Carta Abierta Venado Tuerto - 1

¿Camino al Bicentenario

o regresando al Centenario?

“Sólo pueden soportarme y vivir cerca de mí los que aceptan mi carne lastimada, mi herida todavía fresca y mi incapacidad visceral para soportar cualquier autoridad.”
Michel Onfray - Política del Rebelde, 1997
 
image
La Infanta Isabel de Borbón y la Marquesa de Najera junto a la comisión de damas argentina en su viaje a Buenos Aires, representando a la corona española para los festejos del primer centenario de la República
 
El cierre anual de nuestra gestión en el Espacio Carta Abierta, ofrece una oportunidad propicia para evaluar lo realizado y anticipar, a través de nuestros envíos, lo mucho que queda por hacer en el 2010, año del Bicentenario de nuestra Patria.

Vale recordar que, como otros espacios hermanos que trabajan en numerosos puntos del país, Espacio Carta Abierta Venado Tuerto es un ejemplo visible de la posibilidad de convivir en un ámbito común de sectores que responden a historias y presentes partidarios diversos, en torno al sueño compartido de un país mejor para todos. Y así como se reserva celosamente su derecho y su deber de criticar aquello que considera impropio o inconveniente, guarda, con el mismo énfasis, su decisión de acompañar las medidas emanadas de los últimos gobiernos populares que apuntan a acortar la distancia del objetivo planteado.

Este es, precisamente, el punto de inflexión en este particular momento del país, a pocos meses de cumplirse dos siglos de su nacimiento.

Aquello que constituye el núcleo de una política de inclusión y justicia para amplios sectores de nuestro pueblo –escaladas en materia de Política Económica -autonomía ante al FMI; estrategia de desendeudamiento; salida del default; logros macroeconómicos; recuperación del rol del Estado en áreas empresariales claves como Correo Argentino; Thales Spectrum (control del espacio radioeléctrico); Aerolíneas Argentinas; Revitalización del Astillero Río Santiago; Tandanor, Fábrica Militar de Aviones; creación de ENARSA, Yacimientos Carboníferos Río Turbio; incremento del capital argentino en Repsol/YPF; recuperación del 30% de Aeropuertos Argentina 2000; rescisión contratos de concesión de algunos ferrocarriles por incumplimientos (el Metropolitano en el ramal del ferrocarril San Martín y la ex Línea Roca y Belgrano); Políticas sociales, laborales, previsionales y de ingresos: entre otros, inclusión y reparación previsional con más de 1.800.000 personas jubiladas por moratoria previsional; aumentó 12 veces el haber jubilatorio incrementándose en un 360%, ley de movilidad jubilatoria para calcular los futuros aumentos; reimplantación de leyes laborales que amparan a los trabajadores, derogándose la reforma laboral flexibilizadota; implementación de la Asignación Universal por Hijo, brindando cobertura a más de 5 millones de niños y adolescentes pertenecientes a familias, cuyos padres se encuentran desocupados o en situación de trabajo no registrado; Políticas educativas; Políticas en materia de Ciencia y Tecnología que entre otras cosas, beneficiaron los salarios de los investigadores y convirtieron la secretaría en ministerio, que lleva a cabo un plan de repatriación de científicos. Revitalización de la CNEA, de la investigación aeroespacial y del CONICET; Políticas en materia de justicia, derechos humanos y calidad institucional; Ley de Servicios Audiovisuales, claridad y firmeza en materia de Política Exterior; por mencionar sólo a un puñado de logros que, irónicamente, se han transformado en el centro de las críticas por parte de la aglomeración de fuerzas políticas opositoras, que tuvieron su más reciente expresión en la reducida reunión anti-gobierno del pasado 10 de diciembre, en el Rosedal de Palermo.

Ante esta visión -ya no diversa sino antagónica- entre dos modelos de país, es imprescindible definirse. Nadie puede dejar de advertir que está en marcha una verdadera regresión ‘conservadora’, personificada por un puñado de rostros renovados, impuestos mediáticamente, aunque provistos de discursos con olor a naftalina, que los argentinos ya conocemos y padecimos en más de una oportunidad.

En síntesis, la propuesta del país que ellos anhelan se parece demasiado a la Argentina del primer centenario: una nación para pocos. Pero otro país, ya lo sabemos, es posible. Y somos conscientes de que es inútil exigírselo a los personeros actuales de la Argentina de 1910. Por eso, se lo demandamos a quienes, más allá de sus equivocaciones, están en condiciones de construirlo.

En Carta Abierta Venado Tuerto pensamos que en las vísperas de un nuevo centenario, cada uno de nuestros compatriotas debería preguntarse: ¿queremos proyectarnos más allá del 2010 unidos en la búsqueda de un país mejor?, ¿o queremos retornar a 1910, como si la lucha, el ejemplo y la vida de millones de argentinos que batallaron por ese objetivo, no hubieran existido?

Nos resistimos a caminar por una senda narcisista, por eso marchamos por una amplia avenida de proyección comunitaria. Y no estamos solos. Casi toda Suramérica camina a nuestro paso. Casi toda Suramérica ha concertado resignificar el valor de la lucha social y la manifestación libre de sus pueblos. Nos fusionamos con felicidad a ese cuerpo mayor y soberano que se dilata poco a poco, en franca unidad americana. Nos enlazamos a este momento histórico en el que anhelamos trasmutar nuestra historia de sangre y despojo.

Desde este espacio aspiramos lograr el reencuentro de nuestro pueblo con sus propias demandas. Ensayamos reagrupar al pueblo argentino en un único cuerpo integrado. Para eso, venimos trabajando en la búsqueda de una construcción concreta que haga posible la existencia de nuestros cuerpos individuales y la existencia del cuerpo de nuestro pueblo con sus vísceras indemnes.

Si nuestra historia, como tantas otras, es el relato de las guerras que nos separaron y nos enfrentaron, la tarea de nuestro Espacio deberá ser la de documentar una nueva crónica que testimonie nuestro reencuentro como pueblo. Pero eso no será fácil, ya sabemos que tendremos que lidiar con esa historia que escriben los que ganan.

Proyectamos encarnar aquella malograda frase “Ni vencedores ni vencidos”, porque los cuerpos son los únicos vencidos, nunca las ideas. Y esto no quiere decir que no confrontaremos. Simplemente significa que no nos anularemos, que no nos negaremos a identificarnos como hermanos. Si en ese camino no contribuimos a que nuestro pueblo sea un poco más feliz, habremos fracasado en nuestra meta como Espacio de discusión y debate.

Somos el gigantesco cuerpo del pueblo que se manifiesta y se expresa en las calles, que vibra en sintonía con los parches de los bombos, que se emociona, que marcha con las entrañas de los peones de campo, con los pechos de las madres que amamantan, con el hambre de los repartidores que abastecen, con el corazón de los docentes que forman, con los ojos alertas de los padres robustos que protegen. Es el mismo cuerpo que el nuestro, pero más grande, inconmensurable. Es el cuerpo de un pueblo que se emociona y se irrita, tal como le sucede al propio. Es el cuerpo que respalda al proyecto nacional y popular del país que se diseña.

Es hora de ser actores. Esta Carta Abierta pretende ser un vehículo para cumplir con ese mandato. Enhorabuena.

ESPACIO CARTA ABIERTA VENADO TUERTO

Marcela Fumale, Abel Pistritto, Cristina Rosolio, Andrea Cummins, Luis Sacco, Mónica Bojanich, Jorge Palarich, Andrea Pignatta, Carlos Godoy, Laura Amaya, Miguel Murphy, Miguel Murphy(h), Horacio Martínez, Elvio Román, Carlos Boyle, Víctor Ubaltón, Pablo Lisandro Tomás Almena, Carlos Robles, Horacio Caími, Eraldo Flores, Valeria Caími, Marcos Pellegrini, Ricardo Scott, Marina Evangelista, Máximo Roberto Ledesma, Oscar Roberto Conca, Edgardo Camargo, Cecilia Solján, Juan Carlos Bernárdez, Miguel Lerotich, Emiliano Renzi, Mónica Boladeras, Agrupación Militancia Aktiva Venado Tuerto, Vecinal del Barrio Belgrano, Agrupación Peronista Movimiento Nacional Justicialista V.T., siguen firmas...

5 nos acompañaron:

Mariano T. dijo...

Tiene un tono derrotista. Me imagino que encontrar kirchneristas en VT debe ser bastante dificil.

Florencio F. Boglione dijo...

Buena sintesis del dilema argento de del bicentenario: " ¿queremos proyectarnos más allá del 2010 unidos en la búsqueda de un país mejor?, ¿o queremos retornar a 1910..."
El tema es que se instaló en la sociedad sobre todo en el "mediopelo" que todo pasado fue mejor, que la República se conjuga con Orden, Tradición y Soja y que la solución a todos nuestros males es acabar con la Korrupcion y la Kaja, somos tan superficiales los argentos que una vez demonizados los K, todos aquellos que podamos pensar parecido en algunos aspectos somos K, lo peor es que la mayoría se cree el cuento del granero del mundo y la República del centenario, mientras que los que hacen los verdaderos negocios se doblan de risa de los pelotudos que siguen comprando la misma novela, con final anunciado. Insisto no estamos condenados al éxito. Somos muy pelotudos.Perdón por la palabra pero no cabe otra.

Saludos Cordiales.

Charlie Boyle dijo...

Siéntase dueño de expresarse como quiera Florencio, Ud es medio dueño de este blog, así que métale

Lucas Carrasco dijo...

Felices fiestas, che.

walter besuzzo dijo...

Charly todavia hoy me siguen entrando al blog por sus refelexiones sobre Fort ,la potencia es usted

Posts relacionados