Latinoamérica sistémica I

2 nos acompañaron

No se si es por casualidad pero lo cierto es que últimamente leemos varios posts sobre la geopolítica latinoamericana.

Éste de Florencio en donde se habla de los interesantísimos ciclos largos de Kondratieff. Immanuel Wallerstein sostiene que estamos en la fase B del ciclo en donde se muta de una fase A en que:

"el beneficio es generado por la producción material, industrial u otra; en una fase B, el capitalismo debe, para seguir generando beneficios, refinanciarse y refugiarse en la especulación."

Manifiesta que esta crisis es atípica ya que mas que fin de ciclo largo es un fin de sistema:

"el capitalismo ya no llega a "hacer sistema", en el sentido en el que lo entiende el físico y químico Ilya Prigogine (1917-2003): cuando un sistema, biológico, químico o social, se desvía demasiado y demasiado a menudo de su situación de estabilidad, ya no llega a encontrar el equilibrio, y se asiste entonces a una bifurcación.
La situación se hace caótica, incontrolable por las fuerzas que la han dominado hasta ese momento, y se ve aparecer una lucha, y no entre los poseedores y adversarios del sistema, sino entre todos los actores, para determinar lo que lo va a reemplazar. Reservo el uso de la palabra "crisis" a ese tipo de período. Ahora bien, estamos en crisis. El capitalismo se acaba."

Esto se entiende perfectamente, como lo explica Fernando Vega Redondo, en base a la volatilidad del entorno. Si el entorno se vuelve tan caótico que no permite dejar acomodarse al sistema internamente, ya que permanentemente está generando nuevos cambios, termina por hacerlo explotar. Wallerstein augura una transición con "cambios enormes", esto significa una crisis prolongada, no solo por lo crítico sino por la necesidad de que un nuevo sistema se cree y eso lleva tiempo.

El segundo texto que queríamos relacionar con éste es el que traducíamos del brasileño José Luís Fiore en este post. Su tesis es que imperialismo y capitalismo son dos sistemas expansivos y van uno detras del otro abriendo espacios incosquistados (necesarios para la expansión), y América Latina es muy apetecible sin corporización. Al ser preguntado por O Globo: "¿Y para donde debe darse esta nueva onda expansiva de la que Ud. habla?" contesta:

"- Mi impresión que está expansión competitiva y imperialista se dará inmediatamente en África Céntrica, y en un tiempo más, en América del Sur.

A América del Sur vendrá inmediatamente a continuación (de África) por tratarse de un territorio con inmensos recursos energéticos, minerales, hídricos, con zonas de plantaciones de alimentos espantosamente productivas y población escasa. Es un territorio potencial, sí. Hay señales de eso. Conflictos aquí y allá. Una manifestación indiscutible de que la región está integrándose dentro del sistema mundial de competencia entre las naciones. Ya no hay más espacio vacío. (Recuerdo una frase que usó MEC "la política es enemiga de los vacíos") Todos están dentro de la zona de presión competitiva global. (el entorno volatil de Vega Redondo) En este sentido, acostumbro a decir que se acabó la "adolescencia asistida" de América Latina. Llegó la hora de caminar con nuestras propias piernas dentro de un mundo cada vez más complejo. El nivel de relación económico, cambios, de comercio e inversión, está creciendo. Las conexiones energéticas y de transporte se están densificando. Seremos en breve los mayores exportadores de alimentos del mundo, y Argentina ya ocupa un lugar destacable en este campo. No es algo trivial. Y hay petróleo. El agua es cuestión esencial.

O Glogo ¿Ya hay señales de eso?

Fiori: - Por todos lados. Los pequeños conflictos ya son manifestaciones de que las cosas están en curso. Usted tiene una apreciación menor del conflicto porque América Latina es una región subordinada a la supremacía americana. Pero la activación de la IV flota americana es un ejemplo del aumento de la preocupación que se tiene con el continente. Estas disputas en el continente no pasan sólo por el interés y la competencia externa, pasan también por la expansión de Brasil y de sus intereses económicos y políticos que también se van internacionalizando rápidamente. Aquí también, este aumento de la presión competitiva ha de a crear nuevas "zonas de fractura", activando asimetrías y diferencias preexistentes que acaban transformándose casi invariablemente en guerras civiles o regionales, como acontece en todo el mundo. Las asimetrías y conflictos locales que estaban latentes y que se transforman en conflictos vivos."

En nuestro continente es muy fácil acrecentar los "conflictos de juntura" como los de Evo con la Media Luna o la media luna que quiere inventar Chavez para justificar una avanzada armada y totalitaria sobre las provincias que perdió. Estos pequeños conflictos subyacentes son los que en definitiva nunca se han arreglado entre nosotros, los que provocan las descoordinaciones y son los que finalmente van a provocar las Guerras Americanas, a las que nos referiremos en el próximo post.

El tercer texto al que nos queríamos hacer referencia es este post de Lucas donde llega a una conclusión, luego de analizar gobiernos de centro, de izquierda y de derecha dentro de nuestro sub continente. Lucas sostiene que:

"...no son las fuerzas sociales organizadas las que dinamizan el escenario progresivamente–el caso en fino de Evo Morales en Bolivia demuestra lo que sobradamente demostró el gobierno del PT en Brasil o el del Frente Amplio en Uruguay- sino conducciones desde el estado fuertemente centralizadas y personalizadas. Es un dato de coyuntura, que puede o no gustaron, pero es así, por ahora, la cosa."

infanta isabel

Es evidente que Latinoamérica tiene tradición imperial heredada de España que, a su vez, antecedió a la portuguesa y a las señaladas por Wallerstein, y con tal herencia de autoridad fuerte es regla impuesta. Todas las viejas burguesas querían estar emparentadas con la monarquía española, solo basta recordar la venida de la Infanta Isabel para el centenario de la independencia en 1910. Los estados "fuertemente centralizados y personalizados" a los que hace referencia Lucas son sus herederos directos y los que tapan la diversidad entre Civilización y Barbarie. Todavía hoy se nos manda a callar la boca.


Lo malo es que esa brecha nunca se salvó, solo se tapó bajo la alfombra, y con solo agitar un poquito la mugre doméstica comienza a volar. Decíamos en De Revolutiónibus Orbium Argentum y un poco contestándole a Lucas:

¿Tendrá razón Noelle-Neumann cuando sostiene que el silencio aporta la verdadera cohesión social en contraposición con la visión de los que creen que el diálogo significativo es el que le da sustento a todo armado público? Esas tradiciones se traducen como un dato identitario y de pertinencia del grupo más marcada hacia lo social en el interior y una mirada más crítica y por ende más conflictiva y efervescente en las ciudades. Paulo Freire se refiere a una verdadera “cultura del silencio” que nos dejó como herencia la conquista de los pueblos latinoamericanos. Cree que la génesis de esa cultura del silencio se encuentra en la colonización de Latinoamérica, o que el sincretismo de las culturas dio como resultado ese silencio:

“Así vivíamos todo nuestro período de la vida colonial. Presionados siempre. Casi siempre imposibilitados de hablar. La única voz que se podía oír era la del púlpito (…) el gran servicio que prestan ‘las iglesias’ al poder establecido, cuando hablan de tantos pecados, de amenazas de fuego eterno, de perdición sin rescate.”

La rueda capitalista-imperialista intenta rodar sobre Latinoamérica, mientras lo hace nuestras propias contradicciones se magnifican y la mugre tapada por siglos de silencio exacerba la "zonas de fractura". El sistema intenta sobrevivir expandiéndose y a nosotros nos "devoran los de ajuera".

Podrán Batman, Robin, Evo y Hugo salvar la patria boliviariana o se iniciará un proceso de balcanización en la región.

Breakup_of_Yugoslavia

Hacer click en la imagen para ver como cambió Yugoslavia

Esto lo sabrán en el próximo post.

De Revolutionibus en pdf

3 nos acompañaron

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Geopolítica latinoamericana

1 nos acompañaron

Tavos se preguntaba si algún argentino pensaba el mundo y al acerlo nos introducía al brasileño José Luís Fiori. Yo no lo conocía y me impactó la similitud de lo expuesto en este reportaje que le hace o Globo con lo que me viene exponiendo mi amigo el Suizo, tan oscuro como brillante en sus exposiciones.

El viene sosteniendo hace algunos años que lo que viene en nuestro continente son las guerras americanas, que nunca me llega a explicar por qué ocurrirán. Solo me marca el conflicto de la Media luna de Evo, Chavez con las Farc, Colombia y Mejico con sus problemas con las drogas. También me habla de China y su necesidad de posicionarse en la región. Demasiados datos para que me cierren, pero no vamos a hablar del Suizo hoy, lo voy a madurar un poquito, tal vez le mande el post a él para que me diga que piensa. Por lo pronto mucho de lo que dice Fiori soporta y justifica la teoría del Suizo. Prometo algún post para el futuro, por lo pronto aquí Reflexiones Siesteras traduce el artículo que publica Tavos

'Vai haver uma nova corrida imperialista'

Cássia Almeida

O Globo Economía 29/11/2008

Traducción Reflexiones Siesteras

RÍO - Profesor y director del Programa de Postgrado de Economía Política Internacional de la UFRJ,  José Luís Fiori contesta la tesis de que la crisis global que nació en cuna americana, signifique el fin o colapso del poder global de Estados Unidos o la crisis terminal del capitalismo. En el libro que llegó a las estanterías esta semana, "El mito del colapso del poder americano" (Record), escrito en compañía de Carlos Medeiros y Franklin Serrano, Fiori vuelve al siglo XIII para mostrar el movimiento de formación de los Estados nacionales. Él prevé una "nueva carrera *imperialista", con los EEUU en el papel central, junto con China y Rusia, yendo por África y Asia Central. Y dice que se acabó la "adolescencia asistida de América del Sur".
O Globo: -En su libro, Ud. prevé una nueva carrera imperialista. ¿Como va a ocurrir eso, quienes serán los actores de esa nueva carrera?

Fiori: - La idea de una explosión, que yo expongo por primera vez en este libro. Llegué a esta conclusión, a partir de una larga reflexión, mediante un diálogo crítico con toda la teoría de los ciclos hegemónicos. Concuerdo con que los EEUU se están enfrentando con una gran crisis en el campo económico y en su estrategia militar internacional. Mi divergencia es teórica y tiene que ver con la idea de que el foco del análisis del sistema mundial sea el ascenso y la declinación de los países tomados individualmente. Mi investigación histórica y mi reflexión teórica me fueron haciendo pensar más en la relación de Inglaterra y Estados Unidos, no como una sucesión de ciclos hegemónicos, sino como una continuidad de una misma fuerza anglosajona expansiva, que arranca en Holanda, pasa por Inglaterra y llega a Estados Unidos. Aunque acepta que haya un fin del ciclo hegemónico, no tiene nada a ver con el final de un tipo de producción o de una forma social.

O Globo: Se habla hasta del fin del capitalismo...

Fiori: - Aunque creyera en ese colapso, el fin de la supremacía americana no es el fin del capitalismo. No va a ser el fin del capital financiero. No hay ninguna señal de eso. El origen de ese sistema mundial que nace de Europa, triunfa e impone su supremacía en el mundo en sus formas básicas de organización del poder como el estado y de la economía como capitalista. Victoria estrepitosa que nace en Europa en los Siglosdel XII al XIV hasta la aparición de las economías nacionales en el fin del siglo XVI. Fernando Braudel sugiere que es preciso subir un altillo para ver las relaciones del príncipe con el banquero. El sistema mundial que nació en Europa se asemeja más a un universo en expansión en una continua sucesión de ciclos vitales o biológicos. Como si este sistema acumulara energía y se expandiese de forma continúa desde el siglo XIII, pasando por momentos de explosión expansiva, como el siglo XVI, XIX y de nuevo ahora, en este inicio del siglo XXI.

O Globo: ¿Y la globalización?

Fiori: - Lo que se globalizó fue el fenómeno del estado nación. Ahora tenemos estados nacionales por todos los lados. Al inicio del Siglo XX, había 60 países, a lo sumo. Ahora tenemos 200 estados. El capital, cuando más se fortalece y se expande, más nacionalista se hace.

O Globo: ¿Con la crisis, eso quedó más claro?

Fiori: - Ahora sólo un ciego no lo ve. Quedó a la vista la relación inseparable que siempre existió entre el príncipe y banquero, de la que habla Braudel.

O Globo: ¿Ud. quiere decir que no es posible esa separación entre estado y mercado?

Fiori: - Jamás, porque la unión entre el Estado y el capital fue el origen de Europa y es la gran fuente de la fuerza expansiva victoriosa de este sistema que nació en Europa. Una teoría que sólo hable del mercado no da cuenta de que sea el capitalismo. Como dije Braudel, "el capitalismo es el antimercado". El peor del punto de vista ético es que lo que "ordena" ese sistema mundial es la posibilidad permanente de la guerra, y la existencia de "ejes de conflicto crónicos". No son los acuerdos internacionales o multilaterales, estos acuerdos son siempre transitorios, lo que permanece es la posibilidad y la preparación permanente para la guerra. Además de esto, este sistema en expansión es siempre "imperialista" y en este sentido el imperialismo no es una etapa superior del capitalismo, es su condición originaria y permanente. En este sistema interestatal capitalista su liderazgo es siempre colectivo, competitivo y complementario. Y sus líderes transitorios nunca desparecen. En este sentido, una vez que se afirmó globalmente el poder americano, puede transformarse, pero ya no desaparecerá, al menos que este sistema o universo desaparezca como uno todo. Para bien o para mal, ya no hay posibilidad de un futuro orden mundial, cualquiera que sea, sin la presencia del poder americano, que jamás va a parar de acumular poder y riqueza, aún cuando ya esté a kilómetros al frente de sus seguidores y competidores inmediatos.
O Globo: ¿Y para donde debe darse esta nueva onda expansiva de la que Ud. habla?
Fiori: - Mi impresión que está expansión competitiva y imperialista se dará inmediatamente en África Céntrica, y un tiempo más, en América del Sur.

O Globo: ¿África será el próximo continente?

Fiori: - Lamentablemente, porque es un continente que fue castigado por todas las ondas expansivas y imperialistas del sistema mundial. Además de eso, la competencia entre las grandes potencias genera "zonas de fractura" donde tienden a multiplicarse las guerras civiles, como ya está sucediendo nuevamente en África. A América del Sur vendrá inmediatamente a continuación por tratarse de un territorio con inmensos recursos energéticos, minerales, hídricos, con zonas de plantaciones de alimentos espantosamente productivas y población escasa. Es un territorio potencial, sí. Hay señales de eso. Conflictos aquí y allá. Una manifestación indiscutible de que la región está integrándose dentro del sistema mundial de competencia entre las naciones. Ya no hay más espacio vacío. Todos están dentro de la zona de presión competitiva global. En este sentido, acostumbro a decir que se acabó la "adolescencia asistida" de América Latina. Llegó la hora de caminar con nuestras propias piernas dentro de un mundo cada vez más complejo. El nivel de relación económico, cambios, de comercio e inversión, está creciendo. Las conexiones energéticas y de transporte se están densificando. Seremos en breve los mayores exportadores de alimentos del mundo, y Argentina ya ocupa un lugar destacable en este campo. No es algo trivial. Y hay petróleo. El agua es cuestión esencial.

O Clogo ¿Ya hay señales de eso?

Fiori: - Por todos lados. Los pequeños conflictos ya son manifestaciones de que las cosas están en curso. Usted tiene una apreciación menor del conflicto porque América Latina es una región subordinada a la supremacía americana. Pero la activación de la IV flota americana es un ejemplo del aumento de la preocupación que se tiene con el continente. Estas disputas en el continente no pasan sólo por el interés y la competencia externa, pasan también por la expansión de Brasil y de sus intereses económicos y políticos que también se van internacionalizando rápidamente. Aquí también, este aumento de la presión competitiva ha de a crear nuevas "zonas de fractura", activando asimetrías y diferencias preexistentes que acaban transformándose casi invariablemente en guerras civiles o regionales, como acontece en todo el mundo. Las asimetrías y conflictos locales que estaban latentes y que se transforman en conflictos vivos.

O Globo: ¿Y Rusia?

Fiori: - En verdad, uno de los grandes desestabilizadores del sistema mundial en las próximas décadas deberá ser Rusia y no China. Rusia fue la grande derrotada de este final del siglo XX, y perdió cerca de un tercio del territorio de su viejo imperio. De aquí en adelante su estrategia estará siempre dirigida hacia la recuperación total o parcial de lo perdido. Eso será un factor básico de contestación a cualquier nuevo orden que nazca en las próximas décadas. Es inevitable. No hay forma de que la política externa y la estrategia internacional de Rusia no estén orientadas en los prójimos 50 años por las pérdidas que tuvo en los últimos 15 años. No hay como. ES la lógica del sistema, es la de historia.

O Globo: ¿Por qué?

Fiori: - No se quita un tercio del territorio y de la población sin provocar una respuesta. Nadie, ningún pueblo jamás aceptó pacíficamente este tipo de amputación.

O Globo: En su libro, Ud. dice que no habrá un duelo final entre China y Estados Unidos.

Fiori: - No habrá duelo final y la integración financiera sólo tenderá a crecer, en una alianza virtuosísima. Eso no quiere decir que no vayan a competir fuertemente por el control de la energía y de los alimentos...

O Globo: ¿Y Obama?

Fiori: - Frente a una situación como la que estamos viviendo, no hay conversación. Es una crisis económica, profunda, extensa, gravísima, prolongada. A eso se le junta la incertidumbre del punto de vista estratégico militar americano tras el fracaso en el Oriente Medio. La conjunción de ambas cosas crea una situación de gran complejidad sea en la administración de la crisis económica, sea en la reorientación de la estrategia militar internacional de los EEUU.

O Globo: ¿Y la política externa?

Fiori: - En este campo, muchos depositan expectativas contradictorias en el nuevo gobierno americano. Pero, el programa demócrata de la Sra. Hillary cómo el de Obama son explícitamente intervencionistas. Además de esto, la probable futura secretaria de Estado, la Sra. Hillary Clinton, estuvo a favor de la guerra en Irak. Y en el gobierno de Bill Clinton, Estados Unidos hizo cerca de 48 intervenciones alrededor del mundo al contrario de lo que se imagina que fue la década de 90. Estados Unidos tienen hoy acuerdo militar con cerca de 130 países y tiene más de 700 bases militares alrededor del mundo. Los EEUU no tienen más como retroceder de esta posición global. Enfrentarán dificultades y contradicciones crecientes, pero no retrocederán por su propia voluntas.

O Globo: Ud. dice que Brasil no tendrá una presencia internacional mayor, que va a consolidar su posición en América del Sur.

Fiori: - Lo que digo es que Brasil no tiene capacidad ni muestra interés en proyectar globalmente su poder. Pero sí tiene un poder y capacidad creciente dentro de América del Sur. En este sentido, debe preverse una tensión mayor entre Brasil y la nueva administración demócrata a la que a que hubo durante la administración republicana. Habrá disputa de intereses crecientes de todos tipos, pero no quiere decir que haya ruptura con los Estados Unidos. Por la tradición de los demócratas, y por los programas de Obama y Clinton, se puede prever una intervención americana mayor en América del Sur. Por lo tanto, deberán surgir más áreas de divergencia entre Brasil y los EEUU. Es natural que así sea. Yo diría que es inevitable. Además de eso, Brasil ha ensanchado su presencia en varios escenarios, e instancias multilaterales, eso Brasil expandió mucho. Relaciones con África, con Asia, el G-20. Pero eso es diferente de tener una capacidad de proyección global de poder que tiene a ver básicamente con las armas y el capital.

O Globo: ¿Ud cree en un cambio en la ingeniería financiera tras la crisis?

Fiori: - Sí, pero sin ningún tipo de acuerdo o regulación multilateral. Más aún, tal vez como en las década de 70 y 80, los EEUU van a intentar reorganizar y regular el sistema a partir de sí mismos. El resto serán reuniones y discursos. Bueno material para discusiones de intelectuales y tesis académicas. Pero que no servirán para nada más que esto.

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