El progresismo negro como relato épico

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Hace ya varios días que se ha instalado la tesis de que el progresismo blanco no sirve para un carajo. Ya que dicha tesis está soportada por varios blogueros como Lucas Carrasco, el mismo Pablo de Artepolítica así como muchos otros como Balvanera, MEC, El escriba, etc. y del otro lado no se escuchan muchas voces voy a intentar una tibia defensa, típica de nosotros los progresistas blancos.

Para situarnos en el debate he de hacer notar que la mayoría de las críticas que se escuchan provienen de sectores kirchneristas, o sea del progresismo que quiere ser negro. Como tal lo veo mas como un fenómeno metropolitano. No escucho a ningún moronés tomar partido, tanto sea en contra o a favor de Sabatella. Silencio de radio.

Hoy posteamos por acá

Pasan los años pero Jorge Schussehim sigue vigente (Actualizado)

22 nos acompañaron



Ya que Lucas no tiene nada para decir, mientras éste se fue de joda, se armó una conversación con el grosso de Jorge Schussheim de los sesenta setenta. Un especie de Bombita Rodrigues pero real, que hacía canciones de protesta, en joda y en serio. Esas cosas que tienen los blogs cruzarte con el tipo que hacía discos que uno escuchaba hace 30 años atrás es muy fuerte.
Trabajaba en café concerts, en el Instituto Di tella con Nacha guevara, actor, poeta, completito, intisur nos lo recuerda aquí.

Durante años trate de encontrar aquel viejo vinilo de JORGE SCHUSSHEIM, con canciones que forman parte de la memoria emotiva, o de la banda de sonido, de una o dos generaciones. Quien no recuerda estrofas como esta?


Coca Cola refresca mejor

Coca Cola elimina el dolor

Coca Cola querida señora

Es el símbolo perfecto del amor

Y los mas memoriosos bien sabran que "hubo una vez un General que se llamaba DUVAL"

Sin dejar de reconocer que a mi tambien "EL CULO ME PESA"
Una música suena en la calle,

mil violines me dan su calor

y cogiendo mi brazo tu talle

te suspiro al oído mi amor.

Tú me dices que sé que eres mía,

que te entregas a mí, mi princesa,

pero al ir a tomarte no puedo,

porque siento que el culo me pesa,

¡ay, ay!, cómo me pesa.


EL disco completo acá.
La cosa que Jorge tiene un blog pero parece que el culo le pesa para escribir. Lo animamos a que lo haga, total no va a ser el único veterano que escribe un blog, tampoco el único peronista cool, tal vez nos de pelota, sería una alegría.
Algunas letras se pueden ver acá

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Actualizado
Resulta que nuestro amigo Caribe o Mauri ladronea con las canciones de Schussheim en los hoteles de México y la magia de los blogs los juntó.

Activismo en las redes

4 nos acompañaron

Carta Rede Social 171 (28/08/08)

Autor Augusto de Franco

Traducción Reflexiones Siesteras

Todo lo que es sustentable en el tiempo tiene el patrón de red.

Todo lo que es sustentable en el tiempo tiene el patrón de red. Todas las evidencias disponibles corroboran esa afirmación. Ecosistemas, organismos vivos y partes de organismos, son los mejores ejemplos de entidades sustentables de las que disponemos. Ahora, todos esos tipos de sistemas tienen el patrón de organización de red: se estructuran y funcionan como redes.

Para iniciar la transición de una organización-mainframe para una organización-network es necesario aprender a hacer netweaving en redes sociales, quiere decir, aprender cómo articular y animar esas redes.

Para articular redes, en primer lugar, es necesario conectar personas (o redes propiamente dichas, quiere decir redes distribuidas de personas). La conexión horizontal de instituciones jerárquicas no genera redes distribuidas, por la simple razón de que el flujo puede ser interrumpido (controlado, filtrado) en cada nodo. Si eso sucede, la topología pasa a ser descentralizada (quiere decir, multicentralizada).

En segundo lugar, para articular redes es necesario conectar las personas entre sí y no sólo con un centro articulador o coordinador (aunque este centro se llame de equipo de animación de la red).

Fracasamos frecuentemente en nuestro objetivo de trabajar con redes porque, en general conectamos instituciones jerárquicas y no personas (o redes distribuidas de personas, lo que es la misma cosa). Entonces, cuando conectamos personas, instituimos – con el pretexto de realizar el trabajo de animación de la red – un centro coordinador, que mantiene, de hecho, una conexión directa y transitiva con cada nudo de la red, pero que, en la práctica, acaba funcionando como una especie de dirección que decide lo que se va a hacer en términos colectivos. Decide por la red. Decide para toda la red.

Quienquiera articular y animar redes sociales debe resistir a estas cuatro tentaciones: de hacer redes de instituciones (en vez de redes de personas), de quedarse haciendo reuniones para discutir y decidir lo que los otros deben hacer (en vez de, simplemente, hacer), de tratar a los otros como “masa” a movilizar (en vez de amigos personales ser persuadidos) y, por último, de querer monopolizar el liderazgo (en vez de estimular la emergencia de la multidirigencia).

Finalmente, quienquiera usar las redes porque está en la moda, o porque imagina que, así, conseguirá ampliar su poder, en general esto no llega a concretar. Incluso quienquiera usar las redes para promover transformaciones en nombre de una causa, muchas veces se decepcionará. ¿Por qué? Porque la red no es un instrumento para hacer el cambio. Ella misma ya es el cambio.

Pero ese cambio no es la transformación de lo que existe en una cosa que no existe y sí la libertad para que lo que ya existe pueda ser capaz de regularse a si misma.

Una red solo funciona cuando existe, o sea, cuando se configura según una morfología de red (distribuida) y manifiesta la dinámica de red.

Es necesario, por lo tanto, que exista un conjunto de personas dispuestas a conectarse en red. Aunque las redes, en sí, no tengan un propósito instrumental, pues materializan un modo-de-ser colectivo, si quisiéramos articular una red con un propósito cualquiera será necesario que tal propósito sea asumido por un conjunto de personas que la integran.

Eso no puede ser aportado por ninguna tecnología de información y comunicación. Las tecnologías pueden ayudar a articular y animar una red, pero no pueden crearla. Las redes sociales – no cuesta repetir – son sociales (como el nombre está diciendo) y no tecnológicas. Así, intentar comenzar creando una lista de e-mails, dando de alta las personas en una web de interrelación de la Internet u ofreciendo a cada persona un blog, agregando esos blogs en una misma dirección virtual y denominando ese conjunto de blogs de blogosfera, no tiene sentido. Si las personas quisiesen conectarse en red, todas esas herramientas pueden ser útiles; si no lo quisieran, no tiene sentido inscribirlas, suministrar login y seña para cada una de ellas o aún mas diseñar para esas personas un curso de adiestramiento en el uso de tales herramientas.

La constitución de un propósito colectivo, sin embargo, no puede hacerse en asamblea, a partir de la presentación y de la defensa de propuestas seguidas de votación y, ni aún, por la aplicación de técnicas o dinámica para producir consensos circunstanciales. Para que un conjunto de personas asuma un mismo propósito – válido para los efectos de articulación de red – es necesario que cada persona decida interaccionar por sí misma.

Las redes harán las cosas que sus miembros quieran hacer; o mejor, sólo harán cosas en conjunto aquellos de sus miembros que quieran hacer aquellas cosas.

Se trata, sí, de un proceso consensual, pero no forzado por la aplicación de algún artificio “pedagógico” o por cualquier tipo de “facilitación” profesional (a los cuáles los llamamos facilitadores o mediadores que echan mano de sus “técnicas” para conducir las reuniones hacia un fin esperado). Esa es una de las razones de tanto fracaso en los procesos de organización o educación de base que pretenden llevar al pueblo de la mano: cuando los facilitadores o mediadores no están presentes la cosa no anda, y de vuelta a cero.

El llamado consenso no es, por lo tanto, un mecanismo artificial de deliberación o de regulación de conflictos, usado para pasar la impresión de que todos están de acuerdo con las propuestas con las que queremos que ellos estén.

Es el resultado de un proceso emergente, abierto, libre y, así pues, con desenlace es imprevisible. Es por emergencia que se forma una red y no por la inmersión del ímpetu organizador top dow proveniente de alguna organización jerárquica.

La jerarquía no puede construir una red. Si una organización jerárquica (como una empresa o una organización de la sociedad civil) esta convencida de que es necesario articular una red, – incluso para iniciar la transición de su patrón de organización centralizado para un patrón distribuido – lo primero que tendrá que facilitar es la autonomía al grupo de personas que van organizarse en red para comenzar a intentar articular la red deseada.

Las personas que vayan a comenzar el trabajo, aunque ya estén siendo rentadas por alguna otra función que desempeñen en una organización jerárquica, deben adherirse voluntariamente al proyecto. Una vez constituido ese grupo seminal o genético de la red, la dirección de la organización jerárquica ya no puede intentar controlarlo o teledirigirlo. Ese es el paso fundamental y necesario para comenzar a articular cualquier red. Muchas organizaciones no quieren arriesgarse a dar ese paso, por miedo de que pierdan el control y por eso es por lo que frecuentemente fracasan en su intento de trabajar con redes. En algunos casos, los órganos dirigentes de organizaciones jerárquicas quieren componer un grupo inaugural sólo con personas de su más estricta confianza, infiltrando sus agentes para intentar controlar “por dentro” las redes que vayan a nacer y, también por eso, sus esfuerzos acaban igualmente fracasando.

Un grupo inicial como ese – llamado a veces como equipo o comisión de articulación de la red (pero en verdad tal denominación no es la más adecuada ya que es la propia red en su forma embrionaria) – puede ser grande o pequeño. Si quisiéramos articular una red social debemos tener un fin, pero no podemos preocuparnos mucho por el número inicial de interesados (pues que a partir de tres personas conectadas horizontalmente ya tenemos una red).

El trabajo de ese grupo inicial comienza con una invitación – para que se conecten a la red – a las otras personas del medio que se quiera alcanzar. Para articular una red de personas tal invitación debe ser personal. Y la adhesión de las personas debe ser voluntaria. Si estuviésemos intentando articular una red de operarios de una empresa, por ejemplo, no avanzaríamos en nada si los jefes mandan a sus subordinados a que se conecten a la red. No es así que funciona.

Para articular una red social (una red voluntariamente construida, por lo tanto) la invitación es siempre se hace a partir de un propósito. Ese propósito debe estar bien claro, tanto para los que van a hacer la invitación, cuanto para los que van a recibirlo.

La red es el medio, el ambiente. No produce ningún efecto por sí misma, independientemente de los estímulos que reciba de sus nodos. Su papel es amplificar y procesar en paralelo miradas de estímulos, transformarlos al recombinarlos en incontables variaciones, reverberando, pulsando, para establecer una regulación emergente. Siendo así, es necesario animar la red, provocarla, proveerla con estímulos que posibiliten su actuación reguladora, dando pretexto, a sus nudos, para que establezcan – por medio de sus múltiples interacciones – nuevos caminos, nuevas conexiones, por donde traficando nuevos mensajes. Si quisiéramos articular una red e inducir su expansión, tenemos que tener una pauta de acciones regulares de animación de la red. Esas acciones - y a decir seguro, el más importante - deben ser sistemáticas, repetitivas, iteradas (de 'iteración', la repetición ad nauseam de una misma operación). Además de eso, es necesario suministrar "metas iniciales" (la expresión, si bien aparentemente contradictoria, quiere decir que las personas deben movilizarse en la red en torno a un propósito declarado, que ellas sean capaces de entender, pero que no será, probablemente, el resultado que obtengan; o sea, los "fines finales" serán constituidos por la propia dinámica de la red).

En el trabajo de animación de red, se deben tener en cuenta algunas directivas importantes:

a) Que haya siempre motivaciones y metas. Las campañas pueden ser propuestas en torno a alguna acción colectiva que deba ser realizada. Entonces, teniendo el objetivo claro (el "fin inicial"), será posible conectar más personas a la red para alcanzar tal objetivo.

b) Que haya siempre devolución o retorno. Cualquier acción colectiva propuesta a la red por el núcleo inicial y realizada por la red debe ser registrada y la información debe ser devuelta a la red. Ese debe ser un proceso permanente, recurrente, sistemático.

c) Que haya disponibilidad de las informaciones. Los conectados deben recibir regular. Lo importante es que la regularidad no se reompa. El e-mail, el teléfono y el SMS (“mensajito de texto”) deben ser usados sistemáticamente para la comunicación en la red. Cada persona conectada debe recibir e-mails, llamadas telefónicas y torpedos (mensajito de texto de los miembros del grupo inicial, cuando menos para animar la charla o para preguntar cómo le va, lo que está pensando sobre algún asunto, para invitarla para una fiesta, para un evento... Sí, es eso: conexión es relación. Articular y animar una red es aumentar lo relacional entre las personas! Por lo menos una llamada semanal es deseable: "Hola, ¿como va? ¿Yo estoy en marcha y usted? ¿Todo bien?" En la red estamos haciendo nuevos amigos.

d) Estimular siempre la conexión P2P. La red debe ser usada para divulgar las informaciones. Cada vinculado a la red debe ser un nudo y un eslabón, simultáneamente un centro de recepción y de difusión. Por lo tanto, en vez de distribuir por los medios un mensaje cualquiera - un documento, una cartilla, un periódico - es necesario estimular la replicación "por dentro" de la red.

Todo lo que hemos venido diciendo hasta aquí vale sólo como un esfuerzo inicial para comenzar la animación de la red. Es cómo empujar un coche que está parado. Pero la red sólo va a existir de hecho, independientemente del activismo articulador y animador del grupo inicial; quiere decir, ella sólo va a “acontecer” si el coche “arranca de golpe”, dejando atrás a la multitud que está intentando empujarlo.

Las medidas sugeridas hasta ahora no son suficientes para que una red pueda “acontecer”. Y de aquí de allí en adelante ya no existe una fórmula, una metodología capaz de producir redes sociales. Se puede, sin embargo, contribuir a incrementar las oportunidades a una red realmente sea una realidad, echando mano, por ejemplo, de medios distribuidos de conexión.

Hoy nadie más imagina dejar de usar la Web para articular y animar redes sociales. Algunos hablan en usar la llamada Web 2.0 (ejemplificada por la ‘era wiki’, que permite que cualquier uno pueda publicar cualquier cosa en la Web usando programas wiki). Pero eso tampoco es suficiente. Si quisiéramos articular redes distribuidas, lo mejor es usar las herramientas interactivas de una nueva y meditada Web 2.1, que son más adecuadas como la dinámica de la blogosfera,

Por lo tanto, si quisiéramos articular redes distribuidas, usando la Web, necesitamos estimular que cada participante conectado tenga su propio blog. Y es necesario tener una manera de agregar automáticamente los blogs de los miembros de la red (ya existen programas gratuitos para hacer eso, como el feevy, por ejemplo)

Por sí sólo, nada de eso sin embargo, producirá redes sociales. Pues las redes sociales están en la sociedad, no en internet o en cualquiera otro ambiente digital o físico. Si no existieran la red en el mundo, en aquello que llamamos de espacio-tiempo de flujos, no habría red social en lugar alguno, independientemente del medio tecnológico (físico o no, digital o no) que quisiéramos utilizar.

¿Pero, finalmente, qué está faltando para que la red “aparezca” de hecho, además de todo lo que ya se ha dicho hasta acá?

Es necesario que los que estén vinculados a la red (que se adhirieron a ella a partir de la coincidencia de propósitos o de sus “metas iniciales”) redefinan colectivamente la identidad de su articulación (para que puedan formular, entonces, sus “metas finales”).Una articulación en red es una forma de organización. Una organización es una comunidad de proyecto conformada a partir de una identidad. Una comunidad de proyecto se forma en torno a un sueño colectivo, de un antojo compartido, de una visión de futuro y, a partir de ahí, formula su misión o propósito y elabora sus valores o principios. Lo que la caracteriza es una causa y un modo particular de ser y de actuar.

Si consiguiésemos llegar hasta a este punto, en lo cual los vinculados a la red, componiendo una comunidad de proyecto, van a concebir un sentido para el que están proponiendo o haciendo en un mismo repositorio colectivo de definiciones, premisas y argumentos, entonces se habrá establecido una nueva forma de ser-colectivamente. Y la red voluntariamente articulada estará “sucediendo”, consiguiendo comunicarse independientemente de nuestros esfuerzos organizativos. Si esto acontece, habremos generado un nuevo ente (o, mejor, desencadenado más un proceso) sustentable en el mundo.

La revolución de lo glocal

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La idea de establecer un sistema integración glocal surge a partir de la necesidad del diseño de Políticas Públicas capaces de superar categorías como Privado-Público, Nacional-Internacional, territorial-universal para entrar en una única categoría que establezca el equilibrio a partir de una solución de compromiso entre lo Local y lo Global: la Glocalización.

Dice María Antonieta Mendívil en El papel omnipresente de los sistemas de información en lo glocal


"Robert Robertson, sociólogo autor de Globalización (1992), acuñó el término «glocalización», para referirse a la peculiar relación y correspondencia entre lo global y lo local.

Y es que hay dos maneras de acercarse al término glocal: una, como un asunto estratégico de mercado, que ante la globalización requiere adaptar los productos a las comunidades locales para ser aceptados; y dos, como el tipo de redes ciudadanas tejidas de manera virtual en el orbe, en un ámbito personal y de cercanía.

En el primer acercamiento, la globalización parecería un concepto más económico y territorial; en el segundo, un fenómeno que forma parte de la homogeneización de la información a través de las nuevas tecnologías, a las que tenemos acceso y control desde la individualidad.

No podemos soslayar un acercamiento en vista del otro. Porque ambas concepciones conviven bajo el eje que rige el tema de glocal: los sistemas de información."
El término es resignificado por Augusto de Franco en su libro A REVOLUÇÃO DO LOCAL que podríamos sintetizar así:

El glocalismo parte de reconsiderar lo local no como un territorio o una comunidad en un territorio, sino como un cluster, a una subred social en la que opera la lógica del small world.
Todo moviento de globalización implica un reforzamiento simultáneo de lo local al precisar un aumento de
capital social para hacerse posible, por eso si globalizas, localizas.

De Franco establece 23 tesis sobre globalización, glocalización y localización:

Sobre la Globalización


  1. El fenómenos de la globalización es separable de la ideología mercadocéntrica que acompañó a los primeros intentos de conceptualizarlo.
  2. La globalización no es un fenómeno exclusivamente económico.
  3. No podremos comprender adecuadamente lo que es la globalización mientras no nos deshagamos de las visiones mercadocéntricas y estadocéntricas.
  4. Porque la globalización es, fundamentalmente, un fenómeno de cambio social global.
  5. El nuevo ambiente político mundial y la innovación tecnológica que ha posibilitado la emergencia del fenómeno que interpretamos como globalización
    está acompañado por un cambio social en el sentido amplio (o sea, en el sentido micro, relativo al cuerpo y al metabolismo de las sociedades, esto es, a los patrones de organización y a los modos de regulación de conflictos; y en el sentido macro, cultural-civilizacional), interactuando, todos esos factores en el mismo proceso de co-originación dependiente.
  6. La globalización es un fenómeno irresistible. A pesar de ello, a lo que conduzca, dependerá de la evolución del sistema frente a la bifurcación a la que se enfrenta en la actualidad.
  7. La globalización es inédita: está creando algo que nunca existió antes.
  8. La globalización no es un orden, sino un proceso de deconstitución del viejo orden.
  9. La salida democrática para la crisis actual exige más globalización y no menos globalización.
  10. La globalización está en disputa y esa disputa no lo es solamente entre los neoliberales (favorables) y los estatistas (contrarios), sino que envuelve una diversidad de posiciones diferentes y conforma nuevos campos políticos de convergencia que superan tal contradicción.
  11. No se puede captar plenamente el sentido del proceso si no se comprende que la globalización es, simultáneamente, una localización del mundo y una mundialización de lo local, o sea una glocalización (pero no exactamente en
    el sentido del marketing, que fue atribuido por los economistas japoneses que inventaron el término a finales de los 80 y ni siquiera en los sentidos que le atribuyó su principal divulgador, Roland Robertson, a partir de mediados de los 90)


Sobre la glocalización

  1. La glocalización es una planetarización y una comunitarización.
  2. La glocalización está en disputa y esa disputa es, fundamentalmente, una disputa entre lo local separado y lo local conectado, entre dependencia vs independencia por un lado e interdependencia por otro.
  3. El estado no desaparecerá en la transición histórica actualmente en curso, sino que será transformado, pero no es seguro si tal transformación será necesariamente glocalizante. El destino de la forma actual del estado nación está en disputa y esa disputa es la misma que dirime en torno a la glocalización.
  4. Así como fue necesario utilizar un nuevo concepto (globalización) para entender los cambios que están ocurriendo en la dimensión global, se vuelve también necesario generar otro concepto (localización) para entender los cambios que están ocurriendo al mismo tiempo en la dimensión local. Como las dos cosas constituyen aspectos del mismo proceso de glocalización o de emergencia de la realidad glocal, eso significa que la glocalización confiere un nuevo estatus a lo local, que, para mostrarse, exige también un nuevo constructo y una nueva hipótesis: la hipótesis (en el sentido fuerte) de la localización.


Sobre la localización

  1. Lo local es necesariamente lo pequeño, pero no en el sentido territorial o poblacional sino en el sentido de aquello que se fue volviendo pequeño gracias a la alta conectividad social.
  2. Cuanto más conectado es el mundo, menor es y sin embargo más potente socialmente (small is powerfull)
    Localización no significa aislamiento, sino un campo configurado con cierto grado de estabilidad para permitir la conservación y la reproducción de una misma dinámica endógena.
  3. Localizar no es encontrar un espacio local, es crear un espacio local.
  4. La globalización de lo local tiende a ser igual a la localización de lo global.
  5. Las localidades tienden a volverse holografías del planeta a medida que reflorecen comunidades del mundo globalizado.
  6. La localización está en disputa y esa disputa tenderá a dar pautas, en el futuro próximo, a los embates políticos dentro del estado nación.
  7. La localización es el aspecto objetivo de la revolución de lo local, en tanto que su aspecto subjetivo es la existencia de una variedad creciente de agentes, conectados en red, dedicados a promover movimientos sociales de resistencia y de generación de identidad -que darán origen a comunidades de proyecto- en la sociedad civil y de la promoción de voluntariado, y sobre todo, dedicados al experimentalismo innovador que se desarrolla en torno a los procesos de democracia participativa en redes sociales y de fomento del desarrollo integrado y sostenible, sistemas socioproductivos y socioeconómicos alternativos o solidarios ensayados a escala local.
  8. La vuelta a lo local, en una época de globalización, se está afirmando como una alternativa de generación de desarrollo que promete transformar milenarias relaciones políticas y sociales de dominación.

El arte de Regazzoni o la lógica del cazador

9 nos acompañaron


Carlos Alberto Regazzoni extiende su brazo rechoncho con la mano abierta, mira inquisidoramente levantando los ojos y bajando la cabeza comienza a cerrar el puño un dedo a la vez empezando por el meñique. Cuando concluye lo retrae violentamente para sí diciendo:


-Salimos a chorear-


Lamentablemente el bloque donde dice esto no está disponible en los archivos de Tiene la palabra (link http://www.tn.com.ar/, de allí en la pestaña programas, seleccionar programas: Tiene la palabra y luego buscar los tres bloques disponibles de la entrevista, sin desperdicios, curiosamente el cuarto falta)


-¿Marginal o desobediente?- le pregunta una estrevistadora


-Tengo una actitud caótica ante la vida y ante los cuadros y ante las esculturas.-


Carlos Alberto Regazzoni se inscribe en un realismo mágico dentro de las artes plásticas, pero a diferencia de los escritores de la década del `60 su relato es de dentro de la magia, confundiéndose él mismo con su obra. Su arte es popular pero contado desde dentro, es un espectáculo del populismo, es un habitus de lo popular antes de que lo sea. Regazzoni se sumerge en lo popular para sacudirse como un perro mojado entre las elites, luego se repliega.


Sabe que es débil, que no tiene mas que su picardía y su sagacidad para hacerlo, en eso consiste su arte. Nadie lo entiende, es un marginal, también es un desobediente.


Regazzoni le juega al sistema parándose en la frontera, solo “sale a chorear” y luego se repliega, así se hace fuerte. Le duele no pertenecer pero acepta su individualidad que a su vez lo debe marginar entre los suyos, confiesa que sus parientes de “segunda línea” lo mandan a laburar al puerto.


Gracias a la fronteridad Regazzoni nos eteramos que existe el mundo de la chatarra, de la “pizza culera”, espiamos la obsenidad de un mundo que se nos oculta. Es un arte de denuncia y a su vez es un arte de condena, ya que se confiesa solo y solitario.


Nos gusta Regazzoni, nos gusta la actitud de Regazzoni, los que estamos en política querríamos ser Regazzoni, el costo es muy alto, el costo es la marginalidad. Regazzoni logra mantenerse en ese fino hilo de la frontera.


Pero no queríamos hablar de Regazzoni, queríamos hablar de lo popular, de Delía y de los progresistas blancos.


Nos encontramos con una serie de post como éste, este o este otro, cualquiera que trate sobre identidades populares, políticas populares o populistas o nac & pop. Hay una insistencia en esos relatos en pertenecer a esos sectores, una culpa por no hacerlo, por ser, por dividir ellos nosotros la puta oligarquía, los negros de mierda. Una fantasía como que alguna vez hubiesemos estado unidos y pretendamos reunificarnos ante una utópica "identidad nacional".


No somos Venezuela, tenemos al menos un 30% del país formado por europeos imigrados y luego argentinizados. Apelar a una cultura latina originaria resulta tan descabellado como pretender europeizar Argentina.


Lo cierto que "el desierto no estaba vacío: lo habitaban gauchos, indios, cautivas, nómades, esclavos indios y españoles, comerciantes y viajeros" como decíamos en este post. Volver a cometer los mismos errores, esto es ningunear al que existe del otro lado, es retroceder dos siglos.


Regazzoni dice salimos a chorear y nos replegamos como en la lógica del cazador de Denis Merklen. La grandeza es reconocer lo "no local" como extraño, ajeno ( de allí el robo) pero sobre todo como "existente".


No reconocer al otro o, inventarse un otro o el otro que me convenga es simplemente un rasgo autoritario.


Para que sirven los Regazzonis, los Delías, los Chacho Alvarez, los Binner. Sirven de enlace, de vínculo debil de puente entre culturas, políticas, clases sociales. Son en definitiva los articuladores, si son genuinos, entre los propios y los otros, que siempre los hay y siempre existen. De eso se trata la diversidad.


El progresismo blanco le ha aportado mucho a la política argentina, como el peronismo rubio, o el sindicalismo. El no haber sido protagonista no los descalifica, justamente por eso han ocupado el lugar de articuladores, entre marginales y desobedientes anque traidores también, pero han sido útiles.


Mariano T. nos advertía en este post cuando exponíamos esta tesis que "Yo conozco muchos, muchos cazadores de clase media y alta"


En una organización social jerárquica no importa mucho la clase de pertenencia, lo que importa es que cuando se sale de lo local se "sale a chorear". Esta lógica implícita que propone Matiano T es digna de un análisis mas profundo y la dejaremos para otro post. Por lo pronto nos quedamos con que todos "salimos a chorear".


Esto está provocado por la imposibilidad de vasos comunicantes que vinculen un sector con otro, como si estuviésemos inmersos en múltiples dilemas del prisionero tratando de joder a nuestro compañero de la otra celda.


La estrategia para romper con la lógica del cazador, o los múltiples dilemas del prisionero es justamente la colaboración colectiva con el compañero de la otra celda y no el ninguneo, la anulación del otro, la desirtificación de las barbaries.


Tender puentes es nuestra tarea, romper con los verticalismos es construir democracia, lo otro, los que insisten con lo otro, atrasan

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Agregado, encontre este video de Regazzoni en youtube, una pinturita


La ilusión de cercanía en los sistemas cerrados

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En el post anterior nos ocupábamos del pensamiento condicionado por las lógicas de los sistema en donde operaban. Luego de una larga perorata mostrábamos, desde una óptica teórica, cómo los sistemas cerrados provocaban pensamiento circular o recursivo.

El pensamiento lineal es una simplificación de una realidad más compleja, el pensamiento circular es un caso especial del pensamiento lineal. Como tal es una simplificación de la complejidad que a su vez, en base a su recursividad, es un fin en si mismo. Si el pensamiento lineal estaba determinado por un fin, el pensamiento circular es un permanente comienzo y fin a la vez. Una lógica circular es la que no nos lleva a ningún lado, es un verdadero “sin-sentido” (nonsence), lo que contradice de alguna manera lo que decíamos en este post de que en un sistema social operaba el sentido, pero lejos de ser una broma, una infantilidad, un “Cuento de la buena pipa”, nos chocamos con pensamientos recursivos mas frecuentemente de lo que nos imaginamos.

No solo los procesos lógicos infantiles o adolescentes están marcados por este tipo de lógica, muchas veces la política nos sorprende con este tipo de procesos que sirven para distraer y “ganar tiempo” al embeberlos dentro de otros procesos que se quieren enmascarar.

Una política A pretende imponer un resultado B que no es popular o decididamente cuenta con el rechazo de la mayoría. Simultáneamente se implementa una política circular C que distrae la opinión pública (su principal fin) mientras el proceso de A =>B se va llevando a cabo, de esta forma C enmascara a A => B. C es lo que comúnmente se llama en los medios “carne podrida”. Para el tiempo que el público se da cuenta que el objeto de C es distraer y que en realidad es un Caballo de Troya, si C es una buena estrategia, cumplirá su cometido de implementar la política B, e incluso justificarla.

Toda lógica autoritaria es una lógica recursiva.


La autocracia establece un sistema planetario en donde todo termina girando alrededor de un centro de poder, de esta manera el poder se instituye en la medida que se pueda verticalizar el sistema al implementar la lógica circular. Girar alrededor de un punto significa establecer una relación centralizada con el punto además de aceptar la lógica verticalizadora de la relación. En términos de la topología de la red, verticalizar significa establecer una estructura del tipo estrella. El punto centralizado se llama HUB.


¿Como opera un Hub? Si consideramos una red compuesta por N elementos todos vinculados a H y únicamente vinculados a él, para que Ni pueda vincularse con Nj la información deberá recorrer los vínculos Ni-H y luego H-Nj, de modo tal y aceitado este mecanismo de tal forma que Ni “cree” que se está vinculando directamente con Nj a la manera de un enlace virtual Ni-Nj inexistente, esto crea una fantasía de cercanía entre los agentes en las topologías estrellas.

Podríamos visualizar lo dicho con la metáfora de las sillas voladoras que giran alrededor de un eje central del cual penden todas. Las sillas estan cerca entre sí pero la materialización de su enlace se triangula a través de HUB, quién es el que controla la velocidad de circulación de la información y a su vez quién establece las prioridades como se ve en el video.

Este punto es esencial en la teoría de redes sociales. A topología centralizada tipo estrella: sistema jerárquico y pensamiento circular. Si aparece un elemento automáticamente aparecen los otros dos.

Los regímenes autoritarios se basan en esta lógica lineal mandante-mandado en donde los mandados aceptan el vínculo jerárquico. A su vez estos últimos se vinculan entre sí por una lógica redundante que los aproxima circularmente creando una ilusión de cercanía y cohesión social. Es por eso que muchos regímenes autoritarios tienen apoyo dado que provocan una sensación de bienestar, orden y sobre todo cercanía entre los que no lo cuestionan.

Cualquier sistema capaz de hackear lógica circular será capaz de hacer colapsar el régimen autoritario.

El hackeo, como cualquier hackeo, consiste en encontrar una falla en la lógica circular, luego intentar ingresar en la misma y una vez dentro voicotearla justamente para hacerla estallar valiéndose de la falla. Cuando Augusto de Franco en su Alfabetización Democrática dice que la democracia es una falla en el script de la Matrix se refiere justamente a esto. El régimen autocrático produce fallas penetrables que posibilitan su desconstrucción y ya que según Augusto "la democracia no es un régimen determinado, no es un modelo aplicable a múltiples circunstancias, sino un movimiento o una actitud constante de desconstrucción de autocracia..", jaquear la red centralizada es construir democracia

Al respecto es muy interesante lo que cuenta Humberto Maturana en la entrevista “Del Ser al Hacer” que le hace Bernhard Pörksen. Cuenta que a la dictadura chilena se le podía jugar de tres maneras diferente, la primera, resistiéndose a su poder y negando su autoridad. De forma tal que sería el cuerpo quién en definitiva debía resistir y en último caso se entregaría la vida por los principios o por el honor a la manera de un relato épico. Un caso paradigmático de este tipo de conducta, de este lado de la cordillera, fue el de Rodolfo Walsh que se inmola con su Carta Abierta a la junta militar.

Al otro extremo se encuentran los que aceptan la autoridad de la dictadura chilena sin más miramiento que acatar sus órdenes sin cuestionarlas. Pero destaca a otro sector en el que se incluye, el de la resistencia democrática que esperaba pacientemente el momento oportuno para jaquear el sistema. Mientras acataba pacientemente sus órdenes y poniendo a salvo la vida, creyendo y esperando que existiera una falla, en definitiva NO Creyendo en el sistema, aguardaba el momento oportuno para contragolpear y jaquearlo.


Pörksen le pregunta: “Leyendo sus trabajos sobre teoría sistémica y biología del conocimiento, uno siempre aprende algo sobre la autonomía del individuo, sobre su manera específica de ver el mundo y moverse en él. Usted afirma que cada ser humano, en su manera de conocer y actuar, obedece a leyes completamente suyas, vale decir, es un sistema estructuralmente determinado. Este enfoque pone límites muy estrechos a una idea de control directo y lineal. Pero, ¿acaso el ejercicio del poder y la coerción en las dictaduras no es un ejemplo clásico que muestra precisamente hasta dónde es posible manejar y determinar externamente a las personas?”


Maturana contesta: “No, no es así. Ya que he vivido en una dictadura sé de lo que estoy hablando. Extrañamente, el poder nace de la obediencia. Es la consecuencia de un acto de sumisión que depende de las decisiones y estructuras del que se somete. Haciendo lo que pide aquel que se presenta como dictador, se le concede poder. Uno le da poder a otro ser humano para conservar algo – la vida, la libertad, la propiedad, el lugar de trabajo – que en caso contrario perdería. Yo afirmo: El poder nace de la obediencia. Si un dictador o cualquier persona me apunta con su fusil y me quiere obligar a ejecutar cierto acto, soy yo quien tiene que decidir: ¿Quiero darle poder a esa persona? Quizás sea útil cumplir durante algún tiempo sus exigencias, para después vencerlo en un momento propicio.”

Más adelante Pörksen insiste: “Según su hipótesis, sistemas estructuralmente determinados – los humanos – son manipulables sólo hasta cierto punto; se los puede irritar, pero no controlar. La coerción por principio aparece como sin chance. Mi tesis es que usted desarrolló una epistemología que despoja al ejercicio de poder dictatorial de su base conceptual.”

Maturana: “Con esta tesis estoy muy de acuerdo, y agrego que destruyo la base ideológica de la dictadura, porque mis trabajos permiten entender mejor la esencia de la democracia. La democracia, creo yo, debe ser creada cada día de nuevo, como un espacio de convivencia donde son posibles la participación y cooperación sobre la base de la autoestima y el respeto mutuo.

Lo primero que una dictadura destruye son la autoestima y la autonomía del individuo, porque a cambio de permitirles seguir viviendo exige sumisión y obediencia.”

Pörksen pregunta tratando de poner un marco de referencia: ¿Es posible que la inmensa popularidad que sus ideas gozan en la actualidad tenga que ver con el tan mentado fin de las ideologías y la implosión del socialismo real?

Maturana: “Esa relación existe. Lo que escribí da una nueva base a la posibilidad de autoestima que las dictaduras fundamentan. Lo que los lectores pueden sacar en limpio de mis trabajos es que uno inevitablemente participa en la creación del mundo en que vive. Esta forma de ver las cosas, que invito a compartir sin ningún tipo de presión o exigencia, dignifica al individuo. Y quien se siente digno y respetado tiene la posibilidad de estimarse y respetarse a sí mismo; puede asumir la responsabilidad por lo que hace.”

Maturana relata un episodio en que se encuentra con Pinochet en un almuerzo y pide un brindis por la patria además por “libertad intelectual y autonomía cultural de nuestra patria Chile”, a lo que Pörksen responde que ese hecho “demuestra que siempre hay grados de libertad, si se quiere: vacíos que el individuo puede aprovechar de distintas maneras. Al mismo tiempo creo que una conducta así requiere inevitablemente talento y presupone inteligencia”.

Maturana le contesta: “Una conducta así no es cuestión de inteligencia, no. Probablemente se necesite una cierta dosis de sabiduría basada en una percepción lo más desprejuiciada e imparcial posible. Si uno se acerca a un dictador como él con la rigurosa conciencia de tener frente a sí a un terrible idiota y criminal, uno se comportará de una manera determinada. Por supuesto que este hombre es un criminal. No cabe duda. Y por supuesto que si uno escucha lo que está diciendo en este momento, parece totalmente ciego frente a su propia responsabilidad, los sucesos en Chile y los horrores de la dictadura. Pero si uno parte solamente de ese juicio, no será capaz de ver al hombre en su propio encierro, en sus conflictos psicológicos y en su patriotismo (mal que mal motivado por un sentido de responsabilidad), y al momento de hablar con él no podrá dirigirse a ese hombre.”

No queremos extendernos mas en este post, en el próximo analizaremos la lógica de los partidos políticos actuales.

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Agregado Algo más de lógica circular acá

Fotos de acá

De cómo el perro se muerde la cola

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Hablábamos en el post anterior de redes y sistemas, en este hablaremos de la lógica que opera en los sistemas humanos desde un marco eminentemente teórico. En realidad este post es la justificación teórica del próximo en donde nos ocuparemos de la aplicación práctica de este tipo de lógicas. Avisamos antes para que no nos puteen, así que si quieren parar al próximo post, adelante.
Nos ocuparemos primero de los sistemas lineales, estos son los que tienen un imput y un output. En esa dinámica, la información que ingresa por la “entrada” es procesada y tiene una o varias salidas perfectamente determinadas. Así la información que ingresa por A es procesada y da como producto a B que a su vez es imput de otro proceso que da como producto a C y así sucesivamente hasta alcanzar un último o últimos outputs P, Q, R. Por lo que podemos decir que ingresando por A siguiendo una cadena de subsistemas tenemos P, Q, R outputs, en un proceso lineal.

Los sistemas no lineales son los que generan sus propios inputs, esto es que A + B => C+B, en donde B se vuelve a inyectar en el proceso para generar mas B y mas C. De esta manera no hay forma de establecer una relación directa Causa-Efecto, o Causa-Efectos como en el caso de los sistemas lineales.

Como se ha visto en este blog los sistemas humanos responden a este último esquema. Son construcciones de estructuras que generan sus propios componentes , incluso estas estructuras se construyen desde los átomos hasta los cuerpos y se mantienen incluso en las relaciones que vinculan a los seres humanos.

Los sistemas pueden ser abiertos o cerrados. En el caso de los sistemas abiertos el input no solo proviene de una única fuente, sino que toma entradas de varios sistema o medios, decimos que esos sistemas son abiertos. Los sistemas no lineales son estructuralmente abiertos.

Un sistema lineal humano es esencialmente un esquema vertical en donde se opera en base a un dispositivo comando-ejecución, causa-efecto perfectamente determinado de acuerdo al fin por el que fueron creados. Se podría decir que los sistemas lineales están determinados por su fin, por la meta a la que se quiera llegar. Una currícula en una carrera universitaria es esencialmente un sistema lineal que garantiza en el producto final (el profesional) contenidos mínimos para que pueda tratar sobre los problemas que abarcan sus incumbencias profesionales. La crianza de un cerdo para consumo está determinada de esta manera, un best seller se hace también en base a una fórmula. Nos encontramos permanentemente con sistemas lineales diseñados por el hombre.

Los sistemas no lineales tienen también una lógica de funcionamiento que les da su sentido pero esta lógica no está determinada por un fin, sino por un modus operandis que les confiere un sentido. Estos sistemas no se pueden separar en subprocesos u operaciones unitarias, como son generadores de sus propios componentes es imposible separar input de output, y en el caso de que los pudiéramos concebir de esa manera tampoco podríamos controlar esos subprocesos intermedios como sí se puede hacer en los sistemas lineales, entonces la causa-efecto carece de sentido por definición. A estímulo pequeños podemos tener resultados desproporcionados, explosivos. A estos sistemas los llamamos sistemas complejos.

Cada sistema tiene su lógica, por ende se podría desarrollar un pensamiento para cada una de esas lógicas. El pensamiento lineal es el método deductivo de los silogismos lógicos en que se basa la ciencia. El pensamiento complejo, en contraposición, es un pensamiento difuso o incierto que toma en cuenta la totalidad de las causas y efectos que se llevan a cabo en los procesos, teniendo en cuenta tanto la linealidad como la transversalidad y la temporalidad de los procesos que tienen lugar.

Los procesos lineales pueden ser abiertos o cerrados y están determinados por la porción o dominio donde son válidos. Definido en esa porción del universo un sistema lineal puede interactuar con su entorno o no, si lo hace será un sistema abierto, si no, será un sistema cerrado. Un ejemplo de los primeros podría ser un metal en un proceso de oxidación al aire. Uno de los segundos podría ser un recipiente cerrado con agua que se pone a calentar al fuego.

Es interesante como juega el tiempo en este tipo de sistemas, el tiempo tiene mucho que ver en los sistemas lineales, esto significa que los procesos están determinados por el tiempo. Especialmente es condicionante en los sistemas cerrados, en general en éstos hay un tiempo limitado en donde se puede definir el sistema, luego del cual los resultados son impredecibles o no válidos.

El pensamiento lineal también puede seguir estas lógicas, solo que los sistemas cerrados provocan pensamientos recusrsivos. Al ser cerrados los sistemas, la lógica en un punto tiene que volver a empezar ya que vuelve recursivamente a un mismo punto.

Esto se podría entender como que un sistema cerrado genera sus propios componentes, pero a diferencia de los sistemas complejos, estos componentes se producen exclusivamente a partir del mismo sistema, como si se uniera la cabeza con la cola del proceso.

Si los sistemas son cerrados el intercambio con el medio esta abolido por definición, al menos en los tiempos en que son válidos estos sistemas cerrados. El medio se diferencia del sistema por una división que se da el sistema del mismo. El sistema establece una zona determinada que determina como frontera entre el adentro y el afuera. El proceso lineal concibe la frontera a partir de la cual el sistema se clausura y a partir del cual se determina el entorno. Esta frontera está determinada por el sistema y es creada artificialmente para dividir. En los sistemas complejos, en cambio, la frontera emerge en la medida que el sistema se comienza a diferenciarse e interrelacionarse con el entorno, la negociación de la frontera con el entorno es dinámica, no está dada o definida de antemnano, emerge. El cuerpo humano como ejemplo de estos últimos no se define a partir de lo que decide el agente tener como cuerpo, sino que evoluciona con el agente y es funcional a la edad cronológica que éste desarrolla .

Consideremos un péndulo ideal en el vacío que pivota alrededor de un eje sin rozamiento. El péndulo se mueve desde una posición detenida en el espacio y de máxima energía potencial y luego pasa por un punto de máxima energía cinética y mínima energía potencial para luego volver a un punto similar al punto de arranque pero del lado opuesto. La abstracción del péndulo ideal representa un sistema ideal que se podría mantener eternamente en movimiento. Recordemos que los sistemas cerrados eran inestables con respecto al tiempo por lo que el péndulo real tenderá a detenerse, aunque la fantasía del móvil perpetuo opera todavía como uno de los estimulantes mas importantes para físicos e ingenieros, también es fuente de sus principales frustraciones.

En el próximo post nos ocuparemos de una aplicación práctica de este tipo de lógica recursiva.

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Paz y amor

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Nunca me quedó clara la diferencia entres red y sistema, tal vez esta distinción se hace mas difusa si hablamos de redes y sistemas humanos. Parecería que esa distinción se hace más apreciable a medida que andamos los caminos.

En el Debate democracia-plurarquía propuesto por Augusto de Franco se sostiene que la plurarquía comparte la misma genética que la democrácia en un ámbito local, ya que es un proceso descontructor de autocracia, y en consecuencia es un proceso democratizador de la democracia y por ende una forma de democracia en el sentido fuerte de la palabra. Para todos estos términos sugerimos ver su libro Alfabetización Democrática o consultar la Presentación para aclarar de lo que se habla.

En el post Comunidad, igualdad y demos De Ugarte hace una contribución a nuestra serie Bajo el asfalto está la pampa donde analizábamos el conflicto del campo en la Argentina, en donde dice:

La elección de alternativas o representantes sólo es conflictiva -y por tanto hace falta votar- cuando:

  • se trata de una red no distribuida donde lo que se elige son nodos centralizadores que podrán cambiar la naturaleza de la red (es decir, no existe comunidad) o
  • cuando la asamblea está escindida en identidades estables que tienen visiones coherentes y opuestas sobre los temas en discusión

En el primer caso el uso de la palabra comunidad es cuando menos aventurado, la imagen que nos viene a la cabeza sería la de los congresos a la búlgara: unanimidades forzadas por la potencia cohercitiva de la dependencia a una red clientelar.

En el segundo caso uno se pregunta qué sentido tiene mantener una definición de demos en el que unos ven como peligro a los otros en vez de segregarse. En ambos, la respuesta general es que se está creando escasez artificialmente.

Así que, lo que define a las comunidades dignas de ese nombre no es la participación como ejercicio del voto, las comunidades no surgen para jugar a las votaciones. Las comunidades surgen porque hay una identidad común tan potente como marcar un demos, una frontera, una manera de vivir. Vivir juntos.

Se pregunta De Ugarte “¿qué sentido tiene mantener una definición de demos en el que unos ven como peligro a los otros en vez de segregarse?” y esa es la gran diferencia, no el segregarse o no sino el “sentido”.

Mi trayectoria por las redes sociales deviene de la Autopoiesis de Maturana y de los Sistemas sociales humanos de Niklas Luhmann que se desprenden de la Teoría general de sistemas y tienen la particularidad de que en ellos opera el sentido.

Entonces si hablamos “sistemas sociales humanos” estamos hablando también de “sentido”. Es contradictorio considerar un sistema social humano sin considerar el sentido que en él opera.

Esto trae un poco de luz a nuestro primer interrogante sobre la diferencia entres red y sistema. Creo que se puede hablar de red sin hablar de sentido pero nunca podríamos hablar de sistema social humano sin entender que lo que está operando en su interior es el sentido.

Lo que nos lleva a considerar a la red social como la mera estructura desprovista del sentido que bien podríamos concebirla como estructura matríztica. El sentido sería entonces lo que direcciona su funcionalidad dentro de la red y lo que la converte en sistema.

Esto nos vuelve forzosamente a los postulados maturanianas cuando define sus sistemas sociales como lo reflejábamos acá:

“Cada vez que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyen con su conducta una red de interacciones que opera en ellos como un medio en el que ellos se realizan como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conservan su organización y adaptación y existen en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones, tenemos un sistema social”.

Humberto Maturana habla de que: todo sistema existe sólo en la conservación de su adaptación y organización, en circunstancias en que la conservación de una involucra la conservación de la otra” y “todo sistema se desintegra cuando en sus cambios estructurales no se conserva su organización.”

El sentido de lo humano, en consecuencia, es la vida y su adaptación al medio. El principio de la Reyna Roja.

Pues bien creo que cuando hablamos de democracia estamos hablando de demos esto es de todos o de pueblo y en ese “todos” o “pueblo” se encierra el sentido de lo humano y no llegamos a distinguir esto en la plurarquía ya que “todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores” y esto nos introduce de esta o de esta manera en un proceso de individuación.

No importas mucho la forma en que se arribe a la individuación sino lo que dice Juan Urrutia Elejalde al respecto ya que: no cree “que el imaginario cultural colectivo converja a uno dado, el proceso de individuación no tiene fin y, además, no creo que fuera bueno que lo tuviera, pues, además de perder oportunidades de acceder a la autencitcidad, perderíamos diversidad”. De una o de otra manera la individuación emergerá y con ella las diferencias internas.

Entonces “cuando la asamblea está escindida en identidades estables que tienen visiones coherentes y opuestas sobre los temas en discusión” y las posturas individuales de los grupos deben optar por dos formas de resolución de conflicto, como marca de Ugarte la votación o la segregación.

Esto suena a los matrimonios que se llevan mal, “para qué van a seguir juntos si siempre están peleando”, tampoco es aplicable aquello de la votación en este caso. O veamos otro caso más absurdo en donde la comunidad tenga por costumbre festejar en una fiesta jugando a la ruleta rusa, que a todos les guste el juego, que todos estén de acuerdo en jugarlo y que todos acepten sus consecuencias.

En estos dos ejemplos podemos ver que la red social se opone al sistema social ya que viola su sentido, esto es la vida o su evolución.

Creemos que la democracia es un sistema social humano cuyo único sentido es preservar la Matriz, el sistema social, la conservación de la vida y su adaptación al medio. La plurarquía no garantiza el demos, ni el sentido del demos, la que lo garantiza es La Fraternidad, es por eso que El vivir democrático es una obra de arte.

Para terminar queremos señalar un punto más. Si “el imaginario cultural colectivo NO converje a uno dado”, cómo es que mantenemos “el sentido”. Y aquí tal vez se diga lo mas importante de este post que es que el sentido no está dado, tampoco la vida ni la adaptación. En cada instante el sistema social crea su sentido, crea su demos, que no es el demos de hace un instante ni es el que vendrá. Es por eso que la democracia se erige como custodia del demos por eso es una obra de arte.

Lo nacional, el estado, la religión, es algo que viene dado. La comunidad se va autogenerando a medida que evoluciona en el tiempo en su intento por conservar la vida. Ese es su sentido y lo que la constituye en sistema social.

Como la ecología se preocupa de mantener la sustentabilidad de la naturaleza para que todos podamos vivir en ella, la democracia deberá se la herramienta que nos permitahacer sostenibles a los sistemas humanos

Debate democracia-plurarquía

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Augusto de Franco en este y en este texto abre un debate sobre Plurarquía y Democracia que reproducimos y traducimos literalmente para el público hispanohablante porque creemos que es de radical importancia filosófica en la implementación de la teoría de redes sociales a la práctica de la política cotidiana.
Para aclarar los términos utilizados sugerimos ver su libro Alfabetización Democrática especialmente su Presentación y entender de lo que se habla.
Pues bien, en el primero de los textos mencionados O debate democracia-pluriarquía Augusto señala:

La hipótesis según la cual existe una dinámica (democrática) que corresponde la cierta morfología (reticular) no tiene una justificación trivial. Además de eso, depende de lo que entendamos por democracia. Si tomáramos democracia en el sentido “débil” del concepto, como régimen político basado en la verificación de la voluntad mayoritaria, tal hipótesis no se sostiene. Es lo que argumenta, por ejemplo, David de Ugarte (2007), basado en las consideraciones de Alexander Bard, Jan Söderqvist (2002). Según esos investigadores de las redes, un modo de regulación propio de redes sociales distribuidas sería la pluriarquía (un régimen de abundancia) y no la democracia (un régimen de escasez).
El argumento es considerable. Si lo que define una red distribuida es, como dicen Alexander Bard y Jan Söderqvist (2002), que “todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores”. ¿Cómo podrían funcionar – en una “nueva era de redes distribuidas” – las reglas de la democracia, basadas en la prevalencia de la voluntad de la mayoría?
En ese debate, es más razonable encarar la pluriarquización como un movimiento contrario a la autocratización, es decir, como parte del proceso de democratización de la democracia y no como otro modo de regulación, que se instalaría definitivamente, sustituyendo la democracia, cuando ya no hubiera escasez. No cuesta recordar la semejanza entre ese tipo de ideología y aquella que asociaba el reino de la libertad al reino de la abundancia (y que, en el límite, justificaba la falta de libertad con argumentos economicistas, alegando que ella jamás podría instalarse de hecho o de verdad mientras hubiera escasez económica o de recursos).
Ahora, en el sentido “fuerte” del concepto de democracia, pluriarquía no se contrapone a la democracia. Ella no es otro modo de regulación y sino la misma democracia materializada en redes altamente distribuidas. Es necesario tener mucho cuidado aquí, por cuanto, en lo fundamental, ambas – la democracia realmente existente (posible en redes sociales poco distribuidas) y la democracia pluriárquica (posible en redes sociales altamente distribuidas) – continúan oponiéndose a la autocracia. Sí, eso es fundamental (y decir lo contrario sería irresponsable, tanto desde el punto de vista democrático, cuanto del punto de vista pluriárquico) porque la pluriarquía (como democracia radicalizada o democratizada) sólo puede ser ensayada en democracias (aún en las limitadas democracias que tenemos), pero nunca en autocracias.
Algunos defensores de la pluriarquía supervalorizan el mecanismo de la votación (que – es innegable – introduce artificialmente escasez política), identificándolo como el núcleo de la democracia representativa (la democracia en el sentido "débil" del concepto), cuando ese es sólo uno de sus elementos (el de la elección, al que se le debe añadir la libertad, la publicidad, la rotación o alternancia, la legalidad y la institucionalidad y, como consecuencia de todos esos, la legitimidad). En el afán de defender la superación de la democracia por la pluriarquía, combaten, en verdad, una caricatura de la democracia y se olvidan de ver que la democracia, aún en el sentido “débil” del concepto, aún como forma política representativa y formal de administración del Estado (o de cualquiera otra comunidad imaginada) ya es parte del proceso de desconstitución de la autocracia. O sea, ya es parte del proceso de pluriarquización. He ahí el motivo por el cuál no se puede democratizar la democracia en la ausencia de régimen democrático. Un repudio a la democracia representativa nos lleva hacia un mundo más autocrático, donde no es posible siquiera ensayar una experiencia pluriárquica. Eso no significa que la democracia representativa por sí sola nos vaya a llevar hacia la pluriarquía. No va. Pero permite. En contrapartida, la ausencia de democracia representativa no permite, impide.
Por otro lado, en primer lugar, es falsa la idea de que la democracia sólo puede ejercerse en base a elecciones. Sería desconocer buena parte de la experiencia de los griegos (que usaban, en muchos casos, el sorteo, que no produce escasez alguna).
En segundo lugar, es falsa la idea de que la democracia tiene un estatus epistemológico u ontológico diferente de la mentada pluriarquía. El núcleo de aquel conjunto de ideas que constituyen los principios de la democracia (transformar enemistad en amistad política o, para usar las propias palabras de David de Ugarte, refiriéndose a las redes distribuidas, convertir competición en cooperación) es el mismo del de la pluriarquía.
En tercer lugar, es falsa la idea de que solamente en base a la (o a partir de la) autonomía económica de una comunidad se puede practicar la pluriarquía. Si fuera así, la pluriarquía sería un modo de regulación aplicable solamente la comunidades económicas auto-sustentables, la asociaciones de productores, de mercaderes, de prestadores mercantiles de servicios y de otros grupos empresariales o semejantes. O sea, si fuera así, ella – la pluriarquía – no sería una alternativa para las comunidades reales de personas que existen en el mundo.
Hay una dosis excesiva de mercadocentrismo en este punto de vista. No se puede reducir la diversidad del mundo a un mundo de agentes económicos empresariales. Está bien que existan personas que se quieran ganar la vida por medio de empresas individuales y colectivas. Pero será, siempre, una porción de esas personas que vivirá así. Otras serán emprendedoras sociales y culturales y serán remuneradas por sus proyectos (no importa aquí quienes los financien).
Otras, aún, serán sostenidos por sus organizaciones de la sociedad civil o por sus comunidades. Una pequeña parte (tal vez florecientes en algunas localidades) vivirá de la autoprodución, de la producción de subsistencias o del autoconsumo.
Y muchas personas aún vivirán como empleados de alguien o de alguna organización (empresarial, estatal o social) por mucho tiempo. Imaginar que la pluriarquía sólo pueda ser actuada por no-empleados en empresas ajenas, en el Estado o en organizaciones de la sociedad civil, sería por lo menos suponer que ella será una alternativa concreta solamente en un mundo en que todos sean capitalistas o, como mínimo, agentes mercantiles capaces de proveer su sustentación económica sin depender de nadie – lo que es, desde un punto de vista de la estructura mítica del pensamiento, la misma utopía finalística que contaminó a las izquierdas que imaginaron que la verdadera “democracia” sólo podría ejercerse cuando ya no existieran patrones en el mundo, en una sociedad sin clases y ni
Estado.


Ante nuestra pregunta:

¿Que posibilidad hay, en una democracia en el sentido fuerte, que un agente pertenezca a muchas redes al mismo tiempo? Si Ai es par de Aj, pero también es par de Bj, Cj, Dj que pertenecen a tantas otras redes. ¿Que medidas, castigos, tomara An-i contra Ai por juntarse con otras redes a las que no considera pares.
En la plurarquía parecería posible. ¿En la democracia un proceso de individuación tan notorio está permitido? No se. Creo que la democracia toma en cuenta la pertenencia y la plurarquía no. No hago un juicio de valor sólo establezco una diferencia.

Augusto nos responde:

No sabemos lo que la democracia permite, querido Boyle, porque, en verdad, no existe "la" democracia - a no ser como movimiento de desconstitución de autocracia. Algunas formas contingentes por las que la democracia se materializó heredaron la idea de comunidad exclusiva (por ejemplo, las personas deben mantener lealtad con un país, no pueden pertenecer a dos partidos etc.). Pero eso no era esencial para los principios democráticos y fue tomado de culturas que, en su origen, no eran democráticas. Mi punto de vista aquí es bien simple: el movimiento de democratización es el mismo movimiento de pluriarquización - y el ritmo y la intensidad de esa dinámica depende de la estructura reticular de la sociedad (de su grado de conectividad-distribución).
Si la pluriarquía como idea permite más grados de libertad (pues es de eso que se trata) que la democracia como experiencia, óptimo. Es señal de que la democracia tiene posibilidades de democratizarse cada vez más.


Hasta aquí el primer texto, veamos ahora el otro mucho mas corto: O debate democracia-pluriarquía (3)

Lo local es una “zona” conformada de tal manera en el espacio-tiempo de los flujos que en él – y solamente en él – la democracia puede ser vivida como pluriarquía.
Una reproducción ligera de la idea de pluriarquía podría llevarnos a la peligrosa conclusión de que deberíamos abrazar a la democracia formal con la misma contundencia con que rechazamos a la autocracia. Ocurre que la aventada pluriarquía es, “genéticamente” hablando, democracia.
En otras palabras, la democracia es un proyecto local y no nacional: cuando se materializa en el local, tiende a mutar en pluriarquía. Eso es muy importante.
La pluriarquía no puede ser presentada como una alternativa o como una superación de la democracia: ella es, simplemente, una realización de la democracia (en el sentido "fuerte" del concepto, es decir, como modo-de-vida, ejercido en la base de la sociedad y en la cotidianidad del ciudadano – en la comunidad, pues!).
Si insistiéramos en presentar la pluriarquía como una superación de la democracia, o como un modo de regulación que sustituye tanto la autocracia cuanto la democracia (tomando, por democracia, la democracia en el sentido "débil" del concepto: formal, representativa, basada en la regulación mayoritaria de la enemistad política vía el mecanismo de la votación), caeríamos en una trampa. Pues el hecho es que la democracia en el sentido "fuerte" no puede ser ensayada (como "TAZ", reinterpretando ahora la sigla de Bey. Zona Temporalmente Autónoma) en la ausencia de democracia en el sentido "débil".
Dijimos que son dinámicas con los mismos genes por cuanto la democracia nació como un proyecto local. Jamás pasó por la cabeza del grupo de Pericles (para citar el principal think tank que se formó en Atenas, del que participaban Protágoras y Aspásia, entre otros) intentar convertir los espartanos o cualquiera otro pueblo del grupo ateniense a la democracia.
Fueron los modernos los que intentaron transformar la democracia en un proyecto internacional (o sea, válido para un conjunto de naciones-Estado). Pero sólo puede materializarse (como percibió con toda la claridad John Dewey), en lo local (es un proyecto comunitario que tiene a ver con un modo-de-vida compartido).

El instinto del cazador o la Hipótesis de la Reina roja

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La Reina la apoyó contra el tronco de un árbol y le dijo
amablemente:
--Ahora puedes descansar un poco.
Alicia miró alrededor suyo con gran sorpresa.
--Pero ¿cómo? ¡Si parece que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que antes!
--¡Pues claro que sí! --convino la Reina--. Y ¿cómo si no?
--Bueno, lo que es en mi país --aclaró Alicia, jadeando aún bastante-- cuando se corre tan rápido como lo hemos estado haciendo y durante algún tiempo, se suele llegar a alguna otra parte...
--¡Un país bastante lento! --replicó la Reina--. Lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr por lo menos dos veces más rápido



Hace ya un tiempo acá nos ocupábamos de analizar dos papres de Fernando Vega Redondo, un grosso en el estudio de las redes sociales en el marco de la complejidad.
Según Vega Redondo habría una coordinación natural en las redes peer to peer (entre pares) en donde es necesario un tiempo finito para que pueda llevarse a cabo la coordinación. Podría llamarse búsqueda de consenso, deliberación, acuerdo, etc. Nosotros preferimos llamarlo “la conversación”. Toda sociedad humana tiene algo de identidad fraternal, sin esa resiliencia fraternal la vida estaría imposibilitada de adaptarse a nuevos entornos y la subsistencia de la especie humana estaría condenada a la extinción. En definitiva “el conversar” sería extender la resiliencia de la coordinación fraternal a toda la red distribuida. Y eso requiere de un tiempo finito y existencial para la red social
Ese tiempo varía en función del entorno, como demuestra Vega Redondo en sus papers. Un entorno mas inestable provocará descoordinación en la red y por lo tanto fragmentación.
En el post anterior veíamos cómo desde la postura del sociólogo Denis Merklen se apoyaba esta tesis cuando percibe a la marginalidad como una lógica del cazador.


“Que la vulnerabilidad favorece la cultura del cazador. Quienes
caen en una situación de vulnerabilidad como consecuencia de la persistencia de los problemas de integración se mueven en el mundo mucho más como cazadores que como agricultores. No proyectan sus vidas en función de cosechas anuales que deberían programarse en armonía con los ciclos de la naturaleza […] salen cotidianamente a la ciudad como si ésta fuera un bosque que ofrece un repertorio variado de posibilidades. Hoy quizás obtengan una buena pieza, mañana tal vez no.”
El cazador domina la naturaleza pero no domina el tiempo, no puede conservar, no puede relajarse, detenerse a conversar, sus necesidades biológicas se lo impiden. Y la democracia se basa en la conversación, en el ágora que le dio origen.
¿Qué posibilidad tiene la democracia en un ambiente conmocionado, irritado, urgente, en donde la conversación se encuentra imposibilitada de provocar coordinación? La única que le queda es la de la centralidad. Y todos sabemos que a mayor centralidad mayor autocracia, y como dice el amigo Augusto de Franco, menor democracia, ya que democracia es la desconstrucción de la autocracia.
Así de simple: conmoción, crisis, falta de coordinación, fraccionamiento, desafilación, corolario autocracia. El viejo principio maquiavélico de “divide y reinarás”.
En su oportunidad nos ocupábamos de que El límite de la comunidad estaba marcado justamente por esto, el “efecto de incremento de la entropía que provoca la conversación”, como nos señalaba Aulo y que es, paradójicamente, necesario para la coordinación y por ende para la cohesión social.
Ulschmidt se puede sentir orgulloso de que sea su Sociedad de Carnotistas la que venga a salvar al mundo, o por lo menos a las comunidades humanas. Un poco de entropía es imprescindible para la humanidad, y esto nos lleva a Vega Redondo nuevamente.
En varios trabajo, noe referimos en particular a: “Construyendo capital social en un mundo cambiante”, el Dr. Vega Redondo habla de que la


acumulación de capital social” (entendido, por ejemplo, como la creación de nuevos vínculos sociales) “es conducida por la búsqueda de oportunidades gananciosas que han de encontrarse moviéndose dentro de la red. Esto resulta que la búsqueda es un proceso mediado por la red”. Agrega que “el valor de los enlaces existentes está condicionado por su volatilidad, entendida como un decaimiento aleatorio. Por lo tanto, la creación de redes puede ser vista como una situación de compromiso entre búsqueda y volatilidad”

Este es una manifestación de la Hipótesis de la Reina Roja. El término es tomado del cuento de Lewis Carroll Alicia a través del espejo, la consecuencia de Alicia en el País de las Maravillas. En el cuento, los habitantes del país de la Reina Roja, deben correr lo más rápido que puedan, sólo para permanecer donde están, pues el país se mueve con ellos. El principio puede ser expresado en los siguientes términos:


"Para un sistema evolutivo, la evolución continua es necesaria para sólo mantener su ajuste a los sistemas con los que está coevolucionando".


Citábamos acá al Dr. Humberto Maturana:

El vivir democrático es una obra de arte, no tiene que ver con eficiencia, no tiene que ver con la perfección, tiene que ver con el deseo de una convivencia en la fraternidad. Hay toda clase de argumentos que se usan para negar la convivencia democrática, pero si no comprendemos que tiene que ver con los deseos, y que vamos a vivir en democracia en tanto queramos vivir en democracia, sino es así, nunca vamos a vivir en democracia.”

También decíamos que para Maturana la conversación, según cita Augusto de Franco en su carta de rede social 167, es una coordinación en el lenguaje y en las emociones. La conversación es el proceso entrópico necesario par producir coordinaciones de largo alcance, coordinaciones resilientes, y esta resiliencia la provee la Fraternidad.
¿De qué manera?
Estableciendo parámetros de coordinación y de emociones compartidas, estos son el reconocimiento y la confianza en los otros agentes que provee la correspondencia y unión entre similares, entre pares. De esta forma, ante la invasión de pautas mutantes, no tengo que perder energía en resolver temas internos de la red, sino que puedo dirigir toda esa energía hacia la coordinación para poder actuar en conjunto. La entropía de la conversación será una energía acumulada, un capital social que podrá ser puesto en juego en tiempos de crisis.
Porque esa conversación solo será posible en tiempos de paz. Ante una conmoción externa la red debe responder en el menor tiempo posible y no hay tiempo ni energía para disipar en la conversación.
La acción inmediata, la movilidad de la Reina Roja, el despojo de todo vestigio de conversación es lo que convierte a la red jaqueada en “cazadora”.

En este post tratamos de cerrar varios post teóricos con elementos que nos marcan los sociólogos. Como conclusión podemos destacar:

  1. La fraternidad posibilita el establecimiento de vínculos dentro de una red ya que facilita la conversación entre pares.
  2. La conversación es un proceso entrópico que tiene lugar cada vez que iniciamos una búsqueda de pares a fin de establecer vínculos.
  3. El establecimiento de vínculos posibilita la construcción de la red y por ende del capital social que será el único dispositivo que, puesta en crisis la red, garantice su subsistencia y evolución.
  4. Como contrapartida a la búsqueda de vínculos, la pérdida de los mismos es un proceso natural que tiene lugar por diversas causas, en especial la falta de sentido o conveniencia de sostenerlos, esto da a la red una volatilidad que conducirá a un movimiento continuo de evolución asimilable a la hipótesis de la reina roja.
  5. La conversación es un proceso entrópico que crea capital social a la manera de acumulador. Como contrapartida el efecto reina roja, cuanto mas acelerado sea el movimiento, mas energía será necesitará para mantenerlo andando. La entropía en este caso será totalmente disipativa e imposibilitará la ceración de capital social, ya que todos los esfuerzos se utilizarán en mantener el movimiento.
  6. Cada vez que se introduzca un elemento jerarquizador, centralizador de la red, desaparecerá la conversación, por ende la red perderá democracia y será mas vulnerable a posibles fracturas o desafiliaciones.

    Hasta aquí hoy

Un mundo de cazadores en la República de la Soja

3 nos acompañaron

Manolo no es de los que le mezquinan al copy and paste. Justamente en este post nos introduce al mundo de Denis Merklen en un asombroso reportaje que le hace Mario Wainfeld en Página 12.


Discípulo de Robert Castel, el sociólogo francés amigo de este blog, “Merklen lleva hechos estudios de campo desde hace casi 20 años” en el conourbano bonaerense, especialmente en el partido de La Matanza, terruño que brindó un hogar en la Ciudad Evita luego del exilio de sus padres.

¿Que tiene de particular este uruguayo, devenido argentino, devenido francés? Tal vez esa mirada tan particular de alguien que construye su identidad en el devenir multilocal que lo va convirtiendo en ciudadano del mundo, en franco-rioplatense, en alguien que supera los nacionalismos, alguien que rompe con el preconcepto de que el imaginario cultural colectivo converja a uno dado” y que a partir de que baldea su azotea puede producir pensamientos independientes.

Autor de libros como Pobres ciudadanos clases populares arg.83/03, Asentamiento en la matanza (1984- Tesis doctoral de su carrera) y otro en colaboración Desde abajo (2004). Vivir en los márgenes: la lógica del cazador (2000). LA CUESTIÓN SOCIAL EN EL SUR DESDE LA PERSPECTIVA DE LA INTEGRACIÓN Políticas sociales y acción colectiva en los barrios marginales del Río de la Plata (1999). De donde sacamos este fragmento

“¿Qué quiere decir problemas de integración social a fines de los noventa?”

Que se corre el riesgo de la fractura social y de la exclusión. El ghetto es la expresión por excelencia de la exclusión en las ciudades. La sociedad se fragmenta, los ciudadanos se encierran: los excluidos en el ghetto, los ricos en el country. Dentro del ghetto se produce un encierro identitario, sus habitantes pasan a pertenecer a una misma comunidad y se construye una mirada de desprecio hacia todo lo que viene desde fuera (la barbarie). Desde el exterior del ghetto, por su parte, se observa al lugar a través del estigma: sus vecinos son calificados de sucios, feos y malos además de haraganes, promiscuos y portadores de costumbres antisociales. Llegados a este punto se eleva un muro que separa los dos mundos, una frontera que sirve a ambos para sentirse protegido entre los suyos pero que impide el diálogo y el reconocimiento. Si hay algo que todos desean es mostrar que no son como quien habita del otro lado. Algunas veces la distinción racial, religiosa o lingüística provoca una naturalización de la diferencia y se tiene la ilusión de que allí está la causa de los problemas; pero cuando tales excusas no se presentan, se observa que las murallas y la diferencia provienen de las fallas en la integración social. Se percibe en ese momento que no somos todos ciudadanos iguales, integrantes de una comunidad nacional.”

“Que la inestabilidad y la precariedad invaden la cotidianeidad en los barrios marginales a niveles que otros sectores sociales no están acostumbrados, que son extraños a la experiencia de otras zonas de la ciudad (y mucho más extrañas aun a las de otras sociedades donde las instituciones rigen la vida social de un modo más sistemático). La falta de rutinas integradoras es moneda corriente en la vida cotidiana de quienes viven allí: los trámites en el municipio, en la caja de jubilaciones o en el hospital demoran horas y demandan días de esfuerzo. Las cosas no llegan a tiempo a donde deberían estar y los maestros suelen faltar a su función porque también están afectados por la inestabilidad, aun cuando la escuela sea uno de los vínculos institucionales más estables. Como podemos constatar repetidas veces en el trabajo de campo, la inestabilidad alcanza el carácter de una regla. Así, frente a la pregunta ¿tienes trabajo? tal vez se responderá que ahora sí. Lo cual quiere decir que hace poco no y que mañana quién sabe. De modo que viviendo en los márgenes se hace necesario manejar la inestabilidad como un componente del día a día. Esta fragilidad se expresa en la vida cotidiana pero tiene su origen en la forma de las instituciones que organizan la cohesión social.”

“Que la vulnerabilidad favorece la cultura del cazador. Quienes caen en una situación de vulnerabilidad como consecuencia de la persistencia de los problemas de integración se mueven en el mundo mucho más como cazadores que como agricultores. No proyectan sus vidas en función de cosechas anuales que deberían programarse en armonía con los ciclos de la naturaleza. Refugiados en sus barrios, perciben a la ciudad como un mundo extraño y que puede ser hostil. Por otra parte, salen cotidianamente a la ciudad como si ésta fuera un bosque que ofrece un repertorio variado de posibilidades. Hoy quizás obtengan una buena pieza, mañana tal vez no. Juegan su suerte en la oportunidad que le ofrecen los intersticios de unas instituciones cuyos márgenes no están definidos por una línea nítida, son difusos. La informalidad de la economía y la laxitud de los reglamentos ofrecen espacios en los que se puede encontrar de qué vivir. Unos con un espíritu de resignación y rechazo hacia los valores dominantes, otros pensando que un lugar estable puede estar aguardándolos o que tienen derecho a él.”


Este es el tema que mas nos cautiva de la obra de Merklen, esa especie de enfermedad de tiempo cronológico, industrialista, el tiempo del orden y la planificación. El tiempo de la conquista, del que se las sabe, que se las arregla, la cancherea porque lo domina, el tiempo cotidiano que el habitante “integrado” de la ciudad maneja con tanta idoneidad. Es como si el excluido o la excluida, como en la lógica del cazador, debe hacerse de la presa para no perecer de hambre, del refugio para no perecer de frío, de las cosas básicas, a diario, todos los días, siempre empezando de cero, sin la mínima posibilidad de acumulación.

Una salvedad que nos gustaría hacer acá. Este proceso no solo ocurres en el conourbano bonaerense. Si algo nos dejó el proceso de desafiliación del neoliberalismo es justamente las diversas centralidades y conorubanizaciones que se comenzaron a dar a lo largo de todo el territorio nacional. No es posible la vida en un pueblo sin médico, sin los servicios esenciales, sin pavimento, sin acceso pavimentado, sin trasporte, sin el ferrocarril (que fue la razón de su fundación). Toda centralidad en una red social conduce a una verticalización que impone jerarquías.
Tal vez la diferencia entre la conourbanizaciones del gran Buenos Aires, Cordoba, Rosario, Mendoza, Neuquén, Tucumán y muchas otras grandes ciudades, con otras, como la nuestra sensiblemente mas pequeñas, es que no existe un continuo entre los conglomerados que tributan a la conourbanización y la cabecera. Existe un discontinuo entre esos viejos pueblos despoblados, la nada (campos en el mejor de los casos), y los centros conourbanizados. Las realidades de esas periferias son muy similares a las descriptas por Merklen. Por eso las traemos acá.
“–¿Cómo se defiende el que no tiene trabajo o el que trabajando no puede parar dignamente la olla en el Gran Buenos Aires? – Pregunta Wainfeld
“–De varias maneras. Primero, asociándose con los que viven con él y como él. El barrio es el gran organizador de las clases populares actualmente. Hay racimos formidables de organizaciones sociales de toda índole (más o menos estables, más o menos prósperas) que se vertebran alrededor del barrio. Los piqueteros son los más conocidos, pero hay organizaciones religiosas, musicales, murgas, comedores y sociedades de fomento. La miseria empuja a la participación, porque para ganarse la vida hay que moverse, hay que estar en organizaciones, ir a los lugares que tienen recursos.En nuestros pueblos (los barrios del interiror) las comunas son las grandes organizadoras.
“–¿Las agencias estatales son los únicos sectores interpelados?”
“–Se busca en otras organizaciones. Se busca dinero, formación. Todo recurso es bienvenido. No es que le dé lo mismo el rock que la bailanta o ser católico que pentecostal, pero eso no quiere decir que esté en condiciones de descartar lo que no se aviene con sus valores. Debe negociar con todos.”

"–¿Por qué no enrolarse o militar todo el tiempo en alguna organización?”
“–Porque ninguna de esas organizaciones, ni siquiera el peronismo, está en condiciones de resolverle todos los problemas en tiempos duraderos. El tipo tiene muchos años de carreteo, también sabe que quien hoy es todopoderoso, mañana va a dejar de serlo y no tiene problema en cambiarlo. Coexisten dos registros, el de los criterios propios y de la conveniencia.”

“–En una situación de empleo estable, los trabajadores son cual agricultores...”
"–Las luchas sociales de la modernidad son luchas por estabilizar modelos de vida. Jornada de trabajo, jubilación, protección contra la enfermedad o el accidente. Usted vive de su trabajo, pero si se enferma, no se muere de hambre. El cazador no puede acumular, tiene que salir a diario a cobrar una presa nueva. No puede reproducir el recurso del que vive. El cazador sale con el arco y la flecha y debe volver con algo. Va al municipio, a la sociedad de fomento, a la iglesia y debe volver con algo, un plan o un sachet de leche o remedios para la abuela. Algo que no se sabe cuánto durará. Los pobres desocupados no tienen instituciones ni protecciones que les permitan descansarse en una previsibilidad, lo que hace muy difícil algunas estrategias que les gustan mucho a los liberales. Formarse, por ejemplo. Formarse ¿para qué? Un profesional que se forma para un trabajo afín a su especialidad puede hacer un curso de un mes, pero quien arranca de cero puede tomarse cinco años en formarse. Todos esos procesos que significan inversiones de largo plazo son muy difíciles. La vivienda y la tierra son la excepción, porque perduran. Es mejor ser pobre en su terreno, aunque esté muy perdido, a ser inquilino en un hotel ubicado en la ciudad.”

Suscribimos a las palabras de Merklen y al lector le parecerá extraño este discurso desde el corazón de la Patria Sojera, pero el contexto de los pueblos es tan parecido al de las barriadas del gran Buenos Aires que las recetas que pretenden la integración para aquellas realidades tal vez puedan servir para éstas.
En el próximo post retomaremos la teoría de redes sociales en lo referente al tiempo, ese tiempo faltante en los sectores mas humildes y ese tiempo dilapidado en los mas acomodados. Sobre el tiempo de la acción del cazador, porque no tiene tiempo, y sobre el tiempo del conversador porque tiene tiempo. Pero eso será otro tema.
Hasta aquí llegamos hoy

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