que facilitará el proceso de contracción de la red, que se entiende como que: no es necesario que TODA la red procese y articule TODO sobre la red, sino que solo son necesarios unos pocos pasos o unos pocos procedimientos para que TODA LA RED actúe en consecuencia.

¿Cuantos a mi alrededor deben tomar una actitud determinada para que yo actúe en consecuencia?

Ésta parecería ser la premisa de las redes de interacción social,  un comportamiento regido más por el número que por la razón, o si se quiere por una inteligencia colectiva que supera a la individual desde lo cultural.

Esto de ningún modo invalida a los procedimientos anteriores, si el cloning garantiza la auto organización interna, el swarming le confiere la institucionalidad a la red que la hace ser tal y le permite trascender en el tiempo y afirmarse ante la emergencia.

Menemismo de izquierda

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Viene de acá

¿Entonces si la Tercera vía fracasa como oposición al neoliberalismo, cuál sería la verdadera oposición a este sistema político en donde lo que ahora manda es el mercado?

Todo indicaría que lo que las sociedades discuten hoy en día no es el: cuanto tenés tanto valés de los años noventas, sino mas bien parecería ser: quién soy y cuánto me falta, como si la doble proposición del liberalismo de mercado en donde “los ciudadanos son abandonados a nuestra suerte” hasta que seamos recogidos por nuestra “oportunidad estadística” del derrame nos fuese a proveer por un lado de una identidad y por el otro del sustento material para sostenerla. No sucede ni lo uno ni lo otro, el desamparo de los ciudadanos remite a la individuación, que tampoco soluciona nada. Es absurdo pretender dar una respuesta individual a un problema que desde todo punto de vista es colectivo. Por el otro lado el mercado nunca derrama, los ciudadanos cansados de esperar su turno desesperan y entran en un pánico producto de la propia ansiedad.

Las instituciones que tradicionalmente se habían encargado de este tipo de cosas han sido dejadas de lado, la familia que dio respuesta durante siglo a la crianza de los hijos ha sido desarticulada y judicializada. Las religiones que promovían la unión y la confraternidad entre pares han sido ridiculizada como institución, más allá de discutir las formas en que lo hacían. Finalmente el Estado, como una prolongación de la persona colectiva, se redujo a una nimiedad que ya de nada sirve. Entonces la pregunta sería ¿Vale la pena retomar  esas instituciones tales como fueron concebidas originalmente, cabe reactualizarlas y modernizarlas o valdría más crear nuevas mas acordes con el nuevo orden que se viene en su reemplazo?

Por lo pronto hoy muchos  bolgs y editoriales del domingo dan cuenta de esto. El copete de la nota de Verbitsky dice:

La oposición se distrae en rencillas intestinas ya que no disputa el poder sino el liderazgo de la minoría. La prensa autodenominada independiente se confiesa asustada por el crecimiento de CFK desde las Primarias. Pero unos y otros insisten en sus tácticas fracasadas. Este año terminará de cumplirse, cuantitativa y cualitativamente la consigna popular de 2001.

¿Y cuál era esa consigna? El tan meneado por varios “Que se vayan todos.”

Nadie interpretó esa consigna como debía, o reformulando podríamos decir que necesitamos diez años para poder practicarla. Yo agregaría que no se trataba de una cuestión de los “todos”, las personas que por entonces estaban a cargo  sino de las políticas, acciones y reacciones que sintetizan lo verdaderamente político de entonces y que hoy se puede apreciar en el movimiento de los indignados europeos.

Nando Bonato va mucho más allá que los editorialistas y se pregunta sobre estas dos fechas que coincidieron en el calendario:

¿Existen puentes entres los dos 11/ S? El nuestro digo, el trasandino donde quedó sepultada la esperanza de un Chile democrático y el otro, el del Norte atónito ante sus torres en caída.

La respuesta es un sí rotundo, ambos son un fin de época, el primero anula la posibilidad de discutirle al poder por otros medios que no sean los violentos, el segundo es el principio de un final por demás anunciado.

Porque nuestro 19D del 2001 se asemeja a esas fechas,  fue el comienzo de un proceso que como promete el copete terminará por concluir en octubre. Los otros, los de las torres gemelas, se perdieron diez años insistiendo con más de la misma receta.

Podríamos decir que de lo que se trata es del fin de los procesos centralizadores, del final definitivo de las monarquías, las colonias, en fin todo aquellos modelos manejados a control remoto desde un gran Mainframe central a los que muchos les gusta llamar “el imperio”, olvidando que Rusia alguna vez fue zarista.

A estos sistemas siempre les molestó el populismo simplemente porque rompía con la lógica de la centralidad del poder demonizando al nazismo, al fascismo, y a otros populismos que casualmente en Europa se fueron de rosca. Pero fueron pocos los que se preocuparon por analizar sus causas, les urgía desaparecerlos como medida disciplinatoria para quienes se les ocurriera semejante desdén para estos regímenes.

Por eso la respuesta de Blair al neoliberalismo daba más de lo mismo, lo mismo que la de Zapatero y la nuestra que por lúmpenes y marginales no fue atendida emergiendo paradigmática sin que nadie se atreva a atribuirse la paternidad de la criatura.

Porque nosotros venimos de un intento de democracia a la europea y eso le da a nuestro proceso un significado especial, en los noventas supimos ser los mejores alumnos del FMI que felicitaba al gobierno argentino y lo da como ejemplo de lo que se debía que hacer para estar en sintonía con las políticas que desde el consenso de Washintong se dictaban. También en esa oportunidad era un  populismo peronista el que habría esa posibilidad, pero el que traía el remedio tenía inscripto en su ADN el gen que años mas tarde lo terminaría por aniquilar.

Porque populistas somos todos, nuestro egos colectivos e individuales dictan conductas tienden a ponernos en sintonía, nos gustas entrar en sincronía pero esto va mucho mas allá de las personas o de las mismas políticas que las impulsan.

Antes, hace mucho ya había políticas que no se basaban en la centralidad, la fraternidad de la Liga Iroquesa, por ejemplo, reunió a seis naciones iroquesas durante más de cinco siglos bajo una misma institución Gayanashagowa o la gran ley de la paz. Es por eso que nos parece casi natural que Evo Morales se afirme cada vez más en su gobierno porque todos los pueblos originarios americanos tanto los Iroqueses, como los Aimarás o los Watuu de la guajira colombiano-venezolana que todavía subsisten como comunidad matriarcal, se manejaron con gobiernos descentralizados.

La distribución fraternal, Sin dioses, no significa tibieza, ni amor y paz, significa NO-Centralidad, solo eso. Que nadie pueda se pueda apropiar de lo logrado debido a que existe un equilibrio tensionado entre los miembros que si por alguna causa se desbalancea, tumba. Le pasó a Mendez, populista-peronista, mas peronista que los Kirchner. Le pasará a Cristina, como una profecía que habrá de cumplir disparando hacia delante.

Por eso ante esta coyuntura de fechas y efemérides sería bueno que se discuta en profundidad y que en las escuelas se lea este texto del vicepresidente boliviano Álvaro García Linera del que ya nos ocupamos en otra oportunidad y con el que termino, espero que puedan leerlo todo.

La imposición de una Constitución tal como piensa y siente exclusivamente el bloque de poder emergente, sólo se logra mediante insurrecciones que acaban, a través de la lucha de fuerzas materiales, con la presencia política de las otras clases sociales. Y esos acontecimientos dramáticos que cambian de raíz la estructura de poder y de las clases sociales de un país, no la hacen los gobiernos, la hacen los pueblos.

Las insurrecciones requieren una disposición colectiva insurreccional de las clases populares y una capacidad material para llevarlas adelante. Y durante la aprobación de la Constitución no había ni lo uno ni lo otro. Son cosas que jamás las define el Gobierno ni mucho menos pueden ser inventadas con las palabras altisonantes de una consultoría bien remunerada.

Paradojas del destino quisieron que el Che muriera en Bolivia. Parece que García Linera aprendió esa lección.

Lo que los críticos tienen que comprender es que la sustitución ventrílocua de las supuestas vanguardias letradas, antes partidos-conciencia, ahora ONG´s-conciencia o asesores-conciencia, ha quedado atrás. Tienen que aceptar que el Partido que hablaba a nombre de la clase no ha sido sustituido por la ONG o por el asesor que habla a nombre del “pueblo”. Los críticos tienen que entender que esta suplantación de la sociedad, tan íntima y propia del proceder de los que sustituyen a las clases sociales de acuerdo a su estado de ánimo personal, y a las luchas sociales por sus inventos verbales, no contribuyen a este proceso revolucionario. Si los sustitutos de la lucha social elaboraran leyes y definieran el curso de la historia, no hablaríamos de revolución, sino de una farsa financiada por gobiernos extranjeros, que pareciera ser en el fondo lo que los críticos sueñan como la “realización” suprema del “comunismo”.

El Gobierno es consciente de que estos procesos de construcción colectiva de leyes deben profundizarse y ampliarse a todos los componentes del Estado, con mayor participación social. Ésa es la garantía de la solidez del Proceso de Cambio y de la comunitarización de la toma de decisiones. Pero también el Gobierno de los Movimientos Sociales es consciente de que se tienen que tomar decisiones prácticas, y ejecutar las obras de beneficio social que el pueblo ha reclamado y planteado insistentemente. El Estado Plurinacional no es una idea bonita sobre la cual divagar infinitamente. Ese lujo se lo podrán dar quienes tienen cubiertos sus gastos en alimentos (incluidos los viajes a otros países para hablar mal del Gobierno). Ellos pueden especular con la dilatación del tiempo de ejecución material de las cosas porque no tienen necesidades materiales insatisfechas que resolver. Pero para la gente trabajadora, para el campesino que tiene que esperar el riego para poder garantizar el alimento de su familia, para el pequeño productor que tiene que llevar en la espalda sus productos durante días hasta llegar a la carretera, para el obrero que tiene que añadir valor agregado a la materia prima para mejorar el rendimiento salarial, para ellos el tiempo es una herida que desangra su esfuerzo, que lacera su necesidad insatisfecha.

Por ello, para un Gobierno Revolucionario que tiene que oír y consultar a los movimientos sociales, el tiempo es escaso porque tiene que mostrar en los hechos el significado material del Estado Plurinacional, tiene que mostrar en las condiciones de vida básicas, que el sacrificio, el esfuerzo, la consulta y el debate social, traen mejoras.

Socialización democrática de decisiones e inmediatez de resultados en las condiciones de vida del pueblo es la tensión que atraviesa cada acción gubernamental. Al fin y al cabo, para el pueblo la revolución es el grito desesperado y urgente para mejorar sus condiciones de vida. Y eso se le reclama a diario al dirigente, al asambleísta, al gobernante, al Presidente, por muy hermano y compañero suyo que sea.

El tiempo conspira contra los procesos revolucionarios. Si no trae bienestar, la gente comienza a desencantarse de su obra, se vuelve más propensa a oír las fantasías conservadoras de quienes les prometen el paraíso por arte de magia, olvidando que el arte de magia será una nueva expropiación privada de sus esfuerzas colectivos.

En la revolución no hay magia ni palabrería, sólo el trabajo de los propios trabajadores, su esfuerzo compartido que permite generar riqueza común para usarla en beneficio de todos sin que unos cuantos se la apropien. Pero como las carencias son tantas, ningún esfuerzo inmediato es suficiente. Se requiere tiempo para avanzar, para ir satisfaciendo gradualmente la necesidad de muchos.

La posibilidad del desencanto no aparece porque la revolución se haya extraviado, como reaccionariamente interpretan la derecha cavernaria y sus acólitos oenegistas, sino porque no avanza lo suficientemente rápido para satisfacer materialmente las necesidades crecientes que la propia Constitución ha encumbrado como derecho común.

Y entonces el Gobierno tiene que apurarse para ejecutar las inversiones, acelerar las decisiones para priorizar los gastos productivos que generen con el tiempo mayores ingresos que se distribuyan entre todos, pero también tiene que detener la ejecución para consultar democráticamente a las organizaciones, y al hacerlo, tiene que suspender inversiones, paralizar mejoras en las condiciones de vida de la gente que inmediatamente reclamará el por qué no se ha realizado tal obra, por qué no se ha mejorado el salario, o por qué no se ha concretizado tal o cual derecho.

La revolución es revolución precisamente porque tiene que cabalgar esa paradoja: acelerar la ejecución material de inversiones para satisfacer necesidades y requerimientos materiales de las organizaciones, y detener las inversiones para realizar la deliberación democrática con las organizaciones sociales para definir el tipo de obra que necesitan. Cada una de estas acciones implica la parálisis de la otra y la desilusión correspondiente por esa falla. Es una contradicción necesaria del propio curso de la revolución, y no se la supera rindiéndose, con impotencia y arrepentimiento, a los brazos de la derecha como lo hacen los “resentidos”. Esa paradoja de la revolución se la enfrenta de cara al pueblo, con ellos, con absoluta transparencia de las dificultades, sin eludir las responsabilidades y depositando la confianza en que sea el propio pueblo, su trabajo, su lucha y su conciencia las que permitan seguir avanzando.

 

Bolivia es la modernidad

Manolo y la reforma de la cláusula IV del Partido Laboral inglés

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Manolo hace unos días posteaba: Menem, el Socialdemócrata de la Tercera Vía; y la Cláusula IV del Labour Party.

Nos preguntamos ¿Cuál es la diferencia? Sabemos que Manolo es barroco con su prosa pero nos llamaron la atención estos texto en inglés referente a una reforma sustancial en la carta orgánica del Partido Laboral inglés así que las tradujimos para los legos, pero sobre todo para poder entenderlas separadas.

To secure for the workers by hand or by brain the full fruits of their industry and the most equitable distribution thereof that may be possible upon the basis of the common ownership of the means of production, distribution and exchange, and the best obtainable system of popular administration and control of each industry or service.

The original version of Clause IV, drafted by Sidney Webb in November 1917 and adopted by the party in 1918, read, in part 4.

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The Labour Party is a democratic socialist party.

It believes that by the strength of our common endeavour we achieve more than we achieve alone, so as to create for each of us the means to realise our true potential and for all of us a community in which power, wealth and opportunity are in the hands of the many, not the few, where the rights we enjoy reflect the duties we owe, and where we live together, freely, in a spirit of solidarity, tolerance and respect.

Tony Blair had in 1993, before becoming Leader of the Labour Party, written a pamphlet for the Fabian Society which criticised the wording of Clause IV for confusing ends with means.

La fuente, hacer clic aquí;

La versión original de Cláusula IV, redactado por Sidney Webb en noviembre 1917 y adoptado por el partido en 1918 queda así:

Para asegurarle a los que trabajan con las manos o con el intelecto los frutos plenos de su labor y una distribución mas equitativa de lo producido que solo es posible sobre la base de la propiedad común de los medio de producción, distribución e intercambio, y el mejor sistema concebible de control y administración popular de cada industria o servicio

La versión que impulsa Tony Blair y que se termina incorporando en reemplazo de la que se transcribe mas arriba

El Partido Laboral es un partido socialista democrático.

Cree que por la fuerza de nuestro esfuerzo común conseguimos más que lo que obtendríamos solos, con el objeto de crear las condiciones necesarias, para cada uno de nosotros para realizar nuestro potencial objetivo, y para todos una comunidad en donde poder, riqueza y oportunidad estén en las manos de los muchos, no de pocos, donde los derechos que disfrutamos reflejan los deberes que tenemos y el lugar donde juntos vivimos en libertad, en un espíritu de solidaridad, tolerancia y respeto.

¿Cuál es la diferencia?

Antecedentes:

El caso me interesa particularmente dado que Blair trata de aggiornar un partido laboral añejo a las cartas que se daban en la Inglaterra de Margaret Tahcher de los principios de los noventas. Para eso echa mano de lo que terminó por llamarse la Tercera vía que es un pastiche con intenciones de controlar de alguna manera al neoliberalismo. Esta andanada reformista del socialismo democrático tuvo repercusión en casi toda Europa y el Psoe español,con Zapatero a la cabeza por ejemplo, tuvo su Nueva Vía como correlato . En la versión sudaca se lo relaciona a Lula con esta movida.

Pero como pensador emergente de esta corriente aparece Anthony Giddens y ligado a Giddens aparece Ulrich Beck sociólogo alemán con quién comparte algunos trabajos como Modernización reflexiva. Política, tradición y estética en el orden social moderno y de quién nos hemos ocupado en varias oportunidades referente a su concepto de “sociedad del riesgo” y su concepto de individuación. Y aquí queríamos llegar.

Decíamos:

Siempre que hablamos de individuación lo hicimos desde dos perspectivas. Un individualismo egoísta, el “Individualisierung“ de Ulrich Beck, herencia propia de las políticas neoliberales. El otro un individualismo mas ligado a las identidades, precisamente a la multipertenencia. Como criterio teórico de este derrotero hacia la individuación nos parábamos sobre la visión de Juan Urrutia Elejalde en este trabajo.

Pero es el del Individualisierung del que queremos hablar. La tesis de Beck ante el relajamiento del Estado de Bienestar, dentro de las desigualdades del mercado “los ciudadanos son abandonados a su suerte” hasta que seamos recogidos por nuestra “oportunidad estadística” del derrame, pero veamos que dice:

“Este proceso consiste en que el agente individual, para la realización de sus actividades dirigidas a la consecución de sus objetivos, necesita cada vez menos el recurso de las instituciones. En un mundo globalizado, en donde las TIC (tecnologías de la comunicación e Información) funcionan a pleno rendimiento y el conocimiento es la parte principal del valor añadido, el agente individual puede relacionarse directamente con cualquier otro individuo sin necesidad de instituciones intermedias, como por ejemplo la nación, cualquier iglesia, los clubes privados o las empresas."

"Esta individuación nos hace ver que vamos lentamente hacia un cierto cosmopolitismo en el que, en el proceso de decisión individual, las instituciones sociales jugarán un papel muy poco contundente y el individuo decidirá de acuerdo con las restricciones que él mismo se imponga. En este sentido podríamos hablar de la “indidualisierung” como institucionalización del individuo".

Con estos antecedentes tenemos que releer las modificaciones impulsadas por Blair

El original:

Para asegurarle a los que trabajan con las manos o con el intelecto los frutos plenos de su labor y una distribución mas equitativa de lo producido que solo es posible sobre la base de la propiedad común de los medio de producción, distribución e intercambio, y el mejor sistema concebible de control y administración popular de cada industria o servicio.

Aquí no existe el concepto de individuo, ya sea cuando hace referencia a los que trabajan, la distribución equitativa, que puede leerse como igualitarista o fraternal, la propiedad es común ya sea de los medios de producción, distribución e intercambio, y para terminar abrocha todo con un control popular donde pulveriza todo vestigio de individualidad o propiedad privada.

Su reemplazo es engañoso porque a simple vista avanza sobre la socialización de una forma explícita:

El Partido Laboral es un partido socialista democrático.

Cree que por la fuerza de nuestro esfuerzo común conseguimos más que lo que obtendríamos solos, con el objeto de crear las condiciones necesarias, para cada uno de nosotros para realizar nuestro potencial objetivo, y para todos una comunidad en donde poder, riqueza y oportunidad estén en las manos de los muchos, no de pocos, donde los derechos que disfrutamos reflejan los deberes que tenemos y el lugar donde juntos vivimos en libertad, en un espíritu de solidaridad, tolerancia y respeto.

Pero hilando finito vemos que hace un juego de balanceos entre lo individual y lo colectivo. Primero acepta lo individual, cosa que antes no concebía, luego propone, sugiere, intuye débilmente que con la fuerza de nuestro esfuerzo común conseguimos más que lo que obtendríamos solos, inmediatamente después habla de cada uno de nosotros, y vuelve a individualizar. Pero finalmente dice que todo debe estar en las manos de los muchos, no de pocos, como si fuera una cuestión de cantidad, que de alguna manera sí lo es, pero en donde el muchos está lejos de ser el todos del colectivo. Finalmente agrega el marco posmoderno de espíritu de solidaridad, tolerancia y respeto, al que muchos de los lectores le van a saltar a la yugular.

En definitiva, la reforma que propone la reforma de Blair inscripta en la Tercera Vía es la aceptación del Individualisierung, en otras palabras una refutación al colectivismo del socialismo tradicional.

No se trata de muchas individualidades reunidas ¿No es cierto Rib? Se trata de la posibilidad cierta de reconstruir una identidad colectiva posible y real y no imaginada o digitada desde poderes ocultos.

Linda manoleteada

Agregado

Me acordé, no era Rib con quién compartíamos algo de lo que se dice acá sino en este post de Lola

disolviendo estados, fabricando rebaños

Menemismo con derechos humanos II. Ayuí, Game Over

6 nos acompañaron

Un discurso correntino

¿Quiénes más se oponen?

Varias ONG´s ambientalistas, y éstas son el verdadero sujeto del rechazo. En realidad son personas con intereses extranjeros, que en sus países de origen han destruido los bosques en el altar de la explotación industrial, y que ahora buscan conservar los recursos medioambientales que “equilibren” su acción depredadora, en otros países que no son los suyos. No se crea que son unos industrialistas arrepentidos. Para nada. Fueron y siguen siendo depredadores de la naturaleza y mercaderes de la vida.

Sólo que les resulta más rentable destruir toda la naturaleza a su paso en los países de alto desarrollo industrial, y pagar migajas en los países del tercer mundo para que las poblaciones sumidas en la carencia y en la pobreza absoluta “cuiden” los bosques y la biodiversidad a nombre de ellos, hasta cuando consideren necesario depredar esa “reserva”.

Resulta así que a favor de un negocio de alta rentabilidad de las grandes transnacionales, se impide afectar bosques, se obliga a no utilizar cursos de agua, se limita la actividad manufacturera de pueblos y naciones enteras congeladas en el abandono, la desvertebración y la carencia material, a fin de preservar el medio ambiente para los que no supieron hacerlo. Las grandes transnacionales nos venden el discurso de la protección de nuestros bosques en nombre de la “humanidad”, pero cuando se trata de los recursos financieros, del petróleo o del conocimiento científico-tecnológico, éstos ya no son de la “humanidad” y sólo les pertenecen y son para ellos. ¿Por qué los recursos financieros globales no se vuelven patrimonio de la humanidad, a disposición de todos los países del mundo? ¿Por qué los conocimientos científico-tecnológicos de las mega corporaciones no se vuelven patrimonio planetario al servicio y disposición gratuita de todos los habitantes del mundo? A los bolivianos nos hablan a nombre de la “humanidad” cuando se trata de cuidar los bosques, pero cuando se trata de distribuir los recursos financieros y científicos planetarios, ni la mencionan. (Donde dice “bolivianos”, léase “correntinos”)

Existen pues intereses transnacionales que quieren convertirnos en “guardabosques”, sin derecho a luz, carreteras, servicios básicos, sin derecho a utilizar, en una relación de diálogo, a la naturaleza para satisfacer moderadamente nuestras necesidades. Y ahí entran en escena algunas ONG´s ambientalistas, que son el brazo operativo de estos tenebrosos intereses transnacionales que legitiman la industrialización depredadora en el norte, precautelando a su nombre, y a costa de su bolsillo, el proteccionismo ambiental en el sur.

Son estos intereses externos los que financian fundaciones, ONG´s, comentaristas, formadores de opinión de países de África, América Latina y Asia para llevar adelante campañas de “protección del medio ambiente”. Con una resolución, que merecería mejores propósitos, proclaman que no hay que tocar nada de la naturaleza, que no hay que utilizar los cursos de los ríos, que no hay que sembrar porque se degrada el suelo, que no hay que arrancar las hojas porque se mata la biodiversidad, que no hay que mirar a las aves porque se les hace daño, en fin, que hay que convertirse en estatuas de sal para preservar la “biodiversidad”.

¿Y la comida para la gente, que también es parte de la naturaleza? ¿Y el agua, y la luz, y las carreteras, y los derechos materiales de las personas para crear una comunidad satisfecha? Les tiene sin cuidado. Como no son ellos quienes no tienen luz, agua, o alimentos, o medios de vertebración, ese reclamo es una contingencia colateral. Pero la población real, de carne y hueso, no la del informe administrativo para el financiador, necesita alimento, necesita cultivar, necesita transportarse, necesita luz, necesita implementos técnicos, necesita vivir dignamente, y ello supone actuar en el medio ambiente, afectarlo, modificarlo. Si no, ¿de dónde saldrán los recursos para satisfacer las necesidades? Al fin y al cabo no todos pueden recibir el salario de la fundación para satisfacer esos requerimientos. (Tampoco del estado subcidiador)

No se puede condenar a la miseria y al abandono a las poblaciones con tal de satisfacer el negocio “medioambiental” de países extranjeros y de transnacionales tal como nos proponen los “resentidos”.  Ni tampoco se puede obstruir las acciones de integración departamental imprescindibles para cualquier sociedad, con tal de no “tocar” la “reserva” que perpetúa el abandono y privación material de muchos bolivianos. Y es que, ¿por qué tenemos que pagar nosotros con nuestro “inmovilismo” productivo, con nuestra miseria y desvinculación (que genera pobreza), las consecuencias de la orgía depredadora de los países industrializados? (Nuevamente donde dice “bolivianos”, léase “correntinos”)

Como país y como sociedad tenemos derecho a mantener un intercambio metabólico con la naturaleza para satisfacer las necesidades tanto del ser humano como de la propia naturaleza. Y por supuesto, también tenemos derecho a no seguir los pasos destructivos del entorno material que llevó adelante la industrialización capitalista. Eso lo sabemos, y lo saben los campesinos y los indígenas que demandan la construcción de la carretera. Ése es el gran reto de la ruta industriosa que lleva adelante el Gobierno de los Movimientos Sociales: construir una forma de intercambio dialogante con la naturaleza que así como logra obtener los elementos materiales para la satisfacción de las necesidades básicas de la población, también logra reproducir los nutrientes básicos de su propia reproducción.

Pero las cosas no se detienen ahí. A esta velada complicidad de los críticos con el gran negocio del medioambientalismo transnacional, se suma una complicidad política tanto o más reaccionaria. Resulta que el tercer actor opuesto agresivamente a la construcción de la carretera, es la oligarquía cruceña, especialmente la ganadera que con el monopolio del faenado del ganado en los mataderos cruceños ha logrado subordinar la totalidad de la actividad ganadera beniana a los precios fijados por ellos.

Una carretera entre Beni y Cochabamba permitirá a los ganaderos, pequeños y medianos del Beni, vincularse directamente con los mercados de consumo de la carne beniana en los valles y el altiplano, rompiendo la intermediación y la dependencia hacia el exclusivo grupo empresarial que controla el precio de la carne puesta “en gancho”. Por ello, no es una novedad que los principales opositores a este proyecto de integración vial, desde hace décadas, sean estos grupos monopólicos que mantienen al Beni como su patio trasero. Y en esa tarea, se encuentran entre sus más leales aliados, las autoridades regionales benianas, expertas en el soborno de dirigentes. He aquí que los “resentidos”, supuestos abanderados

de la “autonomía revolucionaria de los pueblos”, feroces “anticapitalistas y anticolonialistas”, se lanzan genuflexos ante el llamado de la oligarquía cruceña, ayer separatista, hoy pseudo-ambientalista y anti-integracionista.

Lo más gracioso de toda esta farsa política de los críticos, es que le reclaman al Gobierno mayor firmeza para con las oligarquías, siendo que ellos actúan como los alarifes virtuosos de los intereses materiales de ellas. Triste y decadente papel de quienes a nombre de la “reconducción del Proceso de Cambio”, acaban en realidad como los restauradores del proceso neoliberal y de la penetración de los intereses transnacionales, y como los defensores de seculares desequilibrios geopolíticos favorables a las oligarquías locales reaccionarias.

En resumen, los críticos, ayer amigos en el Gobierno, hoy resentidos en la oposición, mienten, tergiversan y engañan sobre lo que sucede con el Proceso de Cambio. En su cometido se adhieren a la totalidad de las farsas, mentiras y ataques de la derecha neoliberal y restauradora del viejo régimen, y al final, los críticos no hacen más que jugar el papel de “conciencia desdichada” de la derecha política restauradora.

Párrafo final de EL “OENEGISMO”, ENFERMEDAD INFANTIL DEL DERECHISMO
(O cómo la “reconducción” del Proceso de Cambio es la restauración neoliberal)

Álvaro García Linera

Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia
Presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional boliviana

Gracias Lola por el link

A vos Sin Dioses te voy atender con el capítulo anterior en próximas entregas

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