No se puede amar el cuerpo que no nos satisface.

4 nos acompañaron

La frase es una abstracción del compañero RIB y se refiere al comentario del moderador en esta conferencia de Zizec. Para el que no entiende inglés, Zizec se despacha con una crítica a la democracia directa diciendo que nadie puede vivir movilizado, que en algún momento queremos descansar, tener tiempo para nosotros. La conferencia se da en el marco del Festival “subversivo” y su título es “el rol de la izquierda europea”. En ese marco algunos de los participantes salen a cruzar a Zizec, aparentemente mal, no se escucha qué le dice el público, la cosa que cuando termina lo salen a cruzara al moderador que  los rigorea diciendo que su función allí es permitir que todos hablen pero que el tiempo se ha acabado y hay setecientas personas en la sala. Entonces dice la frase de la que se toma Rib:

"nosotros tenemos democracia directa acá, pero Uds no están satisfechos al respecto", la última palabra se me escapa, no se entiende. De allí Rib dice:

interesante conclusión lacaniana del moderador:
como puede ser amado el cuerpo que no nos satisface ???

Luego sigue con un versito interesante:

el desarrollismo corporativo nacionalista
sea real (tecnócrata) o nominal (monetarista)
es un sistema cerrado

que al implosionar en su desorden entrópico
quiere arrastrarnos en su estrago

Quiero detenerme en esta frase como sistémica, como un silogismo que va generando su propio resusltado, veamos como funciona:

Antes es necesario, investigar las posibles respuestas a esa pregunta:

  1. Sí se puede amar un cuerpo que no nos satisface.
  2. No se puede amar un cuerpo que no nos satisface.

Sobre la primera afirmación no hay mucho para decir, pero intuyo que es muchísimo menos popular que la segunda. Sobre la segunda antes de seguir es necesario, para que se entienda, revertir la doble negación. lo que quedaría de la siguiente manera, (Aclaro de antemano que no es exactamente lo mismo pero me permite trabajar con el silogismo):

Se puede amar un cuerpo que nos satisface.

Bien ahora establezcamos el sistema, la primera parte es el sistema en sí, el productor de la acción “se puede amar un cuerpo”, el sistema propositivo radica en la acción de que es posible amar un cuerpo, el producto es el amor al cuerpo, la acción “poder amar”.

Como se ve es condicional ese amor al cuerpo, el condicional para que sea “posible” es el lazo de retroalimentación del sistema, el condicional es la satisfacción. Se puede amar a un cuerpo siempre y cuando nos satisfaga, para que nos satisfaga, al resultado del amor lo debemos volver a reintroducir a la entrada de nuestro sistema amoroso para verificar la satisfacción, si es satisfactorio el lazo de retroalimentación se incrementa potenciando el amor, si es negativo lo disminuye hasta que lo extingue.

image

Así las cosas, vemos las dos dimensiones del silogismo, el sistema directo da un output de amor al cuerpo, una dimensión universal, social, típica del amor, sin embargo el lazo que regula ese amor es típicamente individualista y hasta edonista si se analiza sin la otra rama del sistema.

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Žižek, Žižek que grande sos

7 nos acompañaron

En el viento el olor de la nueva estación - cinco señales

1 nos acompañaron

original en portuguésNo vento o cheiro da nova estação - cinco sinais

Traducción de máquina

Las manifestaciones en varias ciudades brasileñas, iniciadas por la juventud estudiantil y de las periferias, contra el aumento de los pasajes de autobuses, colocaron el país en carne viva
17/06/2013
Dafne Melo y
Silvia Adoue

Las cinco señales

En una escena de la película “Quemada”, de Gillo Pontecorvo, el agente inglés William Walker dice: “a veces, las contradicciones de todo un siglo se revelan en sólo diez años”. Parafraseando al personaje, podemos decir que las contradicciones de los últimos 15 años pueden estar revelándose la última semana.
Las manifestaciones en varias ciudades brasileñas, iniciadas por la juventud estudantil y de las periferias, contra el aumento de los pasajes de autobuses, colocaron el país en carne viva.

Antecedentes


El avance del capital sobre territorios de pueblos indígenas, quilombolas, rivereños y campesinos y sobre derechos conquistados en otros momentos por los trabajadores no encontraban resistencia a la altura de la circunstancias.
El año pasado, señales más contundentes de insatisfacción comenzaron con los pueblos indígenas. Algunos, enfrentando las grandes obras de infraestructura, como las de Bello Monte, o el avance de la frontera del agronegócio, que afectan su territorio. Contra las previsiones que veían en esa lucha las reivindicaciones de sólo un segmento del pueblo brasileño, los trabajadores de obras de Bello Monte se plegaron a la ocupación indígena contra la construcción de la hidrelétrica. Esos mismos trabajadores habían hecho huelga poco tiempo antes, por salarios y condiciones de trabajo. Aún sin una pauta común, y aparentemente con intereses corporativos desencontrados, el faro de los trabajadores de Bello Monte les hizo ver en los indígenas sus hermanos. Ese fue la primera señal.
En Mato Grosso del Sur, Mato Grosso, Río Grande del Sur y Paraná, el último mes, los indígenas enfrentaron con bloqueos de carreteras y ocupaciones de tierras el retroceso en las políticas de reconocimiento y demarcación de sus territorios, ya que el gobierno federal no llevó adelante tales demarcaciones, bajo presiones del agronegócio. Y enfrentaron la represión policial y la acción de pistoleros que se llevó la vida de dos indígenas en Mato Grosso del Sur: un terena y un guarani-kaiowá. En ese estado, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, los quilombolas y otros movimientos del campo marcharon junto con los indígenas por tres días, organizados en la articulación Pueblos de la Tierra, reivindicando tierras para vivir y trabajar. Ese fue la segunda señal.

La revuelta contra el aumento del pasaje

El aumento frecuente de las tarifas del transporte en la mayoría de las ciudades venía haciendo crecer entre la juventud el movimiento por el pase libre. Los primeros meses del año hube movilizaciones massivas que, en algunos casos, obtuvieron éxito en barrar el aumento en algunas ciudades, como Porto Alegre. Quedó la experiencia, la lucha da frutos. Pero fue la semana pasada que las movilizaciones mutaron su centro político. Si en la primera movilización hube represión y los jóvenes hicieron una segunda, aún más numerosa. El Estado dobló la represión y las movilizaciones se masificaron aún más, se extendieron por el país afuera y, contra toda la propaganda de los grandes medios de comunicación, investigaciones de opinión mostraron que la mayoría de la población apoya a la manifestaciones, ese fue una tercera señal.
Cuando escribimos esta reflexión, está preparándose ya la quinta manifestación de São Paulo, que promete ser mayor que todas. Tuvo otras en el Río de Janeiro y Goiânia, esta última consiguió la reducción de la tarifa. Y tuvo a de Bello Horizonte, donde no hube represión, porque la coronel de la policía militar se negó a cumplir la liminar del poder judicial que así lo exigía. Hizo valer la constitución del país, que permite la manifestación, sobre las decisiones de los jueces. He ahí una cuarta señal, aún habiendo explicaciones de la política electoral para eso.

El Brasil de la Copa

Si las huelgas de profesores fueron reprimidas duramente en São Paulo y el salario de ellos llegó a ser reducido el mes anterior en el estado de Ceará, eso contrasta con las generosas inversiones del Estado en las obras de infraestrutura para la copa de las confederaciones que, junto con avidez por áreas para la especulación inmobiliaria asociada al evento, provocaron el despejo de miles de familias trabajadoras. Grandes inversiones del Estado que sólo favorecieron las grandes empresas constructoras directamente, pero crearon un marco para negocios inmobiliarios de esas empresas. La advertencia de una “suspensión” de ciertas garantías democráticas durante el campeonato, no surtió efecto. Los habitantes perjudicados por las obras, tanto porque afectó sus condiciones de vivienda, como por la orientación de inversiones del Estado para favorecer el turismo y retirar presupuestos de los servicios de salud y educación, se movilizaron durantes los juegos con diferentes grados de organización en Brasilia, São Paulo y Río de Janeiro. Ese es una quinta señal.

Señales de qué?

Señales de agotamiento de un periodo de descenso de masas. Señales de rechazo activo del modelo llamado “neodesarrollista” por las clases trabajadoras. Señales no sólo de la necesidad, sino de la posibilidad de una nueva articulación de las luchas contra la expansión del capital. Una nueva alianza que atienda a la reconfiguración operada en las clases trabajadoras por el modelo de expansión del capital. De una acción directa continua, que por su persistencia en el enfrentamiento, masifique y arranque, en la lucha, conquistas reales. Por eso es importante voltear el aumento del pasaje.
No sólo porque los precios del transporte afectan a todos los sectores de las clases trabajadoras, aunque más a los sectores informales, más vulnerables. ES porque esta lucha ha sido una posibilidad de cumplicidad de clase para organizarse para luchas más audaciosas, por otras pautas comunes, y por un proyecto de país que gire en torno a intereses de la vida, y no de los logros del grande capital.

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