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Por unos porotos de soja...

2 nos acompañaron


Diletantes dirigentes rurales estudien la estrofa clave de su Martín Fierro. Yo les acerco un análisis semiótico para que comprendan la base de un sistema social. Imberbes y estúpidos los llamaba el general (a los diletantes).
La estrofa de los hermanos (1160) es una de las más representativas de la intención que nos presenta un Hernández reconocido, adulto y contemporizador de un país próximo a su unificación definitiva en “La vuelta del Martín Fierro” también una de las más recordadas.


(1160)
Los hermanos sean unidos
Porque esa es la ley primera
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea
Porque, si entre ellos pelean,
Los devoran los de ajuera



Tomaremos esa estrofa como base de este capítulo desde la óptica de Hernández sobre la hermandad. Analizaremos lexia[i] por lexia su significado

Lexia 1 “Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera”
La lexia nos indica que la hermandad proviene de una ley anterior, fundacional, constitucional, arcaica. El concepto de unidad deviene como una consecuencia del acatamiento a esa ley fundacional. La unidad se constituye entonces, en cumplimiento con esa ley primera. Podrá haber unión sin hermandad pero no hermandad sin unión.
Lexia 2 “Tengan unión verdadera”
En esta lexia Hernández reafirma el concepto de unidad estableciendo, como una categoría calificativa de la misa. La unión deberá ser genuina, con sentido de verdad, pura, impoluta, desprovista de toda suspicacia, amplia, generosa, sin terceras intenciones, mezquindades, jerarquías, revanchismos, provechos, o cualquier otra acción o hecho que le pudiere quitar veracidad.
Lexia 3 “En cualquier tiempo que sea”
El concepto de “ley primera” ahora es extendido a la dimensión del tiempo. Esa ley deberá regir durante toda la flecha del tiempo, desde sus orígenes hasta el fin de los tiempos. La unidad de los hermanos deberá mantenerse siempre en todo momento y en todo lugar.
Lexia 4 “Porque, si entre ellos pelean,”
A esta lexia, Hernández la usa como contrafigura de la primera. La pelea como foco de conflicto, como posibilidad de desunión latente, como violación a “ley primaria”. La pelea entre “ellos” es una pelea interna, domestica. El “ellos” denota a “los hermanos”, indica el contrasentido de la pelea entre hermanos. “Ellos” establece la contradicción pelea-hermanos. El “ellos” refuerza la “unión verdadera” entre los hermanos de la segunda lexia, constituyéndolos en una verdadera hermandad. Las consecuencias de la violación a esa ley se verán en la lexia 5
Lexia 5 “los devoran”
Aquí Hernández explicita la consecuencia de la violación a la “ley primera”. El ser “devorados“ no solo indica desintegración, significa ser desaparecido, absorbido por el otro dentro del otro. Significa no existir más, como unidad ni como grupo colectivo para pasar a ser el cuerpo de otro. Ser fagocitado. Este significado de devorar, nos lleva al “aislamiento como castigo de Noelle –Neumann ampliamente tratado en este trabajo. El devorado, no solo esta aislado, esta en silencio, desterrado y anulado, el devorado esta fagocitado por el afuera, lo temido, lo extraño. El devorado por el desierto.
Lexia 6 “los de ajuera”
Esta última lexia se señala quienes son los encargados de reprimir la violación a la ley primera, lexia 4 que se castiga en la lexia 5 y aquí es ejecutada por un sujeto bien definido “los de ajuera” que indica quienes ejecutarán el escarmiento por haber roto la unión. Quienes los devorarán, los fagocitarán, quienes los harán desaparecer (lexia 5). La categoría “de ajuera” y de adentro denota un contorno perfectamente definido. La hermandad se establece como diferencia con los “de ajuera” que amenazan permanente con devorar, desaparecer. Hay que marcar que la fraternidad nace en base a la diferencia con los de afuera; existieran los de afuera, no hay diferencia, por lo tanto no hay grupo. Los “de ajuera” como se dijo en el comentario de la lexia 5 también denota el destierro, el entorno, el desierto y por ende el aislamiento de la hermandad, de lo familiar, del hogar. “Infierno por infierno prefiero el de la frontera”. Aquí también se marca lo que señala Moyano: El refuerzo identitario del grupo de los de adentro y de los de afuera como nosotros y los otros, lo que refrenda un sentido de pertenencia
Como nota dura podemos citar este texto de Gramsci. Diletantismo y disciplina
[i] Unidad de significado

Sobre fronteras, opinión pública y silencios

3 nos acompañaron



José Hernández padre de nuestras letras es uno de los primeros cronistas de la frontera, ese territorio oscuro de nuestro país en su etapa de unificación. La frontera es la línea difusa que marca inclusiones y exclusiones, adentros y afueras, padentranos y pejueranos, ciudadanos y marginales, civilización y barbarie. Aquellos excluidos de la civilización eran los que habitaban más allá de esos territorios. Indios, negros, viajeros, algunos inmigrantes, gauchos y partidas militares eran los transeúntes de una tierra de nadie dominada por lo que Domingo Sarmiento, siguiendo la tradición europea, llama “barbarie”. Allí también iban a parar las lacras de la ciudad: los excluidos, los prófugos y los marginales. Optaban por cruzar esa línea, a veces escapando, otras para hacer más soportable una vida miserable y así se internaban en el “desierto”.
Dice Marisa Moyano en su trabajo “Escritura, frontera y territorialización en la construcción de la nación”: “Configurar el cuerpo de la patria, su historia y sus trazos definitorios para hacer del espacio un territorio, y de éste una Nación, implicará incursionar en la frontera con la “barbarie”: la zona que une y separa a la vez el mundo conocido del desconocido, lo perfilado de lo amorfo, el “yo” del “otro”, la identidad de la diferencia; la zona donde se tocan y trafican las dimensiones del presente y del pasado, de un espacio sin marca, de una naturaleza sin saber, de un territorio sin propiedad, de monstruosas otredades sin asimilar que los habitan y transitan.
Afirma que el proceso discursivo era una “operación ideológica de invención social del espacio y las fronteras, como mecanismo previo al plan político de apropiación material del espacio en el proceso de conformación del territorio de un Estado Nacional”. Dice que la avanzada discursiva ”prepara el proceso de apropiación efectiva del espacio y de configuración del mapa político real del Estado.]…[Ese procedimiento territorializador, en el proceso de inventar un espacio nacional, define sus límites y explora sus fronteras para exorcizar la barbarie y apropiarse discursivamente de ese cuerpo. Una estrategia eficaz que configuró y legitimó ese procedimiento fue la utilización de lo que Navarro Floria denomina metáfora del desierto, como un doble movimiento discursivo que consistía primero en operar conceptualmente un “vaciamiento del desierto” – a partir de las textualizaciones que lo configuraron como imagen de la negatividad y de la nada absoluta, de espacio sin límite ni propiedad, pura “naturaleza bárbara”- para procesarlo después, en un segundo movimiento, como espacio potencialmente productivo para la mano de hombres civilizados. Con ello se produce la apropiación discursiva del espacio que precede a la apropiación política posterior.”
Refiere Moyano que la “metáfora del desierto” como estrategia territorializadora “se articuló sobre la idea de vacío: de nada, de pura negatividad, de espacio de tránsito y de tierra de nadie, espacio en blanco que el cuerpo de la patria no puede precisar como línea de continuidad civilizada.”[…]”La nada y el vacío, lo inmodificable, son las formas que ese espacio asume en el marco heredado del saber europeo configurado en las textualidades del recorrido, la descripción y el viaje en procura de marcar y nominar para acumular conocimiento que articule de algún modo una apropiación territorial sobre esos espacios.” (en definitiva como relato lineal).
El desierto no estaba vacío: lo habitaban gauchos, indios, cautivas, nómades, esclavos indios y españoles, comerciantes y viajeros. Cita a Sorondo Ovando quien dice que el desierto también puede entenderse como un lugar por donde no circulan los mensajes, como un lugar vacío de mensajes, interpretación ésta en concordancia con el concepto de “sociedad de la información”. Un espacio incomunicado. No es el caso de la pampa del siglo XIX ya que por el transcurrían y habitaban sociedades dispares sí, pero civilizaciones al fin, que en definitiva sí establecían vínculos con el “mundo civilizado”.
En estructuras de redes permanentemente nos chocamos con el concepto de frontera ligado al de identidad y al de fraternidad. Juan Urrutia define a la fraternidad como el espacio donde se da el conocimiento y la confianza. De alguna manera dentro de ese cluster fraternal originario la información que circula se plantea como membrana o piel digital con tres operaciones diferenciables: la perceptiva o sensible a lo de afuera, la mediática que intercambia con el medio y la de frontera que actúa como interfase. Asta aquí llega, hasta aquí es. Más allá no se.Hay una relación entre piel digital, piel social y opinión pública. Los discursos afirman o destruyen y el lenguaje con la capacidad de nombrar es el que demarca la frontera. El silencio como sostiene Noelle Neuman integra, incluye. Si no quiero ser excluido como el personaje de Martín Fierro de Hernandez por marginal o el del Quijote por alienado debo o permanecer en silencio, negando crítica y opinión personal (esto no siempre ocurre). El discurso dominante de la opinión pública es el que en definitiva se transmitirá y se convertirá en información.

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