Hacia el peronismo por la militancia I



La unidad básica de la identidad peronista

Con Verboamérica insistimos en que Manolo se tenía que sentar a escribir una teoría del Peronismo Moderno. Le sugerimos que abriera un blog donde tirara los posts mas significativos y nos ahorrara un poco la tarea a nosotros.

Pero nada, fruta, fruta, fruta. El rey del copy and paste sigue produciendo documentos uno mas denso que el otro. Y nosotros los que no militamos desde adentro venimos a los tumbos y no nos podemos enderezar.
Pero si Mahoma no va al a montaña… Aquí me tienen dando una mirada al asunto que esperamos se convierta en un espacio de construcción participativa, supervisado por Manolo. A ver que dice Verbo.

“Para muchos votantes de clase baja y trabajadora, la identidad peronista va más allá de la política partidaria y se extiende dentro de los ámbitos sociales y culturales.[1] Para estos votantes, el peronismo continúa siendo más que una opción política, una identidad compartida.[2] La persistencia de esta identidad eleva el umbral electoral en el cual los votantes peronistas decidirían abandonar al PJ. De hecho, como ha mostrado Pierre Ostiguy, el electorado tradicional del PJ ha permanecido relativamente estable en los años noventa, pese a que muchos peronistas tradicionales no estuvieron de acuerdo con las políticas económicas del gobierno de Menem.[3]


Steven Levitsky Ref de acá

[1,2,3] Pierre Ostiguy, “Peronism and Antiperonism: Class-Cultural Cleavages and Political Identity in Argentina”, disertación de doctorado, University of California at Berkeley, 1998.

Nota de Ostiguy en Página 12

Esta frase de Levitski inspirada en Ostiguy: “la identidad peronista va más allá de la política partidaria y se extiende dentro de los ámbitos sociales y culturales.” Bien puede ser una punta para comenzar nuestro camino.

Pues entonces introduciremos el concepto de identidad peronista que va ligado al de comunidad, fraternidad (los que se reconocen como compañeros en la jerga peronista) y al de redes

“…lo que llamamos una comunidad de individuos es un conjunto de ellos reflejados por la práctica común de unas convenciones que hay que aceptar porque las aceptan los demás y que a cada uno conviene aceptar mientras las aceptan los demás. Hemos de enfrentar a continuación cómo es la estructura de estas comunidades y como esa estructura puede variar arrastrada por la misma dinámica que ha ido forjando la identidad de una comunidad. Para ello es conveniente plasmar la comunidad en un grafo que representa una red social.

Los contactos entre personas van decantando prácticas que identifican a una comunidad. Sus miembros creen poseer una identidad común y, en la medida en que la tienen y la pueden romper, las comunidades no son algo estático, sino que evolucionan. Cómo evolucionen sin embargo puede depender, lo mismo que la propia formación de esas comunidades, de la arquitectura de su estructura. Dicho de manera poco precisa, quién entre en contacto con quién importa. Es aquí donde entra en juego el concepto de red.

Cualquier fenómeno que pueda ser conceptualizado como resultante de la interacción entre elementos primitivos del discurso (o análisis) puede representarse como una red entre esos elementos primitivos. El lenguaje puede entenderse como redes de palabras, los fenómenos biológicos se pueden analizar pensando en redes de proteínas, la ecología se entiende mejor como relaciones entre especies en forma de red. Los estudios de complejidad han empezado a interesarse por las redes y los economistas quizá obtengamos algunas nuevas ideas si entendemos el sistema económico como compuesto por redes de personas y nos pertrechamos con algunos conceptos acuñados últimamente.”

Juan Urrutia Elejalde: ¿Sostenibilidad? Fraternidad, Comunidad y Redes

A este último párrafo Urrutia Elejalde lo saca del Capitalismo que viene un libro preclaro del economista que fue el quién nos introdujo en esta manera de pensar en redes. Si el lector quiere profundizar es bueno que lo lea ya que está disponible en Internet. Cabe aclarar que es una visión desde la economía que acá lo transpolamos hacia lo social.

Steven Levitsky advierte que todos los estudios sobre el peronismo incurren en el mismo error en concebirlo como un partido burocrático tradicional y encaran el análisis desde este punto de vista. Siguiéndolo a él, nosotros proponemos atacar el problema en sentido inverso desde la base hacia arriba, comenzar desde la pequeña comunidad peronista, la mínima célula, tal vez la Unidad Básica (para Levitsky lo es), eso se verá si es cierto.

¿Por qué nos gusta el enfoque de Levitsky?

“Una de las mayores razones de esta confusión es que cuando los analistas investigan al PJ tienden a buscar en el lugar equivocado. La atención en la debilidad de la estructura formal del PJ oscurece la vasta organización informal que lo rodea.[5] La organización peronista consiste en una densa colección de redes personales (que operan desde sindicatos, clubes, ONGs y a menudo desde la casa de los militantes) que están en gran medida desconectadas (y son autónomas) de la burocracia partidaria. Aunque estas redes no pueden ser encontradas en los estatutos y archivos del partido, proveen al PJ de una extensa conexión con las clases bajas y trabajadoras de la sociedad. No obstante la impresionante cantidad de literatura existente sobre el peronismo, escasa investigación se ha realizado acerca de la organización del PJ,[6] y virtualmente no se ha realizado ningún trabajo sobre la estructura informal del partido. Como resultado de esto, conocemos muy poco acerca de cómo funciona el PJ, particularmente en el ámbito local.”

[5] Este foco en la organización informal fue inspirado por la reciente discusión de Guillermo O´Donnell sobre instituciones informales en regímenes democráticos. Ver O´Donnell, “Illusions About Consolidation”,Journal of Democracy, vol. 7, no. 2 (1996), pp. 34-51.

Entonces podemos unir a Urrutia Elejalde y a Levitsky en esa unidad básica que los estudiosos de redes sociales llaman comunidad y empezar a analizar al peronismo desde allí como una red de unidades básicas entre compañeros o quienes se reconocen como tales que se reúnen en función de una identidad que se dan, que varía de unidad básica a unidad básica pero que en definitiva se mantiene a lo largo de todo el movimiento peronista.

4 nos acompañaron:

Mauri dijo...

no me digas Charlie q estas descubriendo al peronismo...

Tomás dijo...

Quien no esté (re)descubriendo el peronismo...que arroje la primera piedra.

Muy buen post.

Mermelada de boludos dijo...

“…lo que llamamos una comunidad de individuos es un conjunto de ellos reflejados por la práctica común de unas convenciones que hay que aceptar porque las aceptan los demás y que a cada uno conviene aceptar mientras las aceptan los demás...", sería lindo entender cuales son los mecanísmos para la formación de esas convenciones, tenémos un hecho, el "campo" durante el conflicto logró esa manipulación e introdujo una nueva/vieja convencion en la comunidad y en un corto período de tiempo en 3, 4 meses dieron "vuelta la tortilla", pero volvemos siempre al punto de partida creo que repensar el peronismo es inevitablemente generar un neoantiperonismo y ésto no se si es avanzar.
"...Los contactos entre personas van decantando prácticas que identifican a una comunidad. Sus miembros creen poseer una identidad común y, en la medida en que la tienen y la pueden romper, las comunidades no son algo estático, sino que evolucionan...", siendo todo esto cierto, en el contexto que vivimos, con un escenario (montado o no) de "país en llamas", dirigido por un gobierno peronista, menuda tarea sería redescubrir el peronimos hoy desde la militancia, pero como "ser realista es perdir lo imposible", me suena muy interesante y alternativo espero con impaciencia la parte II. Saludos

Verboamérica dijo...

Si, Charlie, hay que insistirle a Manolo: "El general no tiene quien le escriba".


El peronismo es un gran baúl de herramientas que estaba tirado, ahí en el fondo de la casa... y todos se pensaban que ya no servían para nada.

Posts relacionados