Toda división política de los territorios es pasible de discusión y revisión. Si es producto de una desición política, es pública y como tal es muy conveniente que de tanto en tanto sea revisada para constatar que sigue siendo producto de una política acertada.
En un viejo post de enero de este año advertíamos que el Espacio inventado y conciencia territorial no son lo mismo (Pedro Navarro Floria [i]). Partimos de estas definiciones para abordar la problemática territorial de la Región Sur Sur de la provincia de Santa Fe en donde la discusión de la división política territorial se había clausurado hace exactamente un siglo con la creación del departamento 9 de Julio y en esa oportunidad nos planteábamos preguntas para el hoy: "¿Debemos considerar esa estructura política como dada o podemos intentar una nueva mirada? ¿Debemos considerar nuestros territorios como una “invención no-real” de las “elites políticas” para proporcionarnos una “conciencia territorial” y política del sur de Santa Fe; inventando el territorio “con tal eficiencia y naturalizada su imagen de tal modo, que parecería que siempre hubiera estado allí”? Y ahora la pregunta fundamental de estas cuestiones propuestas por el historiador. ¿La construcción del espacio social que comprende nuestro territorio responde a esa división política clausurada hace ya un siglo o es pasible de revisión?"
Con la Segunda Asamblea Ciudadana en Venado Tuerto, la semana pasada, se puso en marcha la segunda fase del proyecto de descentralización del estado provincial que está ejecutando el Frente Progresista Cívico y Social. Ésta es la de elaboración de las propuestas ciudadanas para establecer un plan estratégico cuya fase diagnóstica ya se ha concluido. Esto permite pensar una provincia a largo plazo y también inaugura una dinámica de trabajo que tiene que ver con la distribución de la política.
La Regionalización en la Provincia de Santa Fe rompe con la lógica del centralismo y revisa aquella división política en departamentos clausurada hace un siglo de la que hablábamos al principio de este post. Descentralizar el estado provincial en regiones que se construyen en base a criterios, no solo económicos, sino también culturales y sociales, como el hecho de tener en cuenta el índice de necesidades básicas insatisfechas NBI, habla de la reapertura de esas políticas y se abre la posibilidad de una nueva organización de los territorios.
La región 5 del Nodo Venado Tuerto abarca tres de los viejos departamentos: todo el departamento General López, Parte de Constitución y parte de Caseros. Esto es así porque los distritos de las localidades que la comprenden poseen características similares, sobre todo la mediterraneidad (midlands) y la pertenencia a la Pampa Húmeda que poco tiene que ver con la idiosincrasia portuaria del litoral paranaense.
Esto plantea una ruptura en la concepción centralizada de los territorios como comisariatos de senadores. ¿Que senador representa la Región Nº 5: el de Caseros, el de General López, el de Constitución? Ninguno de los tres y los tres. La diferencia es que la distribución de la política se da ahora sobre los distritos y no sobre los departamentos, en las regiones se reunen a traés de los distritos y no los departamentos. Esto acerca la política a los ciudadanos y rompe con la lógica de los intermediarios o comisarios políticos. Son las asambleas las responsables de los proyectos y no los representantes. La política se hace mas directa.
La consecuencia inmediata es la obsolescencia de la estructura bicameral del gobierno. ¿Para qué sirven los senadores si ya no pueden representar a los territorios? ¿Qué capacidad de gestión tienen los senadores para vehiculizar esta nueva forma de hacer política?
No se trata de borrar la representación territorial, se trata de redistribuirla. Con la unicameralidad la idea es establecer la representación mediante una proporción de legisladores que representen a los territorio y otra que lo hagan por densidad poblacional, así la representación territorial no recaería sobre una única persona sino sobre un grupo de representantes locales, lo que hace más distributiva la representación.
Partimos de la distribución de la política para resignificar los territorios y llegamos a la Reforma de la Cosntitución. Es hora que los pueblos del sur de Santa Fe sepan aprovechar la oportunidad de darse otra forma de administración mas moderna, en donde cada santafesino tenga mas ingerencia directa sobre sus destinos políticos. El conflicto del campo nos sirve de ejemplo para apreciar esta necesidad. Tal vez así, en un futuro no muy lejano, podamos encontrarnos en alguna asamblea discutiendo una porción del presupuesto para ejecutar políticas directas desde la misma región. Esto parece ciencia ficción en una zona invadida por el agua de otras provincias, donde el gobernador solo venía para el 17 de agosto y donde la dotación de infraestructura data de hace cuarenta años, mas allá de ser una de las regiones mas ricas y productivas de la provincia.
En un próximo post analizaremos la regionalización de la región para adentro
[i]Historiador del Conicet UN PAÍS SIN INDIOS. LA IMAGEN DE LA PAMPA Y LA PATAGONIA EN LA GEOGRAFÍA DEL NACIENTE ESTADO ARGENTINO. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9788] Nº 51, 1 de noviembre de 1999. http://www.ub.es/geocrit/sn-51.htm
