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La entropía ya no es lo que era

6 nos acompañaron


La conversación entre iguales es posible en una cultura como la nuestra porque la infancia es matrística, por que en ella se ha tenido la experiencia de la colaboración, de la igualdad, de la participación. Entre más distante una sociedad de formas de convivencia matrística, más difícil evocar y elegir la democracia como modo de vida.” Citábamo en este post a Humberto Maturana en un trabajo que nos envía Augusto de Franco en su carta de rede social 167 al que se refiere como “aluciones de Humberto Maturana en dos mesas redondas organizadas por el Instituto para el Desarrollo de la Democracia Luis Carlos Galán, de Colombia. El mismo autor me dio un libro con el material, titulado “La democracia es una obra de arte” (Bogotá: Cooperativa Editorial Magistério, infelizmente sin fecha). Presumo, por las indicaciones bibliográficas, que debe haber sido publicado en los primeros tres años de la década de 1990”. En un libro de Maturana que yo tengo “Desde la biología a la Psicología” fechado en 1993, Maturana ya habla de estos temas especialmente, en uno de los ensayos fechado en 1987. Pero la fecha es mas o menos coincidente, mucho no cambia.

¿Pero, qué es Matrística? Cuenta Maturana que “cuando el patriarcado pastor llegó se produjo un encuentro violento entre la cultura patriarcal y la cultura matrística, que eran diametralmente opuestas. Mientras que en la cultura patriarcal había apropiación en la otra no la había; mientras que en la cultura patriarcal había signos de jerarquías, en la cultura matrística no hay signo de jerarquías; mientras que la cultura patriarcal estaba centrada en la guerra, la matrística no.”
No vamos a intentar una definición de matrístico, ya que hemos hecho en esfuerzo de definir La fraternidad como frontera de lo humano, nos remitiremos a decir que una estructura matrística genera un sistema social fraternal.
“Lo matrístico se conserva en la relación materno infantil. Fíjense ustedes que en la relación materno infantil y en el jardín infantil es un continua invitación a la colaboración, a la participación, a resolver los conflictos en la conversación, a la no apropiación; allí el cuerpo es legítimo y los niños y niñas pueden andar desnudos.”
Concebimos lo matríztico como una matriz, una matriz madre que genera hijos que son hermanos entre ellos por eso. Lo matríztico engendra Fraternidad, y si de sistema social matríztico estamos hablando qué mejor que una colonia de hormigas para ejemplificar la matrix (todas las hormigas son engendradas por un única reina).

Recurriremos una vez más a la Dra. Gordon para explicar como es que se coordinan las hormigas en un hormiguero.
Vimos que existía un lenguaje que consistía en una pocas palabras que identificaban las funciones que desempeñaban las hormigas, (S)sirvientas, (E)xploradoras, (R)ecolectora, (C)ortesana, etc. EL lenguaje consiste en un flujo continuo de roces (conversaciones) entre antenas y cuerpos (donde mediante el olor está escrita la palabra de la función que desempeña la hormiga). Ese streaming de datos provee una distribución estandar y característica del hormiguero de las diversas funciones que desempeñan las hormigas.
Un streaming típico podría ser RRSECC, o SERC o un tren de este último string, SERC-ESRC-ERCS, etc. Lo importante para la doctora Gordon que ese streaming en un período determinado debe dar frecuencias idénticas o similares de ocurrencia de cada palabra f(S)= f(E)= f(R)= f(C) por unidad de tiempo. Si ella está S y lee una gran disminución de cualquiera de las otras frecuencias mutará su palabra a la de la frecuencia faltante.
Este lenguaje rudimentario pero efectivo es el que usan las hormigas para coordinarse fraternalmente, Tan fraternalmente lo hacen que hasta sus roles son intercambiables.

Lo que viene ahora es un divague total pero puede ser una teoría que explique lo que sigue. En realidad conocemos a la doctora Gordon por el libro Emergence: The Connected Lives of Ants, Brains, Cities, and Software de Steven Johnson, donde se plantean las colonias de hormigas como emergentes de autoorganización. Bien, no vamos a hablar de emergencia sino de coordinación a partir del lenguaje. Desde la organización caótica de las hormigas parecería que fuera imposible que que se hayan producido emergentes congruentes y coordinados suficientes para colonizar todos los continentes salvo los polos. Y esa coordinación, si depende de frecuencias, es muy posible que sea función de ajustar frecuencias de relojes internos de las hormigas a los relojes del lenguaje. (sobre este tema es muy interesante este otro libro de Steven H. Strogatz Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order)
Supongamos que las hormigas pasan sus vidas en búsqueda permanente del streaming de las palabras de las otras hormigas. Esto es muy similar a lo que señalábamos en el post El poder de la fraternidad en donde hacíamos referencia postulados de Noelle-Neuman en nuestra versión digital para redes sociales, allí señalábamos en el primer postulado: “Cada agente recibe un nivel de flujo de información que percibe como normal, la disminución o perdida de ese flujo es interpretado como miedo a quedar incomunicado, aislado, fuera del juego. El aislamiento es el lugar por donde no circula información.”
Este auscultamiento del órgano “quasi-estadístico“ como Noelle-Neuman lo llama, da justamente la distribución de “opiniones”, o palabras que llevan escritas las otras hormigas sobre sus lomos. Sería muy engorroso ponerse a explicar el mecanismo de sincronización pero existen unos videos sobre sincronización que son además de asombrosos muy esclarecedores.
En ellos se muestran 2 metrónomos desfasados que se sincronizan, luego 3 metrónomos y luego 5 metrónomos


Todos terminan sincronizándose mas allá de las diferencias de fases y de frecuencias iniciales, asombroso.

Imaginemos entonces un mecanismo como éste o alguno similar, que la Dra. Gordon ya debe haber descubierto, por el que el lenguaje hormiguero puede funcionar. Como se habrá visto en los videos de sincronismo, la sincronización de dos metrónomos, no es la misma que la sincronización del caso de tres o de cinco. El tiempo de entrada en fase, (todos se mueven sincronizados) no es el mismo, pese que los metrónomos, son igualmente fraternales, solo que el número de ellos cambia, son cada vez mas.

Nos preguntábamos por el tamaño de la red distribuida y mostrábamos que la coordinación de la red dependía de su capacidad de respuesta en el tiempo ante eventos que la ponían en crisis. Ahora estamos hablando de relojes biológicos y de mecanismos de ajuste y de sincronización y es preciso recurrir al post de las hormigas nuevamente.
En el video la Dra. Deborah Gordon explica que si bien la conducta, el lenguaje y toda lo que la hormiga pudiere hacer dentro del hormiguero es siempre lo mismo, en el año y medio de su vida, y durante los años de vida del hormiguero (veinte), el comportamiento del hormiguero sí presenta cambios durante su “vida”. La única respuesta que le encuentra al cambio de conducta del hormiguero es que a medida que la población del hormiguero se incrementa, (curva logística) la frecuencia del streaming cambia. Es de suponer hay un número, o un ancho de banda, donde se optimiza la sincronización y esto debe ocurrir en la parte vertical de la curva, ni para muy pocos ni para muchos.

Algún malintencionadito pensará que eso no tiene nada que ver con los sistemas sociales humanos. Pues bien, es un modelo que funciona para las hormigas, puede funcionar para los humanos. Por lo pronto la pregunta de David de Ugarte de cual es el tamaño máximo para una red distribuida, no es una pregunta ingenua, de hecho a él sela hacía el presidente de FIEP. Mas allá de un umbral evidente por encima del que se hace difícil operar, existe otro umbral inferior también donde es también mas costoso ejecutar las tareas sociales para las cuales se formó la red distribuida.
La cosa se complica más ahora para considerar el tamaño de una red distribuida, como señalábamos, el entorno tiene incidencia directa sobre el tamaño de la red y ahora tenemos serias evidencias que intrínsicamente el número también tiene incidencia en el funcionamiento de la red distribuida, pese a que estemos mas cerca que en ese primer post donde analizábamos el caso.
La clave está en la eficiencia de la red. No es muy eficiente la red de las hormigas desde que la mitad del hormiguero está de reserva haciendo nada y al que hay que alimentar, pero cuanto mas se achique el tiempo de respuesta, mejor podrá superponerse a inclemencias externas, cuanto mas adecuado sea el lenguaje que posibilitará la coordinación, mas eficiente será la red.

Referente al lenguaje es evidente (tal vez sea necesario un post específico para tratar esto) que para hacerse mas eficiente deberá digitalizarse, no es posible lo analógico ante la crisis, es importante tal vez para otros momentos, para tiempos de equilibrio y paz, pero encontramos que la binaridad es muy eficiente para la respuesta. El lenguaje deberá ser lo suficientemente versátil como para poder digitalizarse con facilidad.

Podríamos seguir pero estos últimos posts se han hecho muy largos espero no aburrir.

Dedicado a U

Autor del título – Mal Pensado

De cómo se comunica una colonia de hormigas

1 nos acompañaron

“Las hormigas no hacen más hormigas, las colonias hacen más colonias,” sentencia la doctora Deborah Gordon en este esclarecedor video donde comenta algunas conductas micro y macro de las hormigas y sus hormigueros.
“Las hormigas forman una red de contactos de antenas.” “Cada hormiga huele a la otra con su antena. Cuando una hormiga toca a la otra con su antena, la está oliendo y pude decir, por ejemplo si la otra hormiga es una “sirviente del nido”, ya que cada hormiga se cubre con un ungüento que define su función.”
En la red de contactos de antena cada hormiga pasa a la otra el código de la función que desempeña o que acaba de desempeñar. Esta es la forma que cada hormiga tiene para saber que debe “tocar-oler” una cierta cantidad homogénea de hormigas en un tiempo dado, con un reparto equitativo de patrones del tipo “exploradora” o “recolectora” o “sirvienta del nido” o lo que fuere a medida que transita su camino. Si así no lo hiciera y por el contrario empieza a encontrar sobreabundancia de uno o dos tipos, deducirá que uno de los tipos está faltando. (por ejemplo hay mucha comida afuera y las recolectoras han salido todas a recolectar) Los patrones son interdependientes y si se cambia un patrón se afectan todos los otros.
Entonces la mezcla homogénea de frecuencias de patrones diferentes estabilizará la cantidad de hormigas por función. La escasez de uno de esos patrones- tipo hace que las hormigas cuando vuelven a salir del hormiguero salgan con la función del tipo del patrón faltante, (como recolectora en el caso anterior) según la necesidad acorde a la demanda que se produce en el momento. Esto es más complicado de lo que acá se resume pero es ilustrativo de lo que sucede.
Este procesamiento de información puede tener mucho ruido, mucha interferencia, puede no funcionar como un reloj, pero funciona. Pero lo mas notable que la Dra Gordon descubre es que si bien el comportamiento de la hormiga en particular no cambia el comportamiento del conjunto hormiguero desarrolla cambios a través de su vida. Es un mismo código el que fija el comportamiento de todas las hormigas de la colonia y es este mismo código el que se mantiene a través de toda la vida de la colonia que es de alrededor de los veinte años, en contraposición a la vida de una hormiga que es entre un año y un año y medio. Lo que cambia de comportamiento a medida que pasan los años es el comportamiento de la colonia como conjunto debido a que experimenta un crecimiento poblacional que responde a la Función Logística que explicábamos en este post.
Gordon llega a la conclusión que no es el comportamiento micro de las hormigas en particular el que cambia, ya que esta podría haber nacido en el segundo, quinto o vigésimo año de la colonia y su código siempre responderá a un mismo patrón como se dijo, sino que es el comportamiento macro del hormiguero el que cambia. La frecuencia de patrones cambia debido al incremento del número poblacional de hormigas. Es el número en definitiva el que cambia la conducta global de la comunidad.
Como vimos en el post sobre El tamaño de la red distribuida donde analizábamos los trabajos de Fernado Vega, existe una relación directa entre la influencia del medio y el comportamiento de la comunidad, en el caso de las hormigas la reasignación de funciones responde al mismo fenómeno. Una inundación producirá más sirvientas, mas comida producirá mas recolectoras, mas escasez producirá mas exploradoras y esto se logra en base a coordinación interna de la comunidad.
Es evidente que la lógica hormiguera colapsa si tenemos alternativamente, inundación, sequía, sobreabundancia de comida y tras cartón de vuelta inundación. Pero las hormigas han resuelto este problema de dos maneras, la primera es que tienen un ejercito de reserva igual al que trabaja, lo que desmitifica aquello de “trabajador como una hormiga”, como hormiga que trabaja, no como hormiga que está a la espera como un bombero para salir en la emergencia. La segunda manera que tienen para palear la crisis es que cuando el hormiguero se hace adulto, es cuando estabiliza el crecimiento, hormigas nuevas vírgenes desarrollan alas e inician vuelos nupciales junto a los machos que las van a fecundar y así una nueva colonia comienza a formarse. De esta forma el riesgo de crisis se dispersa entre muchas nuevas colonias que seguramente no correrán todas la misma suerte con las adversidades que les depara el entorno.

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