Reutemann en sus laberintos

6 nos acompañaron

Hace tiempo que venimos haciendo conjeturas a cerca del armado político en Santa Fe. Rudman desnuda la realidad del peronismo en la provincia que no es otra que lo mismo que está ocurriendo en el resto del país. Caída la espiral del silencio mediático que se tejió alrededor del oficialismo quedan en carne viva las heridas de la oposición, propia (en este caso reutemista) y ajena. Caso el radicalismo.

Entonces en Santa Fe estamos justito en el punto donde cada uno de los actores debe hacer la jugada correcta, si  no lo logra, la locomotora se los va a llevar puestos. Yendo un poco mas al grano, o el socialismo se pone los pantalones largos y comienza a armar con lo que tiene pero propio, sin quedar pegado al radicalismo, o su proyecto caerá en manos del kirchnerismo.

Es muy difícil explicar desde muy arriba un cuento japonés que de abajo no se entiende.

Moyano se suma al armado de Kirchner en Santa Fe para aislar a Reutemann

Por Ezequiel Rudman para diario El Ciudadano.-
“A mí también me gustaría estar junto al compañero Kirchner en Santa Fe”. El gesto de Hugo Moyano, para ser parte del acto que Néstor Kirchner prepara para el 3 de junio en Pérez, revela no sólo la importancia que el ex presidente le otorga a su armado político santafesino sino también su alto nivel de escepticismo sobre la renuncia de Carlos Reutemann a la candidatura presidencial.
Moyano ya se comunicó con el intendente de Pérez, Darío Corsalini, para habilitar el camping del sindicato de Camioneros, donde Kirchner será el orador central del acto que prepara el Movimiento Evita local del diputado Gustavo Marconato y de Gerardo Rico. Será una cumbre del kirchnerismo santafesino, incluido el jefe del bloque de diputados, Agustín Rossi.
El objetivo político de la presencia de Kirchner en Santa Fe será el dictado de una amnistía generalizada a todos los dirigentes que, en las elecciones legislativas de 2009, jugaron en las filas de Reutemann. Con el ex gobernador en cuarteles de invierno, el titular del PJ está dispuesto a indultar a los cabecillas lolistas para monopolizar el armado peronista de cara a 2011. El factor Moyano, enemigo público de Reutemann, fortalece el armado con intendentes y jefes de comunas al sumar a los gremios en esta etapa expansiva del kirchnerismo en la provincia.
En su afán de vaciar al PJ santafesino presidido por el reutemista Ricardo Spinozzi, Kirchner ya había convocado a Olivos a 20 intendentes leales encabezados por José Freyre de Venado Tuerto. El secretario general de Unasur no compra la autoexclusión de Reutemann para las elecciones presidenciales de 2011 y ahora prepara una movida aún más venenosa: una foto en Pérez junto a Ana Meiners, intendenta de Esperanza y senadora suplente del Lole.
“No es hora de sectarismo, en Santa Fe es necesaria una convocatoria amplia e inclusiva”, fue el pedido de Kirchner para sus estrategas en la provincia, mensaje que abarca a los jefes comunales.
Kirchner llegará a Pérez acompañado por parte del gabinete nacional, con su hermana y ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el secretario de Obras Públicas, José López. Otro que podría aparecer es el ex canciller Rafael Bielsa, el comodín de Kirchner que compite con Rossi por la candidatura a gobernador del peronismo pingüino.
También habrá gestos con el campo, al menos con las vertientes más afines a la Casa Rosada como Agricultores Federados Argentinos (AFA). Marconato, presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, prepara proyectos superadores y ya está confirmado el anuncio de la creación de un proyecto suyo que crea una nueva Universidad en Venado Tuerto.
La iniciativa salió aprobada en diciembre del año pasado y el socialismo había votado en contra en Diputados. Ahora que el expediente desembarcó en la comisión de Educación del Senado, Rubén Giustiniani resolvió modificar su posición histórica en relación con la creación de nuevas universidades. Ante la aceptación regional del nuevo centro educativo y su interés en caminar la provincia para suceder a Hermes Binner en la gobernación, el 7 de junio Giustiniani reunirá a la comisión de Educación del Senado para que sesione en Venado Tuerto y emita dictamen a favor del proyecto.

Mouffe y el concepto de multitud de Negri

1 nos acompañaron

Hace unos días hablábamos de Chantal Mouffé  y de lo útil que nos resultaba su concepto de política agosnita para establecer el límite de una red fraternal. Al final de su libro “En torno a lo político” dedica algunas páginas a una  ácida crítica del libro IMPERIO de Michael Hardt - Antonio Negri, específicamente al idea de “multitud” introducida por los autores en ese libro y uno de los conceptos base sobre los que edificamos el primer capítulo de “El siglo de la fraternidad”.

El planteo de Mouffe, (creo que su óptica con respecto del pensamiento de Negri ya estaba un poco anticuada al momento en que escribe su libro), se basa en que la multitud, no se puede erigir como un sujeto de lo político, ya que, según ella, en su constitución se niega lo agosnista. No voy a entrar en discusiones estériles de si esto es así ya que creo que Negri ha superado esas críticas, aunque sea en parte.  El planteo de base es que Negri niega las identidades colectivas, o al menos las cuestiona seriamente, la idea fuerza de Negri es que el momentum de la multitud es la biopolítica, esto es la política por la vida, los derechos humanos como factor movilizador de lo social, a esos actores de la biopolítica los llama multitud.

Dentro de la multitud distingue singularidades y entre esas singularidades es adonde aparece Lo común de lo que nos ocupábamos en ese capítulo. Dice:

“Es a partir de la singularidad que se explica lo común. Buscar lo común no significa buscar realidades presupuestas, consistencias, el viejo concepto de gemeinschaft, de comunidad profunda, el viejo concepto de tierra, naturaleza. Ya son conocidas las horribles y perversas concepciones que pueden venir de esta identidad.[…] Si consideramos que el mundo está hecho de singularidades, que consisten en relaciones y que, por lo tanto, existen en la medida que están en relaciones, aumentamos nuestra capacidad de acción. Antes el ministro hablaba de amor, (vamos a llamarlo lo común) pero no es un amor en el sentido romántico, no es un amor en un sentido, por así decirlo, vinculado simplemente al erotismo o cosas similares. Es el amor como fuerza ontológica. Como decía Spinoza, como decían los filósofos, como últimamente hasta declaró la Teología de la Liberación, una de las grandes producciones teóricas de este país, este amor constituye el ser porque es un acto de solidaridad. Pero esto no es identitario, es algo que existe en la relación, lo que es absolutamente fundamental porque nos permite colocarnos en una situación que es una efectiva apertura de la discusión

Es crucial que se entienda que las identidades se forman con la relación a partir de la interacción entre las singularidades, no por el amor, sino a partir de la demanda común que establece la diferencia. A partir de que se establecen estas identidades colectivas es que se pueden romper, pero esto no invalida todo el resto del planteo de Negri, aceptar que se crean identidades colectivas fuertes o débiles profundas o superficiales no significa que las demandas no tengan origen en los gapps que describe Negri. Al contrario gracias al planteo de Mouffe podemos complementar la teoría de Negri – Hardt sobre multitud en base a las diferencias agonistas que se establecen dentro de la multitud, y las diferencias antagónicas que se establecen con el entorno, esta vez para fuera de la multitud.

Como vimos, existe un continuo agonal en la fraternidad laica que es agonista para dentro de la misma y marca un límite antagonista para fuera de ella y esto nada tiene que ver con la solidaridad ni el bien común, tiene sí que ver con la demandas comunes que surgen entre las singularidades que la distinguen y se la apropian como distintiva e identitaria de lo otro, de lo de ellos, al punto de  establecer un grado de aceptación de la diferencia identitaria que Mouffe lo define así:

El pluralismo que planteo requiere discriminar entre demandas que deben ser aceptadas como parte del debate agonista, y aquellas que deben ser excluidas. Una sociedad no puede aceptar aquellas que cuestionan sus instituciones básicas como adversarios legítimos. El enfoque agonista no pretende abarcar todas las diferencias y superar todas las formas de exclusión. Pero las exclusiones son concebidas en términos políticos, no morales. Algunas demandas son excluidas, no porque se las declara ‘malignas’, sino porque desafían las instituciones constitutivas de la asociación política democrática.

La multitud de Negri se convierte en el pluralismo de Mouffe si acepto la diferencia identitaria entre las múltiples multitudes que se reúnen entorno a la demanda común.

Aquí vienen todas las advertencias que hace la propia Mouffe sobre la posibilidad que todo agonismo puede desembocar en un antagonismo y eso es el siguiente concepto que queríamos agregar con este aporte.

Si se logra hacer circular lo común dentro de una fraternidad es porque existe un nivel de información dentro de esa parcialidad que posibilita la colaboración. No hay posibilidad de colaboración y/o demanda común sin información común como nos advierte Juan Urrutia en este post.

Como conclusión podemos afirmar que Mouffe complementa y enriquece la idea de multitud de Negri – Hardt, habría un continuo entre las pequeñas diferencias y las grandes diferencias que son las que establecerían el límite entre cuales de aquellas demandas cuestionan sus instituciones básicas como adversarios legítimos y cuales no. Y para discernir entre las que no se cuestionan o se soportan o se toleran y cuales son las ponen en jaque a la multitud es necesario que esas demandas se articulen en base a información que circula dentro de la multitud.

Como corolario de todo esto, podríamos agregar que lo común no se busca como sugiere Negri, sino que se encuentra al compartir la información que discrimina las diferentes demandas.

Quedaría por ver si ante diferentes multitudes con diferentes demandas incluso con demandas antagónicas entre sí  se podría formar una cadena equivalencial que constituya una demanda común macro. Es de suponer que si seguimos desarrollando la idea de fractalidad de la diferencia, siempre habrá una diferencia mayor que empareje o relativice demandas menores. Esta última especulación es muy interesante. Algo así como “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”

Dominus Providebit

2 nos acompañaron

image

El aire del bicentenario me retrotrae a los del primer milenio donde los romanos escribían consignas  como el motto que corona este post, el escudo de armas de la familia Boyle y ahora de mi blog.

Pero lejos de querer chapear con los rastros de sangre, o de querer justificar la espada y la cruz dentro del escudo, (sobre el corazón y del roble no hablaré, los lectores de este blog saben a lo que me refiero), por el contrario los rechazo y trabajaré sobre eso. En particular me quiero referir al motto: “Dominus providebit” (Dios proveerá) que como todo motto o refranero, o frase hecha se retrotrae hacia mucho antes que los romanos, los celtas irlandeses, los cristianos, etc.; pero como toda consigna (en este caso cristiana) tiene su fundamento en algún hecho real que da sustento al mito- motto – consigna.

Todos nos referimos a la Divina providencia como el “término teológico que indica la soberanía, la supervisión, la intervención o el conjunto de acciones activas de Dios en el socorro de los hombres.” Una especie de 0-800-DIOS, al que podemos llamar para pedir auxilio sin costo alguno. Sin embargo al pensar en la providencia divina en general especulamos que la provisión de Dios, en concordancia con lo que se demande, no se va a hacer efectiva ya que en términos humanos lo que le pedimos a Dios (como último recurso) es de difícil satisfacción, incluso eso influye para que sea lo que nos anime a peticionarle a Dios por nuestra necesidad terrena. La distancia entre el cumplimento de Dios en la satisfacción de la demanda y lo que ocurre realmente se pone en términos de la Fe, incluso, la interpretación de lo recibido también se lee desde esa Fe en dios.

Esta lógica económica individualista y smithsioniana  se basa en aquella cita bíblica del evangelista San Juan Capítulo 14 vs 11-14 :

11. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras.

12. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre.

13. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.

Si se toma el último (14) versículo aisladamente veremos que se puede extraer una versión egoísta del mismo. Llamen al 0-800 y voilà. Peticiono cualquier cosa, incluso cualquier locura total “Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré” . Una especie de jaque individualista a Dios.

Sin embargo esta lógica moderna se puede transmutar en lógica postmoderna y estaríamos mas en sintonía con el evangelio. Supongamos que Dios atiende no solo nuestra súplicas sino las de todos mis hermanos por igual, por lo que ya no necesitaría discar más el 0-800 ya que estaría abastecido por TODO lo que Dios me quiere proveer, entonces mi concentración en esta caso no sería en – A ver… qué le pido a Dios- sino en cómo me concentro en mi propio trabajo y lo  optimizo de  tal forma que Dios me provea de lo que necesito. propongo cambiar la óptica desde una petición proactiva egoista-individualista a otra colectiva pasiva e individualizada. Que sea Dios el que me individualice y me asista. Desde ese punto se entiende un poco mas aquello de “entregarse a las manos de Dios”, y tal vez se comprenda mejor a la divina providencia, no como un surtidor sino como un distribuidor de recursos.

Wilfredo Pareto logró la fama con su óptimo de Pareto que: es aquella situación en la cual se cumple que no es posible beneficiar a más elementos de un sistema sin perjudicar a otros. Esto establece un límite que responde a una tipo de distribución típica, en donde el 20% de las causas totales hace que sean originados el 80% de los efectos.

La distribución de Pareto es una distribución del tipo PZM Pareto-Zipf-Mandelbrot por lo que se relaciona con las Power Laws, las leyes de escala también llamadas las leyes alométricas.

Entonces sería absurdo que YO, (mi ego), pretenda ser el causante del 100% de las causas que describen mi situación o que le obliguemos responder a Dios por lo que nos falta a nuestro Ego. Si veo a la Divina Providencia como un Pareto de lo único que me tengo que ocupar es del 20% que me ocupa, y optimizar mi 20% porque de ese sí soy yo el responsable, del resto, relájense y gocen, que Dios proveerá a partir de lo que yo proveo.

Este razonamiento sigue siendo demasiado abstracto para que se pueda entender fácilmente, incluso su abstracción induce a simplificarlo y a caer en posiciones egoístas. Para que esto no ocurra es preciso acotar el dominio paretiano a un dominio finito y dado. Pareto no habla de Dios sino de recinto acotados por disponibilidades finitas (a distribuir), esas disponibilidades se constituyen en el objeto que reclama Muchel Bauwens aquí. Y a partir de concebirlas como objeto pasan a ser concebidas como algo realizable para todos.

Entonces el asunto ahora es operar sobre el objeto para que el 20% causante no sea siempre el mismo 20%, rote alternativa y ergódicamente dentro de toda la comunidad.

La individualidad, la relacionalidad y lo colectivo en la era del P2P

0 nos acompañaron

Traducción del texto que Michel Bauwens le manda a un boletín brasilero de sociología como preparación de su próxima visita.

Traducción Reflexiones Siesteras – Carlos Boyle

Acabo de mandar este texto a un boletín brasilero de sociología, en preparación de mi gira de conferencias por allí:

"La articulación individualista de la modernidad, basada en una forma de “yo” autónomo en una sociedad que se crea a misma a través del contrato social, ha ido cambiando en la posmodernidad. Simondon, un filósofo de la tecnología francés con un importante seguimiento póstumo en el mundo de habla francés, ha argumentado que lo que era típico de la modernidad era la  "extracción de la dimensión individual” de cada aspecto de la realidad, de las cosas o procesos que están también siempre interrelacionados entre sí. Y qué era necesario para renovar el pensamiento, argumentó que no se trataba de volver a holismo premoderno, sino de construir de una manera sistemática sobre la proposición de que “todo está relacionado" manteniendo los logros del pensamiento moderno, es decir, la importancia igualitaria de la centralidad de la individualidad. Por lo tanto el individualismo llega luego para ser visto como constituido por las relaciones; de las relaciones.

Esta proposición, de que el individuo es visto ahora como siempre ha sido y que surge de diversos ámbitos de lo social, como un ser singular compuesto, que no necesita más de la socialización, sino más bien en la necesidad de individuación, parecería ser uno de los principales logros de lo que podría llamarse "pensamiento posmoderno". El individualismo atomista es rechazado en favor del ser relacional, un nuevo equilibrio entre la acción individual y comunión colectiva. Yo diría que, mientras que la posmodernidad logra esto en el pensamiento, la tecnología P2P (para a par) lo consigue en la sociabilidad real, y que las redes que estamos construyendo son "la extracción de la dimensión relacional de todas las dimensiones de la realidad". Pero a medida que logramos la relacionalidad en la práctica, tendremos que hacer un nuevo paso en el pensamiento para prepararnos para la próxima emergencia.

En mi opinión, como un complemento necesario y progreso para el pensamiento posmoderno, es necesario dar un tercer paso, es decir, no conformarnos con el reconocimiento de la individualidad, y su fundamento en la relacionalidad, sino reconocer también el tipo de la colectividad, es decir, el campo en donde las relaciones se producen.

Si sólo vemos las relaciones, nos olvidamos del todo, de lo que es la propia sociedad en si misma (y sus sub-ramas). ¿La sociedad es algo más que la suma de sus partes relacionadas? Lo social establece un “protocolo”, en donde estas relaciones pueden producir, forma los agentes en su subjetividad, y se compone de normas que pueden habilitar o deshabilitar ciertos tipos relacionales. Así es como tenemos: agentes, relaciones y campos. Por último, si queremos integrar los elementos subjetivos de la intencionalidad humana, es necesario introducir un cuarto elemento: el objeto de la sociabilidad.

De hecho, los agentes humanos no "se relacionan" en abstracto, los agentes siempre se relacionan alrededor de un objeto, de manera concreta. El enjambramiento de los insectos no parece que tienen un objeto, sólo siguen instrucciones y señales, sin una visión del conjunto, pero los mamíferos sí lo hacen. Por ejemplo, las jaurías de lobos se congregan alrededor del objeto de la presa. Es el objeto el que da energía a las relaciones, que moviliza a la acción. Los seres humanos pueden tener más objetos abstractos, que se ubican en el futuro temporal, como objeto del deseo. Ejecutamos el objeto en nuestras mentes, y nos activamos a nosotros mismos de manera individual o colectiva. Los proyectos P2P se organizan en torno a proyectos comunes, y mi propia teoría de par a par (de compañero a compañero) es un intento de crear un objeto que pueda inspirar un cambio social y político.

En resumen, para una visión mas comprensiva de lo colectivo, ahora es habitual distinguir 1) la totalidad de las relaciones (interacciones), 2) el campo en donde operan estas relaciones, hasta lo macro de la sociedad misma, que establece el “protocolo" de lo que es posible y lo que no; 3) el objeto de la relación ("la sociabilidad orientada a objetos"), es decir, el ideal pre-formado que inspira la acción común. Que esa sociabilidad  sea "orientado a objetos" es un importante antídoto ante cualquier "simplificación", como ejemplo, lo «meramente objetivo" de la teoría de redes, en la que muchos experimentos fallidos de redes sociales se basan. Esta idea es que el campo de las interacciones es la única dimensión importante de la realidad, olvidándose la intencionalidad humana. Lo que necesitamos es un enfoque subjetivo-objetivo a las redes.

En conclusión, este encaminarse hacia lo colectivo que representa lo P2P no representa en modo alguno una pérdida de la individualidad, ni siquiera del individualismo. Más bien, "trasciende e incluye" al individualismo y al colectivismo en una nueva unidad, que me gustaría llamar "individualismo cooperativo”. La cooperatividad no es necesariamente intencional (es decir, el resultado del altruismo consciente), pero sí es constitutiva de nuestro ser, y las mejores aplicaciones de P2P, se basan en esta idea."

La derecha tolera y la izquierda concede

2 nos acompañaron

La frase pertenece al ex candidato a presidente chileno Marco Enriquez Ominami referida a las políticas culturales pero se me ocurre que es una síntesis casi perfecta de lo que sucedió en los noventas, Barone al final del bloque lo sintetiza muy bien. “Para que la derecha no se lo lleve puesto ( y esto es válido para todo el ámbito de la política) la izquierda concede.”

Comunidad bloggera, escuchen ésta

1 nos acompañaron

Martín Calatayud (voz)  – Juan Manuel Angelini (cuerdas)

Del círculo de baba a la pirámide VIII

0 nos acompañaron

En torno a la Fraternidad Laica

Creo que la discusión  que se está dando en torno al “miedo”  en estos días me lleva a escribir este post y a  sentirme identificado con mucho de lo que se está diciendo por allí.
¿Existe algo tal como “lo social”? Si existe, ¿cómo se los circunscribiría a un espacio, a un tiempo, a una cultura? ¿Cual sería su dominio?
Para los cosntructivistas radicales, por ejemplo, solo existe lo distinguido del entorno, por lo que para tener una identidad (social), en ese dominio se deberían distinguir algunas conductas básicas tales que la haga reconocible como “entidad distinguida”. Desde esta óptica, lo medular sería analizar si realmente  se “construye” algo a partir  de interacciones sociales simples y si esto es así, cómo logra lo “construido”  distinguirse del entorno y luego qué tendría que hacer para hacerse sostenible en el tiempo.
Nada de lo que digo hoy es nuevo, discusiones parecidas a esta hemos tenido muchas veces por acá, pero lo que quiero proponer hoy es una nueva mirada sobre lo  social basada en La Fraternidad Laica como la bautizó Juan Urrutia Elejalde en este post.

¿Que sería una fraternidad laica? Para tratar de explicarlo voy a echar mano de la concepción de amigo-enemigo de Carl Schmitt desde donde parte la politóloga belga Chantal Mouffé  en "En torno a lo político” para contradecirlo contradecir al propio Schmitt. Dice Carlos Ruiz Schneider

“A partir de la obra de Schmitt, pero contra Schmitt, Chantal Mouffe esboza una concepción agonística y no antagónica de la política, que logre mantener la relación adversarial sin que ésta se transforme en una relación amigo-enemigo radical como en el autor alemán.”

La tesis schmittiana viene como anillo al dedo para sintetizar la diferencia que reclaman los cosntructivistas radicales para diferenciarse del entorno, es más no hay diferencia mas radical que la que esta dualidad plantea. Lo tribal se basa precisamente en esta tesis.
Pablo de La Barbarie dice acá:

“El argumento de Mouffe en En torno a lo político es más o menos el siguiente: no hay sociedad sin conflicto, porque no hay sociedad sin identidades colectivas -esto dicho en el sentido ontológico y no histórico-, y las identidades colectivas se constituyen sobre la oposición nosotros/ellos. Lo político es justamente el nombre que recibe esta dimensión de lo social: “concibo ‘lo político’ como la dimensión de antagonismo que considero constitutiva de las sociedades humanas, mientras que entiendo ‘la política’ como el conjunto de prácticas e instituciones a través de las cuales se crea un determinado orden, organizando la coexistencia humana en el contexto de la conflictividad derivada de lo político”

Lo que para Mouffé es orden, para Humberto Maturana es identidad social, o mejor dicho en términos maturanianos: la diferencia entre lo distinguido y el entorno que se reconoce a través de una identidad.

Referente a esto Pablo coincide con Ruiz Schneider en cuanto a lo político como una práctica antagónica entre nosotros y ellos den donde no es posible la coexistencia de ambos :

“Lo político aparece como antagonismo y los otros como enemigos cuya existencia es percibida como incompatible con la propia. Dicho de otro modo, la cosa termina mal. Mouffe propone como alternativa a la democracia liberal lo que ella y Laclau llaman democracia radical o democracia pluralista. Un modelo basado, no en la exclusión antagonista de la diferencia, sino en su inclusión bajo una modalidad “agonista”, que consistiría, básicamente, en la puesta en escena del conflicto como alternativa a su resolución por la violencia o, si se quiere, la sustitución de la violencia real por alguna forma de violencia simbólica.”

Mouffé sostiene que:

“… cuando no existen canales a través de los cuales los conflictos puedan adoptar una forma “agonista”, esos conflictos tienden a adoptar un modo antagónico. Ahora bien, cuando en lugar de ser formulada como una confrontación política entre “adversarios”, la confrontación nosotros/ellos es visualizada como una confrontación moral entre el bien y el mal, el oponente sólo puede ser percibido como un enemigo que debe ser destruido, y esto no conduce  a un tratamiento agonista. De ahí el actual surgimiento de antagonismos que cuestionan los propios parámetros del orden existente.”

Para llegar a este argumento Mouffé nos hace referente una suerte de operación de moralización de la política:

“Al utilizar el término ‘moralización’ en este contexto no quiero decir, desde ya, que ahora la gente actúa en el campo de la política en busca del bien común, de acuerdo con motivos más desinteresados o imparciales. Lo que quiero indicar es que, en lugar de ser construida en términos políticos, la oposición ‘nosotros’/'ellos’ constitutiva de la política se construye ahora según las categorías morales del ‘bien’ versus el ‘mal’.”

La diferencia que originalmente era de índole espacial, territorial, cultural, de género ahora es moral, posee calificadores intangibles que  la hacen depender de un costructo lógico que soporte su justificación. Ahora es virtual.
Las jerarquías echan mano de este proceso moralizador para virtualizar los conflicto propios de la convivencia entre humanos. Y es a partir de esa virtualización, luego, que resulta fácil crear escasez artificia a través de la culpa y el miedo y de esta manera restringir los flujos demandados por el grupo social.

”Deberíamos darnos cuenta de que un mecanismo particularmente perverso está en juego en esas reacciones moralistas. Este mecanismo consiste en asegurar la propia bondad mediante la condena del mal de los otros. El hecho de denunciar a los otros siempre ha sido una forma poderosa y fácil de obtener una idea elevada del propio valor moral.”

Para establecer entonces los límites de lo construido y lo digerible por esa sociedad distinguida es que Mouffé plantea lo siguiente:

“El pluralismo que planteo requiere discriminar entre demandas que deben ser aceptadas como parte del debate agonista, y aquellas que deben ser excluidas. Una sociedad no puede aceptar aquellas que cuestionan sus instituciones básicas como adversarios legítimos. El enfoque agonista no pretende abarcar todas las diferencias y superar todas las formas de exclusión. Pero las exclusiones son concebidas en términos políticos, no morales. Algunas demandas son excluidas, no porque se las declara ‘malignas’, sino porque desafían las instituciones constitutivas de la asociación política democrática. Sin duda la propia naturaleza de esas instituciones es también parte del debate agonista, pero, para que tal debate tenga lugar, es necesaria la existencia de un espacio simbólico compartido. Esto es lo que quise decir cuando en el capítulo 2 afirmé que la democracia requiere un ‘consenso conflictual’: consenso sobre los valores ético políticos de la libertad e igualdad para todos, disenso sobre su interpretación.”

Lo que nos sitúa nuevamente en la sociedad fraternal, que como he tratado de demostrar en mi libro El siglo de la Fraternidad, ésta es preexistente a las buenas intenciones, la solidaridad, el bien común y el vamos a vivir juntos. La fraternidad como la entiendo es la forma de red (mas distribuida que centralizada) en donde los flujos tienden a fluir con mayor facilidad en todas direcciones, llegando de esta forma a todos los integrantes de la red. La fraternidad en consecuencia es una red de intercambio de flujos, por lo que lo emergido es sobretodo demandante del entorno, de allí lo de enemigo y amigo, de allí lo conflictual, ya que de donde se sacarán esos flujos externos es justamente desde el entorno y (sin saberlo a priori) puede que caiga en rivalidad con otros por los recursos necesarios para satisfacer esa demanda.
Pero hasta qué punto es posible digerir algunos conflictos internos sin que se provoque el colapso de todo ese sistema social. Hasta el punto discriminar entre demandas que deben ser aceptadas como parte del debate agonista, y aquellas que deben ser excluidas. Tarea que no es fácil aunque sí es fácil su manipulación. Por lo que la sociedad fraternal puede y debe mantener en su seno un nivel de conflicto para reformularse y para no anquilosarse en un statu quo dado.
Si la fraternidad es la forma de red social que posibilita la libre y ergódica circulación de los flujos internos y su respectivo intercambio con el entorno, sus implicancias morales desaparecen al permitir una cuota de violencia real o virtualizada en su seno. ¿O acaso la fraternidad no era anterior a la solidaridad y el bien común? ¿O acaso entre hermanos no nos llevamos a las patadas en casa? Sin embargo nada de esto imposibilitó que siguiéramos siendo hermanos.

Desvinculemos entonces  a la fraternidad de sus preconceptos masónicos, universalitas y cristianos para destilarla en su quintaesencia de lo social.  “Saquemos pues esto de la fraternidad de ese contexto religioso y veamos que queda.”  Se anima Juan “Algo anterior y previo a la solidaridad. ¿Qué es eso? He aquí la pregunta que, bien respondida, podría dar la réplica a los planteamientos Schmittianos más allá de los agonismos o las escenificaciones.” Y ensaya una respuesta:

…la que hoy me viene a las mentes es la que podría solucionar la paradoja que plantea el juego estratégico denominado dilema del prisionero. La paradoja es que en su equilibrio o solución no hay cooperación sino todo lo contrario, mientras que en experimentos de laboratorio (en cambio) hay mucha cooperación.

La solución de la paradoja se encuentra, no en las estipulaciones que parecerían obvias, sino justamente en que no hay conocimiento común de la matriz de pagos y del hecho de que los contendientes prefieren más a menos. Si el conocimiento de esas dos piezas de información es solo conocimiento mutuo de orden N, N finito, cabe la posibilidad de que yo piense que igual tu no eres un hijo de mala madre sino un hermano y me atreva a jugar cooperativamente. Si además tu piensas lo mismo aterrizamos en el equilibrio cooperativo por obra y gracia, he ahí la bello de esta solución a la paradoja, de algo que solo se puede denominar fraternidad.

Juan nos pone frente a una realidad que descarna el hecho informacional del problema del prisionero. Si los prisioneros no manejan un mínimo de información común que les permita “saber” algo del otro y a partir de esa información ( a sabiendas) mi resolución del dilema podría cambiar.

Claro está que en el  Tit for tat (ojo por ojo), un caso especial del dilema del prisionero, una sociedad no se puede sostener por mucho tiempo en esta situación. Para evitar la aniquilación mutua los agentes responderán consecuentemente a la acción previa del oponente. Si el oponente ha cooperado previamente, el agente cooperará. En la guerra de trincheras se llega a un pacto de convivencia entre ambos oponentes, pactan el espacio de convivencia agonal que plantea Mouffé, se vuelven hermanos, “saben” que sus jefes los han mandado a aniquilarse entre sí y ambos pactan la desobediencia.

Por lo que en síntesis, para que aparezca la Fraternidad,  es imprescindible un nivel mínimo de información compartida entre los demandantes, al mismo tiempo esta deberá mantenerse Laica sin connotaciones morales ni religiosas. Solo entonces estaremos frente a la posibilidad de vencer a Schmitt a partir de Schmitt

http://www.insumisos.com/lecturasinsumisas/En%20torno%20a%20lo%20politico.pdf

http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/sociologia/revsoc/Revista22/CarlosRuiz.pdf

Posts relacionados