El Principito, Manolo, Bombita Rodríguez y el individualismno burgués

En la segunda parte del post El “Secreto” del Zorro peronista, por fin develado. , Manolo trata de hacer un paralelismo entre el zorro que quería ser domesticado de El Principito y el Peronismo de base. En mi comentario repetía las palabras del inefable Bombita Rodriguez contra los burocratas sindicales del espacio.

Casi al final del avance publicitario de la película, Bombita con su nave espacial pasa junto al planeta del mismo Principito de Manolo y le grita:

"¡¡¡Hee, Principito!!! Individualista, burgués, monárquico.


Lo esencial es invisible a los ojos. Lo esencial es perónico"






En qué quedamos: el Principito es un burgués individualista o, como me preguntaManolo en contestación a mi comentario:

"¿Crear lazos es burgues?, ¿La Responsabilidad Personal y Politica es individualista?"

Es natural que coincida con Bombita en oposición a los que se sienten cómodos dejándose "domesticar por el Principito.
Sobre zorros y domesticación, nosotros ya habíamos hecho una entrada hace un tiempo en Artepolítica. En La fábula del granjero y los zorros, allí le planteábamos a Helena lo siguiente:

Hay un sistema primitivo zorro cazando en el entono: pajarito, perdices, etc.
Llega un sistema pastoril que es granjero, gallina, vaca, agricultura.
Ambos comparten un mismo territorio. La gallina del granjero, pasa ocupar el lugar del pajarito o de la perdiz, salvo que mucho mas fácil de atrapar.
Se produce un conflicto de territorios y un consecuente , como bien dice, equilibrio.
Mi mujer me critica, me dice: -No das alternativas.

No tiene un final feliz ni infeliz. El granjero no le pone veneno a la carne, ni los zorros le comen una pata al granjero.
La pregunta es por ahora ¿Hay otra salida al equilibrio precario?

Los zorros son zorros en el cuento y en Waco Texas, tal vez lo que cambie sean las rubias cabelleras de un príncipe individualista, burgués y monárquico, por las desprolijas crenchas de un granjero sucio, individualista, burgues y capitalista.

Del acuerdo contractual racionalista de Adam Smith, al anodino status de cohabitación colaboracionista de John Nash y su "equilibrio precario".


Yo creo, como Bombita, en el peronismo zorro de Waco y no en el del Principito. De hecho, la lógica del cazador de Denis Merklen se define como un sistema donde (el zorro) :

"El cazador no puede acumular, tiene que salir a diario a cobrar una presa nueva. No puede reproducir el recurso del que vive. El cazador sale con el arco y la flecha y debe volver con algo. Va al municipio, a la sociedad de fomento, a la iglesia y debe volver con algo, un plan o un sachet de leche o remedios para la abuela. Algo que no se sabe cuánto durará."

"... salen cotidianamente a la ciudad como si ésta fuera un bosque que ofrece un repertorio variado de posibilidades. Hoy quizás obtengan una buena pieza, mañana tal vez no. Juegan su suerte en la oportunidad que le ofrecen los intersticios de unas instituciones cuyos márgenes no están definidos por una línea nítida, son difusos."

El granjero "no va mas al atalaya, se sienta en su confortable sillón a ver televisión mientras una familia de zorros lo insulta desde su jardín y no se deja ver." Descarnada realidad.

Tal vez Sombra de en la tecla con este párrafo de su comentario:



Sombra

30.Oct.2008, 12:04 pm

Otra forma de verlo:

La cultura zorril es una adaptación anticipada a un modo de producción en el cual el trabajo humano ya no es necesario (consolidación del proceso de automatización de la producción). El equilibrio inestable es una fase de transición hacia la desaparición del granjero (homo faber). En su lento eclipse la clase granjeril, al modo de la nobleza europea en su decadencia [el Principito], puede dejarle a la posteridad un importante legado literario del género elegíaco.

Foto de Acá

1 nos acompañaron:

Sombra dijo...

Por ahora, amigo Boyle, el único comentario que se me ocurre es el siguiente: la fábula del granjero y el zorro plantea un statu quo provisorio, un clima de fin de época sin resolución. El Princito muestra a un zorro más proactivo, con estrategias que van más allá de la supervivencia; propiamente una estrategia de poder, ya que es evidente que melonea al bobito del príncipe proponiéndole una "relación" de compromiso, atándolo a ciertas responsabilidades. Bombita es otra cosa: bardea desde lejos al principito pero en su nave (y en general en el Espacio) no hay zorros. Saludos.

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