Sobre sincronización

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World Science Festival 2009: Bobby McFerrin Demonstrates the Power of the Pentatonic Scale from World Science Festival on Vimeo. al que llegamos via http://brokensymmetry.typepad.com/broken_symmetry/

Gerardo Fernandez ponía al aire en La bloguera el blogsito musical dedicado a Bobby Mac Ferrin

Este es mi nuevo proyecto

La sincronización y su relación con la felicidad

Rechazamos el glifosato a 100 mts de las poblaciones

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Rechazamos el glifosato a 100 mts de las poblaciones


El Partido SI (Solidaridad e Igualdad Santa fe) coincide con las manifestaciones de rechazo de las organizaciones medioambientales, respecto al dictamen de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, donde se reduce el espacio –de 300 a 100 mts- para pulverizar con productos tóxicos (glifosato, endosulfán o el 2-4 D) en la zona limítrofe a los centros urbanos.

Consideramos disciplinada a los grandes pool de siembra y corporaciones del agro esta medida que afectará enormemente la salud de la población santafesina.

Mientras lo razonable era incrementar el espacio de separación entre los campos pulverizados por agrotóxicos y los limites de los pueblos y ciudades, nos encontramos con este dictamen indefendible para quienes decimos que cualquier tipo de rentabilidad en esta área debe estar subordinada a la salud, el equilibrio ambiental y la equitativa distribución de la riqueza.

El despacho de minoría de la Comisión de Medio Ambiente presentada por el reutemanismo, fue avalado por la mayoría en Agricultura.

El partido SI, fiel a sus principios seguirá bregando para que este dictamen, absolutamente negativo para los ciudadanos, no logre avanzar en las comisiones a partir del compromiso de nuestra diputada provincial Dra. Alicia Gutiérrez (SI, en el Frente Progresista).

La frontera agropecuaria ya ha avanzado notablemente en especial en el monocultivo de soja. Creemos que es muy importante la producción, los saldos exportables, el desarrollo de la región, la agroindustria, la generación de empleos, pero de ninguna manera este crecimiento debe ser a costa de envenenar nuestros niños por el ilimitado afán de lucro. Creemos que los legisladores deben representar las necesidades de la mayoría de la población y no el interés de capitales concentrados que pueden crecer hasta asfixiar las instituciones democráticas.

Cuando estamos hablando de población nos estamos refiriendo a establecimientos educacionales, barrios periféricos, barrios privados, complejos deportivos, áreas protegidas, le estamos dando a la rentabilidad un lugar secundario. Una sociedad se construye en base a principios mínimos de equidad y salud pública en defensa de los intereses de los santafesinos. Eso es lo que vamos a defender desde nuestro partido SI.

Eduardo Depiante Gustavo Gamboa Oscar Belbey

Secr. Interior Secr. Adjunto Secr. General (0342-156-103478)

Actualización

Ver este completo informe de Lucas Carrasco al respecto


Anoche en La Bloguera

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Hoy el laburo lo pone Gerardo Fernandez desde la Bloguera Radial
Arrancamos hablando sobre la oposición de derecha y consultamos a Gustavo Arballo sobre las consultas populares y plebiscitos.
En el blogsito musical degustamos a Litto Nebbia.
Conocemos telefónicamente al bloguero de venado Tuerto Charly Boyle.
Las rarezas de algunas mascotas que podrían darse cuenta si su dueño es lindo o feo..

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Que pasa chicas. ¿Tenemos que importar botineras?

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Ciro James

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http://www.losandes.com.ar/notas/2006/9/5/sociedad-206402.asp

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=661111

INGRESO CIUDADANO PARA LA NIÑEZ - Reelaborando ideas para construir una sociedad más igualitaria

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RESUMEN

El concepto de ingreso ciudadano (IC) [renta básica, basic income, citizen’s income] se refiere a un sistema integrado de políticas públicas cuyo objetivo es garantizar un ingreso incondicional a todas las personas. En este trabajo se argumenta a favor de iniciar el camino hacia la implementación de un IC en Argentina garantizando un ingreso básico e incondicional las personas menores de edad. Dadas las diferentes posiciones que hoy existen con respecto a esta propuesta, los autores reelaboran los argumentos expuestos en trabajos previos para sugerir ciertas reglas operativas que debería tener la política para generar impactos positivos sobre la pobreza, la distribución progresiva del ingreso, el mercado de empleo, el sistema fiscal y la autonomía de las personas. Asimismo, comparan la propuesta de IC para la niñez con las reglas operativas de las políticas de transferencias de ingresos actualmente vigentes en el país.

Descargar el PDF directamente del CIEPP

También se puede descargar la propuesta inicial. Libro desde aca

Contra la exclusión.
La propuesta del Ingreso Ciudadano.
Lo Vuolo, R. (comp.); Barbeito, A.; Gargarella, R.; Offe, C.; Ovejero Lucas, F.; Pautassi, L.; Van Parijs, P. (1995)  REEDITADO 2004

Página del Ciepp http://www.ciepp.org.ar/

INGRESO CIUDADANO PARA LA NIÑEZ

Reelaborando ideas para construir
una sociedad más igualitaria

Alberto C. Barbeito
Rubén M. Lo Vuolo

1. ¿Qué se entiende por Ingreso Ciudadano?


Con el concepto de ingreso ciudadano (IC) [renta básica, basic income, citizen’s income] se alude a un sistema integrado de políticas públicas cuyo objetivo es garantizar un ingreso incondicional a todas las personas1. De este modo se busca hacer efectivo el derecho a percibir un ingreso básico que es imprescindible para ser miembro pleno de la sociedad en la que el Estado ejerce su poder fiscal. Las características distintivas de la propuesta son la incondicionalidad y la universalidad del derecho a la percepción del ingreso básico2.
De este modo, el derecho a percibir un IC se diferencia de otras políticas que distribuyen ingresos entre las personas. Por ejemplo, no se requiere participar de un empleo remunerado (como es el caso del salario), ser declarado incapaz (pensión por invalidez), haber contribuido con una prima de seguro (jubilación ordinaria, asignaciones familiares), demostrar que se está desocupado (seguro de desempleo), ser calificado como pobre o indigente (transferencias monetarias condicionadas), etc.
Por ser un derecho de cada persona, el IC no discrimina ni interfiere en las decisiones acerca del tipo de vida y de relaciones que se elige. El derecho a acceder a un IC reconoce que en sociedades mercantilizadas y monetizadas como las nuestras, se accede a los elementos esenciales para existir socialmente mediante el ejercicio autónomo de poder de demanda. El acceso a un IC ayudaría a construir un sistema de políticas públicas que sea eficaz no sólo para disminuir notablemente la pobreza sino también para ampliar la libertad y la autonomía de las personas.
Dada la importancia del acceso a un ingreso básico para existir socialmente, el derecho a ese acceso no puede depender de la situación laboral de las personas ni de otra condición vinculada a la situación de los miembros de la familia o la comunidad a la que pertenece. Como parte de los derechos humanos, el derecho a un ingreso básico que permita la existencia social es propio de cada persona. Su eventual participación en un modo de organización familiar, en una unidad productiva, en una comunidad, muchas veces limita la posibilidad de ejercer su derecho humano a la existencia. Esto es claro observando las condiciones de precariedad y subordinación a la que se ven sometidas las personas en el mercado laboral, su dependencia de un programa asistencial decidido por el poder político de turno. Los modos que la sociedad ofrece a muchas personas para integrarlas económicamente atentan contra el pleno ejercicio de sus derechos humanos a una existencia digna.
El carácter personal de este derecho no le quita potencialidad colectiva para construir una sociedad justa que lleve a la práctica los ideales de igualdad y emancipación. La fortaleza de la autonomía personal es un elemento clave y hasta un prerrequisito para la construcción de sociedades más igualitarias donde los grupos más subordinados puedan avanzar en un proyecto de emancipación efectiva de la opresión que conlleva el depender de otros para la satisfacción de sus necesidades primarias3.
En términos operativos, una política de IC serviría para reorganizar de modo más eficiente las variadas, descoordinadas e ineficaces políticas de transferencias monetarias que hoy reciben algunas personas por parte del Estado. Esto involucra tanto a los subsidios directos típicos de las políticas sociales (asignaciones familiares, desempleo, jubilación básica, programas asistenciales, etc.) como también a las transferencias indirectas implícitas en las políticas tributarias (como las deducciones por cargas de familia contempladas en el impuesto a los ingresos personales). El reconocimiento de la necesidad de acceso a niveles básicos de ingresos es el común denominador de todas estas políticas que, sin embargo, operan de modo descoordinado y no logran el objetivo que justifica su existencia.
El objetivo final de la propuesta de IC es que todas las personas reciban de modo incondicional un ingreso suficiente para cubrir niveles básicos de consumo. Operativamente, ese ingreso se incorpora como un crédito fiscal efectivo en la declaración de impuestos a los ingresos personales (digamos, ganancias). De este modo, integrando el subsidio con el tributo, se lograría en la práctica que aquellas personas con niveles de ingresos superiores a ciertos mínimos “retornen” al fisco el monto del IC que “no necesitan”. Para ello, se establece una escala graduada de tasas efectivas de impuesto según su nivel de ingresos, lo cual garantiza el impacto progresivo de la acción conjunta entre la política tributaria y la política de gasto público.
Este objetivo no puede alcanzarse de modo abrupto, sino que requiere una cuidadosa programación de pasos sucesivos. De allí se derivan diversas propuestas “parciales” que vayan avanzando de modo gradual hacia la cobertura universal del derecho a un IC, tal y como ha sucedido con la historia de los diferentes derechos propios de los sistemas de protección social de los estados modernos. La experiencia indica que los derechos reconocidos en las distintas políticas sociales comenzaron otorgándose primero a ciertos grupos para luego ir ampliando la cobertura. Lo importante es que, en la gradualidad, no se contradigan los principios básicos de la propuesta: incondicionalidad y universalidad de acceso a un ingreso básico.
Así, la propuesta de IC pasa a integrar el espacio de la solidaridad institucionalizada junto con otros derechos sociales propios de los Estados de Bienestar modernos4. Este tipo de fundamentación deja claro que una política de subsidio universal e incondicional (incluso en alguna forma inicial de cobertura a un determinado grupo) involucra a toda la sociedad y no responde a la visión caritativa, corporativa y hasta represiva de la política social hoy vigente.
Al igual que en otros países, en Argentina la discusión acerca del IC ha venido ganando amplio espacio en el ámbito académico y político. El debate sobre el tema se ha ido desarrollando a partir de la siguiente propuesta: la mejor opción para comenzar la implementación gradual del IC en el país sería reconocer el derecho a un ingreso incondicional a todas las personas menores de determinada edad (en general 18 años)5. Tomando como referencia esta propuesta de IC a la Niñez, desde al año 1997 se han venido presentando en el Parlamento nacional distintos proyectos que buscan garantizar un ingreso básico a las personas menores de edad; también existen propuestas similares en jurisdicciones provinciales y locales6.
Sin embargo, las variadas iniciativas que buscan garantizar un ingreso a los menores de edad no siempre responden a los principios que inspiran la propuesta del IC. En muchos casos se toma el título y el discurso propio del IC para sostener propuestas que, operativamente, violentan sus fundamentos. No toda transferencia de ingresos es un IC y no toda transferencia de ingresos dirigida a las personas menores de cierta edad es compatible con los postulados del IC. No se trata de una cuestión semántica o de detalle, sino de diferentes reglas operativas cuyo resultado práctico puede incluso atentar contra el objetivo señalado en la propuesta original.
Por estas razones, nos parece oportuno retomar aquí algunos argumentos expuestos hace más de una década para justificar que, en países como Argentina (y en general en toda América Latina), es razonable y oportuno iniciar el camino hacia la efectiva instauración del derecho a un IC garantizando este beneficio a las personas menores de 18 años (o la edad que se determine). La garantía de un IC para la niñez iniciaría el camino hacia una reforma integral del sistema de protección social del país que ya ha dado suficientes pruebas de su ineficacia para alcanzar niveles básicos de cobertura de ingresos para la población, en especial de los grupos más vulnerables y subordinados.

2. La situación social de los menores y su importancia para recomponer un acuerdo de solidaridad intergeneracional en las políticas públicas


Es un hecho comprobado, tanto en Argentina como en el resto de América Latina, que la mayoría de los pobres son niños y la mayoría de los niños son pobres7. Esta afirmación se refiere no sólo a la elevada cantidad de personas que perciben ingresos inferiores a la llamada “línea de pobreza”8, sino también a que las familias en esas condiciones tienen a su cargo un mayor número de niños9. En otras palabras, el mayor número de personas por hogar explica gran parte de la llamada pobreza “per capita”. La pobreza no sólo es mayor en los hogares con mayor número de hijos sino también en los hogares monoparentales con jefatura femenina.
La presencia de una mayor proporción de personas económicamente dependientes en los hogares de bajos ingresos genera mayor presión sobre los ingresos de los miembros económicamente activos. Esta situación hace que las personas activas de esos hogares tengan que trabajar más horas, aceptar empleos más penosos o incorporar más miembros del grupo familiar a la búsqueda de ingresos en un mercado laboral precario. Las personas menores de edad de familias pobres se ven así forzadas a trabajar tempranamente en actividades remuneradas o realizando trabajo doméstico no remunerado para permitir que otros miembros de la familia ingresen al mercado de empleo. El trabajo de los menores de edad explica en gran medida la deserción y el bajo rendimiento escolar. Además se realiza en condiciones de extrema precariedad, todo lo cual atenta contra sus condiciones de vida presentes y futuras10.
Esto explica en parte el aumento de la oferta de trabajo femenina en los grupos más vulnerables de la población y su comportamiento atado al ciclo económico11. El aumento de la tasa de actividad femenina en el país se corresponde con la “precarización” laboral de las mujeres de los sectores populares que se ubican en puestos de menor remuneración y calificación, particularmente en servicios personales o en procesos rutinarios de ciertas ramas industriales.
El modo en que se interrelacionan estos y otros procesos explica la conformación de un “círculo vicioso” de reproducción de la pobreza y de la vulnerabilidad social. Esto es, la pobreza, carencia, dependencia, subordinación y vulnerabilidad social de ciertas personas se origina en gran medida en el hecho de nacer y convivir en hogares en esa situación. La comprobación de esta dinámica descalifica cualquier argumentación acerca de la responsabilidad individual de las personas por su situación de carencia. La pobreza se explica mayormente por el solo hecho de nacer en hogares de bajo acceso a recursos y capacidades básicas que son imprescindibles para integrarse plenamente en la sociedad. Al mismo tiempo que las hijas e hijos nacen pobres, las madres y los padres profundizan su pobreza por la carga de su cuidado.
Suele argumentarse que una medida eficaz para cortar este círculo de pobreza sería lograr que la gente de menores recursos controle el número de hijos e hijas a su cargo. No es este el lugar para discutir el punto, pero algunas cuestiones vinculadas al tema son relevantes para nuestra argumentación a favor de un IC para la niñez.
Primero, la modificación de este tipo de comportamiento requiere de políticas públicas que son plenamente compatibles con un IC para la niñez (como es el caso de las políticas de salud reproductiva). Segundo, no hay fundamentos para sostener que un IC para la niñez puede estimular a las familias a aumentar el número de hijos, entre otras cosas porque: i) las evidencias disponibles muestran una correlación negativa entre el nivel del ingreso familiar y el número de hijos; ii) los asalariados formales que cobran beneficios del programa de asignaciones familiares tienen menos hijos que los informales que no los cobran. Tercero, hoy existen múltiples programas asistenciales en los cuales se exige tener hijos a cargo para ser beneficiario y no se conocen evidencias que den cuenta de estímulos a la natalidad.
Más importante aún, estos programas asistenciales tienen otros problemas que un IC universal e incondicional, incluso si en principio se acota a la niñez, podría resolver. Por ejemplo, evitaría los problemas de “trampa de la pobreza” y de “test de recursos” típicos de los programas que exigen ser pobre, desempleado o conformar un determinado grupo familiar para obtener el beneficio12. La exigencia de estas y otras condicionalidades alienta el desarrollo de mecanismos para “probar” la calificación en los términos exigidos por la burocracia responsable de la administración. Esto es más evidente cuando se implementan en un contexto laboral tan precario como el de Argentina, en donde la opción alternativa a los programas asistenciales es un empleo de baja calidad y remuneración, inestable y sin protección social.
Lo anterior sugiere que las personas de menor edad representan un grupo de población que reúne características adecuadas para iniciar la reforma de las políticas de transferencia de ingresos en el sentido propuesto por el IC. De la misma forma, podría argumentarse a favor de un IC para las personas en edad laboralmente pasiva, tal y como lo hemos hecho en otros trabajos13. Comenzar con un IC que otorgue el derecho a personas económicamente dependientes es un modo razonable de quebrar el círculo vicioso de la pobreza y apoyar a los miembros activos del hogar en su difícil búsqueda de ingresos en un mercado laboral precario y heterogéneo.
Para hacer efectiva la aplicación de una política de IC a la niñez, el camino se ve allanado por la existencia de varias instituciones que ya transfieren ingresos fiscalmente bajo la justificación de la atención de los menores. La reforma de las mismas facilita la aplicación inmediata de la propuesta del IC para la niñez y es un argumento clave a favor de la misma.

3. La irracionalidad de los actuales sistemas de transferencias fiscales de ingresos fundados en la atención de los menores


Actualmente existen en Argentina numerosas políticas públicas de transferencias de ingresos justificadas por la carga económica que representan las personas menores de edad para los activos adultos. Sin embargo, estas políticas no están coordinadas, se superponen, discriminan beneficios y beneficiarios y habilitan prácticas de clientelismo político. Como resultado, en conjunto resultan ineficaces para garantizar niveles básicos de ingreso a los hogares con menores a cargo y para fortalecer la capacidad autónoma de las personas para resolver la situación por sus propios medios.
Una estrategia posible para resolver esos inconvenientes, sería cambiar el modo de observación del problema. Para ello hay que entender que el sistema tributario y las políticas que distribuyen beneficios sociales hoy operan mayormente como sistemas desintegrados de transferencias fiscales de ingresos. De este modo, impiden la evaluación de los impactos redistributivos “netos” de las mismas14. A esto se le suman otros problemas generales de la política tributaria en Argentina, que tiene características similares a las de otros países de América Latina15: 1) fuerte presencia de impuestos indirectos, con amplia base imponible y elevadas tasas; 2) desatención de los impuestos directos, lo que limita la progresividad en los impuestos sobre los ingresos y patrimonios personales; 3) exenciones a rentas financieras, ganancias de capital, cesiones no onerosas y herencias; 4) muy baja recaudación del impuesto a los ingresos (ganancias) personales con tratamiento discriminatorio de contribuyentes según el origen o fuente de sus ingresos.
En lo que respecta al gasto público social, el problema central a abordar es el desmantelamiento de las políticas de carácter “universal” y la pretensión de resolver los problemas de allí derivados con la proliferación de programas asistenciales. Esta tendencia iniciada en la década del noventa y aún vigente, disminuyó la calidad de las prestaciones sociales, redujo la cobertura y estructuró un sistema institucional que consolida la diferenciación, estigmatización y discriminación en el acceso de la población a las instituciones públicas. Lo que se debe modificar es la irracional combinación que hoy existe en el país entre un cuerpo corporativo de políticas sociales que opera con seguros sociales que cubre ciertos grupos del empleo formal (con beneficios diferentes), junto con políticas universales desjerarquizadas y políticas asistenciales insuficientes e ineficaces dirigidas como “residuo” al resto de la población.
No se trata de cuestionar ningún programa de modo aislado, sino los rendimientos del modo en que se estructura y articula el conjunto del sistema nacional de protección social en el país. Su incapacidad para ofrecer cobertura al universo de las personas necesitadas, sus rendimientos estigmatizantes, las prácticas clientelares que habilita, su debilidad para reducir la pobreza y la distribución regresiva del ingreso, son evidencias suficientemente probadas16.
En particular, la prioridad es revertir la pobreza de las “políticas contra la pobreza”, cuya característica central es la discriminación de beneficiarios mediante criterios de condicionalidad de acceso17. Es irracional pretender que con programas asistenciales condicionados se puede alcanzar los mismos objetivos que con programas universales incondicionales. Es al revés: sólo la presencia de este último tipo de programas puede garantizar eficacia en el logro de objetivos distributivos que amplíen la libertad y la autonomía personal. Este es un argumento central en defensa de políticas como el IC.
Al ser universal, el IC no deja a nadie necesitado sin cobertura, y al ser incondicional elimina los problemas de discriminación y estigmatización. Además, es mucho más simple administrativamente y tiene un impacto positivo en la eliminación de los canales de intermediación que son fuente permanente de clientelismo político en las distintas jurisdicciones de la administración pública. Su vinculación positiva con otras políticas universales, como salud y educación, permite abordar los problemas sociales de un modo integrado. Su impacto en el mercado laboral también sería positivo porque no sólo serviría como estabilizador de la demanda de los sectores más vulnerables al ciclo económico sino que además potenciaría el poder de negociación de los trabajadores (tanto los que tienen representación sindical como los que no la tienen. El juego combinado de estos elementos permitiría reducir la pobreza, mejorar la posición de la fuerza laboral en el mercado de empleo y por consiguiente tendría impactos positivos en la distribución del ingreso.
Para hacer factibles estos impactos positivos en el bienestar de la población y en el propio funcionamiento del sistema económico, se debería reformar varios elementos de las actuales políticas públicas. En primer lugar, la irracionalidad de los actuales programas destinados a la niñez que reconocen diferentes niveles de beneficios sin ninguna justificación. Peor aún, en ningún caso esos niveles responden a una evaluación del costo requerido para cubrir (o complementar) los gastos que demandan esas personas a cargo18, sino que se establecen con criterios arbitrarios sin fundamento.
El programa de esas características que moviliza más recursos es el Programa de Asignaciones Familiares. Este programa se fue desmantelando a lo largo de las últimas dos décadas, quitándole recursos y focalizando cada vez más sus beneficios. Recauda un impuesto sobre los ingresos de los asalariados registrados y paga asignaciones por diversas “cargas de familia” (hijos, nacimiento, escolaridad, etc.) de manera segmentada según el nivel del salario y el tipo de inserción laboral del padre o la madre. Los trabajadores por cuenta propia y los asalariados no registrados (informales) no tienen derecho a recibir este beneficio. En cuanto a los trabajadores formales, el monto del beneficio varía en sentido inverso al salario. De esta forma, la asignación familiar por hijo varía entre un máximo de $ 135 para salarios registrados de hasta $ 2.400, disminuye a $ 102 para los salarios hasta $ 3600; baja a $ 68 para el tramo de salarios entre $ 3.601 y $ 4.800; y es nulo cuando el salario supera este último importe. En el caso del principal programa asistencial focalizado en familias catalogadas en situación de vulnerabilidad social y con hijos a cargo, el subsidio oscila entre $ 200 y $ 45 mensuales por hijo (según la posición en la grilla de nacimientos y hasta un máximo de 6 hijos o hijas a cargo).

Menos visible pero no menos importante que los programas que pagan beneficios, es el esquema que opera por el lado del impuesto a las ganancias de las personas. Se trata de las deducciones por cargas de familia (incluyendo la deducción por hijos) que reducen el monto de los ingresos gravados y así se utilizan para determinar un menor impuesto a pagar. Estas deducciones no operan como un “crédito fiscal reembolsable”; esto es, no generan un crédito efectivo a favor de aquellos contribuyentes cuyos ingresos son inferiores al monto total que se permite deducir. Por lo tanto, en la práctica, sólo se benefician de esta transferencia fiscal quienes tienen ingresos por encima del monto total de las deducciones permitidas, esto es quienes llegan a ser contribuyentes “efectivos” del impuesto a las ganancias. En contraste con los programas que pagan beneficios por hijos a cargo, los contribuyentes del impuesto a las ganancias pueden deducir en concepto de cargas de familia la suma de $ 5.000 anuales por cada hijo a cargo.
Como resultado, para el Estado argentino, los hijos e hijas tienen un “valor” diferente según la posición laboral y social de sus progenitores, según el orden de su nacimiento, etc. Incluso, pueden valer cero. Además, el sistema tributario opera discriminando contra las familias de bajos ingresos y con mayor número de hijos porque las deducciones de cargas de familia reconocidas en el impuesto a las ganancias impactan de manera regresiva según el nivel de ingresos. Sólo por dar un ejemplo ilustrativo de lo anterior, con ejercicios numéricos sencillos puede demostrarse que una familia de altos ingresos puede cubrir el gasto de la remuneración de su servicio doméstico con el ahorro fiscal que le permiten las deducciones en el impuesto a las ganancias. Mientras tanto, esas empleadas domésticas no pueden hacer efectivo el crédito fiscal por dichas deducciones debido al bajo nivel de sus ingresos y el carácter informal que tiene esa relación laboral en la mayoría de los casos. Aún cuando estuviera regularizada su situación en el plan especial de monotributista, tampoco recibe asignaciones familiares ni aplica las deducciones por hijo en el tributo.
El IC para la niñez resolvería estos inconvenientes. Por un lado pagaría un monto uniforme al que accederían todas las personas menores de edad sin ningún tipo de condicionamiento personal o familiar19. Por otro lado, funcionaría como un crédito fiscal efectivo independientemente de la situación del hogar al que pertenece el beneficiario.
Este es el único modo de lograr que los hogares de menores recursos accedan al mismo nivel de crédito fiscal que los hogares ricos y que, al mismo tiempo, la política fiscal sea progresivamente distributiva. Para ello, el monto del IC debería incluirse como un ingreso a los efectos de la liquidación del impuesto a las ganancias, estableciéndose una progresividad en las alícuotas tributarias de forma tal que sólo sea alcanzado en la medida en que los ingresos totales del titular superen los mínimos no imponibles. En suma, los ricos terminarían tributando sobre el IC en tanto que para los ingresos inferiores al mínimo, el IC operaría como un crédito fiscal efectivamente percibido.
En síntesis, cuando se habla de IC para la niñez, de carácter universal e incondicional, no se está haciendo referencia a una simple transferencia o subsidio que debe considerarse de modo aislado, como es el caso de los beneficios de programas asistenciales. Se está hablando de un sistema integrado de políticas públicas que modifica el irracional, regresivo e ineficaz esquema actual.

4. Los fundamentos del Ingreso Ciudadano a la niñez


Con estos elementos puede precisarse la argumentación en favor de una política de IC a la niñez. No se trata de justificarla porque los menores de edad son personas “inocentes” y, por lo tanto, “no culpables” de su situación personal y social. Por este camino se confunde la propuesta con las típicas políticas protectoras basadas en la idea del “riesgo” (moral o material) al que supuestamente están sometidos los menores. De la idea del riesgo individual del menor, se pasa rápidamente a señalar el “riesgo social”, esto es el temor de que los menores en esa situación se conviertan en “futuros delincuentes”. Tampoco se trata de utilizar al menor de edad como intermediario en la fiscalización de la situación laboral de sus progenitores. En estos y otros casos similares, la justificación de un ingreso pagado a las personas de menor edad no se sostiene en su derecho a desarrollarse autónomamente sino que es una excusa para ejercer el control social y limitar su desarrollo personal autónomo.
El IC para los menores debe fundamentarse en su potencialidad para hacer efectivos los derechos humanos, la ciudadanía plena y la construcción de un contrato social intergeneracional que es un elemento clave para consolidar procesos de integración social. El “derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social”, se reconoce crecientemente como un derecho humano fundamental en las sociedades contemporáneas y constituyen normas jurídicas internacionales a partir de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Argentina ha incorporado los derechos de la niñez, de la protección integral de la familia y la compensación económica familiar como normas constitucionales.
El debate acerca de la garantía de un IC para la niñez diluye uno de los temas más conflictivos y menos comprendidos de la propuesta del IC: el hecho de otorgar un beneficio sin contraprestación laboral. Esto no obsta que pueda admitirse que el beneficio se vincule con el cumplimiento de ciertas obligaciones que ya tienen las personas de esa edad y sus representantes legales. Por ejemplo, se puede reclamar como contraprestación que la madre atienda a controles periódicos del embarazo durante el tiempo de gestación, la realización de exámenes regulares acerca del estado de salud y de nutrición del niño en las primeras etapas de vida, la asistencia escolar durante el período legalmente establecido, etc. Existen normas en el país que establecen estas obligaciones y el IC para la niñez, como cualquier otra política pública, puede ser un vehículo para impulsar un cumplimiento más efectivo. Pero si circunstancialmente no se cumplen estas obligaciones, esto no habilita a sancionar al menor beneficiario del IC. En todo caso, se debería penalizar a los padres o responsables de su administración por desatender y perjudicar al menor en su desarrollo.
El punto es garantizar que ese ingreso sea efectivamente apropiado por el menor que es quien tiene el derecho al beneficio. Para ello deben aplicarse las mejores prácticas administrativas. Todo indica que, al menos hasta una determinada edad en que se considere que el niño o niña puede hacerlo por si mismo, la administración del beneficio debería ser responsabilidad de la madre quien en términos generales es quien está a cargo de las tareas de cuidado de los miembros del hogar20.

5. Para avanzar en la construcción de consensos sobre la propuesta


Los argumentos previos deberían ser útiles para construir consensos entre todas las propuestas que hoy circulan en los ámbitos académicos, políticos y de los movimientos sociales en Argentina. El IC para la niñez no debe pensarse como un adicional al salario, sino como una remuneración complementaria, independiente de la situación en el mercado laboral de cualquier miembro del hogar, incondicional y basada en el derecho humano de todas las personas a percibir un ingreso básico.

Por eso, no parece adecuado que este beneficio se plantee como un complemento diferenciado del Programa de Asignaciones Familiares. Esta alternativa consolidaría el carácter segmentado de las políticas sociales, continuando la fragmentación actual y la injustificada diferencia de valor de los beneficios según el lugar que los progenitores ocupan en el mercado laboral. Por otra parte, complicaría la fiscalización y las reglas operativas, dado el carácter volátil de la situación laboral; esta complicación sería tanto para el pago como en materia tributaria.
Lo que debe debatirse son cuestiones como: 1) la definición del valor del beneficio, siendo necesario ponderar en cada caso el costo del “nivel de vida adecuado” para los distintos grupos de edad; 2) el modo en que la administración centralizada puede combinarse con otras políticas administradas por distintas jurisdicciones (no sólo de transferencias de ingresos, sino también de educación, atención de la salud, etc.); 3) cómo se planifica en el tiempo la incorporación de nuevos grupos.
La aplicación práctica de esta propuesta en la actual coyuntura debería contemplar diferentes aspectos. Primero, cuánto se gasta hoy en pagos de subsidios que tienen como fuente la niñez (ya sea del tipo de asignaciones familiares o programas focalizados). Segundo, cuánto aumentaría la recaudación del impuesto a las ganancias que surgiría de una reforma que contemple la eliminación de deducciones como las “cargas de familia” como también de la multiplicidad de exenciones otorgadas a distintas fuentes de ingresos. Lo anterior lleva a señalar el principio general de la tributación a las personas físicas que debería guiar la reforma del sistema tributario: a igual ingreso, igual carga tributaria. Este principio de equidad horizontal es, al mismo tiempo, el modo más eficaz para avanzar simultáneamente en un mayor nivel de equidad contributiva vertical. Tercero, ponderar los recursos adicionales que podrían asignarse a esta prestación dado el evidente carácter de “prioridad social” que debería otorgarse a la misma. Cuarto, ponderar el acceso a otros servicios imprescindibles para el menor y para los cuales la sociedad tiene funcionando otras instituciones (salud, educación).
A modo de ejemplo, puede aproximarse el problema de las transferencias fiscales necesarias para financiar un programa de IC a la niñez con algunos datos. La población menor de 18 años en el país puede estimarse en alrededor de 12,6 millones de personas y, a junio de 2009, el programa de Asignaciones Familiares reconoce por hijo $ 135 para salarios de hasta $ 2.400. Teniendo estas referencias, supongamos que se reconociera un IC para la niñez que, en promedio ponderado para distintos tramos de edad, oscilara entre un mínimo de $ 150 y un máximo de $ 250, el gasto bruto oscilaría entre 2% y 3,4% del PBI.
¿Cómo podría financiarse este costo? En primer lugar, se podría utilizar los recursos del Programa de Asignaciones Familiares que equivalen a 0,8 % del PBI aproximadamente. En segundo lugar, se podría utilizar recursos equivalentes a 0,36% del PBI de programas asistenciales que pagan beneficios que se superponen con el IC a la niñez (Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, Familias por la Inclusión Social y otros programas asistenciales). En tercer lugar, se podría reducir parte de las transferencias y subsidios al capital, que hoy equivalen en total a 2,5% del PBI aproximadamente (o sea casi el gasto total estimado para el IC). En cuarto lugar, puede estimarse que más de 0,5% del PBI podría obtenerse mediante una reforma progresiva del impuesto a las ganancias, a lo que puede sumarse la afectación de parte de la recaudación de ese impuesto que hoy se destina a ATN, cuyo destino real es tan arbitrario como intransparente.
Estas alternativas se indican sólo a título ilustrativo. No son excluyentes de otras y se ofrecen sólo para demostrar que es perfectamente financiable un programa de este tipo sin afectar ninguna función esencial del Estado. Más aún, serviría para reorientar políticas que hoy están distribuyendo subsidios de un modo claramente regresivo.
Otro aspecto a discutir es la administración. A nuestro modo de ver, los recursos destinados al pago del IC para la niñez deberían conformar un Fondo de finalidad específica, cuyos movimientos deberían ser publicitados adecuadamente para evitar desvíos. Otro tema a discutir es la coordinación entre la Nación y las Provincias. Si bien por su naturaleza universal es preferible la gestión centralizada a nivel nacional, hay importantes espacios de complementación. Por un lado, las provincias se beneficiarían ahorrando en programas asistencialistas que justifican la transferencia por la presencia de personas menores de edad y en las asignaciones por hijo que abona a los empleados públicos. Por otro lado, se debieran fortalecer acciones en materia educativa y de atención de la salud que son necesarias para el correcto funcionamiento de la propuesta. Asimismo, el financiamiento de la propuesta debería dar lugar a una reconsideración del modo en que se distribuye la responsabilidad tributaria entre Nación, Provincias y Municipios.
También sería razonable discutir el modo de ampliar la cobertura del beneficio y de articular la propuesta con otras políticas sociales y con la política tributaria. Este es el modo eficiente para que la implementación de un IC a la niñez sea el primer paso para un cambio integral del sistema de políticas públicas. No se puede reducir la discusión a contrastes de montos de gasto y/o niveles de beneficio como si se tratara de un subsidio más entre los varios que hoy existen en el país.
El avance de la discusión en torno de la propuesta de IC a la niñez es una oportunidad inmejorable para esclarecer a la población acerca de la estructura corporativa, distributivamente regresiva, segmentada y estigmatizante del actual sistema de políticas públicas en el país. De allí, el IC para la niñez debería ser un elemento clave para un acuerdo trascendente que comience a cambiar ese sistema hacia otro con una estructura universal, distributivamente progresiva, incondicional y capaz de potenciar la autonomía de las personas con respecto a su plan de vida.

REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS
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Barbeito, A. y Lo Vuolo, R. 2002. "La reconstrucción económica y social después del consenso de Washington: el ingreso ciudadano en la argentina". En La renta básica en la agenda: Objetivos y posibilidades del ingreso ciudadano, ed. R. Van Der Veen, L. Groot, R. M. Lo Vuolo, pp. 431-51. Buenos Aires, Argentina: Miño y Dávila / Ciepp.
Barbeito, A. y Lo Vuolo, R. 1996. "Why begin with a Basic Income for young people in Latin America?" 6th. International BIEN Congress. Vienna, Austria, September 12-14.
Carmona Berrenechea, V. y Straschnoy, M. 2008. "El Ingreso Ciudadano para la infancia: una nueva perspectiva sobre las políticas sociales". Encuentro Iberoamericano de Ingreso Ciudadano. Buenos Aires, Argentina, 6-7 de Noviembre (www.ingresociudadano.org).
Cetrángolo, O. y Gómez-Sabaini, J. C. 2007. "La tributación directa en América Latina y los desafíos a la imposición sobre la renta", Serie Macroeconomía del desarrollo 60.
Gaggero, J. y Grasso, F. 2007. "La reforma tributaria necesaria en Argentina: problemas estructurales, desafíos y propuestas". En Sallida de crisis y estrategias alternativas de desarrollo. La experiencia argentina, ed. R. Boyer, J. C. Neffa, pp. 413-38. Buenos Aires, Argentina: Miño y Dávila Editores.
Gargarella, R. (1995): "El ingreso ciudadano como política igualitaria". En Contra la exclusión. La propuesta del ingreso ciudadano, ed. R. M. Lo Vuolo, pp. 323-39. Buenos Aires, Argentina: Miño y Dávila / Ciepp.
Goldberg, L. y Lo Vuolo, R. M. 2006. Falsas Promesas. Sistema de Previsión Social y Régimen de Acumulación. Buenos Aires-Madrid: Ciepp/Miño y Dávila.
Lo Vuolo, R. M. 1995. "A modo de presentación: los contenidos de la propuesta del ingreso ciudadano". En Contra la exclusión. La propuesta del ingreso ciudadano, ed. R. M. Lo Vuolo, pp. 13-54. Buenos Aires, Argentina: Miño y Dávila / Ciepp.
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Raventós, D., ed. 2001. La renta básica. Por una ciudadanía más libre, más igualitaria y más fraterna. Barcelona, España: Ariel Ciancia Política.
Raventós, D. 2007. Las condiciones materiales de la libertad. España: El viejo topo.
Rodríguez Enríquez, C. y Reyes, F. 2006. "La política social en la Argentina post-convertibilidad: políticas asistenciales como respuesta a los problemas de empleo", Documentos de Trabajo Ciepp 55, Diciembre.
Rodríguez Enríquez, C. (2007): "Fases económicas y trayectorias laborales. El rol de la fuerza de trabajo femenina", Documentos de Trabajo Ciepp 60, Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas, Diciembre.
Schvartzman, A. 2008. "El derecho a un "Ingreso mínimo indispensable para la subsistencia" en la Constitución entrerriana". Encuentro Iberoamericano de Ingreso Ciudadano. Buenos Aires, Argentina, 6-7 de noviembre (www.ingresociudadano.org).
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Entrevista a Elinor Ostrom - Sin permiso

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Entrevista que le hace la revista Sin permiso a Elinor Ostrom

“¿Teoría económica, ciencia política, teoría social? Lo que yo hago podría llamarse economía política o estudio de los dilemas sociales”.

Entrevista

Elinor Ostrom · · · · ·

18/10/09

"¡Esto es en lo que he estado trabajando durante toda mi vida! Los humanos tenemos grandes capacidades, y, en cierto modo, hemos participado de la idea según la cual los jefes tienen unas capacidades genéticas de las que el resto de nosotros carecemos"

Reproducimos a continuación la entrevista telefónica con Elinor Ostrom grabada inmediatamente después del anuncio de la concesión, el pasado 12 de octubre, por parte del Sveriges Riksbank [el Banco Central sueco], del Premio de Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel de 2009. La entrevista corrió a cargo de Adam Smith, Editor General de Nobelprize.org.

[Elinor Ostrom] ¿Diga?

[Adam Smith] Buenos días. ¿Puedo hablar con Elinor Ostrom, por favor?

[EO] Sí, diga.

[AS] Hola. Me llamo Adam Smith. La llamo en nombre del sitio web oficial de la Fundación Nobel, en Estocolmo.

[EO] ¡Ja! Adam Smith, ¡Qué nombre! Me temo que le toman mucho el pelo, ¿no es así?

[AS] Así es, y a veces pienso que los galardonados con el Nobel de Economía piensan, cuando los llamo, que soy un bromista. Tenemos la tradición de grabar una breve entrevista telefónica para la Fundación Nobel con los recién galardonados. ¿Le importaría que conversáramos durante unos minutos?

[EO] Ah, bien. Adelante.

[AS] Muchas gracias. Por supuesto, primero quiero felicitarla por el premio.

[EO] Es un honor increíble, sí.

[AS] Tal como ha sido señalado hace unos instantes en la conferencia de prensa, usted es la primera mujer en la historia del Premio Nobel de Economía en recibir el premio. ¿Lo convierte ello en un honor más grande?

[EO] Sí. Piense en la época en que he vivido. Cuando me planteé la posibilidad de matricularme en la universidad, me desanimaban diciéndome que nunca sería capaz de ir más allá de dar clases en alguna escuela técnica universitaria de provincias. ¡Ja, ja, ja! ¡Cómo han cambiado las cosas!

[AS] ¿Cree que la proporción de galardonados con el Nobel de Economía

–la ratio de género– es en algún modo representativa de la proporción de personas que trabajan actualmente en el tema o, por el contrario, esas proporciones han variado?

[EO] Todo esto ha ido cambiando lentamente. He asistido a clases de economía en las que era la única mujer en el aula, pero esto ha ido cambiando lentamente, y creo que hay un creciente respeto hacia las mujeres, sobre todo ahora que podemos hacer aportaciones verdaderamente importantes. Y me gustaría creer que este reconocimiento ayudará en esta dirección.

[AS] Imagino que esto supone un claro mensaje al mundo, sí. Veamos. Usted trabaja en la gestión de la propiedad común a partir de la común posesión, contrastándola con los efectos…

[EO] Entre otras cosas, sí.

[AS] ¿Estaríamos en lo cierto si afirmáramos que, dicho en términos generales, usted ha descubierto que la posesión común puede ser más eficaz que lo que la gente pensó que podría serlo?

[EO] ¡Así es! No es que sea una panacea, pero es mucho más eficaz que lo que nuestros razonamientos comunes nos dan a entender.

[AS] ¿Hay algún ejemplo que le gustaría poner al respecto?

[EO] Bueno, déjeme recurrir al ejemplo de los pescadores de langostas del estado de Maine. En la década de 1920, los pescadores prácticamente destruyeron la pesca de la langosta. Se reagruparon y se dispusieron a pensar con detenimiento qué hacer. Con el paso del tiempo, desarrollaron una serie de reglas ingeniosas y de formas de gestión que han permitido que el sector de la pesca de la langosta de Maine se convierta en uno de los más exitosos del mundo. La gran amenaza que los acecha en la actualidad radica en el hecho de que las pesquerías del entorno han sido tan sobreexplotadas, que la langosta se ha convertido en un ejemplo extremo de… Si hubiera una enfermedad o algo similar que llegara, como una bacteria o lo que fuera que las pudiera infectar, sufrirían grandes peligros. Pero han sido increíblemente eficaces durante muchos años. Hay muchos otros grupos, de tamaño pequeño y mediano, que se han encargado de dirigir la gestión de los recursos. Hemos estudiado varios cientos de sistemas de irrigación en el Nepal. Y sabemos que los sistemas de irrigación gestionados por los campesinos son más eficaces en términos de aprovisionamiento de agua hasta todos los rincones y presentan una mayor productividad y unos costes menores que los fabulosos sistemas de irrigación construidos con la ayuda del Banco Asiático para el Desarrollo, del Banco Mundial, de la Agencia Norteamericana para la Ayuda al Desarrollo, etc. Así, sabemos que muchos grupos locales son muy eficaces. Pero esto no es universal, de modo que no podemos ser tan ingenuos como para pensar "Oh, fíjate, limitémonos a entregar las cosas a la gente, que siempre se organizará". Existen muchos escenarios que desestimulan la autoorganización.

[AS] Ya veo.

[EO] Por lo tanto, hemos de tomar nota tanto del hecho de que la gente puede autoorganizarse como de las condiciones bajo las cuales lo hacen.

[AS] Precisamente iba a preguntarle si su investigación se ha centrado también en las condiciones que conducen a la buena autoorganización. ¿Hay algunas condiciones que tengan que darse, como, por ejemplo, la disposición, por parte de los participantes, de una cantidad de tiempo suficiente para decidir qué naturaleza deben tener sus regulaciones?

[EO] Sí, y tengo un artículo en Science, en el número de julio del año pasado, que dibuja un amplio marco de análisis y de diagnóstico y que identifica un buen puñado de variables que se hallan asociadas con la autoorganización.

[AS] ¿Diría que, en términos generales, debemos confiar más en la autoorganización de lo que lo hacemos en la actualidad? ¿Que la sociedad debe avanzar hacia la implantación de estructuras que se autoorganicen?

[EO] Sí, pero sin que veamos en ello una fórmula. Actualmente, muchos de los numerosísimos procesos de descentralización que con gran esfuerzo se emprenden van de la mano de una fórmula rígida a través de la cual se dan reglas a la gente desde arriba que dicen: "Ahora es vuestro". Y esto tampoco ha funcionado demasiado bien.

[AS] Así que, de nuevo, se precisan grandes dosis de sutileza…

[EO] Así es. Y piense, además, en la cuestión de la diversidad. Si se fija en el campo, se dará cuenta de la enorme diversidad ecológica que hallamos en él. Pues bien, si la gente se dispone a gestionar la diversidad ecológica, no encontraremos un solo conjunto de reglas que funcione lo mismo en una región semiárida que en una región tropical húmeda. Ha de haber reglas distintas.

[AS] Claro. Otra cosa que ha hecho usted ha sido dirigir experimentos de laboratorio.

[EO] ¡Sí, claro!

[AS] Lo cual, creo, ha mostrado que la gente resulta estar más dispuesta a obedecer reglas mutuamente pactadas de lo que podíamos esperar.

[EO] Sí, estamos demostrando estas cosas. Pero también estamos demostrando la existencia de un importante mecanismo para la comunicación cara a cara e incluso escrita. La predicción era que nadie se autogestionaría, como consecuencia de un dilema social de segundo grado, por decirlo en los términos de la teoría de juegos. Pero lo que hemos hallado es que la gente que puede adentrarse en una escalada del tipo "te castigo, tú lo castigas a él, etc.", con lo que las cosas van a peor y a peor; lo que hemos descubierto es que estos mismos individuos, a través de la comunicación, a través de la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre lo que van a hacer conjuntamente, construyen un nosotros bien definido que les permite seguir normas, cooperar y, en ocasiones, sancionarse los unos a los otros y ayudar a que todo esto se mantenga.

[AS] Ha mencionado la teoría de juegos. ¿Cuánto de lo que usted hace es, de hecho, una extensión de la teoría de juegos? ¿Hasta qué punto estos desarrollos de estas estructuras son juegos repetidos?

[EO] La teoría de juegos fue muy, muy importante para nuestro trabajo, puesto que hemos podido recurrir a modelos de teoría de juegos y examinarlos en un laboratorio. En este sentido, mi toma de contacto, en la década de 1980, con los trabajos de Reinhardt Selten, que también fue Premio Nobel, fue muy, muy importante para mi formación. Ahora bien, la teoría de juegos clásica es harto predictiva en ciertos entornos, pero no es plenamente predictiva, en ningún caso, en entornos en los que opere un dilema social. Pero ha sido de gran ayuda para nosotros, en la medida en que nos ayuda a analizar y a desarrollar una teoría del comportamiento humano, del mismo modo que también lo son otros mecanismos formales que coadyuvan también a entender por qué la gente coopera en determinados escenarios y en otros no lo hace.

[AS] Ya veo. Quisiera terminar preguntándole si considera usted que su trabajo es teoría económica, ciencia política o teoría social, si es que importa qué es o cómo es etiquetado.

[EO] Lo que yo hago podría llamarse economía política o estudio de dilemas sociales. Tuve una sólida formación en el campo de la economía como estudiante universitaria. Luego estudié con Armen Alchian y otros, para trabajar después, en la década de 1980, con Reinhardt Selten. Trabajo con dos colegas, economistas, aquí en Bloomington, que han sido muy, muy importantes para mi trabajo. Mi marido trabajó con Charlie Tiebout, con el que desarrolló una teoría de la organización metropolitana que incluía elementos de la economía y de la ciencia política… Así que he cruzado los bordes de las disciplinas. ¡Eso no admite discusión!

[AS] Supongo que este premio tiene el potencial de despertar la imaginación de la gente, pues se habla de un premio a alguien que trabaja en el campo del gobierno de los asuntos económicos, y plantea usted de la necesidad de que la gente se involucre en su propio gobierno.

[EO] ¡Sí, claro!

[AS] Es probable que ocurra… Es probable que el premio desate la imaginación de la gente, y que la gente…

[EO] ¡Eso espero! ¡Ja, ja! ¡Esto es en lo que he estado trabajando durante toda mi vida! Los humanos tenemos grandes capacidades, y, en cierto modo, hemos participado de la idea según la cual los jefes tienen unas capacidades genéticas de las que el resto de nosotros carecemos. (1)

[AS] Mmmm…

[EO] Espero que eso lo podamos cambiar un poco.

[AS] Excelente. Es un lindo comentario con el que terminar. Muchas gracias por su atención. Cuando venga a Estocolmo en diciembre a recoger su premio tendremos la oportunidad de hablar de todo esto con más calma, así que…

[EO] Perfecto, será un placer hacerlo.

[AS] El placer será mío. Espero que tenga un feliz día y, una vez más, felicidades.

[EO] Muchas, muchas gracias.

[AS] Gracias, adiós.

Nota Ed. : (1) Dos recomendables textos a los que se puede accede desde internet y que dan una idea del trabajo científico de la profesora Ostrom: uno sobre economía ecológica y bienes comunes (Insights on linking forests, trees, and people from the air, on the ground, and in the laboratory), y otro sobre experimentos con instituciones de propiedad común (Trust in Private and Common Property Experiments). El libro acaso más importante de Ostrom, originalmente aparecido en inglés en 1990, fue traducido al castellano en México en 2000: El gobierno de los bienes comunes. La evolución de las instituciones de acción colectiva, traducción castellana de Corina de Iturbide Calvo y Adriana Sandoval revisada por Leticia Merino Pérez y Fabrice Lehoucq, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, F.C.E.

Traducción para www.sinpermiso.info: David Casassas

Populismo y el sistema de jerarquías de tres niveles

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Decíamos en El siglo de la Fraternidad que Peter Winiwarter diferencia tres niveles dentro de las estructuras fractales del tipo PZM. Dice:

“Power laws del tipo Pareto-Zipf-Mandelbrot (fractals hiperbólicos) se observan para diferentes clases de distribuciones de casi todas las distribuciones de nivel jerárquico, desde el campo de evolución de la astrofísica hasta Internet".

Todas las regularidades observadas se basan en la descripción de tres tipos de niveles jerárquicos; véase la figura continuación:

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Figura. La jerarquía de tres niveles de la distribución de Pareto-Zipf-Mandelbrot PZM: unidades procesamiento locales (pequeños puntos), clases de unidades de procesamiento (círculos punteados) y sistema de interacción global (círculo grueso).

¿Por qué un fractal tendría que tener una jerarquía de este tipo? ¿ Por qué tres niveles?

Los biólogos chilenos Maturana y Varela en De máquinas y seres vivos describen las características de un sistema autopoiético como:

    1. Las coherencias estructurales de las uniones y correspondencias entre los agentes entre sí que los definen como sistema distinguido.

    2. Las coherencias estructurales de lo que surge como medio y en su distinción con el sistema, y

    3. las dinámicas de las relaciones entre el sistema y el medio.

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M establece una membrana, una piel que se autoconforma con una estructura estable y tiene su identidad, dado que la cápsula la distingue del medio. Al poder B traspasar esa membrana esa clase establece un intercambio con el medio

Como se aprecia aquí también se distinguen las jerarquías de tres niveles. ¿Por qué los sistemas vivos se organizan con una jerarquía de este tipo? ¿Y por qué diferencian tres niveles?

Esnesto Laclau en su conferencia de Madrid “Populismo y hegemonía” realiza un dibujo similar al realizado por Winiwarter. Destaca que ante una régimen represivo RR las demandas sociales de las diferentes comunidades (clases), además de sus características identitarias particulares presentaban una cadena equivalencial que comparten entre todas y que emerge como diferencia común ante el opresor (el sistema de poder) al que llama campo popular. Empareja las diferentes clases homogeneizándolas a través de una cadena de equivalencias. El significante vacío que se establece y que es encarnado por una de esas clases en particular es lo que constituye el pueblo, o sea el sistema que deberá enfrentar al régimen represivo. ¿Qué las hace pares? ¿Qué tienen en común? Aquello que las diferencia del poder, el significante vacío.

Laclau

Curiosamente Laclau establece la jerarquía de tres niveles. Al igual que Winiwarter diferencia actores sociales con identidades distintas conformados en grupos sociales perfectamente distinguidos y disimiles (unidades procesamiento locales), que en un determinado momento encuentran equivalencias con otros grupos encadenando una cadena equivalencial, que los conforma como pares (clases de unidades de procesamiento), luego todos en conjunto conforman el sistema que establece la diferencia (sistema de interacción global)

Nuevamente. ¿Por qué el Populismo tendría que tener una jerarquía de este tipo? ¿Y por qué también de tres niveles?

Resumiendo hasta aquí: Winiwarter describe jerarquías de tres niveles para los sistemas que se desarrollan de acuerdo a las Power Laws del tipo PZM, Maturana y Varela las definen para los sistemas vivos (la autopoiesis), Laclau y Luhmann para los sistemas sociales.

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Volviendo al Silgo de la Fraternidad decíamos

En sociología el concepto de clase social, está perfectamente definido a partir de Carl Marx y Max Weber. Una clase social es un conjunto de características propias que comparte un grupo de individuos dentro del tejido social, una estratificación de lo social basado principalmente en el nivel económico y en los medios de producción que posee cada uno (sobre todo en Marx). En Weber, al individuo se lo relaciona con su acción social en particular, no está disociado de ella, por lo que los bienes económicos no son los únicos que establecen las clases sociales sino que también, cómo se relacionan y cómo actúan en relación a ellas. […]

La clase es la encargada de definir al agente de la red social y quien a su vez le heredará una determinada carga informacional-social con la que se deberá desempeñar dentro de su sistema social durante su ontogenia. Si la clase hereda al agente, se establecerá en consecuencia una relación jerárquica en donde encontramos clases-matrices e hijos-agentes.

Un árbol fractal es una estructura que presenta autosimilitud, esto es a medida que se desarrolla en el tiempo va creciendo de acuerdo a un patrón determinado que se repite y se repite no necesariamente exactamente.

Foto de este interesantísimo blog

Por lo que en una estructura fractal del tipo PZM hay un patrón determinado, una forma matricial, una manera de demandar característica para cada árbol. Lo curioso que esa forma desde donde se demanda no es ni social, no es biológica sino que es sistémica, o mejor dicho lo es todas esas formas a la vez porque es una forma natural de demandar por las disponibilidades que nos presenta el entorno.

 

Observar que la difusión del líquido coloreado dentro del incoloro tiene forma de árbol, o de hongo, como el hongo atómico, que se difunde de la misma manera

En realidad hay dos demandas, una demanda interna, que tiene que ver con la distribución y la ergodicidad de la clase. Se refiere a cómo los flujos se difunden universalmente intra muros en un proceso de difusión. La otra es la demanda como cuerpo social, como clase, porque para que los flujos atraviesen la piel social, la clase debe tener una estrategia de cómo demandar como conjunto. Por lo que de su eficiencia en esas dos demandas depende su existencia material. Si no sabe demandar como grupo, no habrá como distribuir internamente, en ese caso se arriesga al colapso global. Si no sabe distribuir universalmente, partes de sus ramas se secarán.

Del equilibrio de esas dos demandas: la interna que conforma los pequeños fractus del fractal y de la demanda como conjunto, que es el árbol todo demandando desde su tronco; emergerá la configuración total del árbol. El árbol no es sus ramas, ni sus hojas, ni siquiera su tronco, el árbol es el todo formulado a partir de las demandas individuales de todas y cada una de sus hojas y de la demanda de su tronco a través del cual sistema interpela al entorno como conjunto

Yo no la tengo adentro como Pasman

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Ya salió el grupo de Facebook "No la tengo adentro como Toti Pasman".

Elinor Ostrom - Premio Nobel de economía

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Actualizado 3:44

Nos encontramos con esta noticia :

”Los economistas estadounidenses Elinor Ostrom y Oliver E. Williamson han sido los galardonados con el Premio Nobel de Economía de 2009, según acaba de hacer público la Academia sueca. Ninguno de ellos se encontraba entre los favoritos.”

Nos pone locos de contento eso de que ninguno de los favoritos saliera. ¿Quién es Elinor?
Sobre ella hemos ocupado en varios posts

La organización en favor de los procomunes

Ensayo Urgente para Tartagal

Y en capítulo Lo común del libro El siglo de ls Fratenidad

Ayer mismo departíamos sobre esto con Juan Urritia Elejalde, parece mentira que se premie a alguien que se preocupe por las mismas cosas que tratamos por acá.
Por suerte se empieza a reconocer a los miles que venimos desarrollando sobre el tema de los comunes.

A Ostrom la conocí a partir de este video de

Howard Rheingold sobre "Colaboración"

 

Manolo hace una interesante interpretación de este problema acá.

La fiesta inolvidable

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Actualizado:

Espacios Públicos sugiere un título alternativo

"Qué te pasa Clarinete" de Peter Sellers

Mi vieja me dice:

- Charlie, cómo salió la ley

Yo le contesto – 44 a 24 - como si se trataba del resultado del partido de Argentina.

Walter Besuzzo titula un post “Estuve en la Ley” y otro Clarin yo te vi caer ....para recortar y pegar Ilustrado con una figurita para recortar y pegar.

Todo muy raro me hizo recordar este video que no pude subir de ninguna forma

¿Por qué nadie quiere a Nik?

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Natanael con esta foto nos hizo recordar un viejo post de Lucas, previo al suicidio. Post que Lucas siguiendo una vieja técnica del sujeto en cuestión copianpestió de acá. Siguiendo esta noble tradición reproducimos el post en cuestión que originalmente publicara Cicco en el blog de Majulito y que llevaba ese título

INTERROGANTES DEL MUNDO DE LOS HUMORISTAS

¿Por qué nadie quiere a Nik?

Uno de los libros de NikNik

Por: Cicco. Si pensabas que Gran Hermano Famosos es lo más aburrido que viste en tu vida, eso es porque nunca fuiste a una reunión de humoristas. Las esposas le escapan como a las hemorroides, y se resisten con uñas y dientes como si las llevaran a punta de pistola a un recital del Coro Kennedy.

Sin embargo, si hay algo que a los humoristas les levanta el ánimo, les calienta la sangre y les saca a flote la saña durante los convites colectivos del gremio, es hablar mal de Nik.

Haga la prueba y, frente a un grupo de dibujantes, repita esas tres letras mágicas y malditas y verá cómo el espíritu de los presentes vira del verde esperanza al rojo culo de mandril.

Pregunte en las oficinas de prensa de las editoriales. Si organiza una mesa redonda entre humoristas, lo primero que le dirán los dibujantes es: "¿Va Nik?" Y lo segundo es: "¿Seguro que no va?" Y lo tercero es: "Por las dudas, voy a llevar mi navaja".

Revise su sitio oficial en Internet y verá al hombre de anteojitos, blanco como la tiza, gafas a lo Bill Gates, hablando para niños en las escuelas, disertando en instituciones, de pie en una sala de la Feria del Libro, pero siempre solo. ¿Por qué le hacen sus colegas semejante piquete? ¿Por qué lo llaman sus colegas semejante paquete? Ahora verá.

Quino lo denunció de haberle tomado calcado, como mínimo, esta tira de Mafalda. Según la opinión de entendidos, la reproducción más flagrante y grosera de un chiste gráfico.
Nik

"Antes éramos todos amigos en el ambiente", dijo Quino. Pero desde que está Nik, explicaba, la cosa cambió.

Maitena, una mujer que suele tomarse todo enérgicamente para la joda, cuando se le menciona a Nik asume el rictus de un paciente al que acaban de anunciarle que deberán quitarle uno a uno sus dientes con pinzas. "En sus chistes las suegras son gordas y feas. Las mujeres son todas boludas. Y los hombres están hipnotizados con la tele. Ese es el mundo de Nik", dice.

Durante años, Daniel Paz y Rudy, recorrían los pasillos de las redacciones llevando una carpeta que recogía minuciosamente treinta de sus propios chistes que llevaban luego, levemente retocados, la firma de Nik. Un puñado de dibujantes, según cuentan, llevan carpetas similares bajo el brazo, con la reproducción de sus tiras en las cuales, alguna vez, se habría inspirado Nik. Es la evidencia que sostienen para desterrarlo.

"Nik no tiene un estilo, ni una mirada. En lugar de hacer chistes contra los prejuicios, es prejuicioso. Y todas esas tiras de Gaturro donde jorobaba con las traducciones al inglés", denuncia un famoso colega, "están vistas en sitios de Internet de hace, por lo menos, cinco años. ¡Y él hizo con todo eso un libro con su firma!"

En el gobierno de Duhalde, Nik comparó en un chiste a Graciela Camaño con el Planeta de los Simios, y Rep escribió un artículo en Página 12 acusándolo de xenófobo, entre toda una gama de términos marchitamente floridos. Por otra declaración donde lo llamaba también ladrón, Rep sufrió una demanda judicial y tuvo que llegar a un acuerdo en la justicia para que el caso no se le viniera en contra. Lo único que le exigió Rep a su abogado fue no cruzarse con Nik ni siquiera en el baño de Tribunales. "Antes", dice Rep, "estaba obsesionado con el tema. Ahora ya se me pasó. Será porque no lo leo. Lo que hace es basura y punto".

Mientras sus colegas lo hunden en el fondo bajofondo donde el barro se subleva, los chistes de Nik son un éxito: aparecen en todas partes, su último libro agota miles de ejemplares en la feria y sus tiras salen hasta en la revista del cable. No está lejos el día en que nos limpiaremos el ojete con papel higiénico de Gaturro. Los humoristas, felices. "Es que si vos fabricás salchichas de mala calidad", dice un colega, "es lógico que vas a producir más que otros. Ahora, si tenés que pasar por el control de calidad, es otro tema".

Nik ya trascendió el éxito editorial y desde meses atrás, encabeza las publicidades de una reconocida bodega de vinos. En los anuncios, Nik posa junto a una copa y brinda con la nada. Entre líneas, deberá leerse a pie de página: "Si estás más solo que Nik en el día del amigo, tomate una copita conmigo". 

Las lloronas

2 nos acompañaron

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Peso Político

3 nos acompañaron

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carrio disney

Todo Binner – Entrevista de Tomás Abrahan

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Entrevista realizada por Tomás Abrahan a Hermes Binner en marco de un ciclo desarrollado en el CEMUPRO Buenos Aires.

No me andan los videos ver cada uno en su sitio original.

Política de Salud. Retorno de la democracia - gobierno de Alfonsín

http://es.video.yahoo.com/watch/5999487/15596643

Década del noventa – Crisis 2001-2002 – La actualidad – La pobreza

http://es.video.yahoo.com/watch/5999958

El tema del campo – Tema presidencia

http://es.video.yahoo.com/watch/6007361/15616965

Siempre Mercedes

0 nos acompañaron

Republico este post
Un niño en la calle

Dcumental Good Copy Bad Copy

3 nos acompañaron

A propósito de una acotación de Ada e Ido en este post de Tomás y una acotación de Mishiquene. A mi todo esto me hace acordar mucho a la simetría fractal

  • adaeido

    Ayer, 12:35 pm

  • Cinco: el tema de las falsificaciones o las apropiaciones es un tema muy interesante y complejo. Prometemos elaborar un post al respecto. Ahora bien, podemos dar un ejemplo cortito. las empresas de ropa o accesorios o gadgets en pos de mantener y agilizar su mercado estan perdiendo su significacion o al menos estan perdiendo lo que seria la “bondad y la identidad de su marca” fijandola solamente a su logo.
    Por ejemplo es muy comun y se da cada vez mas que una empresa pongamos NIKE, contrata a diseñadores o artistas para que le hagan un modelo de zapatillas, es decir contrata a pongamos monchito porque es famoso o prque es lindo o porque juega muy bien a a la arrimadita. pero resulta que monchito le diseña zapatillas a nike y tambien a asics y tambien a puma y de paso se hace unas funditas para apple.
    La unica cosa que hace que la zapatilla sea aun reconocible es su logo, ya no hay mas el espiritu de la marca, ni la trayectoria ni nada.Las empresas juegan en el borde del undergound en una ultima instancia antes de perder muchas cosas. Ahora bien , supongamos que nosotros ada e ido, mañana hacemos un hit musical medianamente relevante, es decir pasamos a tener significacion para una cantidad x de personas y como somos extremadamente trendies, se nos ocurre agarrar nuestras viejas zapas flecha y pegarle las 3 tiras de adidas (tenemos realmente un proyecto parecido). Entonces, seguimos suponiendo, debido a nuestro alto poder de seduccion un monton de pibes comienzan a pegar las tiritas de adidas en su zapas, y porque no, un buen proyecto seria pegarle los logos de adidas, puma y nike a una remerita , algo asi como un orgasmo de significantes.
    Creemos que ese orgasmo hedonista de significantes, sumado al poco control real que pueden ejercer las marcas sobre sus usuarios es una realidad que va a trastocar un poco las cosas.
    imaginen tambien millones de usuarios descargando musica pirta de los p2p, y obligando al cambio a la industria musical quieran o no.
    Otro ejemplito- pregunta, ¿como puede controlar pongamos por caso puma , la cantidad de remeras falsifcadas que los pobres compran en los mercados piratas haciendole un daño a la imgen de la marca? Es decir a los usuarios “bien” de puma no les hace ninguna gracia que los morochos usen la misma ropa que ellos.
    ovbiamente las diferencias se pueden notar pero esta licuacion de las marcas hacia el puro simbolo hace que sea mas bien facil apoderarse de ellas.Cuando mas creativo sea el “pirata” en su poder de seduccion mas llegada puede tener porque apoderarse de la marca en si es aprender a hacer unos dibujitos mas bien faciles. No se si fuimos del todo claros…
    ¿que problema cuando las empreas culturales que todo lo controlan se enfrentan con lo que sale gratis, no?
    Si hasta a Macri le sale gratis apropiarse de la palabra “fascista”

    con respecto al eje de este post. No se si en un plano real le cabe al kirchnerismo la logica amigo enemigo mas que como un erronea metafora que usa para conquistar a cierto sector del progresismo.
    en realidad los Kirchner no se proponen destruir clarin, sino insertarlo en un nuevo marco, asi como tampoco se propone destruir “el campo” sino insertarlo en otro modelo economico. No vemos bien en que momento K estaria suscripto a esta nocion de amigo/enemigo, pero podemos equivocarnos acostumbrados como estamos a mirar con 4 ojos en multiples direciones

  • Mishíguene kop

    Ayer, 2:51 pm

    ¿O sea que el kirchnerismo es un peronismo falsificado? ¿Se puede falsificar lo múltiple? ¿Apropiarse de una estructura para reformularla reconociéndose en parte semejante a sí misma y en parte descubriéndose otra? ¿Si el kirchnerismo es un peronismo falsificado y el peronismo es un socialismo falsificado y el socialismo un catolicismo falsificado y el catolicismo un judaísmo falsificado y así hasta el comienzo falsificado de los tiempos quién falsificará al kirchnerismo? ¿Qué del kircherismo sobrevivirá a la falsificación? ¿Quién vendría a ser el Carl Schmitt del kirchnerismo y quien será entonces el falsificador del Carl Schmitt kirchnerista? ¿Y Menem a quién falsificó además de a Perón y a Evita?

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  • Mishíguene kop

    Ayer, 3:14 pm

    ¿Evita y Perón son el logo de un peronismo falsificado? ¿El Che el logo de un leninismo falsificado? ¿Toda empresa humana precisa de un logo para llamar la atención? ¿El logo es al ser humano consumidor lo que la sangre al neanderthal? ¿La bandera y el prócer vueltos logo? ¿Cuál es la lógica de este uso tribal del logo? ¿Por qué nos comportamos siempre como ovejitas siguiendo a un pastor?

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    adaeido
    Ayer, 3:22 pm

    para ser peronista NO te tienen que asustar los morochos, ni lo que piensan los morochos ni lo que quieren . e ahi la diferencia.
    No creo que exista algo como el peronismo falsificado.
    Lo que decimos es que en el fondo NO existe la falsificacion, sino apropiacion de la marca.
    Porque necesitamos logos? anda a saber, algunos se ven bastante bonitos

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  • Dcumental Good Copy Bad Copy

    “Trata sobre las implicaciones legales del nuevo espacio musical en la “era del remix”, la remezcla, el sample y la facilidad de difusión del entorno digital fomentan la creatividad en determinados contextos, esta creatividad se va amenazada por legislaciones privativas.
    En el documental se muestran interesantí simos ejemplos de dicha creatividad musical. - Girl Talk, cuya obra se basa en el “sampling” y convertido en exitoso DJ. - Danger Mouse y su “Grey Album”, fruto de la remezcla del “White Album” de los Beatles y el “Black Album” de Jay-Z. Dando lugar a uno de los más exitosos discos del 2004 y por el cual su creador no vió ningún dinero, al menos de manera directa. El cine nigeriano en búsqueda de alternativas para la compensación al autor y desafiando el modelo impuesto por los EEUU. - La movida del “Techno Brega” en Brasil. Interesantísimo movimiento que remezcla exitos del pop rock mundial en un formato techno con un modelo de negocio basado no en la venta sino en el éxito de la canción para atraer público a las fiestas.”

    Textos y film de acá

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