Mostrando entradas con la etiqueta David Viñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David Viñas. Mostrar todas las entradas

Murió David Viñas, el intelectual que no podía ser oficialista

1 nos acompañaron



David Viñas: “Un intelectual no puede ser oficialista

Maestro de maestros en la crítica literaria argentina, habla de política, literatura y de la edición de su novela “Los dueños de la tierra” en cómic.

¿Qué temas coyunturales debería asumir la literatura argentina? Me invitaron a incorporarme al grupo K. No me convencía. Pero si tengo que situarme, leo La Nación y es cada vez más clerical y reaccionario. No puede ser. No estoy diciendo que soy K. Yo propuse que el grupo de intelectuales se llamara Rodolfo, por Rodolfo Walsh y Rodolfo Ortega Peña, porque un grupo de intelectuales...

¿Se refiere a Carta Abierta? Sí. Y estoy disconforme con la elección, con los rasgos tácticos del lenguaje que emplean...

¿Y desde el lado ideológico? Siento un gran rechazo por los mismos que ellos rechazan. Pero hace falta más análisis político. La revista y el grupo que yo propuse, debía el nombre a Walsh y a Peña. Dos intelectuales argentinos asesinados acá a la vuelta. Qué es K, ¿Kafka? Adhiero, pero un intelectual no puede ser oficialista. Perdón.

Autor de la foto

Del círculo de baba a la pirámide III

1 nos acompañaron

El Semicírculo

Autor de la foto

Desde aquí y aquí partimos planteando al círculo como el paradigma de una sociedad primitiva tencionada por una lógica de miedo. Un juego donde alternativamente van ganando unos y otros pero que por sí solo no permite otra alternativa que la fagocitación entre agentes.

¿Qué tendría que suceder para que ese incipiente asociación pudiese evolucionar y salir de ese statu quo  le plantea la circularidad redundante?

La única chance que tendrán será la apertura del círculo cerrado para que se rompa momentáneamente el equilibrio a través de la posibilidad de que alguna pauta diferente se cuele dentro de su dominio y motorice un cambio.

Esto ocurre de la siguiente manera. Ninguna sociedad de este tipo puede sostenerse por mucho tiempo. El juego del Tit for Tat (ojo por ojo) es un caso especial del dilema del prisionero:

“En ella, un agente que use esta estrategia responderá consecuentemente a la acción previa del oponente. Si el oponente ha cooperado previamente, el agente cooperará. Si el oponente deserta, el agente se vengará de él.”

Como muestra su resolución, si sus jugadores son muy parejos en el juego, ninguno de los dos logrará imponerse sobre el otro y en un juego iterado lo mas probable que suceda es que ambos terminen perdiéndolo todo, al estilo de La Guerra de Los Roses.  “No hay ganancias, solo hay grados de pérdidas” sentencia Oliver Rose (Michael Douglas). Por lo que para ambos es imprescindible  que se abra una puerta a la creatividad para que, a partir de la pauta innovadora, pueda emerger un nuevo statu quo.

Entre los Rose se establece un Tit for Tat que comienza por la colaboración pero que por “pequeñeces” vira hacia la destrucción total mutua y esto no siempre sucede. Entre las trincheras de bandos enemigos siempre se establece un punto de ruptura antes de que esto ocurra, un pacto de no agresión, un pacto de no aniquilación para ganar tiempo y posibilitar que el milagro de la apertura sea posibles y que una nueva emergencia pueda tener lugar. Una relajación de las tensiones internas provoca una mayor permeabilidad de las pautas mutantes al interior del circulo, provocando de esta manera una asimetría.

Dicen los cubanos que lo que acontece trae ventura y ese acontecer se produce debido a  la asimetría que se introduce inmediatamente después de, o durante la apertura del círculo y será la que permitirá la ruptura del equilibrio hiperestático del mismo.

Lo que provoca la pauta es un desbalanceo de las tensiones internas del círculo por lo que  lo induce a su deformación, descompensación que en general se inicia desde el punto de ingreso al dominio del círculo. Y como cualquier asimetría debe ser absorbida por la ecología interna del círculo social, absorbida y asimilada, lo que se traduce en un rebalanceo y un aprendizaje. Entonces la pauta mutante no solo gatilla el cambio, sino que a su vez se metaboliza como capital social (o en destrucción de una de las parcialidades si se la apropia alguno). También puede aniquilar el círculo si los actores no logran recomponerse y re equilibrarse luego de la penetración de la innovación.

Entonces si la pauta establece una asimetría que es capitalizada por un sector del círculo, el restante, en oposición, deberá compensar la asimetría para contrarrestar su efecto. En esto se basa la creatividad y el crecimiento del conjunto como respuesta a la competencia, al principio edípico de la afirmación.

Luego de invadido y dispersada la innovación, el círculo puede ser concebido como un conjunto de asimetrías compensadas por la habilidad creativa de sus integrantes. Esto posibilita una  salida al Tit for tat a partir de una mirada lateral que acepta las pautas mutantes, en otras palabra que posibilita la apertura del círculo.

En este punto nace la figura del semicírculo, un círculo constreñido a en una de sus mitades, reunido alrededor del punto de ingreso donde se cuela la pauta mutante. Lo que tenemos ahora es un círculo que se redibuja en función del punto de ingreso de los flujos. Claro, esto luego pactar (de alguna forma) lo social, que se traduce la trascendencia, como una ecología que permita cohabitar a ambas parcialidades o multilateralidades; el principio narcisista de permanencia.

“fraternidad es la forma fractal emergente que surge a partir de que dos o más agentes logran un diseño de red tal que les facilite un acceso universal a los flujos materiales e informacionales que la atraviesan y sostienen, lo que le terminará confiriendo una identidad compleja, ya que en la búsqueda de ese diseño, los agentes ganan reconocimiento y confianza unos con otros”.

Prácticamente tenemos la Fraternidad necesaria que posibilitará lo social, porque como escribíamos en el Siglo de la fraternidad, fraternidad no era otra cosa que paridad+flujo+ergodicidad. Para que ésta realmente exista,  los flujos de la innovación que penetran desde un punto central deberán tener las mismas probabilidades de alcanzar todos los agentes, esto es, deberán ser ergódicos y esto se logra con el diseño de un árbol fractal con tronco en el centro del semicírculo y que sus ramas y sus hojas completen la totalidad la figura.

Autor de la foto

Citábamos acá a David Viñas, en el análisis que hace de la obra de Rodolfo Walsh, donde recurre al derrotero que tiene su obra de la siguiente manera:

* Si recorremos por última vez la cartografía de la literatura argentina a partir de sus contradictorias relaciones con la política y el Poder, se podría ir formulando –al evaluar las diversas prácticas de Walsh– una suerte de ecuación: a mayor criticismo y heterodoxia, mayor riesgo de sanción.
* En una última (o penúltima) instancia, si tuviera que simbolizar el itinerario de Walsh, echaría mano de escenarios de la Biblia. Con una cita de Daniel (
profeta Daniel) arranca Walsh. Entonces, uno, el inicio como descifrador frente al semicírculo de los cortesanos de Nabucodonosor. […] La muerte, en Variaciones (Variaciones en rojo), no es mucho más que el disparador del relato. Y está vinculada a sórdidas relaciones de hijuelas, albaceas, herencias y propiedades.

La figura de semicírculo rescatada por Viñas es la figura del descifrador de signos (Profeta Daniel) que esclarece al resto. Daniel no es Dios, por lo que es de suponer que las pautas mutantes introducidas por Daniel son las que esclarecen, no porque sea Daniel un esclarecido, sino porque es el portavoz de Dios y es a su vez el distribuidor de la verdad que les destrabará los conflictos internos a la comunidad.

El semicírculo en la figura de Daniel no implica jerarquía sino la posibilidad cierta de practicar la fraternidad, de hecho Daniel no es el único profeta, otros comparten ese de pro-fesar de la llegada del Mesias. De hecho la funcionalidad del profeta era repartir entre los judíos la palabra de hermano que los pudiere confraternizar. Por lo que el semicírculo todavía en esta instancia actúa como distribuidor, como radiador de flujos, es una figura inocente. El círculo penetrado y convertido en copa de árbol semicircular puede tener su tronco (fuente) en cualquiera de sus miembros. Lo esencial aquí es que se que se cumpla con la fraternidad.

La asimetría introducida al círculo es compensada y re balanceada por los agentes. Entonces estamos frente a otro tipo de equilibrio, el equilibrio emergido de la asimetría compensado internamente por la distribución de los flujos.

Seguiremos analizando esta secuencia y cómo puede perder su inocencia, pero eso será en un próximo post

De Sherlock Holmes a Evo Morales

9 nos acompañaron


En este post, Mendieta se propone analizar el discurso de la blógsfera y viene:

A mostrar parte de nuestras preocupaciones como posteadores. A la tensión propia de este tipo de nuevos soportes, mitad “medio/periodismo”, mitad “opinión/propaganda”. Tensión que no necesariamente debe resolverse en un sentido u otro y que, a mi modo de ver, es la riqueza que esconde y le da vigor a los blogs: no cargar con el mito de la “neutralidad” o la "objetividad” tan propia de los medios tradicionales de comunicación masivos.

David Viñas, en el análisis que hace de la obra de Rodolfo Walsh, recurre al derrotero que sufre su obra de la siguiente manera:

* Si recorremos por última vez la cartografía de la literatura argentina a partir de sus contradictorias relaciones con la política y el Poder, se podría ir formulando –al evaluar las diversas prácticas de Walsh– una suerte de ecuación: a mayor criticismo y heterodoxia, mayor riesgo de sanción.
* En una última (o penúltima) instancia, si tuviera que simbolizar el itinerario de Walsh, echaría mano de escenarios de la Biblia. Con una cita de Daniel (
profeta Daniel) arranca Walsh. Entonces, uno, el inicio como descifrador frente al semicírculo de los cortesanos de Nabucodonosor. Dos, hacia 1956, y mediante Operación, el camino hacia Damasco (camino a damasco de Pablo). Y tres, por último, con su carta abierta a la Junta Militar, en 1977, el sacrificio del Gólgota (Calvario o Gólgota).

Esto quiere decir:

La muerte, en Variaciones (Variaciones en rojo), no es mucho más que el disparador del relato. Y está vinculada a sórdidas relaciones de hijuelas, albaceas, herencias y propiedades. Después de 1955 y de Operación masacre, Walsh no sólo se desliza desde la ciudad o de lo vacacional hacia el suburbio –que nada tiene que ver con el de Gálvez, con el de Borges o con la versión de Boedo–, sino que se multiplica e historiza hasta la politización. Ya se ha insinuado: Holmes deja de fascinar a Watson; y la novela policial de enigma se va trocando en novela negra. Hasta en esta franja, el eje cultural argentino se fue desplazando de Europa hacia los Estados Unidos. El renovado suburbio de Walsh es un escenario en el que ya no hay un asesino solitario, sino donde se verifica que toda la sociedad está mafisizada: policía, sindicatos, tribunales, ejército. Vertiginosa comprobación que subraya el ildungsroman vital de Walsh.
Al final de su itinerario, Walsh alude a su pasaje desde "los tiempos de la inocencia" hacia el duro y lúcido reconocimiento de la historia, la ciudad y el mercado. Podría decirse –glosando un texto clásico– que en 1977 Walsh ya "sabe los grandes secretos del poder de la burguesía".

Nuestros héroes blogueros Lucas Kuku Tanringa Carrasco, cuando todavía pensaba y producía y Alejandro, en este memorable post hacen su aporte al respecto
Lucas:


El policial inglés de intriga y acierto deductivo que deviene de Edgar Allan Poe pasando por Sherlock Holmes, inserto en un mundo burgués que se ve alterado por la presencia del mal hasta que un genial detective –quizás más sagaz que la honesta policía- aparece como contrapunto la novela negra… La novela negra, pronto, quedará también vieja, como viejos los códigos de conducta de los matones, los criminales, la moral torcida pero previsible de los bajos fondos. Se irá cruzando con el periodismo, Truman Capote, creo, llega al colmo de la narración periodística y también de la novela policial. Sí, es cierto: Walsh lo hizo primero, con Operación Masacre, pero no es lo mismo inventar en el culo del mundo que en la frente del mundo, en los ojos del mundo.

Lucas advertía el agotamiento del género de la novela policial y le busca alternativas proponiendo por ejemplo una novela policial árabe.
El aporte de Alejandro en su comment es tan importante como el aporte de Lucas:

Me meto y te digo lo que dijo Viñas, que es que Walsh invierte los términos clásicos del policial […] Porque en Walsh el criminal es el Estado y el detective es el pueblo. […] Pero esa subversión del policial es complicada. Porque Viñas, cuando dice eso que dice de Walsh, caricaturiza al policial de una manera en la que se pierde su complejidad. Y esa complejidad es propiamente anglosajona. Me explico: Holmes no es el estado. Holmes, la inteligencia individual, viene a salvar al estado de sus propias torpezas. […] Holmes, es un para policía. Es la continuación de la policía por medios, como decirlo, más Smithianos. Y entonces lo de Walsh es más complicado, porque en el policial clásico no era que el Estado venía a encontrar al criminal. No, no. El estado quería pero no podía. Y en Walsh, el estado no quiere porque es él mismo el asesino.
[…]Y creo que no puede haber novela policial ahí (mundo árabe) porque no hay concepto de individuo. No hay Poirots porque no hay culpables individuales sino colectivos. Hay torres gemelas más que atentados al presidente.


En una cita de acá que hago en el mismo post referente al accionar terrorista árabe cito:


Incorporando su propia muerte a los objetivos de la acción, presentándose frente a la comunidad musulmana como “mártires”, los terroristas en realidad proponen con su ejemplo un camino estratégico para la red. La propia muerte sirve de enfático argumento. El objetivo de los atentados nunca es tanto conseguir un resultado inmediato, como mantener el camino de la yihad abierto y señalar la ruta a los demás. Shahid, la palabra con que los terroristas suicidas se designan a si mismos no quiere decir sólo “martir caído en el combate” sino también “testigo”. El tiempo en el que viven es el tiempo de las redes, tremendamente inmediato y trascendente al mismo tiempo. Inmediato porque vive rápido, trascendente porque no cabe esperar resultado de la propia acción que no sea mediado por la red. La acción más que el argumento es el construye la identidad frente a otros y en la comunidad de los muyahidim."


El tema da para hablar muchísimo pero me centraré en dos o tres conceptos de lo vertido por mis amigos.
-Está agotado el modelo tradicional del relato testimonial-policial-periodístico.
-Hay un derrotero desde el semicírculo iluminador de Daniel al discurso de entregar el cuerpo como testimonio de lo dicho.
-Este razonamiento es el paso que da la experiencia y la madurez que cada ser humano y la cultura del relato en su conjunto pueden explorar.
-El concepto de individuo-relator o el de relato-individualista son propios de nuestra cultura capitalista burguesa que solo son superados cuando existe un compromiso político. Lo político como lo público.
-El “yo” se dispersa en función del relato maduro. A más individuación menor contundencia efectiva.
-El nivel de crítica está en directa relación con la sanción. A mayor crítica, mayor sanción.
-La inexistencia del yo en el relato árabe, hace casi imposible “el relato”.
-Esto lleva como consecuencia que al hacerse colectivo en el relato. El “individuo que se diluye en la sociedad” como dice Alejandro. No hay héroes, no hay traidores, no hay épica.
El relato de Evo es así, como se describe en el último punto, carente de todo atractivo para Hollywood, tal vez si lo tenga para el Discovery o el National Geographic.
Retomando a Mendieta y el discurso de los medios tradicionales y de los blogs, de lo dicho se desprende que el discurso semicircular propio de los primeros si no pasó de moda está pronto a hacerlo y que es necesario otro discurso que lo suplante. Éste no debería ser propalador de mensajes sino todo lo contrario deberá ser un discurso soporte, un discurso andamio que sirva de puente, que muestre el camino, la Shahid, inmerso dentro del colectivo, despersonalizado, “diluido en lo social”.
“El objetivo nunca es conseguir un resultado inmediato, sino mantener el camino de la yihad abierto y señalar la ruta a los demás.”
Tal vez la tarea de los que saben de letras sea entonces dotar de atractivos a este nuevo discurso que promete ser anodino.
¿Será por eso que los aymaras se visten de colores vivos?
En la blógsfera hay muchas buenas plumas, seguro que alguna tiene la respuesta

--------

Agregado Para que entienda el Ruso copio y pego el comment que le hice a Mendieta en su post

Comparto lo de Eva. Creo, Mendieta que lo tuyo parte de un error conceptual que tienen los periodistas, o mejor dicho el discurso de los periodistas. Ninguno que trabaje en medios puede zafar de lo que señalás. El discurso de Daniel.David viñas habla sobre el semicírculo presente en el discurso bíblico de Daniel y lo lleva a muchos lugares de la vida política. Un orador y un semicírculo de escuchas.Ese es el discurso de los medios, sin entrar a hilar mas fino.Ahora, lamentablemente los que hacen su incursión desde los medios a la blógsfera acarrean esa forma discursiva que muchas veces critican.Nuestros blogs son conectores no propaladoras, son conectores que permiten hacer fluir los mensajes, de ida y de vuelta, entonces somos mas soporte que medio. Si el soporte se cae el mensaje colapsa o al menos se restrinje en su circulación.Entonces es al pedo un rankismo que mida los blogs, como la tirada de los diarios. Aquí de nada sirve, para frustración de muchos, el populismo o la demagogia. Simplemente porque la audiencia no está cautiva.Al no haber un contenedor del semicírculo, el discurso semicircular tiene que autosoportarse, en ese caso se convierte en circualr o esférico.Lo mismo pasa con las empresa, o con todas las producciones jerárquicas o verticalizadas que tienen que competir con el Open Source. Saben que en la carrera larga pierden en manos de productos mejor orientados y mucho mas baratos.No sirve hacer periodismo en los blogs, esto termina cansando. Sirve hacer comunidad, incluso cuando esa comunidad incorpora o admite personajes como el músico de la aldea de Asterix. Lo que le sirve a la comunidad para crecer es la diversidad, que está muy lejos del discurso monolítico.En esa estructura cada uno se convierte en un conector por el que llegan y se van mensajes de una gran diversidad, entonces hasta el más mínimo blog o comentarista se convierte en un puente de infinitas posibilidades.Si después de decir todo esto no se entiende que los médios son otra cosa y que responden a sus regla propias, estoy listo.No obstante la blósgsfera tiene el poder y la agilidad de lo micro, con sus propias reglas. Seguramente que el poder se quiera valer del “poder de conección” que tenemos cada uno, está en cada uno de nosotros transar.Artepolítica en este caso es una estructura bloguera de segundo orden, en un mismo soporte debe reproducir el barrio, como un shopping. La diversidad, como señala Eva, debe estar mimicada aquí, pero no para hacer populacherío, o demagogia barata, como lo hace una radio que quiere captar audiencia o lectores en un catch all como hace Clarín, sino que debe reproducir el tejido distribuido de la red.Saludos

Foto de acá

Posts relacionados