Cuando Todos y Todas se hacen los virgos

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En un cordial autismo donde cada uno atiende su piruleo asisto espantado a un recuerdo del futuro.

  1. No es cierto que el feisbuc o  el tuiter puedan convocar una  manifestación de este tipo, las redes en todo caso son el mensaje. Ostentan algo así como aquello que Borges alguna vez definiera como inocencia del mal.
  2. Cabe pensar entonces si este tipo de movilización popular y masiva puede configurarse en un significante vacío. Dice Ernesto Laclau

    "Un significante vacío  es, en sentido estricto del término, un significante sin significado".

  3. Por lo que consignas “No a la re-re”, “Liberen al dolar”, "paz, libertad y democracia", “que baje la mortadela” o cualquier otra, no tienen el peso suficiente como para lograr por ellas mismas poner en movimiento un colectivo.
  4. ¿Qué es lo que sucede en realidad? Tal vez cada una de estas consignas provoque una crisis, una pequeña tensión tan mínima que sola no pueda romper con ninguna inercia pero que potenciada por las infinitas demandas-consignas logra establecer un potencial que si provoque un cambio del statu quo, quiebra la inercia y rompe en movimiento.
  5. Hasta aquí la inocencia del mal es solo banal, el asunto es cuando esas pequeñas diferencias terminan confluyendo en un gran potencial que establece un antagonismo con un otro lado.
  6. Si alguien logra la encarnadura de este nuevo significante macro estamos ante lo que Laclau llamaría una nueva hegemonía.

Pero este proceso no es hijo de un repollo, tampoco es espontáneo, es producto de un largo proceso de polarización y jerarquización de la red. Recordemos que el ámbito más propicio para generar una red jerarquizada es aquella donde reina la anarquía.

Quiero citar aquí dos documentos: el primero es este mencionado por Lola Mento donde llama la atención que los sistemas de redes sociales distribuidos necesitan de muchos menos recurso para  jerarquizarse ( o manijiarse) que la coordinación militarista jerarquizada típica de las movilizaciones de la izquierda del siglo pasado

La ventaja principal de este paradigma es que permite tener sistemas escalables (aquellos cuyas dimensiones se multiplican sin cambios cualitativos que compliquen el crecimiento y/o la propagacion en caso de que el sistema sea espacialmente distribuido) y que esos sistemas sean mas robustos que los centralizados.

El segundo documento es el que citábamos en este post que habla sobre las posibilidades de rejerarquización de redes que previamente habían nacido o sido totalmente distribuidas. Hablando de tuiter zeynep dice:

El número de seguidores puede aumentar a través de cualquiera de los siguientes mecanismos:
1 - Crecimiento aleatoria: En este caso, se puede suponer que todo el mundo tiene un cierto número de seguidores cada vez que tuitean y que todo se promedia en el tiempo. Nadie tiene ninguna ventaja en particular y con el tiempo, casi todo el mundo adquiere algunos seguidores, aunque algunos más que otros.[…]

2 - Crecimiento Meritorio: En este modelo, cuanto mejor, más relevantes, más informativos sean sus tweets, mayor será el número de seguidores que usted consiguirá. Sin duda,  mucho de esto sucede. Si bien esto suena bien, nos lleva a la siguiente pregunta: ¿cómo sabrá la gente si sus tweets son tan buenos? Uno de los mecanismos, por supuesto, es el retweet. El número de retweets, sin embargo, puede depender de cuántos seguidores tienes que recojan y retuiteen sus mensajes en el primer lugar. Esto significa que aquellos que tienen un gran número de seguidores van terminar con una ventaja en términos de ser reconocido como más meritorios.

3 – Adhesión preferencial: Esto es el "el rico se hace más rico" ​​, a veces conocido como el "efecto Mateo" devenido de la frase bíblica: "Porque a todo el que tiene, más le será dado, y tendrá en abundancia, pero de los que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. "
En el escenario de la conexión preferencial, cuanto más seguidores se tiene, más seguidores  que se sumarán, - es decir, aunque la calidad de sus tweets sea la mismo que la de una persona con un menor número de seguidores, sus seguidores crecerán a un ritmo más rápido. Múltiples mecanismos pueden facilitar la adhesión preferencial. En casi todos los procesos humanos, el que tenga un alto grado de autoridad hace le que sea más fácil reclamar y volver afianzarsu autoridad. Por lo tanto, esto no sólo hace que más gente vea sus tweets, ellos lo verán como si tuviesen una marca de aprobación de la comunidad tal como se expresa en su cuenta de seguidores.
Este tercer tipo de proceso, que se define por la dinámica preferenciales de adhesión, tiende a dar lugar a lo que los científicos llaman "redes  de libre escala" redes, que terminan exhibiendo leyes potenciales de distribución (PAreto).  A veces informalmente  llamados redes 80-20, estas redes son muy comunes en múltiples procesos naturales y sociales y crean estructuras de alta densidad en las que unos pocos tienen mucho y la mayoría tienen bastante poco.

Entonces, ¿qué tiene que ver todo esto con las revoluciones y los líderes? Resulta que mucho. Conexión preferencial significa que una red que presenta esta dinámica puede transformarse rápidamente desde una forma plana, relativamente no-jeraquizada a una de muy alta jerarquía - a menos que enérgicas contra-medidas sean tomadas de forma rápida y firmemente. No es suficiente  que la red se geste como “relativamente plana” y no es suficiente que los “muy influyentes”deseen mantenerla plana y ciertamente no es suficiente suponer que el uso generalizado de los medios de comunicación de alguna manera ayude automáticamente a mantener las redes planas y difusas.
Por el contrario, la influencia en el mundo on line en realidad puede mostrar de forma espontánea, que incluso la dinámica “todo o nada” se hace mas aguda   en comparación con el mundo real, con un todo por debajo de un determinado umbral cada vez más débil, mientras que los primeros que logran cruzar el umbral resultarán de convertirse en muy populares. […]

Pese a que pocas revoluciones permanecen sin líder, que es precisamente por eso que es muy importante comprender que la naturaleza difusa de esta revolución es apenas una inoculación contra la aparición de esta dinámica, de hecho, incluso podría contener las semillas de un jerarquía extrema.

Laclausismo explicito

Afiches, enajenaciones y fetiches

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Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel,
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende la ilusión,
se rifa el corazón...
Ahora hablaremos de la creación de un poder ajeno al hombre que lo gobierna y lo somete. Este poder independiente del hombre existe en realidad, puede ser el trabajo, el producto del trabajo, la mercancía, es Estado, la Religión, y es independiente y ajeno al hombre porque éste no lo percibe como creación del hombre o sus relaciones de producción o su actividad social.
En realidad todo poder independiente del hombre excepto el de la naturaleza no controlada por él adquiere una independencia que se convierte en dominio sobre el hombre a consecuencia de que la conciencia del hombre la disocia de sí mismo como su creación
Y apareces tú
vendiendo el último jirón de juventud,
cargándome otra vez la cruz.
¡Cruel en el cartel, te ríes, corazón!
¡Dan ganas de balearse en un rincón!
El hombre que enajena, enajenado y que fetichiza se oculta a sí mismo que el es creador, ya sea como individuo o como parte de la humanidad que se relaciona para producir o desarrollar otras actividades, que todo lo que existe ha sido creado por él o humanizado por él. Esto quiere decir que el hombre ha dado a lo que le rodea características humanas en tanto que lo crea o lo utiliza para satisfacer necesidades materiales o intelectuales, subjetivas. El hombre se oculta a sí mismo su capacidad creadora de productos y de las relaciones que crean esos productos como mercancías; además de ocultarse que el es el origen de la enajenación y de una forma específica de relacionarse para producir, que fetichiza a la mercancía.
Ya da la noche a la cancel
su piel de ojera...
Ya moja el aire su pincel
y hace con él la primavera...
¿Pero qué?
Cuando Marx habla de fetichización no habla del fenómeno general de convertir en fetiches seres inanimados, Marx habla de la fetichización de un producto peculiar de la actividad productiva de los hombres, la mercancía; habla acerca de que la mercancía se le presenta a los hombres como producto ajeno e independiente de ellos, extraño, que cobra vida propia y controla la existencia humana, además de ocultarle que como mercancía es producto de relaciones sociales que el hombre establece para producir.
si están tus cosas pero tú no estás,
porque eres algo para todos,
como un desnudo de vidriera...
¡Luché a tu lado, para ti,
por Dios, y te perdí!
Por una vez la etimología puede tener aquí algo que decir. El término "fetiche", que remite hoy a una fuerza, a una propiedad sobrenatural del objeto, y por lo tanto a la misma virtualidad mágica del sujeto, a través de los esquemas de proyección y de captura, de alienación y de reapropiación, este término ha sufrido una curiosa distorsión semántica, ya que significaba en su origen exactamente lo contrario: una fabricación, un artefacto, un trabajo de apariencias y de signos.
Aparecido en Francia en el siglo XVII, procedía del portugués feitico, que significa "artificial", procedente a su vez del latín factitius. El sentido de "faire" [hacer] es, primero, el sentido de "imitar por signos" ("hacerse el devoto", etc. —vuelve a encontrarse este sentido en el "maquillaje", que viene de maken, emparentado con machen y to make). De la misma raíz (fació, factitius) que feitico, en español: afeitar y afeite, y en, francés "feint" [fingido], el español hecho, participio del verbo hacer, de donde hechizo, en el sentido de "artificial, fingido, postizo".
Yo te di un hogar...
¡Siempre fui pobre, pero yo te di un hogar!
Se me gastaron las sonrisas de luchar,
luchando para ti,
sangrando para ti...
He aquí la principal diferencia entre la fetichización y la enajenación: para que la enajenación se manifieste no es necesario que el hombre produzca únicamente mercancías. Por ejemplo, el esclavo al servicio de cualquier esclavista trabajaba y producía productos, unos para el consumo de su dueño y, tal vez, el suyo; otros para el intercambio (mercancía), pero eso en realidad no importaba al esclavo , pues éste de cualquier forma no se reconocía, no se objetivaba en los productos resultado de su actividad, le eran, los productos que producía ajenos, extraños y lo gobernaban en tanto que su producción era (incluso, no a veces) garantía de su existencia física independientemente del fin de sus productos.
Cuando los hombres crean un producto y están enajenados no logran reconocerse en el producto, esto quiere decir que no logran comprender que el producto de su trabajo es creación humana, no sólo del hombre humano individual, sino de un conjunto de hombres. Así pues, la objetivación del hombre en su producto se convierte en enajenación, en extrañamiento y desrealización del hombre.
Luego la verdad,
que es restregarse con arena el paladar
y ahogarse sin poder gritar.
Yo te di un hogar...
-¡fue culpa del amor!-
¡Dan ganas de balearse en un rincón!
En la enajenación se oculta el hombre a sí mismo que el producto creado por él es creación humana.
La fetichización de la mercancía oculta al hombre que la mercancía es producto de específicas relaciones sociales de producción. El primer fenómeno se refiere a las cualidades humanas que adquieren los productos creados por los hombres, sean o no mercancías. El segundo, se refiere a las relaciones sociales que originan la producción de mercancías.
En el modo de producción capitalista el trabajo enajenado es la actividad que crea mercancías, que produce el objeto material que se fetichiza, sin embargo el trabajo enajenado en tanto actividad no se fetichiza como tal. En otras palabras, lo que se fetichiza es el resultado material del trabajo, no así el trabajo ya de por sí enajenado.
Para concluir enfatizaremos que el hombre enajenado no es conciente de su enajenación y, por tanto, a él se le presenta ésta de manera general respecto a los productos de la actividad social y sus representantes materiales, en particular la forma natural, común, normal de percibir y entender su entorno.
A nuestro entender el límite del concepto fetichización y el ámbito en el cual se da el fenómeno, es la producción de mercancías y no se manifiesta en otros productos de la actividad social humana ligados indirectamente a la producción, aunque si en las representaciones materiales de estos productos -excepto el hombre- en tanto que son objetos materiales concretos y mercancías.
El fenómeno de la enajenación manifiesto en el trabajo humano y el concepto señalan la manifestación en la conciencia del hombre, su separación del mismo respecto al producto producido, sea o no mercancía, respecto a su actividad, al otro hombre, pero no explica el concepto ni manifiesta el fenómeno que la mercancía para llegar a ser tal y fetichizarse debe ser producto de relaciones sociales de producción capitalistas, o de específicas relaciones sociales de producción.

Walsh por fin entendió que no se trataba de llevar una verdad al pueblo, o de representarlo y sustituirlo, sino de desmontar el poder allí donde los intelectuales actúan: en el discurso. Desmontar el discurso hegemónico del poder para darle paso a las voces. Desmontar el discurso deslegitimador, bastardo, la forreada. No hacer de cuenta que no pasa nada, como si cualquiera pudiese hablar desde una posición distendida pretendiendo que[C1] “no pasa nada”. Como si todos pudiesen hablar de esa manera…


[C1]La voz del otro

http://www.comitecerezo.org/spip.php?article107
http://filosofiaenbachilleres.blogspot.com.ar/2011/02/lectura-enajenacion-y-fetichismo.html
Afiches Tango
Música: Atilio Stampone
Letra: Homero Expósito
fotos http://audreysindiamantes.blogspot.com.ar/2012/06/bettie-page.html

El tema de las totalidades

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A partir de este post de Lucas Carrasco me da poner a discusión de los ilustres lectores de este blog un punto que trato en la novela sobre Walsh que estoy escribiendo que habla sobre las totalidades. Dice Lucas:
La clave del devenir sudamericamo está en los años 80; por más que Dilma, Cristina y Evo, por ejemplo, se autoconstruyan épica desde un espejo derrotado setentista; la verdad es que los dilemas de época que encarnan remiten a su formación intelectual, anclada en la década desaparecida, los 80.
Con mis 53 años creo que le puedo dar la razón a Lucas. Nacido y criado a la política en esa particular bisagra de la historia el post me dispara varias cuestiones, primero que sí es cierto que Sudamérica se configura en esa década luego de su resistencia hacia las dictaduras continentales. Primer verdad, pero ninguno de los actores mencionados existía en esa década. Nestor y Cristina hacían plata en el sur de la mano de la 1050, Evo, ni siquiera había sido adiestrado por el sindicato de mineros bolivianos a prender un cartucho de dinamita, y Dilma, ella sí tal vez la que más pueda mostrar pergaminos en su lucha alrededor del PT que en Brasil eso es tan escurridizo como el mundo feliz que quiere inventar el kirchnerismo. Segunda verdad.
Es una cuestión de oportunidad de poder coagular una determinada identidad en un determinado momento y con un determinado fin. Por eso es tan seductor el antagonismo clásico para poder configurarla. El problema son las totalidades, la necesidad de totalizar antagonismos para poder ser alguien en su tiempo. Dicho en términos populistas, cómo sumar, adicionar, llegar a masa crítica para crear hegemonías. Lucas remite a los setentas y está bueno que se discuta qué ocurría por esos tiempos con el tema de las totalidades.
En mi novela uno de los personajes comenta que Rodolfo Walsh nunca llega a escribir su novela porque “las novelas muchas veces tienen pretensiones de totalidad y si existía algo que desde siempre había tratado de combatir durante su vida, esas habían sido las totalidades”.
A lo que Greta contesta con este discurso que se expone a la opinión pública:
-El problema para Walsh y para todos nosotros no es combatir las totalidades .- Discrepó conmigo Greta cuando se lo comenté- Es evaluar en qué momento estamos, qué es lo que nos está sucediendo, el aquí y ahora es lo que le importa, su tiempo histórico que siempre es un fenómeno local, algo demasiado intangible como para abordarlo de repente. Walsh abandona paulatinamente la autoría cuando advierte que la teoría pretende explicarle la práctica y no al revés como debería ser; después la recuperará por necesidad. Abandona el proyecto de la novela y abandona la pretensión de autor dando cuenta de lo que “totalidad” significaba en ese particular momento de la historia, porque eran tiempos en que cualquier totalidad sería como una falsa conciencia, una especie de fe religiosa. – De lo que pintaba Greta a un totalitarismo había un tranco de pollo, se mire la situación desde donde se la mirase todos los universales de esa época se convertían en absolutos.
-Los sesentas y los setentas no son una época para epopeyas, una forma también de totalidad apoyada en la posibilidad de totalizar en un absoluto. La novela tiene pretensión de totalidad en épocas en que no hay colectividad, cuando hay sociedad, es decir, la totalidad está dividida en clases con intereses diferenciados. La forma del cuento se adecua más a ese momento histórico, o la forma del testimonio, que son formas que utiliza y prioriza Walsh. El hombre y la mujer “que se animan” (porque este es el distintivo que muestran los personajes protagónicos de Walsh) no son héroes de epopeya cuya fuerza emana por encarnar al colectivo, porque en ese momento ve que no hay colectivo. Tampoco son héroes novelescos, cuya fuerza, su capacidad de decisión está fetichizada. El hombre y la mujer “que se animan” es gente común que crece en ese gesto de libertad, de desalienación. Lo de “animarse” es solo un intento que no llega a ser gesta histórica. Son el germen de la capacidad humana para hacer la historia en una época en la que el margen de la acción heroica está demasiado reducido.
- Yyy… Sí. Nadie representaba nada porque estaba todo demasiado fragmentado y el verdadero héroe novelesco estaba lejos, en Puerta de hierro. – le acoto
-Y sí, es un lastre de esa época. Los sujetos son sujetos precarios, engranajes con una vida demasiado alienada por la propia producción y reproducción de un mismo su statu quo. Walsh apunta a una posibilidad real (socialmente posible, históricamente posible) de una acción política emancipadora posible. En ese sentido, los héroes de Walsh tieeeenden hacia la epopeya, tieeeenen sed de epopeya, aunque no les de el cuero. – Cuando pronuncia las palabras tienden y tienen, hace un ademán con su brazo como describiendo un gran círculo.
-Walsh no pretende resolver en su escritura aquello que sus compatriotas reales no consiguen resolver en la vida cotidiana, en la historia o en la acción política. Por eso, esos personajes tienen una heroicidad que queda a mitad de camino, como la del tío Malcolm. Es solo un gesto ejemplificador que muestra que se puede pero que políticamente se quedará forzosamente a mitad de camino, carece de eficacia, como la intervención del Batallón San Patricio en la defensa de Méjico. En ese sentido, los textos de Walsh muestran las posibilidades, pero no las resuelve, instalan la tensión, avisan pero son incapaces de llevarla hasta sus últimas consecuencias. - En su vida real también mostrará ese mismo gesto. Yo le insisto sobre que el “autor” Walsh se niega a escribir su novela. Ella para conciliar de alguna manera me dice:
- Eso no es del todo cierto. Fíjate sin embargo que hacia el final de sus días, retoma la autoría con sus cartas que es una forma de comunicarse de una forma íntima, familiar, en confianza, una relación directa entre un autor y su lector, su destinatario. Sin embargo él las abre al gran público como un autor que necesita decir algo. Sobre la de la Junta trabajó durante varias semanas. Es decir, al transformarse en alguien común y corriente que se anima a escribir cartas desde el dolor, deja de ser el escritor que escribe, se convierte en alguien común que lo hace desde el lugar de padre, como amigo o como un connacional cualquiera que prender el ventilador y se decida a contarle a sus paisanos lo que está pasando.
Tengo muy presente esa conversa que tuvimos con Greta en esa oportunidad. De esta manera, en esta última etapa de su vida, Rodolfo se transforma en el tipo de héroe que había construido desde sus textos. La forma en que escribe hacia el final de sus días es en definitiva la que lo erige en lo que es hoy. Lo transforma del Walsh que era en el Walsh que viene a ser, paradójicamente aquello que había buscado durante su vida: ya no estará más solo como el intelectual instalado de la sociedad burguesa, repentinamente se había vuelto popular, ese era su herencia que todavía debíamos litigar contra el estado.


PD: no se si tiene que ver mucho con el tema, creo que sí, tal vez sea demasiado abstracto, el tema de las totalidades se ha discutido muy poco.

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