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Redes sociales. ¿Cómo funcionan los vínculos humanos?

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Mi amigo Augusto en TEDx San Paulo

El siglo de la fraternidad 7-El nacimiento de la Fraternidad – Segunda parte

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Lo bueno (malo) de las definiciones es que recién se puede tener una constatación fehaciente de lo que se entiende a partir de ella y si esto es lo que se quería significar cuando lo formuló, solo cuando uno las hecha a rodar. Que pasa cuando esto no ocurre, bueno, algo anda mal. Si lo que pretendíamos “definir” queda oculto, de nada sirve la definición, esto se devela a parir de la crítica que en definitiva es la que va a universalizar los resultados y será la que le conferirá “legitimidad” finalmente.

Dentro de este marco se podría convenir que cuanto mayor resiliencia tenga una definición ante la crítica, mejor será su sostenibilidad en el tiempo, o de otro modo, a medida que se va estabilizando y afianzando el concepto que uno quiere definir mayor será su perseverancia al paso del tiempo.

En De revolutionibus orbium argentum dábamos una primera definición de fraternidad, y lo hacíamos de esta manera:

“Fraternidad es el emergente que surge a partir de que dos o más elementos primitivos ganan reconocimiento y confianza mutua mediante una interacción comunicativa sustentable en el tiempo y que los constituye en identidades complejas.”

Considerando un concepto de Fraternidad así definido, quiere decir que si se logra concebir un tipo de comunidad primitiva que le sirva de base a todas las otras relaciones humanas, tendremos un salto de emergencia desde los "componentes singulares" hasta los "componentes en relación" a lo que podríamos denominar como “lo social”.

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Del diccionario de la Real academia de la lengua española se puede obtener la trazabilidad el termino Fraterninad a través de sus cinco diferentes definiciones que se sucederán a lo largo de la historia de los últimos trescientos años.

En 1992, la actual, dice: Fraternidad:

    • “Amistad o afecto entre hermanos o entre los que se tratan como tales.”

Sin embargo si vemos ediciones más antiguas (1852 -1989) esta definición era la siguiente:

    • “Unión y buena correspondencia entre hermanos o entre los que se tratan como tales”.

En 1869 aparece el verbo fraternizar como: “unirse y tratarse como hermanos”
Si seguimos yendo para atrás, desde 1791 y hasta 1843 encontramos este otro significado:

    • “La unión y buena correspondencia que debe haber entre los hermanos”.

No existe el verbo fraternizar.

En 1780., contemporánea con la Revolución Francesa, reza lo siguiente:

    • “La hermandad y unión amorosa que debe haber entre los hermanos”.

Sin embargo en la edición de 1732 vemos esta:

    • “La hermandad y unión amorfa que debe haber entre los hermanos. Esto tomado del Latín fraternitas.”

En esta última definición de Fraternidad pero primera en orden cronológico encontramos que un lapso de cincuenta años recorre un trayecto que va desde la “unión amorfa” a la “unión amorosa” para luego devenir en “unión bien correspondida”, para llegar hasta nuestros días como “amistad o afecto” entre hermanos o quienes se tratan como tales. En ese primer período salta desde lo amorfo a lo amoroso, como una aproximación hacia el romanticismo que le habrá de suceder. Pero desde entonces, hace casi trescientos años, recorre el derrotero desde lo amorfo inanimado hasta el sentimiento profundamente humano de la amistad y el afecto. Mientras lo hace se convierte en acción cuando se verbaliza. Una cosa amorfa no podía predicar nada, luego, a partir de las revoluciones fraternales el término se hace sujeto.

Y es curioso ver cómo los principales cambios en la definición se dan fundamentalmente con las dos grandes revoluciones fraternales francesas: la de fines del siglo XVIII y la de mediados del XIX. Estas revoluciones no solo resignificaron el término sino que lo hicieron acción.

Durante la primera mitad del siglo XIX el concepto ostentaba una gran connotación moral ya que resalta las calificaciones valorativas del tipo de unión que supuestamente “debe haber entre los hermanos”, mientras que en el diccionario de 1852 unos pocos años después de la revolución del 1848, nos encontramos con la definición que llega prácticamente hasta nuestros días. Esta se mantiene en esencia, pero para hacerlo tendrá que desprenderse de “lo que debía ser” para sencillamente “ser”. Deja de alguna forma el romanticismo de los jacobinos. “La unión y buena correspondencia que debe haber entre los hermanos” que encontramos en las definiciones que van desde 1791 hasta la del 1843 es una declaración puramente idealista y romántica. Es una moral de convivencia, una voluntad típicamente humana de actuar de una determinada manera. Es el comportamiento ético deseado que se desprende del “que debe haber”.

Por 1789 estalla la Revolución francesa y en 1790 el diputado Robespierre acuña las divisas de Libertad, Igualdad, Fraternidad cuando pide para los desposeídos la incorporación a la Guardia Nacional. Esta fue la primer revolución fraternal, la última fue en 1848. A partir de allí “la fraternidad, pues, o la apariencia de ella ingenuamente pretendida por el gobierno provisional salidos de revolución de febrero (1848), se había acabado” sentencia Antoni Domènech[i]

Recordemos que a 1848 se le atribuye el inicio una serie de revoluciones proletarias a lo largo de toda Europa que se dieron por llamar la “Primavera de los Pueblos” y a partir de las cuales se deja de lado definitivamente el estandarte de la fraternidad como divisa revolucionaria. También en febrero de ese año se publica el Manifiesto Comunista escrito por Karl Marx y Friedrich Engels en donde se delinean las bases del materialismo dialéctico heredero del materialismo histórico.

Para Domènech en su libro “El eclipse de la fraternidad, una revisión republicana sobre la tradición socialista”, la pequeña propiedad privada, que se había puesto fuertemente en juego en ese ciclo de las primeras revoluciones, no ponía en cuestión

“el valor intrínseco de la Fraternidad pero sí su eficiencia como consigna programática. La divisa de la fraternidad fue en general considerada a partir de entonces (1948) por los socialistas políticos como un lábaro confundente (emblema de confusión), omnubilador del problema de base de la propiedad”.

Para Doménech se corre el foco de lo que se venía discutiendo políticamente: la igualdad entre los pares propuesta por la fraternidad se deja de lado al ponerse en disputa la propiedad privada como eje de la política. En realidad los pares dejaron de ser pares a partir de allí.

Ya en la edición del 1852, con posterioridad a la “La Primavera de los Pueblos” y en coincidencia con su ocaso, como se señaló, la definición pierde su romanticismo y se vuelve totalmente terrenal: “Unión y buena correspondencia entre hermanos o entre los que se tratan como tales”, la unión y la buena correspondencia ya no forman parte de un deseo o de un ideal, de algo fantaseado e idealizado para la República. El otrora mandato imperativo de la Fraternidad es reemplazado por una acción voluntaria a la que se podía adherir o no.

“El fracaso de la Revolución de 1848 en toda Europa, y en los demócratas “sociales” y los socialistas “fraternales” de la Segunda república francesa, conllevó también el final de la fraternidad, como divisa políticamente usadera (trillada).”

Los idearios fraternales luego de la revolución de 1792, si bien se habían combatido, nunca se habían depuesto, en 1948 este ideal vuelve a florecer. Pero advierte Alexis de Toqueville que una sociedad sin patrones, esclavos con una loi de famille abolida, “sin trabajadores sometidos a los caprichos absolutistas” la fraternidad era incompatible con la libertad política, es decir con la República puramente política y no social. Por eso fracasa en ese último intento por reflorecer. El éxito de la burguesía por preservar la propiedad privada y el advenimiento del marxismo a disputársela es la causa fundamental que el concepto de fraternidad sea puesto de lado definitivamente. En definitiva lo que acaba con ella es la guerra materialista que pretendía combatir. Es fundamental esta distinción que hace Toqueville entre lo político y lo social

El pragmatismo que se instaura con el industrialismo no da cabida a la Fraternidad ya que ésta descarna sus contradicciones. Contradicción que consistía básicamente en que mientras las grandes potencias se peleaban por sus libertades o por sus igualdades, el hemisferio sur era postergado en la miseria. Luego de la caída del Muro de Berlín la lógica del conflicto este- oeste no tenía sentido. La tensión que producía la lucha se había relajado y es en ese momento donde reflorece la diversidad. Se hacen visibles los actores que habían sido sistemáticamente postergados por la primacía de la lucha Liberalismo – Comunismo. Con la diversidad reaparece la Fraternidad.

Ahora veamos el término hermandad. Apelando al mismo diccionario vemos que hoy lo define como: (De hermano).

  1. f. Relación de parentesco que hay entre hermanos.
  2. f. Amistad íntima, unión de voluntades.
  3. f. Correspondencia que guardan varias cosas entre sí.
  4. f. Cofradía o congregación de devotos.
  5. f. Privilegio que a una o varias personas concede una comunidad religiosa para hacerlas por este medio participantes de ciertas gracias y privilegios.
  6. f. ant. Liga, alianza o confederación entre varias personas.
  7. f. ant. Gente aliada y confederada.
  8. f. ant. sociedad ( agrupación de personas para determinado fin).

Si nos fijamos con detenimiento veremos que solo en la definición nº3 la correspondencia no es entre seres humanos, es entre cosas, en todas las otras se refiere a la correspondencia entre personas.

Sin embargo esto nos lleva a distinguir a la Fraternidad como algo propio de los seres humanos o más precisamente, propio del comportamiento de los seres humanos, porque sollo ellos pueden ser “hermanos o comportarse como tales”. Esto deja fuera del término a los tornillos y las tuercas, a los engranajes, y a las coronas y los piñones. Todos ellos se pueden hermanar pero no se pueden “fraternar”. De hecho no existe un verbo fraternar sino uno parecido que es fraternizar. Este aparece a mediados del siglo XVIII y significa “unirse y tratarse como hermanos”. El “se” hace la diferencia, no solo habla de que esa unión es intrínseca y autogenerada, sino que hay “voluntad de unirse” para “actuar como” hermanos. Un tornillo no tiene voluntad de hermanarse con una tuerca, se los hermana desde afuera.

Todo esto viene a otra crítica que nos hacía Aulo cuando nos advertía que si no nos estábamos olvidando de la fraternidad en nuestro intento por definirla. Pues bien, en algún sentido sí, lo fraternal es un emergente propio de los sistemas sociales humanos. Por lo que nuestra primer definición no debería ser tan abarcativa debía restringirse solo al dominio de lo humano. A una máquina, que posee piezas hermanadas, no le es propio todo lo que se diga sobre fraternidad, ya que esta aparece con la emergencia de los sistemas vivos con capacidad de amistad, unión, amor o afecto voluntario, propios de los humanos o de algunos animales superiores.

En tren de aclarar los términos en nuestra primer definición usábamos el términos “elementos” que ya no es más aplicable a una definición de fraternidad, es por eso que usaremos el vocablo utilizado por Juan Urrutia, “agente”, que se define como: el Que obra o tiene virtud de obrar.

Reformulamos esta primera definición para quedar en su segunda expresión de la siguiente forma:

"fraternidad es el emergente que surge a partir de que dos o más agentes ganan reconocimiento y confianza recíproca mediante una interacción comunicativa sustentable en el tiempo y que los constituye en identidades complejas.”

El término Fraternidad en los últimos doscientos años ha pasado de ser “La unión y buena correspondencia que debe haber entre los hermanos” a “Unión y buena correspondencia entre hermanos o entre los que se tratan como tales”.

Lo que “debía haber” entre hermanos “para la unión y buena correspondencia” hace doscientos años atrás, que es un ideal, un pricipio moral, hoy se descategoriza y se toma como un hecho fáctico.

Este recorrido necesario nos sirvió para refrendar nuestra definición pretendida con lo que históricamente significó el término en nuestra lengua castellana en los últimos trescientos años.

Fuera de la mitad de la primera mitad del siglo XIX la Fraternidad nunca ha tenido una connotación idealista, salvo el hecho que señala Juan Urrutia que Fraternidad nunca ha funcionado sola, aislada de otros términos, sino que lo ha hecho como un sistema de representación asociada con otros como “Libertad e Igualdad” o los que él propone como “Identidad y Rebeldía” o como lo hace en su último paper que la asocia a "Comunidad y a Redes" para hablar de sostenibilidad.

Estos nuevos conceptos giran todos en base a dos ejes: la articulación de las interacciones humanas (la topología del vínculo) y la sostenibilidad en el tiempo de esas interacciones (su dinámica). También asignan a la Fraternidad, dentro de estos sistemas de representación, el poder aglutinante primario que establece la “correspondencia” entre agentes.

Pero donde se agazapa la fraternidad durante 150 años. ¿Pasa inadvertida dentro de las estructuras de la masonería? ¿Se esconde dentro de las religiones o de algunas etnias como la de los negros de Estados Unidos? ¿O es algo inherente a las sociedades que vuelve en base a su resiliencia como nos dice Juan Urrutia? ¿Por qué entonces volvería a cambiar recientemente en 1992?

Tenemos una explicación para eso. Nos llama la atención el desmerecimiento y casi desprecio que se hace del término durante todo el siglo XX, es más, a nadie le importa hoy hablar de Fraternidad. La explicación que uno encuentra frecuentemente es similar a la que esgrime Doménech, se la considera algo impracticable y a partir de allí se la degrada de categoría y a sus defensores se los tilda de idealistas o naivfs, cuando el término tiene toda otra connotación como surge a partir de los estudios sobre cooperación que se están haciendo en estos últimos años. De lo que deducimos que: para que la Real Academia haya cambiado una definición que había permanecido inmutable por casi ciento cincuenta años, solo lo puede haber hecho en base a fuertes presiones provenientes de sectores que pretendían de apropiarse del término ya que tal como estaba formulado entraba en contradicciones con la praxis de lo fraternal.

Como los icebergs que tienen una parte visible (real) y otra sumergida (imaginaria), la Fraternidad posee una complejidad con sus dos dimensiones: una real perceptible y otra deseada, imaginada. Si durante ciento cincuenta años se mantuvo eclipsada, la posmodernidad se está esmerando en hacerla resurgir.

Recuerda Augusto de Franco referente a la necesidad de una re Alfabetización Democrática, pensada en términos de lo que él llama “democracia en sentido fuerte de la palabra”, que:

“esa idea se me ocurrió ahora, diez años después de leer los escritos de Fritjof Capra sobre la necesidad de una “Alfabetización Ecológica”. Su interés es darle una posibilidad a la democracia dentro de la sustentibilidad y con su dimensión pragmática sola (la democracia en su sentido débil) no bastaba para la humanidad. Por eso para él Democracia es también un ideal, hacia el que se debe tender sin olvidarse de su dimensión real.”

Para de Franco en el concepto de Democracia también opera el concepto de la complejidad al considerarla con una dimensión real y otra ideal que se corresponderían en paralelo con nuestro concepto de identidad compleja de la fraternidad. Para unir estos dos conceptos habría que remontarse al concepto de fraternidad que según Domenech imperaba durante los primeros períodos en que se establecía la democracia. Según Domenech: …

“Por entonces Democracia, era tradicionalmente el gobierno de lo pobres ya libres, era la pretensión de universalizar la libertad republicana, de lograr una sociedad civil en que todos fueran plena y recíprocamente libres, iguales en el viejo sentido republicano de la palabra. `Democracia era, pues, `Fraternidad y `Fraternidad era `Democracia.”

Dicho esto, estudiamos dos perspectivas de análisis para determinar las posibilidades de aportación del término para el estudio de la formación las comunidades.

La primera la aporta Aulo desde el interesante concepto de Zubiri de habitud que le da una dimensionalidad espacial al término, el desde donde. La segunda se formula a partir de la definición de los sistemas sociales de Luhmann y las categorías de Maturana, como lo que emerge como diferencia entre el sistema y el entorno. En esta última interpretación tratamos de establecer una continuidad entre los sistemas sociales primitivos,(de los animales, por ejemplo) hasta los sistemas humanos mas complejos.
No hay una gran diferencia, simplemente que Zubiri parte y llega desde lo humano y nosotros somos mas ambiciosos queremos explicar los comportamientos macro a partir de las interacciones micro, (en la medida de lo posible).

Vamos a formular una nueva hipótesis: La fraternidad como protosistema humano, como protocomunidad humana, como protosociedad humana. Fraternidad como esencia misma de la democracia en el sentido fuerte de la palabra. Y en esto creemos que tenemos un consenso amplio en considerarla así.

Si esto fuera efectivamente así, debería haber en la evolución de lo puramnete humano un antes de la constitución de la Fraternidad y otra después; la fraternidad en este caso es la que inaugura la esfera de “lo humano”. Antes de la humanidad puede haber habido hermandad, pero no Fraternidad, como pudo haber sistemas sociales, pero no humanos. Entonces la fraternidad también se yergue como divisoria de aguas o punto de disrupción entre lo humano y lo “salvaje”. Es justamente esa dimensión de lo ideal en su concepto lo que la instituye como compleja y lo que hace la diferencia.

Llegamos a un punto interesante, si todo esto es así, a partir de una discontinuidad en nuestro sistema complejo que llamamos “vida”, surge una nueva emergencia autopoiética marcada por:

  • Las coherencias estructurales de las uniones y correspondencias entre los agentes entre sí que los definen como sistema distinguido.
  • Las coherencias estructurales de lo que surge como medio y en su distinción con el sistema, y
  • Las dinámicas de las relaciones entre el sistema y el medio.

Conformando así un conjunto autoreferencial

Tanto la habitud como la fraternidad estarían definidas por los dos primeros puntos. Hay que aclarar que todo esto se da al mismo tiempo una vez iniciado el proceso de emergencia.
Establecidos los mecanismos productores de la emergencia, (el sistema humano) lo emergente deberá conservarse en el tiempo, deberá ser sostenible en el tiempo, por dos motivos, el primero será conservar la identidad que surge de esas interacciones primarias de los agentes que lo constituyeron en sistema, luego posibilitará que esa identidad evolucione en el tiempo sin desnaturalizarse.

[i] en su libro “El eclipse de la fraternidad, una revisión republicana sobre la tradición socialista”,

Nuevo proyecto “Topía”

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La democracia no es el puerto, el punto de llegada, pero sí el modo de andar.
Así denomina Augusto de Franco a su último capítulo de su libro Alfabetización Democrática que es el punto de partida de este nuevo proyecto que iniciamos hoy.

"La democratización es un movimiento en dirección hacia la política en el sentido que los griegos le atribuyeron al concepto. En ese sentido, el objetivo de la democracia es la política, la creación de aquello que los griegos denominaron de polís, cosa que, incorrectamente, fue tomada como sinónimo de Ciudad-Estado. Pero, como hemos visto, lo que es propio de la polís, lo que la caracteriza y distingue de los otros Estados antiguos, es el hecho de ser una comunidad (koinomia) política. […]
No se quiere obtener nada con la política, a no ser – vale la pena repetir – que los seres humanos que vivan como seres políticos, es decir, que convivan entre iguales (isonomia) en una red pactada por diálogos en que la libre opinión manifiesta (isegoria) que es equitativamente valorada como principio (isologia). Ahora, esa es la definición de democracia compatible con el sentido de la política como libertad. Si la democracia pudiera ser definida así, entonces sería sólo un sinónimo de política.La finalidad de la democracia es la libertad, o sea, la política; no la igualdad. La igualdad es la condición sin la cual no se puede ejercer la política, es decir, la libertad. Si los esclavos, los extranjeros y las mujeres de Atenas participaran del ágora, no podría haber democracia en Grecia – al menos que dejaran de ser lo que eran, o sea, pasaran a ser (iguales a los) ciudadanos( fraternidad). Pero sólo entonces ellos serían libres en el sentido político.
Eso significa que, si existiera cualquier cosa como una liberación
de los excluidos de la ciudadanía, esa liberación debería llevar a una inclusión en la ciudadanía política para que se transforme en libertad política. Pues, la libertad política no es más que el ejercicio de la vida política."
Por eso en este trabajo nos proponemos, e invitamos a todos los que quieran participar del proyecto a unirse, partir en búsqueda de la Topía, donde comenzó todo, recuperarla, habitarla y hacerla habitable para todos nuestros hermanos, los que hoy no están incluidos

Paz y amor

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Nunca me quedó clara la diferencia entres red y sistema, tal vez esta distinción se hace mas difusa si hablamos de redes y sistemas humanos. Parecería que esa distinción se hace más apreciable a medida que andamos los caminos.

En el Debate democracia-plurarquía propuesto por Augusto de Franco se sostiene que la plurarquía comparte la misma genética que la democrácia en un ámbito local, ya que es un proceso descontructor de autocracia, y en consecuencia es un proceso democratizador de la democracia y por ende una forma de democracia en el sentido fuerte de la palabra. Para todos estos términos sugerimos ver su libro Alfabetización Democrática o consultar la Presentación para aclarar de lo que se habla.

En el post Comunidad, igualdad y demos De Ugarte hace una contribución a nuestra serie Bajo el asfalto está la pampa donde analizábamos el conflicto del campo en la Argentina, en donde dice:

La elección de alternativas o representantes sólo es conflictiva -y por tanto hace falta votar- cuando:

  • se trata de una red no distribuida donde lo que se elige son nodos centralizadores que podrán cambiar la naturaleza de la red (es decir, no existe comunidad) o
  • cuando la asamblea está escindida en identidades estables que tienen visiones coherentes y opuestas sobre los temas en discusión

En el primer caso el uso de la palabra comunidad es cuando menos aventurado, la imagen que nos viene a la cabeza sería la de los congresos a la búlgara: unanimidades forzadas por la potencia cohercitiva de la dependencia a una red clientelar.

En el segundo caso uno se pregunta qué sentido tiene mantener una definición de demos en el que unos ven como peligro a los otros en vez de segregarse. En ambos, la respuesta general es que se está creando escasez artificialmente.

Así que, lo que define a las comunidades dignas de ese nombre no es la participación como ejercicio del voto, las comunidades no surgen para jugar a las votaciones. Las comunidades surgen porque hay una identidad común tan potente como marcar un demos, una frontera, una manera de vivir. Vivir juntos.

Se pregunta De Ugarte “¿qué sentido tiene mantener una definición de demos en el que unos ven como peligro a los otros en vez de segregarse?” y esa es la gran diferencia, no el segregarse o no sino el “sentido”.

Mi trayectoria por las redes sociales deviene de la Autopoiesis de Maturana y de los Sistemas sociales humanos de Niklas Luhmann que se desprenden de la Teoría general de sistemas y tienen la particularidad de que en ellos opera el sentido.

Entonces si hablamos “sistemas sociales humanos” estamos hablando también de “sentido”. Es contradictorio considerar un sistema social humano sin considerar el sentido que en él opera.

Esto trae un poco de luz a nuestro primer interrogante sobre la diferencia entres red y sistema. Creo que se puede hablar de red sin hablar de sentido pero nunca podríamos hablar de sistema social humano sin entender que lo que está operando en su interior es el sentido.

Lo que nos lleva a considerar a la red social como la mera estructura desprovista del sentido que bien podríamos concebirla como estructura matríztica. El sentido sería entonces lo que direcciona su funcionalidad dentro de la red y lo que la converte en sistema.

Esto nos vuelve forzosamente a los postulados maturanianas cuando define sus sistemas sociales como lo reflejábamos acá:

“Cada vez que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyen con su conducta una red de interacciones que opera en ellos como un medio en el que ellos se realizan como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conservan su organización y adaptación y existen en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones, tenemos un sistema social”.

Humberto Maturana habla de que: “todo sistema existe sólo en la conservación de su adaptación y organización, en circunstancias en que la conservación de una involucra la conservación de la otra” y “todo sistema se desintegra cuando en sus cambios estructurales no se conserva su organización.”

El sentido de lo humano, en consecuencia, es la vida y su adaptación al medio. El principio de la Reyna Roja.

Pues bien creo que cuando hablamos de democracia estamos hablando de demos esto es de todos o de pueblo y en ese “todos” o “pueblo” se encierra el sentido de lo humano y no llegamos a distinguir esto en la plurarquía ya que “todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores” y esto nos introduce de esta o de esta manera en un proceso de individuación.

No importas mucho la forma en que se arribe a la individuación sino lo que dice Juan Urrutia Elejalde al respecto ya que: no cree “que el imaginario cultural colectivo converja a uno dado, el proceso de individuación no tiene fin y, además, no creo que fuera bueno que lo tuviera, pues, además de perder oportunidades de acceder a la autencitcidad, perderíamos diversidad”. De una o de otra manera la individuación emergerá y con ella las diferencias internas.

Entonces “cuando la asamblea está escindida en identidades estables que tienen visiones coherentes y opuestas sobre los temas en discusión” y las posturas individuales de los grupos deben optar por dos formas de resolución de conflicto, como marca de Ugarte la votación o la segregación.

Esto suena a los matrimonios que se llevan mal, “para qué van a seguir juntos si siempre están peleando”, tampoco es aplicable aquello de la votación en este caso. O veamos otro caso más absurdo en donde la comunidad tenga por costumbre festejar en una fiesta jugando a la ruleta rusa, que a todos les guste el juego, que todos estén de acuerdo en jugarlo y que todos acepten sus consecuencias.

En estos dos ejemplos podemos ver que la red social se opone al sistema social ya que viola su sentido, esto es la vida o su evolución.

Creemos que la democracia es un sistema social humano cuyo único sentido es preservar la Matriz, el sistema social, la conservación de la vida y su adaptación al medio. La plurarquía no garantiza el demos, ni el sentido del demos, la que lo garantiza es La Fraternidad, es por eso que El vivir democrático es una obra de arte.

Para terminar queremos señalar un punto más. Si “el imaginario cultural colectivo NO converje a uno dado”, cómo es que mantenemos “el sentido”. Y aquí tal vez se diga lo mas importante de este post que es que el sentido no está dado, tampoco la vida ni la adaptación. En cada instante el sistema social crea su sentido, crea su demos, que no es el demos de hace un instante ni es el que vendrá. Es por eso que la democracia se erige como custodia del demos por eso es una obra de arte.

Lo nacional, el estado, la religión, es algo que viene dado. La comunidad se va autogenerando a medida que evoluciona en el tiempo en su intento por conservar la vida. Ese es su sentido y lo que la constituye en sistema social.

Como la ecología se preocupa de mantener la sustentabilidad de la naturaleza para que todos podamos vivir en ella, la democracia deberá se la herramienta que nos permitahacer sostenibles a los sistemas humanos

¿Y si confiamos en la gente?

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Se plantea en varios post del Criador el tema de la representación efectiva en los diferentes tipos de gobiernos democráticos. La tesis del Criador es que a partir de la división de poderes un sistema presidencialista es mas difícil de corporativizar que una única cámara parlamentaria. Es larga la discusión y muy de cientista político, muy interesante. Comparto esta postura del Criador. Ver acá y los posts anteriores.
Hete aquí que ahora lo atiende en este post a nuestro benemérito y bastión del progresismo no K Hermes Juan Binner, quién habría dicho “hay que dar paso a otra forma de gobierno" como la "democracia parlamentaria, como en los países europeos. La prueba la tenemos palmariamente con lo que está ocurriendo ahora.” según lo refleja el Parlamentario. Hasta allí el Criador.


En ese post comentábamos que “Una de las bases de su gobierno (el de Binner) radica en la regionalización del estado (provincial), y que uno piensa y que ha militado eso, como algo que posibilitaría una mayor participación popular en las decisiones del gobierno.” Es decir la representación más directa del pueblo en las decisiones del gobierno provincial. Mas tecnología, mas 2.0 y menos funcionarios entre el poder y el pueblo.

Pero advertíamos que “Sin embargo la pretendida descentralización, entendida como achatamiento de la pirámide del poder no es tal ni lo va a ser en nuestra querida invencible Santa Fe.” Ya que “lo que se pretende hacer aquí es una multicentralización del poder,” en el sentido de don Augusto de Franco
Vamos a recurrir a nuestro amigo Augusto de Franco para explicar esto. Dice Augusto “la democratización es una horizontalización – en el sentido topológico de distribución – de las relaciones, mientras que la centralización (tanto la monocentralización, cuanto la descentralización, que en la verdad es una multicentralización) es una autocratización. En otras palabras, hay una relación intrínseca entre la forma (social) de conexión y el modo (político) de regulación de conflictos.”
Esto lo explicábamos de esta manera “al no tener una estructura partidaria que banque desde el PS, con la formación de muchos polos a lo largo de la geografía de la provincia, lo que se pretende hacer es armar la estructura (de poder) de la que carece el PS. De esta forma donde no tenía nada, como acá en el sur de Santa Fe pretende, matonear entre una planta de ONGs importante, algún trepador fiel y obsecuente y algún despistado, que siempre los hay, un polo que se va a llamar Región Sur Sur con sede en V Tuerto.”
Para explicar como funciona esto veamos como funcionan los bancos o los hipermercados que tienen sucursales en todo el país. Antes cuando no existían las tecnologías que hicieren posible esta topología del negocio bancario o cualquiera que funcione en este tipo de red, los gerentes de banco tenían, por ejemplo mas atribuciones y mas poder en la sucursal que en la actualidad. Hoy tanto los precios de las góndolas, como las carpetas de los bancos viajan por la red a la velocidad de la luz y no hacen falta mas esos pequeños cotos de poder alejados de la centralidad de las decisiones. La red se descentralizó pero no se distribuyó. Como dice De Franco se multicentralizó y la prueba de que esto es así es cuando “se cae el sistema”, la sucursal o el hipermercado sencillamente no puede operar.
La única distribución del poder es con mas democracia y no con mas centralización. Esto corrobora aquello que suele decir un polémico periodista muy difícil de amordazar “que los socialistas, son amigos entre ellos, se casan entre ellos, se pelean entre ellos, hacen asados y fiestas entre ellos”. Tesis sostenida además por un diputado provincial del PJ y conciudadano nuestro, que escribió un libro que se llama “La secta socialista”.
Ahora que hay de cierto de lo que dicen y es acá donde tenemos que ser absolutamente objetivos. Hay una fractura entre lo que se construyó desde el Frente Progresista Cívico y Social durante el largo año de campaña y lo que hoy tenemos. La estrategia del socialismo es centrarse en el diagnóstico propio mas que fortalecer los vínculos que se tejieron en esa larga campaña que llevó a Binner al gobierno. Políticos avezados y conocedores de los territorios han tenido que abrir y cerrar los ojos en interminables seminarios normativos que dictaba el gobierno binnerista ya electo para imaginar la provincia soñada de la matriz DAFO. Una humillación para dirigentes que sin ser socialistas apoyaron y brindaron su estructura para que el FPCS gane. La idea parece ser, disciplinar la tropa.
Augusto al respecto acota: “Aunque la llamada ciencia política todavía no ha tenido en cuenta la existencia de este vínculo connotativo entre la red social y democracia (en el sentido “fuerte” del concepto), la democratización está co-implicada en el aumento de la distribución de las redes sociales (y no en la apuesta en el patrón organizativo centralizado o multicentralizado de la mayoría de las instituciones políticas, públicas y privadas, como los partidos y los llamados movimientos sociales, las corporaciones, los sindicatos, las asociaciones u otras formas tradicionales de agremiación), lo que significa enfocar y valorar al ciudadano desorganizado y conectado que compone el inmenso colectivo de la sociedad civil.”
No es en este sentido último y “fuerte” de la democracia que se está articulando la regionalización. Se diagnostica y se recontradiagnostica y se vuelve a medir porque no se conocen los territorios y no se confía en quienes apoyaron a este gobierno para que pueda llegar al poder, a fin de poder ver como se controlan, por control remoto, las distintas regiones, en vez de largar a la cancha a jugar a los ciudadanos. No necesitamos comisarios políticos.
Nos las hemos arreglado solos tanto tiempo tan lejos de la distante y burocrática Santa Fe que no nos hace falta ningún director técnico para seguir accionando socialmente. De hecho el sur de Santa Fe, lejos de todo, produce el 10% de todo en la provincia. No nos ayuden así. No des centralicen los burócratas, distribuyan el poder, repartan y dennos el poder que nos ganamos y que merecemos manejar. Aprendan de la experiencia del gobierno nacional cuando quiso centralizar más. Tampoco sirve valerse de las arcaicas estructuras del PJ que les son funcionales solo a ellos. Confíen en los ciudadanos.
Para terminar volvemos a Augusto: ”Para la democracia (en el sentido “fuerte” del concepto) la sociedad civil, trata por lo tanto, de soltarle la mano a la repetición de formas organizativas piramidales, verticales, basadas en el flujo comando-ejecución. O sea, en vez de engrosar la vieja burocracia corporativo-partidaria y la nueva burocracia asociativista (de las ONGS, inclusive), apostar a las redes de personas, que se conecten con los 'ciudadanos-desorganizados', unos con los otros, en pro de objetivos comunes, expandiendo una nueva esfera pública no-estatal. Se trata de mostrar, en la práctica, que el ciudadano sí puede, hacer política pública, que la sociedad puede tomar iniciativas colectivas, aumentando su protagonismo y su iniciativa emprendedora.”
Diagrama de acá

ALFABETIZACIÓN DEMOCRÁTICA

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Para todos los cientistas políticos que nos visitan.
Les dejamos esta introducción del libro ALFABETIZACIÓN DEMOCRÁTICA de Augusto de Franco un grosso brazuca. (Ver este post de Deavid de Ugrate)
Comenten así seguimos traduciendo si les interesa.
Reflexiones Siesteras
La "utopía” de la democracia es la política.

Para facilitar el proceso que llamamos aquí alfabetización democrática seleccionamos 24 propuestas que tienen como objetivo contribuir a una especie de desinfestación o de desintroyección de las ideas autocráticas que aún están infectando nuestros cerebros o colonizando nuestras conciencias.
Entonces aquí van, de A a la Z, las propuestas para una alfabetización democrática que constituyen el contenido principal de este libro.

Las personas alfabetizadas en términos democráticos deberían ser capaces de comprender:
a) que es posible aceptar la legitimidad del otro (aún cuando el otro está en otro “campo”);
e) que la política no es una continuación de la guerra por otros medios;
f) que la democracia es una cuestión de “modo” y no una cuestión de “lado”;
g) que la democracia es un modo pacífico de regulación de conflictos;
h) que el sentido de la política (democrática) es la libertad, no la igualdad;
i) que la democracia no es el régimen de la mayoría (mas exactamente lo opuesto: el régimen de las múltiples minorías);
j) que para un que gobierno sea democrático no basta haber sido elegido sin fraude por la mayoría de la población (pues quién tiene mayoría no siempre tiene legitimidad);
k) que el ejercicio de la democracia depende de la formación de una opinión pública (que no es lo mismo que la suma de las opiniones individuales de la mayoría de la población);
l) que son profundamente antidemocráticas las afirmaciones de que ‘no es un avance tener democracia si el pueblo pasa hambre’ o de que ‘no es un avance tener democracia política mientras no se reduzca la desigualdad social’;

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