La estrategia Otpor en Elisa Carrió

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Post publicado originalmente en Artepolítica

A partir de este post de Eduardo Real releí el ya célebre “De la Dictadura a la Democracia” de Gene Sharp. Entré en contacto con este documento hace como dos años a partir de mis investigaciones sobre redes sociales, los hackers españoles los tomaban como un manual de ciberactivismo, especialmente interesados por el movimiento llamado Otpor en donde jóvenes movilizados a partir de las TICs encaran la principal resistencia contra Milosevic.

Hasta aquí todo bien, una resistencia civil enunciada principalmente por jóvenes, intenta pacíficamente derrocar a un personaje nefasto como Milosevic. La cosa cambia cuando vemos operaciones similares en Venezuela, Bolivia y en nuestro país, donde gobiernos elegidos por el voto popular son sometidos a procesos de desestabilización soft que responden al manual del Instituto Albert Einstein.

En el feriado largo del 25 de Mayo de 2006 asistí a un encuentro nacional del ARI que se desarrolló en Mendoza, en donde Elisa Carrió anunciaba su candidatura a presidente de la nación para las elecciones del año siguiente. Un par de meses más tarde Carrió nos sorprendía con la renuncia al partido que había fundado y que nosotros habíamos ayudado a construir. Así nacía la Coalición Cívica, Carrió se derechiza, cambia el discurso, se acerca a Bulrich y Lopez Murphy, desconoce nuestra propia construcción, ningunea a Maffei, Macalusse y a los principales dirigentes de ese momento del ARI. Ya por ese entonces había intervenido el distrito Capital porque no había ganado Adrián Pérez, personaje que a partir de ese momento se convertiría en emblemático dentro del entorno de Carrió. Dirigentes como Néstor Piedrafita que aparecían junto a Carrió en aquella oportunidad en Mendoza son ignorados. Aquí en Santa Fe, hubo fuertes intentos de la incondicional Susana García para que el ARI no integrara el Frente Progresista CyS, cosa a la que la mesa local del ARI se oponía y que a partir de ese momento efectivamente ocurrió. Como consecuencia de integrar el frente, el partido de Santa Fe fue intervenido y sus dirigentes como la diputada Alicia Gutierrez, son marginados de toda decisión política partidaria. Susana García interventora. Desde ese entonces, principios del 2007 la historia ya es conocida. No quiero aburrir en detalles.

¿Por qué una dirigente que había logrado reunir una dirigencia nacional, construir un partido político y un discurso progresista coherente, ahora hechaba por la borda cuatro años de trabajo; el de ella y el de todos? Pese a la bronca y la frustración podía comprender que ese viraje a la derecha no respondía a un realineamiento de espacios de izquierda ocupados por otras fuerzas, intuía que debería haber otra cosa. Este proceso se agudizará con el conflicto con el campo, para entonces ya todos nosotros estaríamos integrando las filas del SÍ.

Fue a partir de la relectura del documento del Instituto Albert Einstein cuando obtuve algunas explicaciones de lo que por aquel entonces ocurrían en mi partido que más que inexplicables era doloroso para todos los que como yo le habíamos puesto el lomo a esa construcción. Lo que sigue son las coincidencias que encuentro entre el cambio que opera alrededor de Carrió a partir de entonces y lo que podría configurarse en un una “Revolución de color” en nuestro país.

El documento de Sharp se basa en acciones no violentas llevadas a cabo en red a partir de la movilización de la sociedad civil para desestabilizar el gobierno de turno. Propone no enfrentarse en la misma arena donde “la dictadura” es fuerte y tiene poder, sino que sugiere una serie de acciones no violentas coordinadas a fin de perpetrar la desestabilización. En su apéndice se detallan 198 de estos procedimientos pacíficos agrupados en categorías como “manifestaciones simbólicas, que incluyen desfiles, marchas y vigilia (54 mtétodos). La nocooperación se divide en tres sub-categorías: a) de nocooperación social (16 métodos), b) de no cooperación económica: el boicot inclusive (26 métodos) y huelgas (23 mtétodos), y c) nocooperación política. La interacción no violenta, mediante procedimientos sociológicos, sociales, económicos o políticos tales como el ayuno, la ocupación no violenta y el gobierno paralelo (41 métodos), es el último grupo.”

Para tratar de encontrar un conjunto de intersección entre estos postulados y el accionar de Carrió en los últimos años podríamos empezar por la creación del Instituto Hanna Arendt, aunque yo lo dejaría un poco de lado dado que su accionar empieza años antes, tal vez en estos últimos sí se lo pueda vincular a este tipo de accionar. Recordemos que el original de ese paper data de diciembre de 2003, y para que llegue hasta nosotros su traducción al castellano bien podríamos hablar del 2005 -2006. Pero para marcar un comienzo claro de esta doctrina en las manos de Carrió nos tenemos que remontar a fines de 2007 –comienzos del 2008 cuando funda el Movimiento por la paz y la no violencia. En el documento fundacional se estructura en función de la palabra violencia, en vez de la palabra dictadura que utiliza Gene Sharp , en un párrafo dice:

“Cuando la ley y por ende la justicia son funcionales a la violencia estructural, la República se desmorona y muestra su cara la violencia institucional.

No se puede confiar ni en quienes imparten la ley y deben velar por la equidad. El Estado y sus instituciones se deshacen y se descompone el lazo social.”

Termina diciendo:

Nos proponemos trabajar en red, en cada casa, en cada escuela, en cada lugar de trabajo…en cada encuentro. Nuestra herramienta: la palabra.”

El dato es que ni Carrió ni nadie de su entorno sabe de redes sociales, solo esto resulta llamativo.

El documento comienza desaconsejando la negociación con “la dictadura”, de ahora en mas cuando digamos la dictadura nos referiremos al poder de político a golpear, sea dictatorial o no, legítimamente constituido o no. Aconseja una intransigencia radical. En este punto recordemos que la fractura del ARI en ARI y ARI Autónomo, luego partido SÍ, se debió principalmente a la imposibilidad de sus dirigentes de llegar a apoyar algunas cuestiones que el gobierno venía implementando con las que siempre se había estado de acuerdo pero que desde un ejercicio de oposición por la oposición misma era imposible acompañar cualquier gestión del gobierno. Recordemos que luego de la fractura se acompañaron proyectos como la reestatización de las AFJP o la reprivatización de Aerolíneas Argentinas. La Coalición Cívica, sistemáticamente se ha opuesto a todo lo que el gobierno proponía. De hecho parte de la estrategia de su actual campaña es recordar la actitud de Lavagna, oponiéndose al gobierno y luego concordando nuevamente.

En el capítulo tres se pretende esclarecer el cómo, a partir de la no violencia, se puede derrocar a la dictadura. Ese cómo se basa en un esclarecimiento a partir de la palabra de núcleos sociales coordinados en red que hacen conciencia que la dependencia de un tirano no les es necesario para su subsistencia. El paper hecha mano de la fábula “El amo de los Monos” como metáfora del corrimiento del velo que le impide al pueblo ver su opresión, Carrió usa la metáfora de la Salida de Egipto que nosotros interpretábamos exactamente como la fábula citada, para ejemplificar lo mismo.

Dice el paper:

Tres son los factores más importantes para determinar hasta qué grado estará o no controlado el poder del gobierno, son: 1) el deseo relativo por parte de la población de imponerle límites al poder del gobierno; 2) la fuerza relativa de las organizaciones e instituciones independientes para quitarle colectivamente los recursos que necesita el poder; y 3) la relativa capacidad por parte de la población de negarle consentimiento y apoyo”.

El otro salto cuantitativo en esta dirección lo da Carrió cuando pretende apropiarse del conflicto del campo. Analicemos por separado estos últimos conceptos:

  • El deseo relativo por parte de la población de imponerle límites al poder del gobierno. Con la 125 Carrió advierte, con mucha más eficacia que el gobierno, la oportunidad que se levantaba ante sus ojos. El deseo era la codicia de los chacareros de no perder las posiciones ganadas; conflicto que por otro lado se desparramaría a vastos sectores de la geografía sojera de nuestro país. La codicia, se convertiría en bronca y devuelta en deseo para salir de ella. Por eso el deseo de ponerle límites al gobierno nacional fue un emergente con variadas facetas, de acuerdo a cómo le tocaba el conflicto a cada uno. (nosotros hicimos un largo trabajo sobre el conflicto del campo apoyados por los datos de Andy Tow y de los comentaristas en general que titulamos Bajo el asfalto, la pampa cuya versión pdf se puede bajar de aquí).
  • la fuerza relativa de las organizaciones e instituciones independientes para quitarle colectivamente los recursos que necesita el poder. La fuerza relativa durante el conflicto se configuró espontáneamente, a partir de la movilización de los núcleos locales de las entidades agropecuarias. En un principio los medios ignoraron el conflicto pero a partir de que éste se hizo masivo, pasaron a ocupar un rol preponderante. Lo de relativo viene a caso ya que tanto TN como otros medios equiparaban la figura presidencial con la de los dirigentes en los piquetes, dividiendo y dándole el mismo peso tanto a uno como al otro sector en la pantalla. El “Ya demostramos que podíamos desabastecer”, configura la medida de esa fuerza relativa. A partir de ese momento el gobierno supo que un desabastecimiento lácteo, por ejemplo, lo ponía en serio jaque, por eso salió a contrarestar fuertemente esta avanzada mostrando los cuatro camiones lecheros descartando la leche en una cuneta.

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  • la relativa capacidad por parte de la población de negarle consentimiento y apoyo. J C Cleto Cobos es el artífice de esta demostración. Rescatar para sí a Cobos, como un ciudadano patriota, era imprescindible para cumplir con este punto. A partir de la desobediencia de Cobos todo cambia, al gobierno se le asienta el golpe mas fuerte.

Recordemos la actividad de Carrió durante estos meses que culminan con la caída de la 125. Con su “Dejen en paz al campodaba apoyo irrestricto a las movilizaciones camperas. Este idilio se rompe el día que no le permiten subir al palco en el acto de Palermo.

El documento luego entra en una puntualización de puntos vulnerables de “la dictadura” donde se puede golpear fuertemente su estructura. Entre ellos “los intelectuales y los estudiantes pueden impacientarse por las condiciones o restricciones o el enfoque doctrinario y o la represión”. Es sabido el discurso de Carrió a favor de los jóvenes y de los intelectuales (que la apoyan irrestrictamente), pero mas conocidas son sus comparaciones del matrimonio presidencial con el matrimonio Chauchescu (nota de Sandra Russo), y con muchos otros dictadores, dato que fue muy meneado dentro de este espacio blogueril.

Todo un apéndice del trabajo se dedica a las posibles acciones señaladas mas arriba.

Entre otras aconseja Diputaciones, Premiaciones burlescas (Gran Cuñado), piquetes, cabildeo en grupo. Referente a los colores no fueron necesarios, ya que la estética de los camperos les servía para diferenciarse claramente, aunque la ropa tipo El cardón podría simbolizar un rasgo identificatorio que hasta la misma Carrió utilizaba.

Un punto muy llamativo lo expresa el punto 20) : Oración y culto . Recordemos que primero CArrió había coqueteado con la iglesia católica, ahora esa posibilidad se le ampliaba en el marco ultracatólico que representan algunos dirigentes rurales como Roulet cuando dijo acá en Venado Tuerto : “Iglesia, Ejército y campo hicieron grande a la Argentina".

El capítulo Presión sobre los individuos, tal vez sea el mas fielmente cumplido: 31 Acoso a los funcionarios, Mofa de funcionarios, Fraternización (entre los pares) y Vigilias (para los escarches). Sátiras y burlas (por TV y mail), Interpretaciones teatrales y musicales. Marches desfiles, procesiones religiosas, peregrinaciones. Funerales burlescos (Chauchescu). En el rubro boicot vemos: Boicot social, social selectivo, excomunión, (la marchita del hijo de Hugo del Carril), desobediencia social, boicot por consumidores, no consumo de bienes boicoteados, boicot de trabajadores, boicot de productores, boicot de suministradores y de quienes trasiegan con esos bienes, boicot de comerciantes, Lock Out, huelga general de comerciantes.

Con referencia a las finanzas, retiro de depósitos, rotura de la cadena de pagos, negarse a pagar impuestos, negarse a aceptar dinero del gobierno. Lista negra de comerciantes (y de medios). Con respecto a las intervenciones físicas, encontramos: entrar en tropel, sentadas, entrar rezando, incursión no violenta, obstrucción no violenta, teatro de guerrilla, sistemas alternativos de comunicación. Y podríamos seguir ya que la lista es larguísima.

El paper recomienda una actitud abierta y de cara a la sociedad, a lo que Carrió llama verdad. Insiste que la clandestinidad puede producir puntos vulnerables y oscuros en la resistencia. “La clandestinidad, el engaño y al conspiración subterránea le plantean problemas muy graves a un movimientos que emplee, la acción no violenta” .Por eso “ En toda las etapas del conflicto es necesario mantener una comportamiento intachable en la acción no violenta”. Los renunciamientos de Carrió, dan esa imagen de intachabilidad.

A partir de aquí el documento entra en sus disquisiciones filosóficas y pragmáticas como es el desarrollo de la estrategia y la planificación de la lucha no violenta. No vamos a ahondar justamente en esto ya que es el punto débil de Carrió, pero podemos advertir que la brecha abierta por ella puede ser seguida por otros.

Dejamos abierto este documento para que los lectores aporten, y para que no se haga tan largo ya que pretende mantener el formato de post. En un tiempo futuro si así lo deciden se podría cerrar con esto aportes en un pdf.

Material de apoyo La dimensión polémica en el discurso de campaña presidencial de Elisa Carrió. Que alguna vez nos cruzamos con Lucas Carrasco, pero creo que fue con anterioridad de que pierda todo su blog.

Como dato final mostramos este video de la analista política Eva Golinger habla sobre la estrategia Otpor en Venezuela

La insoportable levedad del político argentino

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Una cosa es ponerse al frente de la manada y conducirla, otra muy distinta es apropiársela. Así define mi amigo el suizo el traspié de Nestor.

En los últimos tiempos asisto a un proceso de fragmentación de las fuerza políticas tradicionales en manos del “me opongo”. Lucas señala que los que ganaros son casi todos los opositores, lo que gana, en consecuencia es el meoponguismo por el me opongo mismo.

Quiero analizar como funciona este proceso dentro de la política argentina.

Desde Alfonsín no ha habido hasta acá ninguna construcción política previa al triunfo electoral presidencial. Los presidentes, una vez asumidos construyen por sobre la estructura de poder que le confiere la función pública y el estado.

Tal vez el que se sustrajo de esta lógica, al menos en una primera instancia, fue Nestor al crear la Transversalidad. El discurso original  transversal consistía en una construcción amplia y  horizontal que convergería hacia la distribución del ingreso desde un progresismo, enunciando no solo desde la economía, sino desde la justicia, desde los derechos humanos así como desde otros lugares al margen de lo económico.

En esto se baso el éxito de la convocatoria de Nestor Kirchner, ese fue el discurso que sedujo al centro y a la izquierda, a peronistas y a radicales. La síntesis de la transversalidad era la “distribución”. La fantasía colectiva era poder tomar en manos propias la porción de poder que a cada uno le corresponde como ciudadano y a partir de esa distribución del poder, la democracia argentina habría de convertirse de una vez y para todas en una democracia directa y participativa, siguiendo todo un movimiento latinoamericano cuyos principales emergentes son Evo y Chavez.

Cuando uno estudia redes sociales, en el primer error que se cae es en el de confundir descentralización con distribución. La primera quiere decir que en vez de un solo polo, hay muchos polos unitarios que en conjunto conforman una multicentralidad, que es similar a una centralidad única con la salvedad de que ésta está encarnada en un solo polo visible, a la primera la ostenta una corporación de polos empoderados a partir de una asociación en función del ejercicio del poder. Esta es la mas moderna de las versiones del neoliberalismo, ya que asemeja la forma empresarial al ejercicio de la política, al convertir la corporación política en una sociedad anónima. Lo malo de esto no es el poder asociativo, sino lo de anónimo.

 

Los que seguimos a Manolo entendemos su visión de los territoriales como una corporación de dirigentes que hacen de interfase entre el poder real, un poder central o mas centralizado, y sus sus votantes. Manolo advierte sobre el error de subestimar o de ignorar a esta dirigencia tan importante para la democracia argentina, al querer apropiarse  del poder territorial desde un poder centralizado, en vez de solo conducirlo. En el post de hoy vuelve sobre el tema con esta cita de Rodolfo Walsh:

“Creo que estos son los ejes de nuestra equivocada estrategia, y que en cambio son secundarias o derivadas las contradicciones masas-aparato, interior-Buenos Aires, etc., ya que la resolución de las mismas es materia de ejecución, mientras que los ejes políticos que planteamos son materia de concepción.

Aún esas antinomias, si se toman como subordinantes y no como subordinadas encierran peligros considerables, y el mayor de ellos es omitir la singularidad de la configuración geográfica, histórica y social argentina, que es su núcleo urbano de 12 millones de habitantes y 60% de la población obrera, de la que necesariamente -a mi juicio- debe brotar también la singularidad de nuestro proceso revolucionario”.

Citar la autoridad  de Walshde en la autocrítica tiene en Manolo el poder de enrostrarle a su par ideológico, los errores cometidos por Nestor especialmente en su concepción de la construcción del poder. Lo que obvia Manolo es analizar lo otro que dice Walsh en esta cita. Walsh habla que los errores que se cometían en el montonerismo tardío se debían a que los ejes políticos que planteamos son materia de concepción” y es justamente allí donde inciden con mas porfía sus autocríticas.

¿Qué significa lo que dice Walsh referente a errores de concepción, al plantear la práctica política?  Walsh nos advierte sobre una pulsión de apropiación que tiene la clase media argentina iluminada. Apropiarse de los territorios ninguneándolos, no es un error estratégico, es un error de de concepción, de subestimación.

Si en Nestor hubiese existido la más mínima intención de distribución del poder, no cabría duda que lo hubiese distribuido, en cambio repite el error de los montoneros de los 70tas, que Walsh señala a manera de autocrítica. La intención de Nestor, como la de todos los políticos de la argentina: sean de derecha como de izquierda, peronistas o radicales es, una vez accedido el poder, lo que le seguirá será la apropiación de la porción de poder que los conducidos ostentan.

Este es un problema de concepción burgués del poder, confundir conducción con apropiación. Tiene que ver con la propiedad privada y el capital. Concebido desde ese lugar el poder se convierte en un capital político, transable y negociable en cualquier mesa de mercado político corporativo.

Los conducidos son consientes de este proceso por eso reaccionan tratándose de zafar de este proceso de apropiación capitalista y votan y mandan votar en contra de los apropidores, el problema es para que lado disparan. En este esquema huir de Nestor es correr a los brazos de otro lobo mucho mas feroz, el lobo colorado, el lobo Lole. En definitiva, mas multicentralización y menos poder real territorial.

Cuando decimos que tenemos que distribuir, tenemos que distribuir: la riqueza, la renta, el poder, las armas, las herramientas, el crédito, el estado, en definitiva otorgar el poder al pueblo. Allí el republicanismo ecléctico saldrá con su coro de gansos a decir que el pueblo no está preparado, ni educado, ni maduro, para ostentar tanto poder y lo que harán será intervenir este proceso, volviéndolo a centralizar.

Esta disyuntiva es la disyuntiva de la argentina de los próximos treinta años, o volvemos a un peronismo pos Perón, con fuerte presencia territorial pero con formato democrático, o la multicentralización del poder que viene, nos balcanizará en mil pedazos todos ellos funcionales al sistema, lejos de nuestro pueblo.

El siglo de la fraternidad 7-El nacimiento de la Fraternidad – Tercera parte

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Se hace necesario explicar un poco cómo llegar desde nuestras propias definiciones de fraternidad a las que nos presenta el diccionario; porque este último resume en hermanos o hermandad los significantes que devendrán en fraternidad. El camino a seguir entonces sería desgranar el significado de hermandad, pero para hacerlo sin caer en la recursividad propia de un diccionario se hace imprescindible volver al contexto original de donde partimos cuando comenzamos a interesarnos por la fraternidad. Oportunamente citamos a Juan Urrutia Elejalde en su intento por definir un núcleo comunitario que sirva de base a una comunidad de interacción directa, en su caso para establecer mercado.

Es Urrutia Elejalde quien usa el concepto de Fraternidad desarrollado en su libro “El capitalismo que viene” cuando dice que esa ligazón primaria es naturalmente propia de la red y que la solidaridad, el bien común, etc. vienen después y es desde allí que influyen. El “gusto por estar juntos” que provee la Fraternidad está dado en función del conocimiento y la confianza que los agentes puedan construir como algo común a ellos y frente a algo ajeno a ellos. Explica que la fraternidad no es ni solidaridad ni de igualdad de oportunidades; estas últimas se dan entre los agentes y parten de ellos o sea que son inherentes al agente, a su propiedad privada, y que es desde allí que influyen en el comportamiento de la red. En cambio, sostiene que la fraternidad es innata dentro del funcionamiento de la red, como un instinto de supervivencia de la red o de la autorreferencia.

 

En un texto de su libro: “Política de un rebelde”, Michel Onfray relata la tragedia de los campos de concentración en donde los seres humanos son sometidos sistemáticamente a lo más bajo que la condición humana podría soportar, encuentra que es allí donde se pone verdaderamente de manifiesto su identidad,  que podríamos resumir en esta frase:

“El campo de concentración olvidó al hombre, celebró al sujeto, tornó improbable a la persona y puso de manifiesto al individuo”

Como señala de una manera descarnada:

Devastados por los furúnculos, destruidos por el ántrax, las heridas hormigueantes de gusanos, la carne devorada por los piojos, la piel violeta, agujeros que horadan la cara, la sangre consumida por los parásitos, los miembros helados y podridos, rapados, sin pelos, forzados cada día a bailar una danza macabra hasta el agotamiento, hasta la postración, incluso hasta que la muerte invada finalmente y para siempre el cuerpo: hasta en estos extremos el cuerpo del hombre triunfa en el lugar inexpugnable de su humanidad.”.

¿Y que es el cuerpo del hombre? ¿Es su jerarquía, es su rango social, es su historia, es un nombre o una personalidad? El cuerpo es la materialización de lo que hubo primero, lo que emergió de la madre, lo parido, lo autopoietizado, lo autoorganizado, y como tal da identidad, ya que ese rasgo de nacimiento perdura hasta la muerte. El cuerpo es un holón, que, si bien es una totalidad en si misma, es una parte del humano como tal. Es el cuerpo el que mantiene la vida, no su status social, es el cuerpo el que intercambia los flujos materiales con el medio, el mismo que heredamos de los monos, el mismo que interactuará socialmente con otros cuerpos para heredar de los grandes conglomerados los comportamientos sociales.

 

Según Onfray esta afirmación por la negación del sujeto demuestra, de alguna manera, un intento de negación del individuo. Onfray analiza cada uno de estos conceptos referidos a los hombres y las mujeres y nosotros los tomamos para aclarar algunas confusiones que surgen a partir del uso político que se hace de ellos.

 Todas las políticas apuntaron a esta transmutación del individuo en sujeto: los monárquicos en nombre del Rey, imagen del derecho divino, representante del principio de unidad celestial en la Tierra; los comunistas, en virtud del cuerpo social pacificado, armónico, sin clases, guerras, ni contradicciones, resuelto, en definitiva, bajo el modo monoteísta; los fascistas, en aras de la nación homogénea, la patria militarizada y sana; los capitalistas, obsesionados por la ley del mercado, la regulación mecánica de sus flujos de dinero y de los beneficios fáciles.

En esos mundos donde triunfa el culto de los ideales, universales generadores de mitologías -totalitarias o democráticas-, el individuo resulta un dato desdeñable. Se lo tolera o se lo celebra sólo cuando pone su vida al servicio de la causa que lo supera y a la cual todos consagran un culto: el Prelado, el Ministro, el Militante, el Revolucionario, el Funcionario, el Soldado, el Capitalista brillan como auxiliares de estas divinidades celebradas por la mayoría

Esa manía de nombrar, personalizar, sujetar, categorizar, tildar de…. Referente al sujeto dice:

Del sujeto podemos decir, desgraciadamente, que ha sido exacerbado en esta época y en estos lugares. Define al ser por la relación y la exterioridad, negándole una identidad propia que se le atribuye solamente por y en la sumisión, la subsunción a un principio trascendente, superándolo: la ley, el derecho, la necesidad o cualquier otra cosa que incita a hacer la economía de sí en provecho de una entidad estructurado por su participación, su docilidad. El sujeto es siempre de algo o de alguien. De modo tal que siempre encontramos un sujeto menos sujeto que otro, en la medida en que, apoyado sobre el principio en cuestión, uno se siente incesantemente autorizado para someter a otro: el juez, el político, el docente, el prelado, el moralista, el ideólogo, todos aman tanto a los sujetos sometidos que temen o detestan al individuo, insumiso. El sujeto se define en relación con la institución que lo permite, de ahí la distinción entre los buenos y los malos sujetos, los brillantes y los mediocres, es decir: aquellos que consienten el principio de la sumisión y los otros. Con su preocupación por la conciencia que se rebela y no acepta, Antelme recuerda que un sujeto no se define por su conciencia libre sino por su entendimiento sometido, fabricado para consentir la obediencia.”

Y con respecto a la persona señala:

La persona tampoco me agrada. Aquí también la etimología, etrusca en este caso, recuerda que la palabra proviene de la máscara utilizada en la escena. (per sonare, lo que mas suena) Que el ser sea con relación a lo que se somete o por su modo de presentarse, no me convence, ni en uno ni en otro caso. La metáfora barroca del teatro, la vida como sueño o novela, la necesidad de la astucia o de la hipocresía, del juego social que presupone la persona del teatro, implican también el recurso al artificio: el ser para el otro no es el ser en su resplandor, ni en su miseria. El campo de concentración olvidó al hombre, celebró al sujeto, tornó improbable a la persona y puso de manifiesto al individuo. Las tres figuras de la sumisión funcionaron en la juridicidad, el humanismo y el personalismo. Quedan por formular las condiciones de posibilidad de un individualismo que no sea egoísmo.” Ya hablamos de esto cuando nos referíamos a la individuación por la multipertenencia en el capítulo anterior.

Lo que presupone cuando habla de que un sujeto sujeta deriva del supuesto de que hay una voluntad que actúa sobre todo pacto racional primario, ya que cree que esta condición es inherente al ser humano,  nosotros podríamos asociarla al concepto que Althusius refiere como “la política”.

 

Augusto de Franco en Alfabetización democrática cita el primer capítulo del “Politica” de Althusius (1577-1638), titulado “De las Acepciones Generales de la Política” (en su edición de 1614, traducida para el inglés por Carney).

La política – escribe Althusius – es el arte de reunir los hombres para establecer una vida social común, cultivarla y conservarla. Por eso, es tildada de “simbiótica”. El tema de la política es, por lo tanto, la asociación (consociatio), en la cual los simbióticos [siymbiotici: aquellos que viven juntos], por intermedio de un pacto explícito o tácito, se obligan entre sí a la comunicación mutua de aquello que es necesario y útil para el ejercicio armónico de la vida social.(…) Para vivir esa vida, ningún hombre es autosuficiente o lo suficientemente provisto por la naturaleza... los esfuerzos y la diligencia de muchos hombres son indispensables... Los simbióticos son co-trabajadores que, unidos por la asociación y con vínculo de pacto, se comunican entre ellos aquello que es conveniente para una vida confortable de cuerpo y alma. En otras palabras, ellos son los participantes o compañeros de una vida en común. La comunicación mutua, o contrato común, involucra (1) bienes, (2) servicios y (3) derechos comunes (juramentos) por los cuáles las numerosas y varias necesidades de cada uno y de cada simbiosis se satisfacen, la auto-suficiencia y el mutualismo de la vida y de la sociedad humana se logran y la vida social se establece y de mantiene... Claramente, por su naturaleza gregaria, el hombre nació para cultivar la sociedad con los otros hombres, no para vivir solitario... Y así nació [con] la imposición de la comunicación de lo que es necesario y útil, lo que sólo puede ocurrir en la vida social y política... [pero] las causas eficientes de la asociación política son el consentimiento y el pacto entre los ciudadanos que se comunican.... La materia prima de la política son los preceptos de la comunicación para aquellos bienes, servicios y derechos que establecemos, cada uno justa y apropiadamente de acuerdo con sus posibilidades, para la simbiosis y el beneficio común de la vida social... Se dice que ningún hombre es capaz de, por sí sólo, vivir bien y con felicidad. La necesidad, por lo tanto, induce a la asociación; y la búsqueda de las cosas necesarias a la vida, que se adquieren y se comunican con la ayuda y la asistencia de asociados, la conserva. Por tal razón, es evidente que la comunidad, o asociación civil, existe por naturaleza, y que el hombre es, también por naturaleza, un animal civil que busca ávidamente de asociación


Esa conducta sistémica que evoluciona desde el animal al ser humano, sobre la que construye toda su estructura racional, no es otra cosa que una sofisticación del afecto societatis anterior que persiste pese a todos los constructos racionales y al sujeto. Es por eso que dudamos llamar “ser humano” a alguien que tiene una taxonomía humana pero se maneja como un salvaje, o como contracara, cuando tenemos que reconocer conductas “humanas” en los “campos de concentración”.

 

Como una simplificación de esta compleja realidad es que concebimos al ser humano en relación a dos dimensiones, una primitiva y netamente materialita que se ocupa de los cuerpos, la otra es la que le corresponde a su racionalidad. Una mezcla del cuerpo agusanado de Onfrey y hombre capaz de “establecer una vida social común, cultivarla y conservarla”de Althusius. Un mismo humano que deberá interactuar con los flujos de la sustancia en su dimensión material y con los de la razón  en su dimensión política.

Y aquí se plantea el primer problema. El humano ya no podrá actuar solamente como un  cuerpo con necesidades de cuerpo, así como tampoco podrá actuar como un ser eminentemente racional con necesidades de lo político. Esta es una realidad con la que chocará cada vez que intente interactuar para relacionarse comunicativamente con otro ser humano.

Afortunadamente, cuando Althusius habla de pacto, advierte que éste podrá ser explícito o tácito ya que enrolados en estos últimos podemos ubicar a todas las interacciones comunicativas de índole emocional. Althusius es pre republicano y está despojado de todo preconcepto republicano o liberal del término contrato. Pacto para él es la simple forma de alcanzar todo “aquello que es necesario y útil para el ejercicio armónico de la vida socia”.

Necesariamente la idea de pacto se liga al de Fraternidad ya que no hay en él un preconcepto de propiedad privada. El pacto Althusiano es un pacto generoso en donde la compensación por la diferencia no se hace necesaria. Esto es fundamental ya que el la propia idea de pacto o contrato moderno lleva implícita a la compensación que se hace imprescindible para dirimir un conflicto y equilibrar la balanza. Este último contrato tiene la pretensión de extinguir de una vez y para siempre el litigio que lo precede, ya que se sustenta en la fantasía de un equilibrio duradero que las partes adquieren a partir de la compensación material o no.

Para ilustrar lo que se quiere decir vamos a citar como ejemplo el caso de los clubes del trueque surgidos en la Argentina a partir de la crisis del 2001-02. En esa oportunidad la economía argentina estaba colapsada y los actores sociales debían encontrar alguna forma alternativa de sustento económico a las que el mercado no podía resolverles, por eso inventaron los Clubes del Trueque en sustitución. Pero la mecánica implementada en esa oportunidad era un mímico del los mercados tradicionales ya que en todos los casos existía emisión de cuasi monedas que, si bien implementadas mediante diversos mecanismos de aplicación, en todos los casos conservaban intactos concepto capitalista del mercado. El trueque no se realizaba directamente entre mercancías, sino que éstas se cambiaban por bonos con los que se compensaba un valor material virtual que los agentes pretendían por sus bienes o servicios intercambiado. De esta manera el concepto de acumulación persistía intacto pese a que los bonos, para hacerlos circular, tenían una vida útil determinada.

Muy distinto hubiese sido si solo se hubiesen podido trocar mercaderías por otras mercaderías. En este caso la compensación se hubiera a partir de una comunidad que pretende sostenerse como fraternidad con el pacto althusiano, el que se podría simplificar como una “actitud solidaria”, pero que como se vio, la fraternidad es anterior a la solidaridad por lo que este reduccionismo conduciría a una concepción errónea del acto del trueque.

Como consecuencia directa de esto último resulta lo que destaca Urrutia Elejalde en “El capitalismo que viene” sobre que la fraternidad no pueden ser un concepto universal. Su destino está ligado íntimamente al de comunidad y como tal está restringido a ella. No puede haber una fraternidad universal así como tampoco podrá haber un mercado universal, dado que para que ambos existan entre sus agentes deberá haber reconocimiento y confianza, cosa que se contradice con el concepto de universalidad.

 

Justo cuando nos estábamos acostumbrando a que nuestra definición de Fraternidad estaba tomando su forma definitiva, nos dimos cuenta de algo fundamental; algo que había estado siempre ante nuestros ojos sin embargo no nos habíamos percatado de ello. Tenía que ver con lo nos había hecho notar Aulo. Nos seguíamos olvidando de la fraternidad en algún sentido y ese sentido era su carácter relacional hacia el mundo exterior. Si bien habíamos profundizado y nos habíamos preocupado por cómo y quienes conformaban una fraternidad, todavía nos estábamos olvidando del para qué.

¿Qué sentido tenía la fraternidad si no el de interactuar como un todo con el entorno? ¿Para qué era necesario conformarse como fraternidad, dado que a fraternidad la conformaban tanto los hermanos como también quienes se tratasen como tales? ¿Por qué alguien habría de estar necesitado de comportarse como hermano, con que fin?

Por otro lado el hecho de que la Fraternidad nunca se presentase sola sino en conjunto con otros conceptos como el de libertad, igualdad, unidad, rebeldía, identidad daba la pauta de que Fraternidad era un todo un sistema de interacción social y no solo una forma,  pero también advertíamos la forma en que se llevara a cabo hacía la diferencia y podía ser una justificación social de la Fraternidad. ¿Si la matriz era quién generaba internamente a la fraternidad, una vez conformada esta, de qué manera se podría relacionar con el medio?

Si la fraternidad tiene como corpus interaccional a una red social distribuida, deberían entonces ser válidas todas las premisas aplicables a las redes, en especial las que pone en evidencia Mark Grannoveter en lo referente a que la red es el único instrumento que puede explicar un comportamiento macro a partir de múltiples comportamientos micro. Por lo que los patrones de interacción intra red deberían tener influencia sobre aquellos comportamientos que la misma tenía como conjunto para interactuar con el medio.

Maturana nos ha hecho el favor de elaborar una teoría a partir de la cual se puede explicar cómo, a partir de la organización autopoiética, átomos desperdigados al azar (o no) pueden constituirse en seres vivos. Habla de un tipo organización de elementos primitivos tal que, a medida que va adquiriendo niveles de organización mas complejos, produce emergentes; así primero da a luz la célula, luego los tejidos, luego los órganos, luego los cuerpos, luego los sistemas sociales. Todo este movimiento se hace en función del mantenimiento y de la adaptación de la vida al entorno. La vida y su evolución en la ontogenia de los agentes y en la filogenia de las sociedades. Es por eso que se hace imprescindible romper con las barreras que separan al salvajismo de lo humano para poder producir un análisis eficaz sobre la evolución de la humanidad en el mismo sentido en que Maturana trata con los seres vivos y además que este nuevo modelo sea consistente con el anterior.

Niklas Luhmann avanza sobre este punto, a pesar de Maturana que no está muy de acuerdo con sus teorías, y realiza aportes desde y hacia la teoría de sistemas y la teoría de la complejidad. Si existen los sistemas sociales tanto como indican ambos desde puntos de vista distintos, tendremos el punto de partida para continuar el camino emprendido por ellos en la búsqueda de un sistema social tal que justifique el mantenimiento de la vida y agremiación comunitaria dentro y para los sistemas humanos. ¿Cómo funcionaría este sistema? Como una primera aproximación podríamos decir que se organizaría a partir de totalidades autosustentables que se van autoencapsulando en totalidades de mayor complejidad, a las que hacen dependientes de los niveles de ordenamientos adquiridos con anterioridad. Como una forma de Holón que como totalidad forma parte de una totalidad mayor. En este sentido, y a manera de ejemplo, un ser humano no podría desprenderse de la organización autopoiética por mas que quisiese, ya que de ella depende su propia vida.

 

Proponemos entonces a la fraternidad en este sentido, como una justificación de tal sistema, ya que es la que configura la plataforma y el modo para que se puedan materializar las interacciones asociativas de este tipo entre los humanos.

Maturana habla de ontogenia para describir el proceso de desarrollo de un ser vivo a lo largo de toda su vida, de la misma manera habla de la filogenia para caracterizar el desarrollo de una especie determinada y era precisamente de la filogénesis de los humanos de lo que nos estábamos olvidando cuando componíamos nuestra definición de Fraternidad.

Juan Urrutia Elejalde es uno de los primeros que se ocupa de la Fraternidad en este intento de resignificar el término cuando dice que: “Cada hermano está dispuesto a no ser el más listo para permanecer unido a su hermano”, refiriéndose a un sistema económico multilateral en donde las ganancias no pueden ser de suma cero. Urrutia parte de una plataforma a la que nombra como fraternal para articular un sistema cimentado en la suna de una sucesión de equilibrios Nash que se dan en base al reconocimiento y la confianza de los que los agentes gozan entre unos y otros, conformando de esta manera una estructura fraternal. Los participantes tienden a ese equilibrio llevados por el temor a la destrucción mutua o de la red completa. La filogénesis es justamente la que actúa para evitar la destrucción del sistema social. (Económico en el caso de Urrutia). Es este impulso el que lleva la fraternidad a replegarse sobre sí misma y pasivarse o silenciarse internamente ante alguna posible vulnerabilidad o agresión que pueda venir desde el entorno.

 

En la red distribuida, todos los agentes son semejantes o se comportan como tales más allá de sus rasgos particulares. En la red distribuida, lo que cuenta es la posición, la circulación de los flujos, la vinculación y la capacidad de mutar los vínculos. Todos formamos parte de alguna red distribuida y dentro de la red distribuida no hay jerarquías ni compensaciones, todos se aceptan como hermanos. Sólo existe el temor a la destrucción mutua, al aislamiento y a la exclusión. ¿Pero qué pasa cuando esta red se interrelaciona con el exterior?

En la introducción de este paper Between-group competition and human cooperation (Mikael Puurtinen y Tapio Mappes 2008) los autores manifiestan que:

“Una característica distintiva del comportamiento humano es la difundida práctica de la cooperación entre individuos no vinculados. Explicar el costoso mantenimiento de la cooperación dentro del grupo es un reto porque los incentivos para aprovecharse gratuitamente del esfuerzo de los otros miembros del grupo son la clave para una descomposición en la cooperación. Sin embargo, los costos de la cooperación pueden ser reducidos o superados cuando hay una mayor competencia a nivel de jerarquía organizacional. Aquí (en el paper citado) se muestra que la competencia entre los grupos resuelve el paradigmático dilema social de los "bienes comunes" (dilema del prisionerotragedia de los comunes) y aumenta la cooperación dentro del grupo y la productividad general. Más aún, la competencia entre grupos intensifica las emociones morales de ira y de culpa asociada a las violaciones de las normas cooperativas. Los resultados sugieren un importante papel de los conflictos entre grupos en la evolución de la cooperación humana y de las emociones morales.”

Tanto Puurtinen y Mappes, como Elinor Ostrom citada en el primer capítulo, son algunos de los tantos que estudian a la cooperación intra grupo como herramienta social fundamental para la sostenibilidad de los grupos sociales. Nuestra mirada original sobre el concepto de fraternidad se concebía como una estructura común absolutamente horizontal y desprovista de jerarquías cooperación entre pares autoorganizados. Pero si bien esto es cierto, como se vio en la primera parte de este capítulo, la introducción de centralizaciones a partir de la intervención en la libre circulación de flujos intra grupo, establecía necesariamente un cierto grado de jerarquízación en el sistema social sobre el convendría detenerse para analizarlo con un poco más en profundidad.

La jerarquía se hace evidente a partir de concebir lo emergido como producto de una emergencia concebida a un nivel inferior a lo engendrado, en nuestro caso la matriz generdadora y su propio sistema interelacional. Pero como la matriz genera una emergencia en donde queda embebida y de la que forma parte como una totalidad, ya no como útero aislado, yermo o infecundo sino como útero parido, productor de familia; resulta muy difícil discernir ahora cual es la matriz y cual es la emergencia. Esto se ve claramente cuando se posan los ojos sobre los sistemas naturales en donde estas jerarquías aparecen como funcionales y operativas y no como estructuras de poder, aunque a veces se las confunda. En sistemas de este tipo siempre es detectable un dominio de interacción entre los agentes, un dominio de interacción intergrupal donde los flujos son facilitados y permitidos y un dominio sistémico que, a  diferencia del anterior, las interacciones están restringidas, cuando no inhibidas.

En el caso que proponen los autores, la cooperación itra grupo humano depende en gran medida de la competencia inter grupo, o sea que la competencia intergrupal contribuiría a proveer cohesión social. Esto quiere decir que la competencia, como una interacción que se da a nivel medio entre los grupos (a los que diferenciaremos como clases), le confiere cohesión interna los agentes de interacción de la clase.

Estos resultados son coherentes con Vega redondo, Noelle Neumann y tantos otros que han estudiado este problema, lo novedoso acá es que los autores tratan a los participantes como agentes independientes que se hermanan en base a un doble mecanismo. Por un lado el impacto interno que provoca de la competencia inter grupo social, consistente con el punto de vista de Vega Redondo, por el otro la revalorización y la resignificación que adquieren las reglas de convivencia (principios morales) a partir de la cooperación intra grupo, estructurados en base a la ira que provoca la no cooperación del otro, y a la culpa propia por no haber cooperado lo suficiente cuando los otros lo necesitaban. Dos regla materialistas, propias de la convivencia humana, que sirven de base para el armado de una posterior arquitectura cultural que se resolverá hacia distintas vertientes de lo social como: la religión, la broma, el castigo, la marginación, la emigración, el ridículo, etc.

La información como uno de los flujos de intercambio, adquiere su dimensión social y política y es desde allí desde donde toma importancia. El conjunto diversidad, fraternidad y rebeldía tiene ingerencia meridiana en la acción social. Si los sistemas sociales están conformados en sus primitivas, por redes distribuidas a las que llamamos fraternales estas deberían tener límites como todo conjunto. ¿Pero cómo son esos límites, cómo actúan entre sí?

La topología que es de lo que estamos hablando cuando hablamos de materialización (analógica o digital) de las redes sociales y configura además su límite. La red social llega hasta donde llega su topología. Es aquí donde introduciremos un nuevo enfoque sobre clase social basado en el concepto de clase que se usa en informática en la programación orientada a objetos.

En sociología el concepto de clase social, está perfectamente definido a partir de Carl Marx y Max Weber. Una clase social es un conjunto de características propias que comparte un conjunto de individuos dentro de un grupo social, una estratificación de lo social basado principalmente en el nivel económico y en los medios de producción que posee cada uno (sobre todo en Marx). En Weber, al individuo se lo relaciona con su acción social en particular, no está disociado de ella, por lo que los bienes económicos nos con los únicos que establecen las clases sociales sino que también, cómo se relacionan y cómo actúan en relación a ellas.

 

En nuestro modelo, clase, es una abstracción que intenta definir una fraternidad, la clase es la matriz que genera las singularidades de nuestro grupo social, pero no en base a algo en particular como ser una posición económica, una acción social, o una acción comunicativa (Habermas), sino en base a una forma determinada de relacionamiento interno y a un modo de interaccionar con el mundo exterior que determinará finalmente su  identidad compleja.

La clase es la encargada de definir al agente de la red social y quien a su vez le heredera una determinada carga iformacional-social con la que se deberá desempeñar dentro de su sistema social durante su ontogenia. Si la clase hereda al agente se establecerá en consecuencia una relación jerárquica en donde encontramos clases-matrices e hijos-agentes. En el próximo capítulo nos detendremos a profundizar sobre sistema jerárquico de tres niveles

 

Antes de terminar este capítulo dejaremos planteada una nueva definición de Fraternidad en donde se consideran también las interacciones que ésta mantiene con el medio, que serán las que en definitiva le conferirán la identidad.

 

"fraternidad es el emergente que surge a partir de una matriz que posibilita que dos o más agentes ganen reconocimiento y confianza recíproca mediante la interacción comunicativa sustentable en el tiempo, y a partir de donde se podrán relacionar con el medio de una determinada forma, que será la que en definitiva establecerá su identidad compleja.”

 

En esta última definición establecemos el origen de la emergencia y su forma de interaccionar con el medio, ausente en las anteriores. A partir de  la misma queda claro que no hay una frontera o límite definitivo que determine la fraternidad, en esto también hay un avance ya que la fraternidad sería una interfase entre la matriz generadora y el medio, por lo que sus fronteras estarán en relación al proceso de generación y extinción de los agentes que siempre es un proceso dinámico y que solo se puede comprender en relación y no autónoma ni unitariamente.

Esta definición acabará por cerrar solo cuando terminemos de establecer el sistema relacional de la fraternidad en relación con el entorno en el próximo capítulo. Su marco referencial.