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45 propuestas acerca del uso de las tecnologías para la movilización social

1 nos acompañaron

Por David Wilcox 6 de abril de 2009
Nota 1: Este blog invita a sus lectores a comentar, corregir, aumentar o disminuir la propuesta del autor original.
Nota 2: Parecerían contradictorias algunas de las propuestas con la primera "La gente quiere el control." Hay que aclarar que si se pretende tener un tipo de organización horizontal como la que deviene del primer postulado, esto no quiere decir que no haya un núcleo propositor, o que no se pueda hacer algún tipo animación del grupo a fin de intentar algunos resultados, por ejemplo que el grupo sea horizontal y que nadie se lo apropie.

En los últimos meses he estado trabajando con los co-autores Andy Gibson, Amy Sample Ward, y Clive Holtham y Nigel Courtney de Cass Business School, en un libro acerca de cómo podemos utilizar las tecnologías sociales para beneficio social. Se va a llamar Sociales por Sociales: una guía práctica para el uso de las nuevas tecnologías para proporcionar movilización social y que va a se publicado y difundido por NESTA el próximo mes.
Hay estudios de casos, una especie de hoja de ruta para la planificación y el inicio de proyectos, muchos “cómo se hace” y un AZ de los términos clave.
Además del material más formal, queríamos algo un poco provocador, comenzaron las conversaciones para lograrlo, y creo que fue Andy quien sugirió algo así como el Cluetrain Manifesto. Ese fue un libro de hace 10 años con 95 tesis centrales, la primera de las cuales era "Los mercados son conversaciones". Trabajé en un primer proyecto desordenado, otros en partes, y Andy lo convirtió todo en algo realmente útil, como se puede ver aquí.
NESTA amablemente sugirió que las propuestas podrían aventurarse un poco antes, y estamos planeando ponerlas en algún lugar fácil para comentarlas, para que la gente acuerde, o desacuerde, y añada algunos "si usted cree esto… pruebe esto...". Se podrá ver si se coincide con el camino que hemos seguido a través de las propuestas en la práctica. Debería ser un gran precalentamiento para el libro, que esperamos que también terminen en un wiki con una licencia de Creative Commons para permitir la mezcla. Leer proposición 38 - comer de su propio alimento para perros.
Me gusta la idea que encontramos una manera de unirnos en la discusión sobre propuestas como la de participación digital del manifiesto que estoy ayudando a desarrollarlo aquí. Proposición 18: No centralice, desagregue.
Mientras tanto, siéntase libre de emitir un comentario aquí o en el sitio de Andy. Estoy seguro de que se nos sumarán... y espero que se desparrame por todos lados. Prop. 13: mantenga el desorden.
Luego, por supuesto, necesitaremos un receptor social para lograr algo de sentido común de todo esto...
 

Las 45 propuestas Sociales para la sociedad

Un conjunto de principios y directrices en los que se basan a nuestro criterio los proyectos hechos por la sociedad con mayor éxito social
  1. La gente quiere el control. Si se les proporciona herramientas para tomar más control sobre sus vidas, se lo retribuirán en atención, apoyo e incluso en efectivo.
  2. Libre determinación. La libre determinación es incondicional. Decirles lo que pueden y lo no pueden hacer con su plataforma es como si una compañía de electricidad nos restrinja en el uso de lo que se puede hacer usado energía eléctrica.
  3. Son las personas las que hacen trabajar a la tecnología. Piense en la idiosincrasia, el idioma y las habilidades antes de pensar en las herramientas, características o el diseño de pantalla.
  4. Conozca sus límites. La tecnología puede resolver problemas de información, de organización de las comunidades y los criterios de publicación, pero no puede repartir alimentos ni cuidar enfermos.
  5. No se puede aprender a volar con solo mirar al piloto. Si usted quiere entender las nuevas tecnologías, empiece por utilizarlas. Buceelas.
  6. Comience por arriba. Haga que el jefe bloguee o hable en YouTube.
  7. No se apresure por la herramienta. Sea claro en cual es el público al que quiere llegar y lo que hará por ellos. La elección de la tecnología es lo último que debe hacer.
  8. Comience por algo pequeño. Siempre es mejor construir algo que es demasiado poco que algo demasiado extenso. Cuídese de aconsejar sistemas costosos hasta que esté totalmente familiarizados con las herramientas y cómo las personas los puedan utilizar.
  9. Planificar de antemano es difícil. Encuentre maneras baratas y fáciles de probar sus ideas con gente real en situaciones reales antes de invertir en recursos cuantiosos.
  10. Esperar lo inesperado. Esté preparado para desempeñarse tácticamente, evolucionando a medida que camina, y aprenda a maximizar las posibilidades.
  11. Renuncie a la ilusión de controlar. En un mundo en red, las organizaciones ya no pueden controlar lo que la gente piense o diga sobre sus productos y servicios. Si está preocupado, involucrarse.
  12. La luz del sol es el mejor desinfectante. Cuanto más abiertas sean las cosas, menor es el riesgo de daño a su reputación. Restringiendo el acceso puede reducir gravemente el uso y la innovación.
  13. Mantenga el desorden. Diseñe en función de las conversaciones, las relaciones y las historias - no organice los documentos. Si todo está limpio y ordenado, es porque allí no hay nadie.
  14. En el diseño centrado en el usuario, todos tienen razón. Desarrolle cualquier herramienta o sistema con las personas que lo van a utilizar, y respete sus quejas.  Incorpórelos y deje que lo ayuden.
  15. Nunca asuma, siempre pregunte. No puede saber lo que su comunidad quiere de Ud. sin preguntar, ellos esperan que usted haga. Sea específico, defina el punto, problema o idea, y deje que las respuestas vengan, pero sea transparente sobre sus siguientes movimientos y resalte las respuestas que informen de sus próximos pasos.
  16. Diseñe para personas reales. Adapte su oferta a las verdaderas capacidades y características de sus usuarios, no cómo le gustaría a Ud. que sean.
  17. Manténgalo simple. Cada vez que añada una innovación al conjunto de herramientas, haga que las viejas funciones sean más dificultosas de utilizar.
  18. No centralice, desagregue. ¿Usted realmente necesita que los datos estén centralizados? ¿Está seguro, de verdad? Use muchos conjuntos diferentes de herramientas no relacionados entre sí, y a continuación reúna los resultados en una ubicación central.
  19. Sea un pirata. No haga las cosas por Ud. mismo, haga uso de lo que otros ya han compartido.
  20. Las habitaciones vacías son más fáciles de redecorar. Sea rápido y versátil con la evolución de su plataforma en sus primeras etapas, pero debe ser prudente con cambiar las cosas una vez que las personas comienzan a utilizarlas.
  21. Constrúyalo y puede que ellos no vengan. Cree relaciones y puede que ellos vengan.
  22. El mundo es un lugar con muchas interferencia. Conseguir la atención de la gente significa ofrecerles algo de valor.
  23. Vaya donde esté la gente. Los usuarios experimentados ya poseen muchos de lugares existentes, los recién llegados son difíciles de reclutar. Vaya a verlos y dígales hola.
  24. Aprenda a escuchar antes de empezar a hablar. Las buenas conversaciones requieren de buenos oyentes más que de buenos charlatanes. Aprenda cómo decir las cosas de la forma en que la gente las quiere escuchar.
  25. Sea consistente. Cualquier cosa que diga en público, recuerde que está le hablando a todos, todo el tiempo, así que permanezca fiel a sus principios.
  26. Usted no puede obligar a las personas a ser voluntarios. Contribuir al contenido y a la difusión de la palabra son actividades voluntarias, entonces aprenda a crear buenas convocatorias y oportunidades de acción.
  27. Respete cómo la gente elige para comunicarse. Algunos escribirán, otros tomarán fotos o harán películas. La mayoría de las personas sólo escucharán y mirarán, y tal vez comenten.
  28. Los entusiastas son más importantes que los expertos. La actitud le gana a la habilidad cuando las herramientas son baratas y fáciles.
  29. Sea realista acerca de quién va a crear los contenidos. Sería lo mismo que ponerlos con las manos arriba al turno de preguntarles.
  30. Ponga su energía donde está la energía de ellos. Apoye a que los primeros adopten la idea en lugar de perseguir a los escépticos y éstos se convertirán en sus evangelistas.
  31. Toda energía es buena energía. Si la gente se toma el tiempo en criticarlo, está enganchada.  No lo malogre.
  32. Haga una buena partida. Hágalo divertido y sociable, y a la vez que valga la pena para ganar un mayor compromiso.
  33. Sea un buen anfitrión. Haga que la gente se sienta cómoda y después, salga del medio.
  34. No se olvide de las mesas y las sillas. Si desea que la gente se comunique o colabore en línea, hágales fácil también reunirlos cara a cara.
  35. Mantenga sus bolsillos secos. Invierta la mayor cantidad de recursos para el diseño, la copia y la prueba de los usuarios, y para la comercialización y el incentivo a la participación de la comunidad, como lo hace con el software y hardware.
  36. Una maratón, no una picada. El lanzamiento del servicio es sólo el principio, el trabajo duro comienza una vez que haya hecho algo con lo que la gente comience a comprometerse.
  37. El contenido es el rey. Proporcionar un buen contenido, ya sea de recursos, información, conexiones o conversaciones, significa que los nuevos usuarios lo encontrarán usted y otros se le adherirán. Dele también a las personas los medios para compartir el contenido, libre y abiertamente.
  38. Coma de su propia comida para perros. ¿Si no está utilizando sus propios servicios, por qué lo haría alguien más? No puede influir en la comunidad si no participa de ella.
  39. Sus usuarios son los dueños de su propia plataforma. Si se sienten los dueños, confiarán en ella, ayudarán a sostenerla, y encontrarán maneras de utilizar y de mejorar las herramientas; si no les interesa, ninguna presión ayudará.
  40. Permita que la gente resuelva sus propios problemas. En la medida que la cantidad de trabajo crece, el número de trabajadores también lo hace.
  41. Alguien tiene que pagar. Aunque muchas herramientas son gratis, todo tiene su costo en tiempo, si no en dinero. Si fuera posible, asegúrese de que el dinero provenga desde los objetivos iniciales del proyecto.
  42. No confundir dinero con valor. Mire los demás activos que tiene en su comunidad, como la competencia, la contribución ad honorem y la buena voluntad, y póngalos a trabajar en el mantenimiento de la misma.
  43. Nadie sabe nada. Lo único que vale la pena en realidad, es ver lo que sus usuarios están haciendo.
  44. La falla es útil. Si quiere saber lo que funciona, mire lo que no funcionó. Falle a menudo, falle útilmente.
  45. Agradezca en público. La gente no necesita tener algo escrito a mano en papel membretado para sentirse reconocidos. Utilice sus herramientas para reconocer a las personas y ayudar que adquieran visibilidad.

Activismo en las redes

4 nos acompañaron

Carta Rede Social 171 (28/08/08)

Autor Augusto de Franco

Traducción Reflexiones Siesteras

Todo lo que es sustentable en el tiempo tiene el patrón de red.

Todo lo que es sustentable en el tiempo tiene el patrón de red. Todas las evidencias disponibles corroboran esa afirmación. Ecosistemas, organismos vivos y partes de organismos, son los mejores ejemplos de entidades sustentables de las que disponemos. Ahora, todos esos tipos de sistemas tienen el patrón de organización de red: se estructuran y funcionan como redes.

Para iniciar la transición de una organización-mainframe para una organización-network es necesario aprender a hacer netweaving en redes sociales, quiere decir, aprender cómo articular y animar esas redes.

Para articular redes, en primer lugar, es necesario conectar personas (o redes propiamente dichas, quiere decir redes distribuidas de personas). La conexión horizontal de instituciones jerárquicas no genera redes distribuidas, por la simple razón de que el flujo puede ser interrumpido (controlado, filtrado) en cada nodo. Si eso sucede, la topología pasa a ser descentralizada (quiere decir, multicentralizada).

En segundo lugar, para articular redes es necesario conectar las personas entre sí y no sólo con un centro articulador o coordinador (aunque este centro se llame de equipo de animación de la red).

Fracasamos frecuentemente en nuestro objetivo de trabajar con redes porque, en general conectamos instituciones jerárquicas y no personas (o redes distribuidas de personas, lo que es la misma cosa). Entonces, cuando conectamos personas, instituimos – con el pretexto de realizar el trabajo de animación de la red – un centro coordinador, que mantiene, de hecho, una conexión directa y transitiva con cada nudo de la red, pero que, en la práctica, acaba funcionando como una especie de dirección que decide lo que se va a hacer en términos colectivos. Decide por la red. Decide para toda la red.

Quienquiera articular y animar redes sociales debe resistir a estas cuatro tentaciones: de hacer redes de instituciones (en vez de redes de personas), de quedarse haciendo reuniones para discutir y decidir lo que los otros deben hacer (en vez de, simplemente, hacer), de tratar a los otros como “masa” a movilizar (en vez de amigos personales ser persuadidos) y, por último, de querer monopolizar el liderazgo (en vez de estimular la emergencia de la multidirigencia).

Finalmente, quienquiera usar las redes porque está en la moda, o porque imagina que, así, conseguirá ampliar su poder, en general esto no llega a concretar. Incluso quienquiera usar las redes para promover transformaciones en nombre de una causa, muchas veces se decepcionará. ¿Por qué? Porque la red no es un instrumento para hacer el cambio. Ella misma ya es el cambio.

Pero ese cambio no es la transformación de lo que existe en una cosa que no existe y sí la libertad para que lo que ya existe pueda ser capaz de regularse a si misma.

Una red solo funciona cuando existe, o sea, cuando se configura según una morfología de red (distribuida) y manifiesta la dinámica de red.

Es necesario, por lo tanto, que exista un conjunto de personas dispuestas a conectarse en red. Aunque las redes, en sí, no tengan un propósito instrumental, pues materializan un modo-de-ser colectivo, si quisiéramos articular una red con un propósito cualquiera será necesario que tal propósito sea asumido por un conjunto de personas que la integran.

Eso no puede ser aportado por ninguna tecnología de información y comunicación. Las tecnologías pueden ayudar a articular y animar una red, pero no pueden crearla. Las redes sociales – no cuesta repetir – son sociales (como el nombre está diciendo) y no tecnológicas. Así, intentar comenzar creando una lista de e-mails, dando de alta las personas en una web de interrelación de la Internet u ofreciendo a cada persona un blog, agregando esos blogs en una misma dirección virtual y denominando ese conjunto de blogs de blogosfera, no tiene sentido. Si las personas quisiesen conectarse en red, todas esas herramientas pueden ser útiles; si no lo quisieran, no tiene sentido inscribirlas, suministrar login y seña para cada una de ellas o aún mas diseñar para esas personas un curso de adiestramiento en el uso de tales herramientas.

La constitución de un propósito colectivo, sin embargo, no puede hacerse en asamblea, a partir de la presentación y de la defensa de propuestas seguidas de votación y, ni aún, por la aplicación de técnicas o dinámica para producir consensos circunstanciales. Para que un conjunto de personas asuma un mismo propósito – válido para los efectos de articulación de red – es necesario que cada persona decida interaccionar por sí misma.

Las redes harán las cosas que sus miembros quieran hacer; o mejor, sólo harán cosas en conjunto aquellos de sus miembros que quieran hacer aquellas cosas.

Se trata, sí, de un proceso consensual, pero no forzado por la aplicación de algún artificio “pedagógico” o por cualquier tipo de “facilitación” profesional (a los cuáles los llamamos facilitadores o mediadores que echan mano de sus “técnicas” para conducir las reuniones hacia un fin esperado). Esa es una de las razones de tanto fracaso en los procesos de organización o educación de base que pretenden llevar al pueblo de la mano: cuando los facilitadores o mediadores no están presentes la cosa no anda, y de vuelta a cero.

El llamado consenso no es, por lo tanto, un mecanismo artificial de deliberación o de regulación de conflictos, usado para pasar la impresión de que todos están de acuerdo con las propuestas con las que queremos que ellos estén.

Es el resultado de un proceso emergente, abierto, libre y, así pues, con desenlace es imprevisible. Es por emergencia que se forma una red y no por la inmersión del ímpetu organizador top dow proveniente de alguna organización jerárquica.

La jerarquía no puede construir una red. Si una organización jerárquica (como una empresa o una organización de la sociedad civil) esta convencida de que es necesario articular una red, – incluso para iniciar la transición de su patrón de organización centralizado para un patrón distribuido – lo primero que tendrá que facilitar es la autonomía al grupo de personas que van organizarse en red para comenzar a intentar articular la red deseada.

Las personas que vayan a comenzar el trabajo, aunque ya estén siendo rentadas por alguna otra función que desempeñen en una organización jerárquica, deben adherirse voluntariamente al proyecto. Una vez constituido ese grupo seminal o genético de la red, la dirección de la organización jerárquica ya no puede intentar controlarlo o teledirigirlo. Ese es el paso fundamental y necesario para comenzar a articular cualquier red. Muchas organizaciones no quieren arriesgarse a dar ese paso, por miedo de que pierdan el control y por eso es por lo que frecuentemente fracasan en su intento de trabajar con redes. En algunos casos, los órganos dirigentes de organizaciones jerárquicas quieren componer un grupo inaugural sólo con personas de su más estricta confianza, infiltrando sus agentes para intentar controlar “por dentro” las redes que vayan a nacer y, también por eso, sus esfuerzos acaban igualmente fracasando.

Un grupo inicial como ese – llamado a veces como equipo o comisión de articulación de la red (pero en verdad tal denominación no es la más adecuada ya que es la propia red en su forma embrionaria) – puede ser grande o pequeño. Si quisiéramos articular una red social debemos tener un fin, pero no podemos preocuparnos mucho por el número inicial de interesados (pues que a partir de tres personas conectadas horizontalmente ya tenemos una red).

El trabajo de ese grupo inicial comienza con una invitación – para que se conecten a la red – a las otras personas del medio que se quiera alcanzar. Para articular una red de personas tal invitación debe ser personal. Y la adhesión de las personas debe ser voluntaria. Si estuviésemos intentando articular una red de operarios de una empresa, por ejemplo, no avanzaríamos en nada si los jefes mandan a sus subordinados a que se conecten a la red. No es así que funciona.

Para articular una red social (una red voluntariamente construida, por lo tanto) la invitación es siempre se hace a partir de un propósito. Ese propósito debe estar bien claro, tanto para los que van a hacer la invitación, cuanto para los que van a recibirlo.

La red es el medio, el ambiente. No produce ningún efecto por sí misma, independientemente de los estímulos que reciba de sus nodos. Su papel es amplificar y procesar en paralelo miradas de estímulos, transformarlos al recombinarlos en incontables variaciones, reverberando, pulsando, para establecer una regulación emergente. Siendo así, es necesario animar la red, provocarla, proveerla con estímulos que posibiliten su actuación reguladora, dando pretexto, a sus nudos, para que establezcan – por medio de sus múltiples interacciones – nuevos caminos, nuevas conexiones, por donde traficando nuevos mensajes. Si quisiéramos articular una red e inducir su expansión, tenemos que tener una pauta de acciones regulares de animación de la red. Esas acciones - y a decir seguro, el más importante - deben ser sistemáticas, repetitivas, iteradas (de 'iteración', la repetición ad nauseam de una misma operación). Además de eso, es necesario suministrar "metas iniciales" (la expresión, si bien aparentemente contradictoria, quiere decir que las personas deben movilizarse en la red en torno a un propósito declarado, que ellas sean capaces de entender, pero que no será, probablemente, el resultado que obtengan; o sea, los "fines finales" serán constituidos por la propia dinámica de la red).

En el trabajo de animación de red, se deben tener en cuenta algunas directivas importantes:

a) Que haya siempre motivaciones y metas. Las campañas pueden ser propuestas en torno a alguna acción colectiva que deba ser realizada. Entonces, teniendo el objetivo claro (el "fin inicial"), será posible conectar más personas a la red para alcanzar tal objetivo.

b) Que haya siempre devolución o retorno. Cualquier acción colectiva propuesta a la red por el núcleo inicial y realizada por la red debe ser registrada y la información debe ser devuelta a la red. Ese debe ser un proceso permanente, recurrente, sistemático.

c) Que haya disponibilidad de las informaciones. Los conectados deben recibir regular. Lo importante es que la regularidad no se reompa. El e-mail, el teléfono y el SMS (“mensajito de texto”) deben ser usados sistemáticamente para la comunicación en la red. Cada persona conectada debe recibir e-mails, llamadas telefónicas y torpedos (mensajito de texto de los miembros del grupo inicial, cuando menos para animar la charla o para preguntar cómo le va, lo que está pensando sobre algún asunto, para invitarla para una fiesta, para un evento... Sí, es eso: conexión es relación. Articular y animar una red es aumentar lo relacional entre las personas! Por lo menos una llamada semanal es deseable: "Hola, ¿como va? ¿Yo estoy en marcha y usted? ¿Todo bien?" En la red estamos haciendo nuevos amigos.

d) Estimular siempre la conexión P2P. La red debe ser usada para divulgar las informaciones. Cada vinculado a la red debe ser un nudo y un eslabón, simultáneamente un centro de recepción y de difusión. Por lo tanto, en vez de distribuir por los medios un mensaje cualquiera - un documento, una cartilla, un periódico - es necesario estimular la replicación "por dentro" de la red.

Todo lo que hemos venido diciendo hasta aquí vale sólo como un esfuerzo inicial para comenzar la animación de la red. Es cómo empujar un coche que está parado. Pero la red sólo va a existir de hecho, independientemente del activismo articulador y animador del grupo inicial; quiere decir, ella sólo va a “acontecer” si el coche “arranca de golpe”, dejando atrás a la multitud que está intentando empujarlo.

Las medidas sugeridas hasta ahora no son suficientes para que una red pueda “acontecer”. Y de aquí de allí en adelante ya no existe una fórmula, una metodología capaz de producir redes sociales. Se puede, sin embargo, contribuir a incrementar las oportunidades a una red realmente sea una realidad, echando mano, por ejemplo, de medios distribuidos de conexión.

Hoy nadie más imagina dejar de usar la Web para articular y animar redes sociales. Algunos hablan en usar la llamada Web 2.0 (ejemplificada por la ‘era wiki’, que permite que cualquier uno pueda publicar cualquier cosa en la Web usando programas wiki). Pero eso tampoco es suficiente. Si quisiéramos articular redes distribuidas, lo mejor es usar las herramientas interactivas de una nueva y meditada Web 2.1, que son más adecuadas como la dinámica de la blogosfera,

Por lo tanto, si quisiéramos articular redes distribuidas, usando la Web, necesitamos estimular que cada participante conectado tenga su propio blog. Y es necesario tener una manera de agregar automáticamente los blogs de los miembros de la red (ya existen programas gratuitos para hacer eso, como el feevy, por ejemplo)

Por sí sólo, nada de eso sin embargo, producirá redes sociales. Pues las redes sociales están en la sociedad, no en internet o en cualquiera otro ambiente digital o físico. Si no existieran la red en el mundo, en aquello que llamamos de espacio-tiempo de flujos, no habría red social en lugar alguno, independientemente del medio tecnológico (físico o no, digital o no) que quisiéramos utilizar.

¿Pero, finalmente, qué está faltando para que la red “aparezca” de hecho, además de todo lo que ya se ha dicho hasta acá?

Es necesario que los que estén vinculados a la red (que se adhirieron a ella a partir de la coincidencia de propósitos o de sus “metas iniciales”) redefinan colectivamente la identidad de su articulación (para que puedan formular, entonces, sus “metas finales”).Una articulación en red es una forma de organización. Una organización es una comunidad de proyecto conformada a partir de una identidad. Una comunidad de proyecto se forma en torno a un sueño colectivo, de un antojo compartido, de una visión de futuro y, a partir de ahí, formula su misión o propósito y elabora sus valores o principios. Lo que la caracteriza es una causa y un modo particular de ser y de actuar.

Si consiguiésemos llegar hasta a este punto, en lo cual los vinculados a la red, componiendo una comunidad de proyecto, van a concebir un sentido para el que están proponiendo o haciendo en un mismo repositorio colectivo de definiciones, premisas y argumentos, entonces se habrá establecido una nueva forma de ser-colectivamente. Y la red voluntariamente articulada estará “sucediendo”, consiguiendo comunicarse independientemente de nuestros esfuerzos organizativos. Si esto acontece, habremos generado un nuevo ente (o, mejor, desencadenado más un proceso) sustentable en el mundo.

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