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El siglo de la fraternidad –10 – La forma fraternal

14 nos acompañaron

Fotos aéreas del Burning Man, autor

“El profesor Openshaw perdía siempre la calma con un fuerte puñetazo dado sobre cualquier parte, si alguien lo llamaba espiritista o creyente en espiritismo. Pero esto, sin embargo, no agotaba sus explosivas facultades; porque también perdía la calma si alguien lo llamaba incrédulo en espiritismo. Tenía el orgullo de haber dedicado toda su vida a la investigación de los fenómenos físicos. También se enorgullecía de no haber dado nunca a entender que fueran realmente físicos o meramente fenoménicos. No había nada que lo complaciese más que sentarse en un círculo de devotos espiritistas y hacer minuciosas descripciones de cómo él había puesto en evidencia médium tras médium y fraude tras fraude; porque, realmente, era un hombre de talento detectivesco y claridad de ideas una vez que había fijado su vista en un objeto, y siempre la había fijado en un médium como en un objeto altamente sospechoso.

Existía una historia de cómo él había reconocido a un mismo charlatán espiritista bajo tres disfraces distintos: con vestido de mujer, con barba blanca de anciano y como un brahmán de brillante color de chocolate. Estos relatos dejaban a los verdaderos creyentes más bien sin reposo, cuando en realidad era lo que intentaban alcanzar. Pero apenas podían quejarse, ya que los espiritistas no niegan la existencia de médiums fraudulentos; sólo que las desbordantes narraciones del profesor parecían indicar que todos los médiums eran fraudulentos.”

LA RÁFAGA DEL LIBRO [“The Blast of the Book” de Gilbert K. Chesterton].

El patrón fraternal en una red de interacción social distribuida involucra un tipo de conocimiento que deberá incluir un nuevo sistema de representación cognitiva, NO absolutista, No categórico y esencialmente que No se sustancie en una lógica binaria que genere terceros excluidos, una nueva lógica que haga posible esa arquitectura. Como explica Maruxa Armijo:

"¿Qué pasa con el Profesor Openshaw? ¿Se contradice, niega que ser espiritista o no serlo agota todas las alternativas posibles o simplemente se rehúsa afirmar tanto E como no-E mientras no tengamos o una prueba o una refutación? (base del pensamiento constructivista)

Este cuento, que en palabras de Borges “simula ser policial pero es mucho más”, al inicio nos propone un enigma a primera vista indescifrable, sugiere después una solución no menos mágica que atroz, y por fin arriba a la verdad que procura ser razonada y razonable

Los principios que gobiernan la maquinaria de la deducción lógica fueron establecidas por Aristóteles hace más de 2300 años y en la lógica tradicional son tres: identidad, no-contradicción y el tercero excluido. Los tres son tan obvios que pareciera indigno fijarse en ellos.

· El principio de identidad afirma que toda cosa es igual a sí misma. A es A. De P siempre se infiere P.

· Según el principio de no-contradicción ninguna cosa puede ser y no ser. A no puede ser B y al mismo tiempo no ser B. Dos proposiciones contradictorias (P y -P) no pueden ser las dos verdaderas.

· Al principio del tercero excluido la lógica tradicional lo formuló así: o A es B o A no es B. Ahora lo leemos del siguiente modo: o bien P es verdadera, o bien su negación (-P) lo es. Entre dos proposiciones contradictorias no hay una tercera posibilidad, la tercera está excluida.

Estos principios fundamentales de la lógica se identificaron con las leyes del pensamiento y por lo tanto, no se cuestionaron. Dicho de otra manera, no se cuestionaron simplemente porque eran incuestionables. Ya lo decía sutilmente Aristóteles: no se puede desatar al que no se ha dado cuenta que está atado. "

Si el “mundo occidental” se inicia con los griegos, con ese mundo se inaugura este sistema lógico que es el que sostiene toda la arquitectura del pensamiento occidental. Hay una relación directa entre las estructuras matrísticas descriptas a lo largo de este trabajo y una lógica de pensamiento que soportó esas culturas y que precisamente no es este. Por eso cuando se establece el patriarcalismo no llega solo, sino que lo hace de la mano de una nueva forma de pensamiento que se hacía del conocimiento en base a una nueva estructura lógica. No se podría precisar es exactamente cuando se cristaliza o se instaura el tríptico descrito mas arriba, lo cierto es que la ciencia moderna toma su forma a partir de él, especialmente luego en la modernidad. Por lo que una nueva lógica que soporte un nuevo sistema de representación se hace imprescindible para lograr que, a partir del conocimiento, el diseño fraternal pueda ser posible y adaptable racionalmente.

Creemos que es en la postmodernidad la instancia donde se insinúa una superación de este tríptico lógico que describe Maruxa. El tercero excluido comienza a ser derrotado a partir de Heisember con su principios de incertidumbre, y a partir nuestro, cuando podemos constatar y convencernos de que la producción de valor es posible, que no todo es dinero, que el otro no es alguien a hacer desaparecer, a excluir porque no es ni A ni B, sino que es alguien a quien debo asistir de forma fraternal. Cuando entendamos que tenemos algo en común y que no es cierto que todos seamos solo de una determinada manera y No de otra. Que por regla general somos seres contradictorios y en la medida que nos volvamos más tolerantes a la diversidad, lo seremos cada vez más.

En una exposición sobre su libro “De las naciones a las redes” de David de Ugarte recuerda una máxima acuñada por el ciberactivismo español de los años noventa, que es el tema central de su segundo ensayo “El poder de las Redes”, que decía así: “bajo toda arquitectura de información se esconde una estructura de poder”.

Si a cada sistema le subyace una arquitectura de conexiones reales o virtuales que conforman una red que hace que ese sistema sea posible, la “estructura de poder” estará en directa relación con el patrón topológico que se configura en la red y una consecuente lógica de funcionamiento. Un ejemplo de esto es lo que advierte Augusto de Franco cuando dice “Todo lo sustentable tiene patrón de red distribuida” y a la red distribuida le asigna una categoría de “red madre”. En ese caso la estructura de poder es la sustentabilidad y el patrón del sistema es la red distribuida.

Es como si a un sistema democrático le analizásemos la estructura de gobierno que le subyace. En el caso de la república, la estructura republicana será la que posibilitará que el sistema democrático opere sobre ella y en donde se esconderán, en consecuencia, su lógica de funcionamiento y las estructuras de poder.

Hay una relación intrínseca entre estructura de poder y arquitectura de red. Las redes sociales y el diseño Fraternal deberán mezclarse en la política cuando pretendamos dar ese paso a favor de la democracia en el sentido fuerte de la palabra como marca Augusto de Franco esto es ganar cada vez mas democracia a partir de la “descontrucción de autocracia”. Un sistema democrático en consecuencia será aquel que avance sobre la estructura de su arquitectura en la dirección de un diseño cada vez más fraternal.

Porque fraternidad es justamente eso, una matriz que se autogenera y se preocupa por la universalidad de la distribución de los flujos que la atraviesan que en este tipo de arquitectura se traducirá en sostenibilidad en el tiempo para la red. Estas topologías se puedan establecer en base a demandas sociales, tesis marxista-laclausiana o en base a acuerdos, tesis roussoniana-republicana. Lo realmente importante, no es cómo se establece ese patrón de red fraternal sino que efectivamente se tenga, que realmente sea una red fraternal. Ya que la historia nos relata que por momentos este patrón ha impuesto desde una tesis agonal, en otros ha sido posible un acuerdo republicano no violento el que pactó un patrón de red de estas características.

El siglo XIX ha sido el siglo de libertad, donde el pueblo comienza a liberarse de las autocracias monárquicas y de otros tipos. Recién en ese siglo logra ser dueño de su propia vida.

El siglo XX ha sido el siglo de las grandes reivindicaciones sociales, el siglo de la igualdad, en donde se igualaron los derechos del hombre y la mujer, desapareció el voto calificado, incluso se instrumentó el voto directo en muchos casos. En los países socialistas esta igualdad se practicó de una forma universal, aunque coercitiva.
El siglo XXI necesita de algo más y está probado que ese algo más no viene de la mano de un capitalismo salvaje, tanto de la empresa privada como del estado, es por eso que las dos doctrinas imperantes en el siglo XX no han podido solucionar el problema del patrón de red, ambos sistemas han escondido en su seno una estructura tal, que no les ha permitido librarse de la acumulación de poder en función de intereses autocráticos, por ende la democracia en estas condiciones se ve seriamente afectada hasta tanto no se avance hacia nuevos padrones de red, esta vez mas fraternales.

Lo interesante de este enfoque sobre los sistemas políticos mas tradicionales del siglo XX es que ambos establecen sistema sobre arquitecturas de poder centralizadas o centralizantes que dan en consecuencia sistemas de gobierno autocráticos. La solución a este conflicto es salirse del sistema, crear otro paralelo y autónomo, con una lógica nueva no binaria, que tenga como base una red distribuida de diseño fraternal, en donde no se puedan esconder polos de poder, sino que en su reemplazo exista una red con un grado de distribución tal que no permita focos de acumulación de flujos para que éstos no puedan ser “manejados” de forma autocrática, sino democrática.

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Pero en el capítulo anterior veíamos que la fraternidad no era nada, que se tenía o no se tenía, entonces cómo se podría construir una red fraternal sin fabricarla. El diseño fraternal se establece en el tiempo y evoluciona en la medida que la arquitectura facilite la circulación de los flujos que la atraviesan. En el caso contrario si se restringe la circulación de los flujos nos apartaremos del sistema fraternal y nos aproximaremos nuevamente hacia otro sistema, esta vez autocrático.

Esta intervención de los flujos se puede dar en dos lugares, a partir de la restricción de las disponibilidades como una generación artificial de escasez; en este caso lo que se centraliza e interviene son la disponibilidades. O mediante la intervención de los flujos internos de la red; una vez dentro del seno de la red los flujos son conducidos de tal manera que no cumplen con la ley cosntructal, que no llegan con la misma probabilidad y fluidez a cada uno de los agentes que la componen. Si no se cumple con la ley constructal o la hipótesis ergódica; esta vez los que se están interfiriendo son los flujos desde el lado de las necesidades.

Planteamos el siguiente problema. Supongamos que somos el capitán del Titanic en el momento del choque con el iceberg y que constatamos, para nuestro asombro que el indestructible barco se está hundiendo y no cuenta con los botes salvavidas suficientes para todos.

Del lado de las disponibilidades no tenemos los botes salvavidas suficiente para atender las necesidades del pasaje. Por pericia y estructura jerárquica dentro del barco soy yo el que tiene que organizar el abandono del barco.

Vamos a plantear varias alternativas las vamos a categorizar en dos grandes grupos

En el primero las posibilidades el capitán serán:

· Mandar a los marineros armados a seleccionar a los pasajeros de primera clase para que suban a los botes mediante una acción coercitiva armada. Son los que han pagado el boleto mas caro.

· Mandar a los marineros que llenen los botes de acuerdo a como vayan llegando los pasajeros a los mismos.

· Igual a la anterior, priorizando priorizando el acceso a las mujeres y los niños.

· Salvarse él y su tripulación abandonando el barco.

· Pegarse un tiro.

En el segundo grupo el capitán podrá:

· Organizar a los pasajeros en los barcos.

· Organizar los barcos de forma tal que puedan albergar más pasajeros que para los que fueron diseñados.

· Repartir salvavidas.

· Tirar por la borda mobiliario del barco que haga las veces de bote salvavidas, como roperos, mesas, puertas.

· Repartir frazadas.

· Abrazar y besar a los pasajeros, e incentivarlos a que ellos lo hagan también.

· Elevar una plegaria colectiva.

· Enseñar a nadar.

· Concertarse con otros para acciones colectivas.

Ambas listas son muy escasas y muestran unas pocas soluciones posibles. El problema global del barco se podría resolver de otras formas, mas o menos dramáticas que las aquí planteadas, pese a esto lo que salta a la vista es que todas las resoluciones del primer grupo son mucho mas autocráticas e inhumanas que las del segundo, mas allá de cual se trate. Esta apreciación se basa en que en el primer lote se agrupan las intervenciones de los flujos (los pasajeros que quieren subir a los botes) desde el lado de las disponibilidades. En el segundo caso se resuelven desde el lado de la demanda. Hay una relación directa entre lo humano, las necesidades y cómo poder satisfacerlas cuando se descubre que estas son comunes

Este ejemplo, por lo trágico y urgente, oculta la sutileza de que dentro del segundo grupo las soluciones a las demandas que se puedan instituir, podrán ser de índole materialista, (pelearse por subir a los botes), o racionalistas, (discutir quien sube primero, cómo, donde, de que forma, etc). Esto es crucial porque si no se llega a advertir que los sistemas humanos se desarrollan entre estos dos planos, se estará negando una parte muy importante de nuestra humanidad que es la posibilidad de resolver los conflictos mediante un proceso racional.

Si el salvajismo imponía la ley de la selva, únicamente materialista, en donde se prevalecía el mas fuerte, físicamente hablando, en la evolución de los sistemas humanos hoy se hace cada vez mas difícil negar la posibilidad de una resolución de los conflictos a partir de un acuerdo racional. Lo que agrega una nueva dimensión al repertorio de soluciones posibles, a la vez que complejiza el problema entre los humanos. Esta doble posibilidad de resolución hace que se establezca una pugna entre los sistemas llamados “civilizados” y los que no lo son, a los que nos referiremos como populistas.

Y esto tiene que ver con nuestra doble función interaccinal, ya que podemos y necesitamos relacionarnos tanto de manera racional como emocionalmente, ya que no podremos ser mas absolutamente racionales, porque nos olvidaríamos de los cuerpos y de los flujos materiales que nos sostienen; como tampoco podremos ser absolutamente materialistas, bregando por alimentos o “groomings” que nos hagan sentir acompañados, ya que las posibilidades que nos da el conocimiento nos abre todo un nuevo repertorio de posibilidades antes vedadas pero que hoy se constituyen como nuevas posibilidades de sustentabilidad para la comunidad, por ende atractivas para explorar.

El diseño fraternal ataca ambos planos al mismo tiempo ya que no hace una discriminación de los flujos que atraviesan la red, no discrimina entre necesidades, si estas demandas tienen un origen emocional o pertenecen al campo de la racionalidad. Necesidades son necesidades y deben ser satisfechas para que los agentes puedan realizarse como comunidad y que el grupo pueda evolucionar y ser sustentable en el tiempo como colectivo. El diseño fraternal se preocupa por “los flujos” desde las necesidades dado que si detecta una demanda “sabe” que debe satisfacerla mas allá del origen de la demanda o de la solución que le ofrezca.

De esta forma se supera aquello planteado por los hackers españoles que recordábamos al principio de este capítulo, dado que una arquitectura fraternal no puede esconder ninguna estructura de poder, salvo que se considere poder al hecho que la red como colectivo adquiera poder al hacerse mas apta, mas resistente, lo que de alguna forma negaría el sentido de cómo nosotros entendemos la palabra poder, sino que se ajustaría mas al neologismo empoderizar o empowermente que se refiere a cuando se adquiere un mayor potencial como conjunto, un potencial no localizado ni dirigido, simplemente una mayor capacidad de realizar alguna tarea.

Nos preguntaremos si este fenómeno fraternal se puede dar a nivel local, glocal o global. Nuevamente deberemos recurrir al diseño de circulación de flujos que subyace al sistema en cuestión. Si atendemos interacciones exclusivamente materiales, el grooming, entendemos que el fenómeno fraternal se dará casi exclusivamente de modo local. Si consideramos otro tipo de interacciones como las racionales, veremos que la distancia, a partir de las TICs, es un problema cada vez menor. Las comunicaciones hoy son globales, manteniéndose un sistema de interacciones comunicativas que ya no dependen exclusivamente del territorio, sino del alcance de esas tecnologías.

A ahora bien, decíamos que las interacciones materiales se mantenían “casi exclusivamente” en el plano de lo local, dado que todavía no existe un aparato o maquinaria que pueda reproducir en nuestros cuerpos las sensaciones producidas a distancia. Esto de ninguna manera excluye el hecho se que en un futuro no muy lejano, como en un ejemplo que da Humberto Maturana, no se pueda inventar un traje que nos introduzca en una realidad virtual y que haga pasible una interacción amorosa entre una pareja separada una de la otra, a cada lado del globo. Ese día las interacciones directa habrán superado la terrenalidad, por lo que, en ese caso, también será el diseño fraternal el que posibilite esos flujos mediatos.

Dicho esto sería bueno volver sobre aquello que nos enseñaba el biólogo chileno referente a las sociedades matrísticas. Como matrísticos calificaba a los sistemas sociales humanos centrados en la madre, sistema matrístico sometido en la historia por los patriarcales que aún subsisten y se enseñan en nuestros días durante la niñez hasta la adolescencia, en donde la relación entre los adultos y niños no está condicionada por ninguna autoridad. Las sociedades matrísticas se basan en un diseño fraternal que se aprende durante la niñez y que permanece durante toda nuestra vida permitiendo que la relación entre los humanos sea posible. Y esto no tiene que ver con el vientre que nos engendró, con una hermandad en el sentido de parentesco, tiene que ver con un diseño típico de las familias que crían niños en donde las necesidades y las demandas de éstos hace que los flujos deban circular libre y gratuitamente hasta ellos, para que sus vidas puedan franquear el camino hacia a la adultez. Es desde este diseño, anterior a la familia, desde donde se hereda la idea de fraternidad, dado que esta es la única forma posible de que un ser recién nacido se pueda hacer al mundo.

En psicología se describe a una de las primeras etapas de desarrollo del niño con la denominación “perverso polimorfo”, categoría asociada a la patología (de adultos) que se caracteriza por que el sujeto siente placer con todas las partes de su cuerpo (polimorfo, de cualquier forma). Ese niño debe ser asistido para satisfacer sus necesidades eróticas que todavía no están localizadas en ningún lugar de su cuerpo, por lo que para satisfacerse, su demanda es enorme y el entorno debe asistirlo para satisfacer esa necesidad. Nadie puede mediar o racionalizar estos flujos demandados por el infante, tampoco a nadie se le ocurriría hacerlo, ya que la vida del mismo bebe depende del suministro de estos flujos materiales y emocionales, por lo que la madre representa ese suministro generoso. La madre, la mama, el flujo irrestricto desde las disponibilidades de la mamá hacia la necesidad del niño totalmente indefenso, totalmente demandante.

La fraternidad se termina imponiendo por la demanda, por la demanda material o por la demanda racional que termina movilizando lo social. Si esa movilización demandante, durante el industrialismo fue eminentemente material, luego, durante la segunda guerra mundial del siglo pasado mutó hacia una demanda por dinero, papel moneda, dinero electrónico. Es por causa de una falla o colapso de estos sistemas capitalistas que la sociedad postmoderna debe lograr hacerse de nuevos flujos en la medida que los antiguos se van centralizado y concentrando en manos de unos pocos que se los apropian.

Es allí donde Juan Urrutia propone un nuevo capitalismo centrado en la creación de valor a partir del conocimiento, no es casual que él también hable de fraternidad unida a rebeldía para lograr ese nuevo capitalismo que viene. El conocimiento deberá ser de libre flujo, abundante y universal y facilitado por el uso de las TICs.

En el capítulo anterior veíamos que la autocostrucción pasaba principalmente por la creación o la autogeneración de conocimiento, o mejor aún, pasaba por la libre circulación de los flujos informacionales que posibilitarán la creación de conocimiento. En ente caso conocimiento no significa tecnología sino que significa capacidad de resolución de los problemas que encentra el sistema social para hacer que los flujos lleguen de una forma universal a todos los miembros de la red.

Por lo que aquello que la fraternidad no se podía crear o fabricar es verdad a medias, se puede intervenir en su construcción en función de un conocimiento tal que posibilite construir lo que se puede construir, que para poder hacer primero fue necesario conocer qué se podía y qué no se podía hacer para que esos flujos se muevan con una facilidad cada vez mayor.

La teoría de redes sociales a partir de Salomón Asch y Duncan Watts nos enseña que existe una masa crítica, a partir de la cual los cambios dentro de un sistema se suceden de forma inevitable, este efecto se produce tanto desde el número (cantidad de agentes que adoptan el cambio), como desde la desde la razón, y todo esto posibilitado por el tipo de red que subyace al sistema social del que estemos hablando. Por lo que nuevamente poco importa, como en el caso del ejemplo del Titanic, cuales son las causas que movilizaron al sistema social o si estas son de índole material o racional, sino que el sistema se mueva, y reaccione en un sentido y ese sentido será en favor del acceso a las disponibilidades.

Esta dualidad heisembergiana nos habla de que socialmente no podemos ser totalmente racionales [republicanismo abstracto] ni totalmente irracionales [masa amorfa], a veces, como el fotón, nos comportamos como onda-racional, otras veces nos comportamos como masa-partícula materialista.

El principio de incertidumbre de Heisemberg introduce una estaca en el corazón de la mecánica newtoniana y a partir de él nada quedará igual, el mundo no podrá ser representado como un conjuntos de ladrillos cartesianos que constituyen el todo, los científicos descubren que hay nuevos fractales debajo de cada fractal, tantos como científicos que los estudien, como tecnologías que los miden.

A partir de la fraternindad los hombres y las mujeres ya no pueden considerarse como corpúsculos materiales ni como flujos portadores de sentido. La fraternidad es en definitiva lo que media entre el ser individual y el ser social tradicional.

Si el patrón deseado o buscado para el siglo XXI es el de la red distribuida que garantice la sostenibilidad, la estructura de poder que genere será necesariamente resiliente y estará obligada articular su diversidad para sostenerse en el tiempo, y eso necesariamente implica encontrar lo común de la demanda desde dentro de la diversidad y esto será posible solo a partir de la fraternidad.

Pertenecer tiene su costo-benefico

2 nos acompañaron

Acá citábamos a Humberto Maturana que definía los sistemas sociales así:

“Cada vez que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyen con su conducta una red de interacciones que opera en ellos como un medio en el que ellos se realizan como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conservan su organización y adaptación y existen en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones, tenemos un sistema social”.[…] "todo sistema existe sólo en la conservación de su adaptación y organización”, y “todo sistema se desintegra cuando en sus cambios estructurales no se conserva su organización.”

Hay una relación directa entre vínculo e identidad social. En la medida que se establecen interacciones sociales se crean identidades a las que podemos adherir o no, y en donde nuestro accionar individual puede tener consecuencias.
Por este trabajo de Juan Urrutia Elejalde llegamos a este paper Economía e Identidad en donde los autores, desde la teoría de juegos, establecen una relación entre las acciones que definen las diferentes identidades y las posiciones beneficiosas o perjudiciales que ellas conllevan; tanto para mi, para el otro, como para los otros.

En De Revolutiónibus Orbium Argentum decíamos:

“Los diversos sistemas sociales tienen características particulares, tienen su identidad social que los distingue: una comunidad religiosa no es lo mismo que un club social. Cada sistema social tiene conductas que sus miembros deberán seguir para conservar la organización social.”


Hay varios tipos de interacción que los diferentes actores pueden tomar al establecer y mantener una identidad. De acuerdo a con quien y al tipo de interacción que se establezca será el resultado de la misma. Una autoflajelación de un Emo configura la identidad del Emo cuando éste se hace una tajo en el brazo con una navaja. En este caso la intereacción la hace el Emo con sigo mismo. La acción responde a una identidad grupal, "los emos", pero la acción es individual

Sin embargo hay resultados agregados a estas acciones que originadas en terceras personas influyen directamente sobre nosotros o a la inversa. Los insultos son citados dentro de este tipo de interacción. Si vamos caminando tranquilamente por la calle y alguien nos llama "¡BOLUDO...!" tendremos diferentes actitudes para actuar en respuesta, estas pueden ir desde la la simple ignorancia, hasta la emoción violenta.

El tercer grupo de ejemplos que dan los autores se inscribe dentro de la escasa posibilidad de maniobra que otorga el elegir entre dos identidades distintas, por ejemplo optar entre estudiar o trabajar, en el caso de poder hacerlo. Tomar decisiones de este tipo no conlleva consecuencias ulteriores, salvo sobre nosotros mismo, en realidad la decisión nos cambiará a nosotros mismos y desde allí repercutirá en los otros.

Por último dan como ejemplo la elección entre opciones que a su vez son antagónicas entre sí. Si uno está con el gobierno, no puede estar con el campo. En este último caso se inscribe la traición de Julio Cobos. Claro está, traición para unos y alianza para otros. En este último caso optar por realizar una acción o tomar una decisión que interfiere con las identidades, tiene incidencia directa sobre los terceros interesados. Por eso cuanto mas fuertes y cerrados sean los lazos, menos grados de libertad habrá dentro del grupo y mayor será la traición a la identidad en su ruptura..

A manera de resumen los autores distinguen cuatro posibilidades de resultados agregados de acciones individuales y de repercusiones que puedan tener dentro del grupo .


  • Acciones comunicativas reflexivas: que me hago yo a mi mismo.
  • Acciones comunicativas asociativas-disciociativas: que solo conciernen a los involucrados pero que no tienen trascendencia en terceros.
  • Acciones comunicativas transitivas pasivas: que son trascendentes para el grupo desde una posición no traumática.
  • Acciones comunicativas transitivas activas que: son esencialmente trascendentes para el grupo y violarlas configuran una flagrante traición.

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Recordemos nuestra interpretación de los postulados de Noelle-Neuman descriptos en el capítulo La espiral de silencio de nuestro libro, para aplicarlos a una red de agentes que han entrado en interacción vincular.

1- Existe en la red una amenaza permanente de cese del flujo de información que enlaza a los agentes unos con otros, la posibilidad latente del cese de la comunicación, de quedar en el aislamiento.

2- Cada agente recibe un nivel de flujo de información (streaming) que percibe como normal, la disminución o perdida de ese flujo es interpretado como un miedo a quedar incomunicado, aislado, fuera del juego. El aislamiento es el lugar por donde no circula información.

3- El temor a la incomunicación hace que cada agente vigile permanentemente la integridad de sus vínculos corroborando sus enlaces. Constata que por ellos circule información enviando mensajes y esperando respuestas.

4- El resultado de esa evaluación le da una autorreferencia sobre donde está ubicado dentro de la topología de su red y de acuerdo a ella se va reposicionando.

5- Los distintos reposicionamientos en el tiempo configuran un Equilibrio de Nash que le confieren estabilidad como conjunto mientras que en su interior se operan continuos cambios. Es la homeostasis.


El aislamiento comunicativo que describe originalmente la autora es un "aislamiento como castigo". Noelle Neumann habla de la Opinión Pública como piel social, como contenedora de lo social, contrariar la Opinión Pública lleva al aislamiento.

Nosotros reinterpretamos estos postulados estableciendo una matriz de interacciones comunicativas que tienen lugar cuando actúan los postulados de la autora. El intercambio de mensajes puede configurarse en opinión pública con un cierto nivel de abstracción del término y, por que no decirlo, con cierta divergencia en la interpretación del concepto también.

Si el término opinión pública conlleva un cierto nivel de abstracción del concepto de sociedad, la identidad es algo mucho mas concreto. Siempre que hablemos de identidad en el sentido concreto del término y no desde su concepción abstracta.

La identidad concreta es la capacidad que tenemos en la red distribuida de reconocernos como pares, es el reconocimiento y la confianza mutua de pertencer y reconocernos unos a otros como miembros de una comunidad, una red distribuida.

En este sentido la identidad concreta de una comunidad es la piel social de esa red donde son válidos todos los postulados informacionales enumerados mas arriba.

Si la opinión pública es un concepto intangible y abstracto que define una sociedad, la identidad es un concepto equivalente pero concreto que se aplica directamente a las persona involucradas en la interacción comunicativa.

Hay una relación entonces entre identidad y opinión pública, la relación es el pasaje de lo micro a lo macro en donde siempre opera los postulados informacionales.

La perdida de los mensajes, del streaming de información en ambos casos es interpretado como pérdida de identidad, salida del juego, pérdida del equilibrio de Nash, el quedar afuera, en el ridículo, aislado de la identidad-comunidad, de la opinión pública-sociedad, a la cual alguna vez pertenecimos.

En ambos casos la piel social, piel comunitaria, piel informacional establece el límite, permite el intercambio y actúa como unidad sensorial-perceptiva del mundo exterior.

Un poco de entropía es imprescindible para la humanidad decíamos acá, refiriéndonos a Vega Redondo en su trabajo: “Construyendo capital social en un mundo cambiante” (en inglés); lo citábamos así


“la acumulación de capital social es conducida por la búsqueda de oportunidades gananciosas que han de encontrarse moviéndose dentro de la red. Esto resulta que la búsqueda es un proceso mediado por la red”. Agrega que “el valor de los enlaces existentes está condicionado por su volatilidad, entendida como un decaimiento aleatorio. Por lo tanto, la creación de redes puede ser vista como una situación de compromiso entre búsqueda y volatilidad

Búsqueda y volatilidad (postulados 3 y 1 respectivamente), esto se da siempre, en las grandes redes sociales y en la pequeñas comunidades.

En el próximo post de esta serie analizaremos en particular el problema de las identidades en los grupos pequeños.

Autor de la foto

Democracia y república 2

2 nos acompañaron

Sobre las identidades

Muchas veces desde un comentario se gatilla todo un post. Por lo menos eso creímos cuando quisimos destacar el aporte de Eva Row al post de los 300 comments de Jorge Shussheim. ¿Pero qué nos llamó la atención de ese comment, (nadie comentó cuando lo publicamos como post), tal vez fue este párrafo?

“Yo no opiné hasta ahora, porque la verdad que padezco la vinculación que se me atribuye por la fuerza con el Estado de Israel por mi condición judía. Padezco a los sionistas oficiales que dicen que hoy judío y sionista es equivalente y me imponen que sea sionista, o judía auténtica, y padezco a los judíos antisionistas como Udi, o como los amigos León Rozitchner o Alejandro Horowitz, que corren a firmar solicitadas contra el Estado de Israel porque son intelectuales de izquierda y judíos, como con una obsesión de sacar la mano del montón y que los vean, porque ellos son judìos, pero buenos.”

Vayamos por parte, acá se define “sionista” como “el movimiento nacionalista y colonialista judío que, desde finales del siglo XIX, se propuso la creación del Estado de Israel y promovió, y promueve, la migración de judíos a Palestina, la ancestral "tierra prometida". Wikipedia lo define de forma similar. Sobre el antisionismo en esta última vemos esta definición “La forma más exacerbada de oposición a las ideas sionistas se conoció como integracionismo (también llamado asimilacionismo), y afirmaba que el sionismo era análogo al antisemitismo, en la medida en que ambos niegan la condición de nacionales de un determinado país a los judíos.” Tal vez Eva nos aclare para los no judíos estas cuestiones.
Sigue Eva:

Tengo derecho a ser judía a mi modo, sin estar involucrada en lo que haga o no el Estado de Israel. Aunque yo esté bien definida en el tema, me encoleriza que se espere de mí la definición “por ser judía”. En eso consiste mi lucha últimamente en relación al ser judío. Mi definición en el conflicto árabe israelí es desde mi ser argentino, absolutamente independiente del ser judío.”

Es conveniente a esta altura establecer algunas categorías identitarias planteadas por Eva.

  • Sionismo => judío partidario de la conformación de un estado nacional a partir de una identidad religiosa
  • Antisionismo => judíos de todo el mundo que se consideran parte de una nación judía sin estado y critican a los sionistas.
  • Judios => identidad religiosa independiente de la identidad nacional. Interpreto que se separa lo religioso de lo político.

Si un psicoanalista analiza el caso diría algo así. -Parecería ser que aparecen muy mezcladas las identidades étnicas, religiosas y políticas incluso por la multipertenencia. – Ya que Eva termina preguntándose:


”¿Cómo podrían los israelíes dejar todo eso sin dejar de ser todo lo que son? ¿Cómo podrían vivir sin servicio militar y seguir teniendo un estado étnico sin hipótesis de guerra? El fin de la guerra es el fin del Estado de Israel. Lo que estoy diciendo es muy duro, pero es así. Sin la guerra como peligro, Israel deja de ser Israel.”

Categórica y clara. Por lo pronto ella resuelve su identidad preservando su religión de los avatares políticos y sobre éstos resuelve la cuestión nacional dando su mirada desde Argentina, con la que se siente mejor identificada.

Eva nos ayuda a embarrar la cancha para luego limpiarla de manera magistral. De lo que ella habla es de IDENTIDAD, y qué es la identidad en términos de grupos sociales.
Acá citábamos a Humberto Maturana que definía los sistemas sociales así: “Cada vez que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyen con su conducta una red de interacciones que opera en ellos como un medio en el que ellos se realizan como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conservan su organización y adaptación y existen en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones, tenemos un sistema social”.[…] “todo sistema existe sólo en la conservación de su adaptación y organización”, y “todo sistema se desintegra cuando en sus cambios estructurales no se conserva su organización.”
En De Revolutiónibus Orbium Argentum decíamos:

“Los diversos sistemas sociales tienen características particulares, tienen su identidad social que los distingue: una comunidad religiosa no es lo mismo que un club social. Cada sistema social tiene conductas que sus miembros deberán seguir para conservar la organización social.”
“Tal como la concibe (hablando de Maturana sobre los sistemas sociales), esta estructura es una red fraternal donde todos sus integrantes contribuyen a mantener la organización y la adaptación a los cambios que sus miembros operan, a los cambios que toda la red en conjunto opera, o a los cambios que el medio opera sobre la red. La red es conservadora por definición más allá que esté en un permanente intercambio con el medio y que sus miembros puedan vincularse o separarse de ella a voluntad o por la naturaleza del vínculo.”

Hay una relación directa entre vínculo e identidad social. En la medida que se crean vínculos sociales se estableces identidades a las que podemos adherir o no. En el caso contrario, si nos queremos despegar, la identidad social se desdibuja hasta perderse cuando el sistema social se desintegra. Ese es el espíritu libre de Eva, se despega de lo que no le sirve y adhiere a lo que sí cree.
El problema es, como sosteníamos en este post, las posibilidades que tienen las multipertenencias.
¿Si la identidad social es lo que identifica un grupo de otro y, como vimos está definida por el mantenimiento del vínculo, cómo se sostiene la identidad en la multipertenencia?
Es muy sencillo no se sostiene. Si bien cada vez es mas aceptada la multipertenencia en los sectores sociales medios y altos, como nos advertía Sergio A Balardini, en los sectores marginales o de menores posibilidades perder la identidad, que es lo único que se posee, se hace insoportable.
Como hay una relación entre identidad y vínculo hay una relación costo social y vínculo que parecería ser mas costoso a medida que es mas costoso crear y mantener una identidad.

A ver si la blogsfera transpola este razonamiento hacia lo que se conoce como razón populista y lo que se conoce como contrato social o republicano.

Si no van a tener que esperar el próximo post.

Foto de acá

Agregado 15/11/2008

Eva Row dijo...
Bueno Charlie, hay una cosa que no se entendió, yo soy atea, no soy religiosa, no preservo mi religión porque no tengo religión. Soy judía porque soy hija de judíos y no soy hija de católicos, que eso conforma una identidad. Yo recibì las tradiciones nacionales que vienen de la religión, pero son seculares. La Pascua judìa, el día que celebra la salida de Egipto, es una celebración por la libertad. Los religiosos la relacionan con Dios y la libertad, los no creyentes la relacionan solamente con la libertad. Pero yo ya ni celebro esa fiesta. Soy argentina y atea, hija de judìos. Eso es ser judía a mi modo. Mi hijo fue a un colegio judìo laico. Está nucleado en la comunidad judía como si fuera cualquier comunidad inmigrante argentina, como la gallega, la armenia, la griega, la italiana. La judía es una comunidad como otras.
14 de noviembre de 2008 19:54

¿Qué tienen en común Tomás, Shakespeare, Além y el Escriba?

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- “¿La llave, y cuál es?
- Dos palabras: ¿qué quieren?
- Claro, cumplir las demandas de un sector siempre es...
- No, no. No va a haber nada que cumplir. Ahí se termina todo. Pregúntele al movimiento estudiantil qué quiere, y allí donde tenía cuatro agrupaciones de cien, tendrá cuarenta de diez.”


Todos están preocupados por el problema de la identidad


En el core de este último post de Tomás se disparaba esta "llave-clave" que puede abrir muchos conflictos actuales y del por venir.

"Que se rompa, pero que no se doble" sentencia la frase que don Leandro Nicéforo honró con su vida.

"To be, or not to be" (Hamlet 3/1) decía William Shakespeare

“Mide, no mide” indaga el Escriba


¿Qué pone en crisis las identidades? Shakespeare

¿Cómo se mantiene una identidad? Leandro N Alem

¿Qué costos tiene mantener una identidad? El Escriba

¿Qué sentido tiene mantener una identidad? Tomás

¿Qué diferencia hay entre reputación e identidad? Juan Urrutia Elejalde

¿Por qué nadie habla de Fraternidad? Nos preguntábamos nosotros para hablar de identidad desde la complejidad.

Creo que este tema que Tomás pone sobre el tapate es crucial a la hora de analizar si esas identidades son una sola o son cuarenta con un sello de goma. O reformulando la pregunta ¿El largo del miembro masculino, define la masculinidad? Convengamos que una boa constrictora es la fantasía de mas de un varón y de una multiplicidad de damas. Todos dicen que no pesa, pero a la hora de elegir nadie se inclina ante un chisito.

Si se trata indagar que lleva a de adherir o no a una identidad colectiva es bueno recordar lo que dice Albert-Lázlo Barabási sobre la constitución y dinámica en una red social. En una muy apretada síntesis de su teoría sobre la participación y agregación de nuevos miembros o del mantenimiento de los antiguos a una red destaca tres variables a tener en cuenta y en este orden:


1. "Cantidad de enlaces
2. Aptitud del nodo
3. Antigüedad del nodo en la red.”


Del punto (1) se ocupa el Escriba y Juan Urrutia Elejalde, del (2) se ocupa Tomás y nosotros, del (3) don Leandro N. y Guillermito Shakespeare, por lo que, siempre según el húngaro Barabási, parecería que hoy es mas importante la reputación que el mismo “ser” de la identidad.

Todo indicaría que es más importante “estar” que “ser” ya que a nadie le gusta quedar afuera

La foto de acá


¿Por qué nadie habla de Fraternidad?

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¿Por qué nadie habla de Fraternidad?

¡Heee! ¡Ustedes, a ustedes le hablo! Sí… Sí, a vos emo desprejuiciado y autosuficiente también.
A todos….
Vuelvo a preguntar ¿Por qué carajo a nadie le importa la Fraternidad?

En mi soledad discursiva voy a tratar de salir en su defensa mas allá de que me tenga que repetir en lo que ya haya dicho acá o acá, o desde la posición práctica y preclara como la de la feminista Hubertine Auclert.

Sobre la fraternidad hay coincidencia casi total en que es la base de una comunidad, pero, siempre hay un pero, sobre cómo se forma hay un disloque casi infranqueable.
Autores como la filósofa Diana Maffia[i] consideran que la fraternidad es el estado al que se llega para salir de un estado natural, de un estado salvaje. Es el “pacto social que expresa la decisión de vivir juntos, de formar una sociedad”.
Augusto de Franco en Alfabetización democrática y mas precisamente en el capítulo Democratización cita el primer capítulo del “Politica” de Althusius (1577-1638), titulado “De las Acepciones Generales de la Política” (en su edición de 1614, traducida para el inglés por Carney), puede dar una idea del fundamento que toma para la construcción de su teoría política (la de Althusius, que de Franco creo suscribe ) :
La política – escribe Althusius – es el arte de reunir los hombres para establecer una vida social común, cultivarla y conservarla. Por eso, es tildada de “simbiótica”. El tema de la política es, por lo tanto, la asociación (consociatio), en la cual los simbióticos [siymbiotici: aquellos que viven juntos], por intermedio de un pacto explícito o tácito, se obligan entre sí a la comunicación mutua de aquello que es necesario y útil para el ejercicio armónico de la vida social.(…) Para vivir esa vida, ningún hombre es autosuficiente o lo suficientemente provisto por la naturaleza... los esfuerzos y la diligencia de muchos hombres son indispensables... Los simbióticos son co-trabajadores que, unidos por la asociación y con vínculo de pacto, se comunican entre ellos aquello que es conveniente para una vida confortable de cuerpo y alma. En otras palabras, ellos son los participantes o compañeros de una vida en común. La comunicación mutua, o contrato común, involucra (1) bienes, (2) servicios y (3) derechos comunes (juramentos) por los cuáles las numerosas y varias necesidades de cada uno y de cada simbiosis se satisfacen, la auto-suficiencia y el mutualismo de la vida y de la sociedad humana se logran y la vida social se establece y de mantiene... Claramente, por su naturaleza gregaria, el hombre nació para cultivar la sociedad con los otros hombres, no para vivir solitario... Y así nació [con] la imposición de la comunicación de lo que es necesario y útil, lo que sólo puede ocurrir en la vida social y política... [pero] las causas eficientes de la asociación política son el consentimiento y el pacto entre los ciudadanos que se comunican.... La materia prima de la política son los preceptos de la comunicación para aquellos bienes, servicios y derechos que establecemos, cada uno justa y apropiadamente de acuerdo con sus posibilidades, para la simbiosis y el beneficio común de la vida social... Se dice que ningún hombre es capaz de, por sí sólo, vivir bien y con felicidad. La necesidad, por lo tanto, induce a la asociación; y la búsqueda de las cosas necesarias a la vida, que se adquieren y se comunican con la ayuda y la asistencia de asociados, la conserva. Por tal razón, es evidente que la comunidad, o asociación civil, existe por naturaleza, y que el hombre es, también por naturaleza, un animal civil que busca ávidamente de asociación
La propuesta de Augusto es “que tal vez sea posible establecer – ex post, evidentemente – una línea coherente de pensamiento que conecte ese fundamento althusiano a las bases deweyanas y a las presuposiciónones maturanianas de la democracia cooperativa”…
Las presuposiciones maturanianas no son otras que las que define en sus sistemas sociales (sin entrar en teoría general de sistemas):
Maturana los define así: “Cada vez que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyen con su conducta una red de interacciones que opera en ellos como un medio en el que ellos se realizan como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conservan su organización y adaptación y existen en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones, tenemos un sistema social”.
Humberto Maturana habla de que: “todo sistema existe sólo en la conservación de su adaptación y organización, en circunstancias en que la conservación de una involucra la conservación de la otra” y “todo sistema se desintegra cuando en sus cambios estructurales no se conserva su organización.”
Ya que “los seres vivos son sistemas que en su dinámica estructural se constituyen y delimitan como redes cerradas de producción de sus componentes, a partir de sus componentes y de sustancias que toman del medio: los seres vivos son verdaderos remolinos de producción de componentes” en un ininterrumpido intercambio con el medio[ii], en directa relación con su definición de autopoiesis.
Pero lamentablemente Humberto se estaciona aquí y no avanza de los sistemas sociales de los seres vivos a los sistemas humanos, al menos hasta donde yo conozco y a decir de Augusto, hay que meterse con estos, involucrarse y creo que esto es lo que estamos haciendo.

Bien, de lo que nadie habla es de fraternidad.

¿Por qué?

Por un lado tenemos opiniones como las de Aulo, Diana Maffía, Rousseau, Hanna Arendt y todos los que encaran esa primer ligazón desde el pacto racional, en definitiva desde el sujeto, hasta el mismo Augusto si bien Maturanista declarado no arriesga una tesis sobre esa primer ligazón.

Y estamos los que pensamos que el sujeto sujeta, y nos enrolamos en lo que piensa Onfray al respecto. Los que nos desprendemos de la voluntad como pacto racional primario y que creemos que esta condición es inherente al ser humano por las razones que citan de Althusius mas arriba. Dentro de este pelotón, el que da el puntapié inicial, por lo menos en lo yo que he podido descubrir, para desentrañar esta madeja es Urrutia Elejalde, quien sí usa el concepto de Fraternidad desarrollado en su libro El capitalismo que viene cuando dice que esa ligazón primaria es naturalmente propia de la red y que la solidaridad, el bien común, etc. vienen después y es desde allí que influyen, como decíamos en este post de De Ugarte o en el que hace referencia a la identidad desde la fraternidad (hay que hacer la salvedad que Urrutia es economista y habla de este tipo de comunidades en particular, aunque la mayoría de sus conceptos se podrían extender fuera de las redes económicas).
Se desprende de esto tenemos un límite que se corta justo en la Fraternidad que produce el salto cuántico desde el animal al ser humano. Por eso los que se le aproximan desde la biología lo hacen desde lo sistémico y los que los hacen desde la racionalidad lo hacen desde lo humano.

Para mí es una conducta sistémica que evoluciona desde el animal al ser humano, sobre lo que éste último teje toda una estructura racional que no es otra cosa que una sofisticación del afecto societatis anterior. Éste persiste pese a todos los constructos racionales y a al sujeto. Es por eso que no sabemos si podemos llamar “ser humano” a alguien que tiene una taxonomía humana pero se maneja como un salvaje, como en la discriminación “civilización o barbarie”, o por el contrario si reconocemos conductas “humanas”, citándolo a Onfray, en los “campos de concentración”.
Y si no no se entienden conductas como ésta
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Agregado
El que habla en nada menos que Juan Urrutia acá

[i] Maffía, Diana, Búsquedas de sentido para una nueva política en Contrato Moral, Paidos, 2005.
[ii] Desde la biología a la psicología – Maturana 2003.

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