Vayamos por los derechos ciudadanos

Alguna vez Mauri y Lucas (el viejo Lucas) me criticaban la abstracción teórica de mis post y me pedían que los bajara a la tierra. Traté de hacer un raconto de lo que venía desarrollando y luego intenté con una teoría sobre peronismo basada en redes sociales. Ahí están se pueden ver los posts y da para seguir hablando del tema. Con Internet reconectada en casa y con 400º C a la sombra releo un paper de esos que uno baja para “leer después” y que nunca lee, pero al no tener conexión estos días me puse a acomodar toda la biblio que bajé en la carpeta “Republicanismo”.

El actor principal allí es Antoní Doménech, también Daniel Raventos, Rubén Lo Vuolo, y algún neomarxismo aggiornado hacia las redes sociales. De los anteriores ya me he ocupado, hoy nos ocuparemos de este paper, su autor, un señor de nombre Gorka Moreno Márquez que está en la línea de los anteriores pero poco que se de él.

Es curioso como desde el republicanismo de ascendencia española se trata de rescatar a la Fraternidad como mediadora entre las dos otra divisas de la Revolución Francesa, esto por izquierda, por derecha deben tener algún problema similar ya que desde allí se encara lo que se da en llamar Capital Social, que tengo entendido tiene ascendencia en la necesidad de las empresas de cuidar a sus empleados y que no se deshumanicen trabajando.

Si algo caracteriza a la república moderna en su versión de la Revolución Francesa es la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, declaración que se hace en contra de la monarquía para justamente revindicar los derechos humanos y civiles. Gorka Moreno Márquez muy inteligentemente rescata al filósofo francés Etienne Balibar y dice:

“Los derechos del Hombre serían universales, propios de la existencia humana y no necesitarían de ningún Estado o institución que los sancione; de ello se desprende que Balibar se refiere a los derechos fundamentales que se sitúan en el campo de las libertades negativas y los derechos civiles y políticos. Los derechos del ciudadano, en contraste, deben ser garantizados por algún tipo de institución y se refieren a los derechos que se encuentran en el campo de las libertades positivas y los derechos sociales.

En nuestro país tenemos partidos políticos por los derechos humanos, varios. Por los derechos del ciudadano nadie se desvive, casi no les veo entidad. (Es acá cuando los populistas nos dicen asquerosos republicanos a nosotros los republicanos, todavía no se tiene en cuenta que se puede ser republicano de izquierda). Sigue Moreno Márquez citándolo a Balibar:

“Siguiendo la definición de Balibar, la ciudadanía “es el marco institucional de las políticas democráticas y horizonte para la articulación de lo individual y lo colectivo”, y es el estatus que se garantiza a todos los individuos de pleno derecho –ciudadanía– dentro de una misma comunidad política.”

Hace un recorrido por la historia de los derechos ciudadanos desde los derechos civiles, políticos para anclar en los derechos sociales conquistados durante el siglo XX y marcados a fuego por lo que se dio en llamar Estado de Bienestar.

“Los derechos sociales se fundamentan, […], en la salvaguarda de unos mínimos vitales frente a las desigualdades que acarrea el mercado económico.

A partir de estos tres componentes se construye el “edificio” de la ciudadanía. Los derechos civiles y políticos quedan garantizados, pero los sociales también, que serán desarrollados mediante el Estado del bienestar y las políticas redistributivas que éste fomenta y de la puesta en marcha de políticas sociales dirigidas a garantizar el bienestar de las personas.”

Por el costo económico que significa, el Estado de Bienestar está en crisis, pero sobre todo por los procesos de individuación que nos dejó el neoliberalismo de los 90tas, como afirma categóricamente Juan Urrutia Elejalde:

La traición es necesaria para la individuación y, en consecuencia, para poder ser un liberal que no sea meramente voluntarioso o de salón como lo son los cosmopolitas desiderativos. Pero no hay traición verdadera sin grupo al que traicionar y grupo al que pasarse”.

Pero si el Estado de Bienestar está en crisis “¿cómo se construye la ciudadanía?, ¿es un proceso automático?, ¿cuáles son los valores y los factores que posibilitan dicho proceso?”, se pregunta Moreno Márquez y agrega:

En definitiva, la gran pregunta que debe ser respondida es saber cómo se erige la creencia por la cual el individuo se siente obligado y ligado a tener una relación con respecto al conjunto de la sociedad y cuáles son los elementos que influyen para que valores como la solidaridad o el compromiso sean la base de la integración social.”

Volviendo un poco al principio. Desde este blog hemos tenido una línea dura con respecto a esto y hemos intentado dar una respuesta a esa pregunta, también lo hacíamos desde el libro De Revolutiónibus Orbium Argentum. Siempre hemos sostenido y apoyado el rescate de la divisa de la Fraternidad como mediadora entre el maridaje de la Libertad con Igualdad. Si hay algo en que el republicanismo Francés se diferenció del de Estados Unidos es justamente la fraternidad en donde “todos” estén incluidos  como en el Himno a la alegría de Friedrich von Schiller: “vive soñando el nuevo sol en que los hombres volverán a ser hermanos.” En Estados Unidos, en cambio, por ejemplo nadie ponía en duda la esclavitud.

Moreno Márquez ensaya una definición de fraternidad: “es el conjunto de valores y creencias por el cual la persona siente y percibe el compromiso y la obligación de preocuparse por el prójimo o por el conjunto de la sociedad.” No estamos del todo de acuerdo con esta definición, pero si con sus resultados, la fraternidad termina generando eso: “el compromiso y la obligación de preocuparse por el prójimo

Moreno Márquez se queda corto en sus explicaciones referente al “Capital social” que es un concepto moderno donde se hace referencia a eso que se le solicita a la Fratenidad (la primer ligazón social). Una sociedad gana capital social, en la medida que teje la telaraña de sus relaciones personales sin las cuales es imposible construir en grupo o en sociedad. Esto es aplicable a la empresa.

Vale una anécdota para cerrar. Los atletas chinos que participaron de la última olimpiada son todos hijos únicos producto de la política del gobierno chino. En gimnasia artística, por ejemplo las gimnastas hicieron un papel magnífico, claro han sido seleccionadas entre millones de niñas atletas chinas, único proyecto familiar y posible herramienta de creación de identidad.

Los chinos han logrado un nivel tal de competitividad que son únicos en el mundo. Dice el artículo: “La China rural no es rica en oportunidades, y la selección del hijo único para una escuela de entrenamiento lo es. Pero esa ventaja aparente de la política del hijo único tiene como consecuencia la imposibilidad del trabajo en grupo y esto es consecuencia de la falta del concepto de fraternidad en la sociedad china. En EEUU pese a ser  altamente eficientes, los  gerentes chinos fracasan.

Si se la bancan miren este post, es muy fuerte, pero da una idea de lo que puede la falta de civilidad y de humanidad.

Autor de la foto

2 nos acompañaron:

Mauri K dijo...

Chalie, ya es la tercera vez q abro este post y no lo puedo terminar. Algo te tengo q decir, ya q me lo dedicaste.¿Viste como es de egomaniaKa la Unidad Basicosferica?.
Lo de los chino.Muchos links, pero prometo llegar al final.

Anónimo dijo...

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