Un extracto del "Sistema Histórico-Político" de Gschwind, recopilado por Ulschmidt

0 nos acompañaron

Desde acá

Del blog de Ulschmidt
Von Bertalanfly, en su intento por llevar la Teoría de Sistemas al estudio de la Historia, abrevó en Spengler y en Toynbee para demostrar que tal y como elllos atacaban el devenir humano este también podía ser encuadrado en su método.  
Gschwind, desde su encierro en el loquero de las Flores, le envió su "Sistema Histórico-Político Argentino". Se lo envió, además, autografiado. Bertalanfly no hizo ninguna objeción a las teorías del fundador del carnotismo y seguramente para no mezclar el afecto conl la fría crítica intelectual ni siquiera le agradeció la dedicatoria.
En realidad Von Bertalanfly jamás acusó recibo de que Gschwind siquiera existiese.
No obstante los trabajos del carnotista siguen allí. Gschiwnd recuerda el devenir histórico argentino, desde la primer revolucionaria década, donde el poder estaba en un grupo liberal y porteño con algunas disidencias entre sí pero que rápidamente vio surgir al caudillo uruguayo y a los litoraleños que hicieron declinar el poder directorial ya en los 1820. Luego surge el unitarismo rivadaviano, remplazado por los federales lomos negros de Dorrego, luego devenido en el rosismo con los unitarios exiliados y aliándose con Montevideo, Francia, Inglaterra, Brasil, la Confederación Peruano-Boliviana para derrocarlo, lo que no logran, pero sí lo logra un general suyo Urquiza aliado con los viejos unitarios y con el Emperador el cual, luego de la victoria, no consogue  sacar a flote la Confederación sin Buenos Aires por lo que le deja ganar la batalla de Pavón a Mitre el cual aplasta al Paraguay y a los últimos caudillos rebeldes federales llorados por José Hernández ("Vida del Chacho") el cual de todos modos es superado por un habil coronel y ministro de Guerra, Julio Roca, que remplaza al poder mitrista sólo porteño por una concordancia con la oligarquía del interior y del puerto y funda un orden cosnervador que será desafiado por un desprendimiento del mitrismo, la Union Civica Radical, muy colonizado por los migrantes europeos, que al fin hará colapsar al poder conservador para erigir un nuevo caudillo, Irigoyen, que será desafiado desde adentro por un patricio democrático, Alvear, para luego ser derrocado por militares que restructurarán el poder conservador sólo para ser traincionado por un militar populista, Perón, que será derrocado por el ala liberal de los militares que tras intentar ejercicios de democracias controladas ante la virulencia guerrillera y sindical le devuelven todo a Perón que se verá desafiado por el ala izquierda de su propio partido y tras morir habrá otro golpe de Estado que dará paso a un breve resurgir del radicalismo que dará paso a una fase neo-liberal del peronismo, Menem, que será desafiado desde adentro por Duhalde, que será presidente tras un breve gobierno de la Alianza y prohijará otro gobernante, Kirchner, que se librará rápidamente de Duhalde copándole sus apoyos políticos y cuyo sistema acumulará poder y terminará viendo no su peor enemigo no en la oposición sino internamente. 
En fin, Gsschwind anota estas constantes históricas:
1) Nunca hay bipartidismo pleno en la Argentina, a veces ni asomos del mismo.
2) El que gobierno tiende a tomar todo el poder y a radiar o exilar o jibarizar a la oposición. Así es como se describe el sistema entre:
a - Directoriales / disidentes federales
b - Rosas / unitarios
c - Mitristas / últimos federales o autonomistas
d - Conservadores / radicales
e - Radicales / conservadores
f - Peronismo / antiperonismo
g - kirchneristas / oposición
3) Los regímenes que duran poco tiempo no alcanzan la fase tardía del poder criollo que, cuando se logra, se represnta por una rebelión interna o desgajamiento o disidencia dentro de la tropa propia del grupo gobernante
a - Artigas / caudillos litoraleños
b - Rosas / Urquiza
c - Urquiza / Mitre
d - Mitre / Roca
e - Irigoyen / Alvear
f - Farrell / Perón
g - Perón / izquierdas, vandorismo
h - Menem / Duhalde
i - Fernandez de Kirchner / Scioli, Massa ?
4) Al ejercicio real del poder por el régimen de turno y a la espera del desafiante interno que lo derrocará hay figuras agoreras, ajenas a las decisiones reales, en la vereda de enfrente, que alzan la voz denunciando crímenes y pecados del Poder, que a veces se unen o no - o se unen y luego se divorcian - del poder relevante que va a derrocar al poder de turno.  Esos personajes a veces son más realistas y llegan en otra fase a participar del poder y otras veces son sólo testimoniales.
a - Rosas / Esteban Echeverría, la generación del 37
b - Urquiza / Sarmiento
c - Mitre / José Hernández
d - Roca / Leandro Alem
e - Irigoyen / los socialistas y anarquistas
d - Militaries y fraudes del 30 / Lisandro de la Torre 
d - Perón /  intelectualidad en general
e - Menem - Lilita
f - Kirchner - Lilita, Lanata, etc..
5) Este último grupo es funcional al sistema de partido dominante por un buen tiempo porque es válvula de escape de la queja sin articular un derrocamiento real. El derrocamiento , en cambio, será operado por un agente interno que en principio apoyará al poder de turno, oportunamente lo cuestionará, lo enfrentará y lo sustituirá.  La figura moral será convocada o no por el desafiante en el momento inicial pero luego el desafiante se volverá impuro y la figura agorera se divorciará de él para mantener su pureza.
6) Los regímenes en Argentina, de todas formas, duran poco tiempo  Rosas, el más duradero de todos, se extendió desde 1830 a 1852, unos veinte años, deviendo compartir cuotas de poder con Estanislao López o Facundo, enfrentando secsiones y desafíos como el correntino o el de la LIga del Interior, para al fin ser desplazado por su mejor general. 
Todos los demás no superaron unos diez años de continuidad. Nada hay en 200 años de historia argentina que se compare al generalísimo Santa Ana, al Porifiriato, a la larga presidencia del PRI mexicano, al stronismo o al coloradismo paraguayo, a Franco, a Pinochet y a la democracia condicionada que hizo pervivir largamente tras sí, a los hermanos Castro, a los Somoza y a lo que aparenta ser el chavismo. 

Hasta acá


Saludando A Rodolfo Walsh

0 nos acompañaron



Muy buena nota del amigo Lucas Paulinovich 
Desencantémonos de entrada: el periodismo no cambiará nada. A pesar de lo que el “periodismo militante”, capaz de justificar lo injustificable, pretenda promover, el ejercicio periodístico por sí solo no es ni siquiera reformista. Puede ser, seguro, una herramienta dentro de una estrategia global de transformación, pero de ninguna manera podemos caer en reduccionismos ni fanatismo zonzos.
Los periodistas somos seres con un ego de dimensiones considerables (¡Si no para qué le hablaríamos a tantas personas contándoles con tanta satisfacción algo que sabemos y se supone que ellos lo ignoraban por completo!), por eso de tanto en tanto surgen quienes se proclaman como “los fiscales de la Patria” o los “controladores del poder”. Pero nada de ello es verdad. El periodismo ha sido –como todo- parte del complejo entramado de relaciones de poder y, por lo tanto, ha quedado inmerso en la lógica de producción capitalista: produce, ni más ni menos, que información. El carácter “denuncista” ha sido la variante que se encontró en diversos periodos históricos de crisis para intentar quebrar desde adentro esa lógica. Los resultados han sido variados, qué duda cabe, pero eso no acredita una condición especialmente heroica en el oficio.
Hoy por suerte el debate se ha abierto y los “grandes popes” se han revelado como seres demasiado terrenales, tan llenos de las miserias y banalidades humanas como cualquiera de los mortales que deambula por las calles. Denunciar un hecho de corrupción dejo de ser visto como la gran gesta patriótica para pasar a comprenderse dentro de las diputas propias del seno del poder económico: son dardos que se lanzan de un lado al otro, pero que de ninguna manera quedan enmarcados como consecuencias inevitables del sistema mismo en el que se generan.  
A partir de la desacralización de la palabra santa puede comenzar a pensarse en qué cosas se han abierto en el campo periodístico. Pero, de primera mano, es imposible asegurar que el periodismo ha tomado un rumbo revolucionario: creerlo sería abonar la teoría de la bipolaridad y denegar de una vez y para siempre la posibilidad de una alternativa que tercie en la disputa y permita, esta vez sí, plantear una perspectiva revolucionario. Entender, por ejemplo, que tanto el Grupo Clarín como el Grupo Spolszky son componentes del mismo aparato de poder, a pesar de sus adversidades, no permite por sí solo considerar un cambio.
Seguir Leyendo 
Referencia inmediata Los intelectuales y el poder

¿Argentina, una provincia de Brasil?

3 nos acompañaron

Exportaciones argentinas

Las importaciones

Cualquier gobierno que no sabe controlar su inflación, no sabe gobernar y tarde o temprano terminará devaluando o yéndose. En el gobierno de Mendez esto no sucedió porque se estableció la paridad del uno a uno, lo que produjo otro perjuicio para el país, la recesión, pero posibilitó que la democracia se afinase. La devaluación vino después, con el gobierno de Duhalde, Brasil mientras tanto la piloteó y de un dólar 1 a 1 con el real, línea de partida, estamos  5 a 1 hoy en el mercado realmente existente y mientras un dólar 1 avale 2 en el mundo del real.

Ante los cuadros de arriba se ve a las claras que tanto en las exportaciones como en las importaciones Brasil es nuestro principal referente, dato que no se condice con una política que el gobierno nacional viene desarrollando. Aunque estos cuadros son engañosos, la mayoría de lo exportado son productos primarios o de baja manufactura, en cambio los importados desde Brasil son productos como máquinas, indumentaria, calzado y enseres que directamente se venden en el comercio local. Algo parecido a lo que sucede con China.

Pero Brasil, a diferencia nuestro contuvo la inflación y pudo mantener una relación 2 a 1 con el dólar que se mantiene hasta hoy. Dicho de otro modo, en igual período Brasil fue del 1 a 1 al 2 a 1, en cambio nosotros estamos en el 5 a 1 , siendo que la  economía argentina depende mucho más de Brasil que de EEUU o de la meneada China, fondos de donde se extraen los recursos, mediante retenciones a las exportaciones, que son la base del estado de bienestar de este país.

Nadie  está pensando una geopolítica de alianza muy sólida (para no usar la palabra estratégica) con Brasil, en todo caso ñoquis cobran sueldo para pasear por el mercosur, pero no han logrado mover el amperímetro en relación de exportaciones de productos primarios vs importación de productos elaborados. A esto habría que agregarle la sorpresa que da importar máquinas que antes eran de industria nacional y ahora vienen desde el Brasil con una calidad muy inferior que los laureles que supimos conseguir. Lo que nos lleva a poner el ojo sobre todo aquello que supo ser lo “nacional” y preguntarnos si esa categoría tiene algún sentido ahora.

“Soberanía” es otra de esas categorías que entro en crisis al momento que alegremente desmontamos un ejército que pudiera aguantar algún tipo de soberanía.   - Claro me dirán todo lo que ocurrió con el ejército en la historia reciente del país, a lo que les respondo que no hay soberanía ni hay nada nacional, si el país se fragmenta al nivel de sus componentes primarios y no es capaz de generar ideas totalizadoras sin que a la vez que haya una fuerza real que la sostenga. Otro dato que nos diferencia de aquel país que sí las mantuvo, o se podría pensar en otro tipo de ejercito mas comprometido con el pueblo como el de Chavez.

Y lo que pasa no es casual, no es necesaria una fuerza que sostenga una posición “nacional” si no se piensa el país desde una perspectiva “nacional”, simplemente el fraccionamiento y la territrialización de la política solucionan el problema del día a día, el del árbol pero no se ocupan del bosque. Sin instituciones universalizantes no se puede concebir un país, mucho menos una nación, luego la Mise-en-scène que se relata desde Buenos Aires es puro cartón pintado, lo real, lo que genera los recursos  de las retenciones es lo que pasa por las fronteras, no tengo el dato de acá, cuanto ese significa respecto del PBI, solo se que para Brasil las exportaciones son solo el 11 % del PBI. (Dato Agregado: en Argentina es el doble 22%)

En definitiva veo una desconexión entre lo que genera los recursos distribuibles (esencialmente las exportaciones y no las ganancias) y las políticas que los sustentan. Hay más bien un manoteo que una planificación de lo que se debe exportar, por lo que si cambia el precio de la soja, Brasil devalúa, o China decide cambiar de proveedor, (todas variables que no manejamos) estaríamos al horno y los mas perjudicados serían los que reciben estos recursos, clientelismo mediante.

En la “década ganada” se triplicaron las exportaciones, lo que nos acerca a una política exterior desarrollista. Cuando cambie esta situación geopolítica, estaremos viendo las consecuencias de ese triplicado. Recuerdo que durante los noventas el país también crecía,  crecían las exportaciones, pero eso en nada influyó para que le cambie la vida al argentino medio, al contrario lo enterró más. Hoy su situación ha cambiado, el estado de alguna manera llega allí, hasta el fondo, sin embargo estas situaciones no serán reproducibles si le pasa algo a Brasil, si China decide no comprarnos más, o si en Chicago la soja cae a 120 USD. Creo que en un proyecto que se jacta de ser Nac & Pop se le debería dar mas pelota a lo primero, aunque vaya en desmedro de lo segundo.

Posts relacionados