El Ángel Caído

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  1. Anónimo23 de mayo de 2013 14:36

    A Lucas suelo leerlo cada tanto, encuentro en sus textos una potencia interesante que no se ve en ninguna otra parte del desierto kirchnerista.
    La condición de sus ex amigos se manifiesta a las claras en los post que le dedican en su blog. Pero no debería importarle: por sus dichos, queda claro quiénes son y por qué actúan.
    Paralelamente, también es evidente que esa condición desciende de lo alto, y está moldeada a imagen y semejanza de los héroes que se inventaron, algunos de cuyos capataces más feroces los usan como escenografía viviente y parlante ("los pibes", etc). El aguante de cancha se lleva de maravillas con el analfabetismo político y la sumisión del pensamiento. Hay en muchos una vocación genuina, seguramente, aspiraciones colectivas y una entrega que merecerían un destino más verdadero. Sin embargo, eligen creer a aquellos que, acabando de llegar, quieren convencerlos de que siempre estuvieron ahí, falsificando credenciales y repitiendo slogans escolares que se hacen pasar por sabiduría y estrategia políticas. En su legitimación, tienen numerosos colaboradores que van desde los mediocres de la academia y los intelectuales seniles a los lúmpenes mediáticos, asistidos por los servicios de seguridad del estado.
    Los milagros preparados en detalle se suceden en el escenario, y la obra continúa, con el beneplácito de los espectadores, que pagaron el precio de su entrada para ser confortados con una mentira que necesitan con desesperación para sostenerse en el vacío. La forma general es la de la batalla. Como ya se dijo alguna vez, el modelo consiste en presentarnos como extraordinarias concesiones los derechos más elementales, que deberían ser el piso, el grado cero, mientras el comité de expertos, reunido de forma permanente, estudia los medios de prolongar la aparente sobrevida del enfermo desahuciado. Los que defienden ciegamente el sistema, en todas partes y en todo tiempo, siempre fueron policías, nunca revolucionarios.
    El deseo de cambio no se lleva bien con la dominación. Y la dominación requiere de profesionales. Por eso, los vocacionales e idealistas, aunque por ahora se los necesite, serán descartados más rápidamente cuanto más se inclinen hasta tocar el piso con la frente, para reemplazarlos por aquellos que demuestren estar preparados adecuadamente y dispuestos a todo, sin exceptuar ninguna de las técnicas que no pueden ejercerse a la vista del público.
    En la evolución de la gran tragedia argentina, el estado, preferible seguramente al mercado, no es más que una fase técnica en la instrumentación del sometimiento corporal y psíquico de los millones que le prestan existencia momentánea aunque no crean en él más que cuando tienen que hacer un trámite, o mueren sin decir nada en un choque de trenes o bajo el agua negra del olvido sociopático: nunca tuvo el rostro de la justicia social que tanto declaman los fabricantes de la frase y sus herederos. El rostro que tuvo ya lo conocemos bien todos, y también aquello de lo que es capaz de hacer si se ve amenazado. Ahora necesita figurantes: el guión los exige, para esgrimir una defensa ya probada en el pasado y en otras partes: la fabricación de la guerra civil preventiva. Su solidaridad profunda no es la que aparece en sus discursos floridos y previsibles, ni son los condenados de esta tierra sin redención. Pero está a la vista de todos, no pueden ya esconderla, y no estriba en lo que ofrece como creen las almas puras, sino en lo que deja de ofrecer, y en quienes recogen los frutos más perdurables de la "inclusión", aquellos que no distribuye el Ministerio de Desarrollo Social sino el de Economía.
    (sigue)

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  2. Anónimo23 de mayo de 2013 14:37

    continúa)
    La gestión de los negocios, según puede verse, es lucrativa y se expande a todas las áreas, las complicidades funcionales, aunque tambalean a veces, todavía perduran, y las leyes se hacen a pedido para ponerlas luego a descansar, mientras los acuerdos que definen todo se cierran en otra parte, y los conceptos de legalidad e ilegalidad son intercambiables. Para sostener este estado de cosas, la vigilancia y la desinformación son esenciales. En estas artes, hay que reconocerles algún mérito. Afortunadamente, el lenguaje también se les ha vuelto transparente, y ellos ignoran por completo cómo podrían hacerlo más opaco para disimular sus intenciones. Los errores del control obligan a modificar diariamente los parlamentos y a retocar las directivas una y otra vez, sosteniendo hoy aquello de lo que abjuraban ayer, confiando en la mala memoria de sus oyentes. Se creen a salvo de toda rendición de cuentas, y cifran sus virtudes en la corrupción cierta de sus enemigos, lo que les permite estirar un poco más la duración de sus mentiras. Pero la dialéctica no ha sido superada todavía, y los espejos arrojan siempre la imagen invertida de lo que se sitúa frente a ellos. Sería bueno que sepan que no somos pocos los que no creemos en la salvación que prometen, ni participamos de su juego especular. Y estamos trabajando en silencio para lograr su ruina completa.

Experiencia y memoria

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Recomiendo esta excelente conferencia (en inglés). Confundir ambos términos puede acarrear algunos problemas

Sobre el Pinche Tirano y la muerte de Videla

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-Trabajarás aquí hasta que te mueras -le dijo-. Y después otro indio tomará tu puesto, así como tú estás tomando el puesto de un indio muerto.

Carlos Castaneda - El fuego interior

Este impresionante texto forma parte de un relato extenso de Carlos Castaneda más aterrador aún. En él se establece la categoría de Pinche Tirano.

-Cuando le conté toda la historia a mi benefactor -prosiguió don Juan-, apenas logró contener su emoción. “Ese capataz es un verdadero tesoro” dijo mi benefactor. “Es algo demasiado raro para ser desperdiciado. Algún día tienes que volver a esa casa”.
“Se deshacía en elogiar a mi suerte de encontrar un pinche tirano, único en su género, con un poder casi ilimitado. Pensé que el señor estaba loco. Me tomó años entender cabalmente lo que me dijo en ese entonces.[…]

“- Un pinche tirano es un torturador –dijo-. Alguien que tiene el poder de acabar con los guerreros, o alguien que simplemente le hace la vida imposible.

Don Juan sonrió con un aire de malicia y dijo que los nuevos chamanes desarrollaron su propia clasificación de los pinches tiranos. Aunque el concepto es uno de sus hallazgos más serios e importantes, los nuevos chamanes lo tomaba muy a la ligera. Me aseguró que había un tinte de humor malicioso en cada una de las clasificaciones, porque el humor era la única manera de contrarrestar la compulsión humana de hacer engorrosos inventarios y clasificaciones.

- De conformidad con sus prácticas humorísticas los nuevos chamanes juzgaron correcto encabezar su clasificación con la fuente primaria de energía, el único y supremo monarca en el universo, y le llamaron simplemente el tirano. Naturalmente, encontraron que los demás déspotas y autoritarios quedaban infinitamente por debajo de la categoría de tirano. Comparados con la fuente de todo, los hombres más temibles son bufones, y por lo tanto, los nuevos chamanes los clasificaron como pinches tiranos.

La segunda categoría consiste en algo menor que un pinche tirano. Algo que llamaron los pinches tiranitos; personas que hostigan e infligen injurias, pero sin causar de hecho la muerte de nadie. A la tercera categoría le llamaron los repinches tiranitos o los pinches tiranitos chiquititos, y en ella pusieron a las personas que sólo son exasperantes y molestos a más no poder.

La colonización del norte de Méjico se había cargado con toda una generación a la que Don Juan les llamaba Viejos chamanes que se diferenciaban de los Nuevos Chamanes justamente porque estos últimos habían tenido que aprender  a sobrevivir al terrorismo impuesto por los colonizadores. Después de todo o, antes que nada esta desinencia tiránica habla de sujetos que siempre están sujetos a otros, siempre encontraremos tiranos mayores, es por eso que el Tirano se podría decir que no existe, en realidad la tiranidad es un perro que se muerde la cola. Todos son meros pinches tiranos dependiendo y sometiendo a otros pinches tiranos en una espiral de crueldad.

…-Ese señor no era nada en comparación con los verdaderos monstruos que los nuevos chamanes enfrentaron durante la Colonia. Todo parece indicar que aquellos chamanes se quedaron bizcos de tanta diversión. Probaron que hasta los peores pinches tiranos son un encanto, claro esta, siempre y cuando uno sea guerrero.
Don Juan explicó que el error de cualquier persona que se enfrenta a un pinche tirano es no tener una estrategia en la cual apoyarse; el defecto fatal es tomar demasiado en serio los sentimientos propios, así como las acciones de los pinches tiranos. Los guerreros por otra parte, no solo tienen una estrategia bien pensada, sino que están también libres de la importancia personal. Lo que acaba con su importancia personal es haber comprendido que la realidad es una interpretación que hacemos. Ese conocimiento fue la ventaja definitiva que los nuevos videntes tuvieron sobre los españoles.

Dijo que estaba convencido de que podía derrotar al capataz usando solamente la convicción de que los pinches tiranos se toman mortalmente en serio, mientras que los guerreros no.

Es sabido que Buenos Aires es la capital del psicoanálisis y  esto no es casual, esa herramienta es justamente ideal para desmontar el narciso que provoca el creernos tan importantes. No les llevó mucho a los indios del norte mejicano darse cuenta de esto, rápido aprendieron a hacerse los boludos. De hecho cinco siglos de colonización no han podido con ellos, con todos me refiero.

Agregó que la estrategia de su benefactor incluía acosar sistemáticamente al hombre, escudándose siempre tras un orden superior, así como habían hecho los chamanes del nuevo ciclo, durante la Colonia, al escudarse con la iglesia católica. Un humilde sacerdote era a veces más poderoso que un noble.

“Mi benefactor explicó algo muy interesante. Refrenamiento significa retener con el espíritu algo que el guerrero sabe que justamente debe cumplirse. No significa que el guerrero ande por ahí pensando en hacerle mal a alguien, o planeando cómo vengarse y saldar cuentas. El refrenamiento es algo independiente. Mientras el guerrero tenga control, disciplina y la habilidad de escoger el momento oportuno, el refrenamiento asegura que recibirá su completo merecido quienquiera que se lo haya ganado.

¿Pudo con  nosotros la dictadura? No. Por eso la capitalización de esta experiencia que promete cerrarse finalmente con los juicios los responsables, debería no solo proveer a la paz nacional sino que también debería ser capitalizada como un aprendizaje (muy caro) para la democracia argentina. 

-¿Cómo mide usted la derrota?

- Cualquiera que se une al pinche tirano queda derrotado. El enojarse y actuar sin control o disciplina, el no tener refrenamiento es estar derrotado.
-¿Qué pasa cuando los guerreros son derrotados?

- O bien se reagrupan y vuelven a la pelea con más tino, o dejan el camino del guerrero y se alinean de por vida a las filas de los pinches tiranos."

Esto nos habla de la otra parte de la dictadura los cómplices cívicos, que no solo eran empresarios que se beneficiaron. Aquí deben enrolarse también los: “algo habrán hecho”, “si vos no te metías en quilombos no te tocaban”

-¿Triunfan alguna vez los pinches tiranos, y destruyen al guerrero que se les enfrenta? -pregunté.

-Desde luego. Durante la Conquista y la Colonia los guerreros murieron como moscas. Sus filas se vieron diezmadas. Los pinches tiranos podían condenar a muerte a cualquiera, por un simple capricho. Bajo ese tipo de presión, los chamanes alcanzaron estados sublimes.

Aseguró don Juan que, en esa época, los chamanes que sobrevivieron tuvieron que forzarse hasta el límite para encontrar nuevos caminos.

(Carlos Castaneda : El fuego interior)

El modelo. Las cosas importantes de la política.

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Del excelente post de Tomi Aguerre (Olava), no apto para kirchneristas que se sienten corridos por izquierda.

Hace algunos días Maristella Svampa publicó en Nueva Sociedad este artículo, "«Consenso de los Commodities» y lenguajes de valoración en América Latina". Es un intento de construir el diagnóstico sobre cuál es el modelo de desarrollo económico de lo que vagamente damos en llamar el "post-neoliberalismo" en América Latina, a falta de otro nombre. Define Maristella al Consenso de las Commodities como un modelo impuesto en la región tras la caída del Consenso de Washington, que cambia el patrón de acumulación de matriz netamente financiera, por un nuevo paradigma:

"(...)un estilo de desarrollo neoextractivista, que puede ser definido como aquel patrón de acumulación basado en la sobreexplotación de recursos naturales, en gran parte no renovables, así como en la expansión de las fronteras hacia territorios antes considerados como «improductivos». El neoextractivismo instala una dinámica vertical que irrumpe en los territorios y a su paso va desestructurando economías regionales, destruyendo biodiversidad y profundizando de modo peligroso el proceso de acaparamiento de tierras, al expulsar o desplazar a comunidades rurales, campesinas o indígenas, y violentando procesos de decisión ciudadana".
Acá está el paper entero.


El debate sobre modelos de desarrollo y acumulación (le agregaría la lectura de la nota deHuergo en Crisis y el posterior debate en Artepolitica) no se termina en ese diagnóstico, en el que incluso bien vale diferir. Incluso si se diera el caso de coincidir con el análisis anterior, ¿cuál es el modelo alternativo de acumulación a la explotación de los recursos naturales? En esa pregunta, hay otra que es anterior, incluso: ¿se puede explotar recursos naturales de otra manera?, ¿se puede hacer "mejor extractivismo"?
El Revenue Watch Institute publica todos los años su "Índice de Gobernanza de los Recursos", que se podría traducir como un índice de políticas de transparencia y rendición de cuentas de los recursos naturales. Mide las políticas de los 58 países que producen el 85% del petróleo mundial, el 90% de los diamantes y el 80% del cobre, a través de indicadores que tienen que ver con los marcos legales, las regulaciones comerciales, las agencias del Estado, políticas ambientales, etc. De los países medidos sólo 11, según el indicador que construye el paper, obtuvieron la calificación de aceptable. Acá está el informe entero:


Y para cerrar, el post y no el debate, Evo en "Presidentes..." (más o menos minuto .38):
"Algo que no comparto: los europeos so pretexto de medio ambiente no quieren que tengamos luz, no quieren que implementemos termoeléctricas, hidroeléctricas, etc. (...) Es importante defender a la Madre Tierra pero también es importante dotar de energía a nuestros pueblos".
Nuestra propuesta que publicamos hace ya un tiempo

Nápoles, Nápoles

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"Europa tiene el euro y Nápoles, el napo", con este eslogan el Ayuntamiento de la ciudad italiana se ha convertido en el primer organismo institucional en Europa que ha lanzado con gran éxito una moneda complementaria, para afrontar la crisis y fomentar el consumo.

Seguir leyendo

Pablo Alabarces, Textos populares y prácticas plebeyas: “aguante”, cumbia y política en la cultura popular argentina contemporánea

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En el feisbuc de Fernando Perinone me encontré con esta joyita

 

https://www.dropbox.com/s/ubes5253g7ql0u9/Alabarces%2C%20C%C3%A1tedra%20JMB%2C%20Colombia%2C%20Abril%208-11%2C%202013.pdf?

Recomendaciones para una República del siglo XXI -II. El alfonsinismo

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Raúl Alfonsín fue el único que le ganó al peronismo de igual a igual. ¿Por qué ocurrió eso?

La respuesta debería ser el punto de partida mediante el cual el republicanismo replantearse su vuelta al poder.

En el post anterior  pretendimos dejar en claro por qué la Alianza fracasó en su intento de aglutinarse alrededor  del honestismo. El republicanismo de Alfonsín respondió a otros momentos, a otro país pero sí pudo lograr construir un capital social que le sirvió al país para  transitar desde la dictadura hacia la democracia, lo que no es poco. Dicho esto a la luz o a la sombra de los episodios de semana santa o de el golpe económico que se preparó para su entrega del poder antes de cumplir su mandato.

Hoy ya casi nadie le reprocha a Alfonsín el no haber podido, el no haber sabido, el no haber querido, lo tomamos como propio y lo asimilamos cono alguien positivo para la política y el desarrollo de este país, incluso sus adversario en él reconocen a alguien muy valioso que permitió ese tránsito.

El fin de los estados nacionales

El triste papel que tuvieron las FFAA de este país durante la dictadura no solo fue brutal, asesino sino que también fue  torpe. Si Roca y los de su generación habían inventado una nación de la nada, estos brutos se encargaron de destruirla. La idea de ser nacional a partir de estos cipayos se desvirtuó a tal punto que hoy estamos sin FFAA y nadie se da cuenta. Pero qué es una Nación sin FFAA, una entelequia sujeta a la voluntad de las naciones que si las conservan.

Pero durante los tiempos de Alfonsín algo de aquella Nación Argentina todavía quedaba, el Estado nacional había quedado intacto. Si los milicos habían entregado la soberanía política y económica, el patrimonio del estado nacional argentino todavía permanecido intocado. Ni siquiera los canales de televisión se habían privatizado, es Menem el que los privatiza en el 90. Nada de eso se había perturbado, por eso fue preciso dar otro golpe, esta vez económico-financiero para que el país termine entregando las joyas de la abuela. Así sin Nación ideal ni material la Argentina se adentró en el nuevo milenio no tomando debida nota de todo esto. Demasiadas eran las deudas pendientes, las concesiones que se la habían hecho a ese proceso de desnacionalización para que las heridas que se provocaron pudieran sanar.

El gobierno de Menem ante cualquier adversidad que pudiera significar una disminución a su modelo respondió con la entrega. Primero con las empresas del estado, luego con soberanía lisa y llana como lo que sucedió luego de la muerte del soldado Carrasco. A la primera que entregó fue a la moneda, sin la posibilidad de hacer política monetaria el cepo al dólar terminó por convertir al país en un polvorín.

Pero Alfonsín había resistido a todos estos embates antes y tan mal no le fue a su propuesta republicana. El republicanismo tenía qué decir ante la dictadura, por ejemplo, y además tenía quién lo diga. Hoy ningunos de los que están es creíble. Esa diferencia sería nuestra segunda recomendación: Que el republicanismo no está en problemas a causa de su discurso sino de sus enunciadores. Y a los honestistas me remito.

Fin de siglo, un cambio de pantalla

Pero así como Alfonsín fue el último en ganarle a los peronistas, también fue el último de los políticos modernos, el último de los que representaban aquella Nación que hoy no existe. Eso hace la diferencia y cualquier intento de traspolar su gestión hasta este siglo al menos deberá tener en cuenta este contexto de fin de una época y de principio de otra

Entonces el ejercicio no consiste en analizar a Alfonsín como el último de los republicanos sino tratar de rescatar de Don Raúl aquello de su propuesta que todavía podría ser aplicado en el siglo XXI.

Alfonso no fue un honestista, nos mintió descaradamente con aquello de “La cas está en orden”, con su estilo paternalista de gallego versero supo prolongar la paz interior con artilugios de este tipo hasta que finalmente fue derrotado por los medios de comunicación en alianza con los capitanes de la industria.

¿Podría haber él torcido ese destino de golpe permanente? Tal vez si sus interlocutores y los medios de comunicación (muchos todavía en manos del Estado) hubiesen apostado por más institucionalidad en vez de por menos. Tal vez una sobreexposicioón de su persona y un ego demasiado grande le obstaculizaron la posibilidad de abrirse sinceramente. esto hubiese provocado que muchos de los que estábamos movilizados por esos días hubiésemos podido contribuir a buscar soluciones alternativas a las planteadas por el gobierno.

Lo que finalmente terminó por provocar un aislamiento cada vez mayor favorecido por el internismo de su partido y el lumpenaje de la Junta Coordinadora  que terminó eternizándose en en el poder y transando todo con el menemismo (Pacto de Olivos).

De estos lugares no puede volver el republicanismo. Solo basta recordar que muerto Roig, el primer ministro de economía de Menen, fue reemplazado por Rapanelli que era el que pintaba como potencial ministro de esa cartera si ganaba el radical Angeloz. Ambos pertenecían a la misma empresa Bunge & Born, era de esperar que los dos siguieran idénticas políticas económicas como finalmente ocurrió.

Durante el gobierno de Alfonsín no hubo una pérdida de identidad nacional, mas bien existió un proceso de degradación de la misma. El concepto de Nación también o sobretodo es una idea, es demasiado sencillo ir vaciándolo de significado para que finalmente se desvirtúe.

Así las cosas, con un mundo nuevo en un siglo nuevo, el republicanismo debe ajustar su discurso a estas nuevas realidades. Históricamente fue la formula que eligió el liberalismo para enfrentar al peronismo. Habrá que buscarle entonces alternativas  superadoras a aquella para posibilitar su victoria ante un peronismo que se presenta, al menos hasta ahora, como invencible.

Recomendaciones para una República del siglo XXI. I–Introducción

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En lo que va de la historia argentina, desde su creación hasta ahora el republicanismo le ha ganado al peronismo solo en dos oportunidades: la primera vez fue con el triunfo de Alfonsín  y la segunda con el de la Alianza. En las demás el peronismo había estado proscripto por eso no cuentan. De las dos mencionadas, en el caso de la Alianza en su constitución tenía un fuerte componente peronista, por lo que para este análisis vamos a considerar este caso como un triunfo marginal y condicionado por la génesis de su integración. Pero para que no queden dudas sobre este último punto trataremos de demostrar que el mismo afecto societatis de sus aliados respondió más a un voluntarismo utópico que a una vocación real por detentar el poder político.

El Honestismo

Es bueno recordar las circunstancias en que el honestismo se impuso, sobre todo, aquello fue un intento voluntarioso por superar del statu quo de la pizza y el champan. A través de un muy buen sistema de comunicación en esa oportunidad de la Rúa contó con las herramientas eficaces para comunicar sus propuestas que solo quedaron en los enunciados, pero al menos durante la campaña fue efectiva.

No es que el republicanismo actual carezca de propuestas, lo que pasa es que no tiene cómo comunicarlas. a un enunciador creíble me refiero.

Con muy buen tino los publicista de la campaña de de la Rúa pusieron su eje en la honestidad con que se vendría a corregir todos los defectos del gobierno de Menem que por entonces estaba cruzado por hechos de corrupción y se jactaba de eso. Pero luego de asumir, la Alianza cae en las mismas zonas oscuras de corrupción que se suponía venía a subsanar, la baja de las jubilaciones y las coimas a los senadores fueron los hechos por los que en un corto lapso dilapidó aquel margen de credibilidad que le había dado su sistema de relato.

Lo que nos deja frente al Honestismo como único significante alrededor del cual se logró un consenso inicial que le hubiese posibilitado hacer algún tipo de política realmente efectiva si no hubiese sido la misma Alianza la que se encargó de denunciar los hechos de corrupción que ella misma había generado y que provocaron la salida de el vicepresidente Chacho Álvarez.

“El Frepaso nos hizo mal”  dice Bruno Bimbi y tiene razón. El honstismo no es un factor aglutinante alrededor del cual se pueda hacer una alianza de gobierno, mucho menos en este hemisferio sur del globo. El razonamiento esgrimido principalmente por Carrió en aquella oportunidad y todavía ahora, responde a los cánones de una República del hemisferio blanco donde la moral está fuertemente cruzada por el puritnismo angloparlante. Porque antes de las Riquezas de las naciones Adam Smith había escrito otro  Teoría de los Sentimientos Morales donde trataba sobre la misma lógica que traslada luego al plano de la economía, esta vez en el plano de lo moral. Cada uno individualmente, buscando el bien moral para sí que cree que es el de la mayoría contribuye a un bienestar general. Y esto tenía que ver mucho con la religión puritana, en donde no existe el sacramento de la reconciliación y cada uno debe se su propio censor para no caer en el pecado.  Pasado al plano de la política esto quiere decir este “sistema de verdad” se basa exclusivamente en un republicanismo liberar y puritano cuyos ejes no son otros que los enunciados por Smith .

Nuestro subcontinente fue colonizado por el catolicismo que si de algo carece, para bien, es de esta impronta puritana de la autocensura. Al existir la reconciliación, uno puede volver a pecar cuantas veces quiera siempre y cuando, se entiende, en cada oportunidad trate de supera “toda ocasión próxima de pecado”. El concepto es como que el pecado es un dominio de la crueldad, en donde el mal se banaliza, se hace inocente, por lo que un buen católico, no debe caer en tentación, aunque puede recorrer y reconocer sus recónditos pasadizos, siempre que esté dispuesto a arrepentirse y a volver después.

Esto nos deja ante una moral católica, no-puritana, en donde siempre es posible volver del pecado y ser perdonado, por eso el honestismo, que a sus corruptores los condena al fuego del infierno no tiene mucho sentido  por estas pampas donde todos vuelven, hasta el Martín Fierro.

¿Pero acaso no sirve de nada ser honesto? Ser honesto es un condimento necesario y de base para la constitución de una sociedad perdurable en el tiempo, pero está lejos de ser suficiente. Un ejemplo es la fidelidad en la pareja, uno puede ser infiel y ser perdonado alguna vez, pero quien le es infiel a su pareja permanentemente, es incapaz de mantener un lazo duradero con un determinado objeto amoroso. Se es honesto o no se es, no se puede hacer un partido político donde la consigna principal sea el ser honesto, de la misma manera que no se puede jugar al futbol en la Argentina basándose en el Fair Play y pretender que no lo caguen a patadas a uno.

Quien dice poder mantenerse puro y casto o miente o es un sujeto de una doble moral, y aquí viene a cuento el ejemplo de la familia del la novia del protagonista de la Jaula de las Locas en donde se muestra justamente eso: o el libertinaje político propio nuestro o la doble moral del norte.

¿Que ha cambiado?

Desde la década del ochenta el republicanismo no pudo reformular su propuesta (liberal) pese a que el mundo se encargó de demostrarle que ha cambiado . Para bien o para mal, la diversidad se nos ha caído encima cuando abrimos el palcard. Intentar volver a cerrar sus puertas es de necios, por lo que es preciso y URGENTE, reformularlo para que pueda adaptarse al nuevo statu quo.

¿Y en qué ha consistido esa salida del placard? Básicamente en un sinceramiento de la diversidad existente que hoy  se puede mostrar sin mayores sanciones sociales. Esto ha sido posible gracias a las comunicaciones, sobre todo al fenómeno de distribución que ha operado sobre ellas en los últimos treinta años en nuestro país.

Por eso ante la pregunta ¿Somos más honestos ahora que antes? Nos deberíamos responder que sin duda ahora lo somos más dado que nos permitimos un grado mayor de diversidad (de todo tipo) que antes no nos permitíamos o sencillamente negábamos.

Finalmente la primer recomendación sería esta: en este espacio de la diversidad que hoy es posible deberían poder convivir sin que se anulen mutuamente más de un sistema de verdad. La consecuencia inmediata sería que esta pluralidad entonces traería tantas posibilidades de “honestidad” como sistemas de verdad existan, esto se entiende, en un sistema no represivo y donde las comunicaciones fluyan sin mayores inconveniente como hasta ahora.

Dicho esto, encuentro al honestimo como un argumento demasiado débil para que haga de andamiaje de una propuesta política, por lo que deberíamos descartar a la Alianza como objeto de estudio si queremos sacar de allí las premisas que nos aproximen hacia un nuevo triunfo republicano, lo  que nos deja ante una única opción para ese análisis histórico: el alfonsinismo, que será nuestro próximo post.

Rudi y Niní Flores

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Hace años que los escuché en el programa de Quique Pesoa, por fin pude dar con algo de ellos

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